MARCO REFERENCIAL
2.3. MARCO TEÓRICO
2.3.2. El aprendizaje basado en competencias
El aprendizaje forma parte de un proceso natural de desarrollo que se construye sobre lo que la persona ya sabe, o puede hacer, y continua construyéndose en forma activa e interactiva para que el estudiante alcance su máximo potencial.
El aprendizaje por competencia está acompañado de una seria de mediaciones entre los miembros de una comunidad. Por tanto, el proceso de aprendizaje se encuentra influenciado por el entorno social y cultural en el que se desenvuelven las personas, junto con el tipo de relaciones que establecen con cada uno de sus miembros.
El aprendizaje como construcción social resalta la parte axiológica que acompaña tanto la colaboración como a la cooperación dentro del acto educativo. Se le concibe como parte de la formación humana integral a partir del proyecto ético de vida de cada persona (Tobón, Pimienta y García Fraile, 2010).
Desde esta perspectiva aprender ya no se puede considerar como parte del mundo de los datos y la información, sino que se vincula a la responsabilidad compartida de contribuir al desarrollo del conocimiento a través del trabajo con comunidades de aprendices, dejando a un lado el trabajo fragmentado y en solitario, para dar paso a la actividad compartida en ambientes reales o situados donde prevalece el aprender haciendo mediante proyectos o procesos de aprendizajes.
42 El aprendizaje basado en competencias no implica la acumulación de contenidos disciplinarios. Cuando el conocimiento se fragmenta o parcela no se logra integrar en una totalidad. El desarrollo y generación de conocimientos es más que la suma de los diferentes grados escolares o la sola acumulación de contenidos a través de diversas asignaturas. Implica no solo poner énfasis en los conocimientos declarativos, sino en la formación crítica, lo que permite que las personas sean capaces de juzgar, situar, comparar e interrogar el conjunto de datos e información que aparecen en los libros de textos e inclusive en las palabras de los docentes y con esto aprenden a dialogar. Por tanto existirán competencias si estas son movilizadas en conocimientos que impliquen el análisis, la reflexión y el dialogo que cada estudiante será capaza de realizar y poner en acción (Perrenoud, 1999).
Para Alsina (2011), trabajar competencia implica que el estudiante enfrente el aprendizaje como un circuito multidireccional. Se le tendrá que estimular para que aprenda a tomar la iniciativa y desarrolle su capacidad crítica, ética, creativa y sensible a la construcción propia de su aprendizaje.
En la medida en que el docente sea capaz de generar los suficientes escenarios de aprendizajes, los estudiantes lograran comprender las situaciones en las que tendrán que desenvolverse, al evaluar su significado y definir las manera de afrontarlo.
2.3.2.1. Orígenes del enfoque por competencias.
Existen varias versiones sobre el origen del concepto competencia. Planteamos algunas de las primeras definiciones desde las instituciones europeas y algunos autores:
DeSeCo (1997) entiende el concepto de competencia como la capacidad para entender con éxito a las exigencias individuales o sociales, o para realizar una
43 actividad o una tarea. Cada competencia reposa sobre una combinación de habilidades prácticas y cognitivas interrelacionadas, que incluye conocimientos, motivación, valores, actitudes, emociones y otros elementos sociales y de comportamiento, que pueden ser movilizados conjuntamente para actuar de manera eficaz en una situación o contexto.
El Parlamento Europeo y del Consejo (2005) en su recomendación la define como una combinación de conocimientos, capacidades y actitudes adecuadas a un contexto. Las competencias clave son aquellas que todas las personas precisan para su realización y desarrollo personal, así como para la ciudadanía activa, la inclusión social y el empleo.
Para Zabala y Arnau (2008) la competencia en el ámbito educativo debe identificar aquello que requiere cualquier persona para dar respuesta a los problemas con los que se enfrentará a lo largo de su vida. Por consiguiente, consistirá en una intervención eficaz en los diferentes ámbitos de la vida, a través de acciones que le permitan movilizar y al mismo tiempo y de forma interrelacionada elementos actitudinales, procedimentales y conceptuales.
2.3.2.2. Las metas o propósitos en el enfoque por competencias.
Al trabajar bajo un enfoque por competencias, lo primero que se deberá
aclarar son las metas o propósitos. Estos deberán quedar establecidos en formato competencial constituyéndose en objetivos de aprendizajes considerados como la expresión de las capacidades concretas que los estudiantes deberán desarrollar al término de un curso o asignatura.
44 En el aprendizaje basado en competencia la comprensión se manifiesta cuando el estudiante es capaz de apropiarse o hacer suyo el conocimiento y aplicarlo en formas y contextos diferentes.
A fin de fijar las metas a alcanzar, es fundamental que en el momento de planificar el docente determine los resultados esperados e identifique el tipo de competencias que habrá de desarrollar, por lo que es importante que se pregunte: ¿Qué es lo que deseo que mis estudiantes sean capaces de hacer, saber y comprender?
De esta pregunta se desprenden tres cuestionamientos importantes, los cuales orientan el proceso para establecer propósitos necesarios en la organización del contenido o la secuencia didáctica así como determinar el qué, el cómo y el para qué del mismo.
López Carrasco, (2013) formula tres preguntas que pueden servir de orientación a los docentes.
¿Cuáles son los contenidos fundamentales con los que necesitan familiarizarse sus estudiantes?
El qué ( saber saber)
¿Qué procedimientos, técnicas o métodos requieren saber usar o utilizar?
El cómo (saber hacer)
¿Qué habilidades de pensamiento de orden superior, nivel de comprensión, quiere que sus estudiantes desarrollen en este grado?
El para qué, el cuándo, el dónde (el saber comprender, transferir o
contextualizar)
Figura 10. Preguntas para establecer propósitos de la secuencia didáctica
Fuente: Adaptación de López Carrasco 2013, Aprendizaje, Competencias y TIC
En el enfoque por competencias los objetivos son formulados como propósitos o metas para el aprendizaje de los estudiantes, aquí lo importante es lo que los
45 estudiantes hacen para aprender y cómo lo transfieren. Los objetivos se convierten en los pasos específicos a seguir que permiten a los docentes t estudiantes determinar en dónde están y cuáles son sus metas o aspiraciones finales.
2.3.2.3. Los saberes o tipología de los contenidos bajo el enfoque por competencias.
El aprendizaje basado en competencias no implica la negación o reducción del conocimiento sino por el contrario sobre ellos versa la enseñanza, convirtiéndose en el eje alrededor del cual se organiza la acción didáctica, estos se desglosan en tres grandes grupos de saberes o tipos de contenidos: conceptuales, los procedimentales y los actitudinales. Los primeros se refieren a aspectos cognitivos (saber saber), los segundos al desarrollo de habilidades y destrezas (saber hacer) y los últimos tienen que ver con situaciones éticas, valores y normas (saber ser).
Cada tipo de contenido, por su naturaleza requiere de estrategias diferentes para ser abordados, de allí la importancia de tomar en cuenta esa situación para el diseño de experiencias de aprendizajes.