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El Código de Conducta de la UE

Desde su origen, el Código de Conducta está siendo objeto de profundos debates en el seno de la UE y de la propia Cooperación Española en los que se ha iden- tificado la necesidad de impulsar su aplicación a nivel país. Este impulso requiere la reflexión conjunta entre comunidad donante y país socio, la identificación de donantes líder en cada sector y país en términos de mayor impacto, y el avance en la definición y aplicación de nuevos instrumentos que permitan a los distintos estados miembros seguir apoyando los sectores clave para la lucha contra la pobreza de forma más eficaz y menos gravosa para los sistemas nacionales (coopera- ción delegada, apoyos presupuestarios, etc.). Para aumentar el compromiso de la Cooperación Española con la eficacia de la ayuda ha de plantear- se de forma progresiva, reflexiva y consensuada la aplicación de este Código de Conducta. La dimen-

sión global del Código de Conducta, recogida en- tre otros en el principio de concentración geográfi- ca, requiere todavía una amplia reflexión política, en la que España seguirá participando, y una visión a largo plazo que garantice la orientación del proceso a los objetivos de desarrollo marcados. En este con- texto, y también a nivel país, la Cooperación Española habría de avanzar en el uso de los nuevos instrumentos de la cooperación (apoyos presupues- tarios generales, SWAP, apoyos a programas, coo- peración delegada…), aplicando para su identifica- ción, formulación, seguimiento y evaluación las lec- ciones aprendidas, directrices y buenas prácticas que la experiencia de la comunidad donante, la de los países en desarrollo y la de la propia Cooperación Española nos ha brindado en los últi- mos, así como y en la participación en ejercicios de planificación conjunta.

- Se necesita un fuerte compromiso político, y un adecuado impulso y apoyo, procedente, tanto de las capitales, como del terreno.

- La definición de las ventajas comparativas no tiene que estar únicamente basada en el es- fuerzo financiero de un donante en un país o sector, sino también en un conjunto amplio de factores, como la especialización geográfica o temática.

Se enumeran también un conjunto de principios-guía, de entre los que pueden destacarse co- mo básicos los siguientes:

Concentración Sectorial. La concentración de los donantes UE en un número limitado de

sectores dentro de un mismo país, como resultado de un proceso de diálogo sobre el terre- no que implique a todos los donantes y al país receptor, y que esté basado en las ventajas comparativas de los donantes, la experiencia en el país o sector, la confianza del país socio y de otros donantes, la capacidad o conocimiento técnico y la eficiencia de las actuaciones. Los donantes de la UE intentarán focalizar su presencia activa en un país socio a un máximo de tres sectores. Se contempla expresamente que los donantes UE trabajarán conjuntamen- te con el país socio para que cada donante pueda identificar sectores en los que permane- cer, y otros en los que retirarse, y, en este caso, preparar estrategias de salida.

Fuera de los sectores en los que cada donante se concentre, se plantean cualquiera de las siguientes alternativas: la celebración de acuerdos de cooperación delegada con otro donan- te, el recurso al apoyo presupuestario sectorial, o bien una salida responsable.

Concentración Geográfica. Los donantes UE acuerdan reforzar la concentración geográfica de

su ayuda, con el fin de evitar dispersar en exceso sus recursos, y se esforzarán por establecer un número limitado de países prioritarios. Este proceso de concentración geográfica estará ba- sado en un diálogo previo entre los donantes de la UE, con los países socios y con otros donan- tes (más allá del ámbito UE), que ha de partir de la identificación de aquellos países en los que están presentes un gran número de donantes, y de aquellos otros que apenas reciben atención. (continuación)

El marco natural de reflexión sobre las implicacio- nes y consecuencias del Código de Conducta pa- ra la política de Cooperación Española vendrá de- terminado por el próximo ciclo planificador tanto en la elaboración del Plan Director 2009-2012 co- mo en el ejercicio de planificación estratégica sectorial y geográfica que le seguirá.

Para alcanzar esta meta, será importante participar

en la puesta en práctica del Código de Conducta a través de los foros de coordinación de donan- tes de la UE que se están constituyendo en los

distintos paísescon el fin de impulsar planes de

implementación del código adaptado a cada caso geográfico concreto. Por supuesto, será importan- te hacer un esfuerzo por incorporarse activamente en experiencias piloto de implementación de CC. Por otro lado, será necesario incorporar a este proceso a todos los actores de la Cooperación Española presentes en el terreno para garantizar que la complejidad del sistema de cooperación español, al igual que el de otros estados miembro, queda contemplada en la implementación del có- digo. Asimismo, en los casos en los que no exista un liderazgo claro en la constitución de estos fo- ros de donantes específicos para la puesta en práctica del código, la Cooperación Española po- dría tomar la iniciativa e impulsar el proceso. Será importante, en 2008, avanzar en el análisis y autoevaluación de la Cooperación Española identificando buenas prácticas ya existentes y posibles ventajas comparativas o valores añadi- dos en sectores o áreas geográficas concretas. Este análisis, que se encuentra en la base de la implementación de cualquier plan de división del trabajo, deberá construirse con los aportes de to- dos los actores aprovechando los foros de coor- dinación del terreno, permitiendo a cada actor identificar su valor añadido en un escenario de di- visión del trabajo, y deberá generar insumos para el próximo ciclo de planificación/evaluación de la Cooperación Española. Asimismo, durante el año 2008 está previsto el ejercicio de seguimiento de las estrategias de la Cooperación Española lo que contribuirá a profundizar y seguir avanzando en la reflexión y el análisis de nuestra cooperación. Las conclusiones resultantes del cumplimiento de las Metas anteriores serán insumos importantes en

las herramientas y ejercicios de planificación, segui- miento y evaluación del próximo ciclo 2009-2012.

Meta IV.4.

Garantizar el flujo de información entre el terreno, las sedes centrales y los foros internacionales relacionados con la eficacia de la ayuda.

Sobre la base del Foro de Alto Nivel sobre Eficacia de la Ayuda a celebrar en Accra en sep- tiembre de 2008, y los varios seminarios técnicos previstos para abordar la puesta en marcha del Código de Conducta, 2008 será un año de inten- sificación del debate sobre la eficacia de la ayuda y la división del trabajo.

Por ello, y a fin de garantizar el correcto fluir de la información, será necesario valorar la posibilidad de crear unidades mixtas entre AECID y DGPOL- DE que se reúnan con la periodicidad necesaria para abordar temas relacionados con metodologías y calidad de la ayuda que abarcan y competen a to- do el sistema de cooperación al desarrollo sin ser atribución exclusiva de ninguna unidad concreta. De igual modo, sería conveniente desarrollar un mecanismo de comunicación horizontal entre los actores del terreno, las sedes y la DGPOLDE co- mo órgano competente en la promoción estratégi- ca de la calidad y eficacia de la ayuda en el siste- ma, para lo que podrían aprovecharse los avances en sistemas de información con soporte en nue- vas TIC.

Meta IV.5.

Avanzar en la identificación y uso de los nuevos instrumentos y modalidades de cooperación. El uso de los nuevos instrumentos de la coopera- ción será fundamental para la puesta en práctica del Código de Conducta sin detrimento del volu- men total de AOD y para garantizar el apoyo a los sectores clave en la lucha contra la pobreza. En la consecución de esta meta se tendrán en cuenta los compromisos de la Cooperación Española y de la UE respecto a la canalización de la AOD a través de los sistemas nacionales y la generación

D V. Una ayuda gestionada con