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EL CAMINO DE OSHUN

In document Los 3000 Patakies de Ifa-1 (página 102-139)

Siendo Orunmila Gobernador de un pueblo en la tierra de Oyekun Biroso, la gente se reunieron para hacerle daño y botarlo de allí por envidia. Orunmila tuvo que salir huyendo al monte, donde hizo Ebo y le dio de comer a la tierra. A la perdida de Orunmila, el pueblo comenzó a pasar trabajos y no había progreso por ninguna parte, dándose cuenta todos ellos de la falta que les hacia Orunmila. Decidieron mandarlo a buscar, pero el no les hizo caso, pues pensó que se trataba de una trampa para prenderlo.

Como todo seguía muy mal y Orunmila no aparecía por ninguna parte, Oshun se decidió a ir a buscarlo. Cuando lo localizo le explico la situación que existía en el pueblo y él le respondió: Esta bien, pero tienes que ir al pueblo y regresar con los niños a buscarme. Así fue como Orunmila entro de nuevo en aquel pueblo y volvió a gobernarlo para la felicidad de todos.

Pataki

El camino de Abita.

DICE IFA: Que en ciertas ocasiones, la tierra estaba sin gobierno y Olofin no sabia que hacer. Entonces empezó a mandar a los santos a ver si podían hacer algo para remediar la situación, pero todos peleaban para obtener la supremacía.

Dándose cuenta Olofin de esto, mando Abita, y este bajo a la tierra y lo primero que hizo fue reunirlos a todos, diciéndole que se unieran y no pelearan entre sí, al lograr esto, Abita se hizo dueño de la situación y por consiguiente en la tierra.

En cierta ocasión que los tenia a todos reunidos, impartiéndose ordenes, se aparecieron los Ibejis y le dijeron: Mentiroso, tramposo, no estas buscando lo que te mandaron. Entonces Abita que tenia una personalidad de un joven de unos veintidós o veintitrés años, comenzó a cambiar su expresión, las orejas se les pusieron puntiagudas, los ojos al rojo vivo, las uñas les crecieron demasiado, le salieron cuernos en la frente y también la cola, las deidades enseguida lo conocieron y todos gritaron desesperadamente: Desaparécete, y este desapareció y no se supo mas de el, ni donde vive, ni donde esta, por lo tanto puede estar en cualquier lugar de la tierra, porque en el cielo no lo tiene en ningún lugar, es decir, esta en la tierra.

Pataki

En el pueblo de Pobe, vivía un Awo Osainista y por lo tanto, conocía todos los secretos de las yerbas y para lo que servia cada uno de ellas. Este Awo era muy humanitario y no se cansaba de hacer favores a la gente de aquel pueblo, fundamentalmente a los más pobres y desposeídos, por lo que era muy querido y respetado por todos.

Como la gente se enfermaba e iban a su casa, él consultaba a Ifa y le preparaba a la persona la tisana o medicamento indicado para curarle y remediarle su mal y muchas veces la gente no podía pagarle, pero el siempre seguía haciendo el bien. A causa de esto todo el pueblo siempre le deseaba lo mejor a el y a su familia.

Un día, llega un hombre a su casa en horas de la noche y enterado el Awo, rápidamente se puso a preparar sus yerbas y a preparar la tisana para curar al hijo de este pobre hombre. Estando el hombre en la puerta esperando que el medicamento, llega la muerte y al verlo le pregunto; Señor, ¿Aquí

vive el Awo Osainista? El hombre, sin saber de que se trataba, le contesta afirmativamente, y además le pregunto que a que el venia. Entonces la Iku, quitándose la careta le dijo: Vengo a llevármelo. El pobre hombre, comprendiendo que esta era la muerte y venia por aquel Awo, le rogó a esta diciéndole: No puede ser, este Awo es una persona muy buena, si usted se lo lleva, llévenos a todos nosotros también, pues nos quedaremos sin su protección. Fíjese que hora es y el se acaba de levantar y el esta preparando la medicina para curar a mi hijo que esta enfermo.

Ante este ruego, salido de lo profundo del corazón, de aquel pobre hombre, Iku se compadeció y dejo viviendo el Awo Osainista, pero en cambio se llevo a otro que en aquel momento atino a pasar por allí.

Patakies de Oyekun Juani

PATAKI

Tal es el signo que sé encontró a todos los niños enfermos de Sakpata(Viruela).

Sakpata no tenía domicilio. Invitó el Oluwo Oye Woli-Woli. El signo Yeku-Woli sé presentó y pidió dos cerdas, dieciséis escobas, ciento sesenta y cinco centavos, dos jarras de aceite de palma y un Akoko (bandeja de cabeza). Se hizo el sacrificio. El Babalawo le dijo a Sakpata que fuera a la entrada del pueblo, porque no había más Kiti en este tiempo. Llegó al lugar, y puso su sacrificio en la tierra. Sakpata vio a Legba ante él: El sacrificio que traes. ¡Imposible!

Siéntese usted y quédese tranquilo. - le dijo Legba, Sakpata sé sentó.- Mire, le dijo a Legba: Usted es. No sé mueva.

Éste es el primer Kiti destinado a aliviar el mal(Viruela) de los niños de Sakpata (Yevu).

Pataki

En este camino, Obatala estaba sufriendo porque en la tierra de Ayere Lekun, vivía Awo Fare, pero este no se ocupaba de lo que sucedía, ni de Elegba. Un día Elegba lo abandono y se fue para otra tierra en la que vivía Badagua Ifa, el siempre se ocupaba de Elegba y le daba de comer todo lo que este quería pues allí sobraba todo.

Un día que Obatala salió al camino, llevaba su agogo y lo iba tocando y cantaba: Baba Ifa Nanire Oshe bi Osha Baba Ifa Nanire. Orunmila que lo oyó salió y abrazo a Obatala y le pregunto: Baba, ¿Que le sucede a Ud.? A lo que Obatala le dijo de todos los trabajos que estaba pasando Awo Fore. Salieron ambos a camino y Orunmila llevaba un Akuko, siete Owunkos y tres pollos, Eku, Ejá y Agbado y le dijo a Obatala: Usted vera como nosotros vamos a triunfar, porque Elegba nunca ha comido Owunko ni Akuko y usted vera como nosotros vamos a vencer al Awo Badagua Ifa.

Cuando llegaron a donde estaba Awo fare, este se puso muy contento a pesar de su tristeza y ellos le dijeron: Desde hoy tu tierra será grande y no le faltara nada, pero nunca en esta tierra puede faltar el Owunko ni el Akuko. Awo Fare le dio foribale a Orunmila y salieron de inmediato para la tierra de badagua Ifa. Cada uno llevaba un agogo e iban cantando: AWO FARE NIYEBE UMBO BADAGUA EBA CHIRE EKEGUA BADEGUA. Elegba que oyó este canto, le dio foribale a Orunmila y dijo: Que olor más rico trae usted a lo que Orunmila le contesto: Esta es una comida que usted nunca ha comido. Elegba pregunto: Bueno, donde esta esa comida, Obatala le contesto: En la tierra que tu abandonaste. Elegba Replico: Enseguida me voy con ustedes para allá. Poco después todos salieron al camino de la tierra Aure Lekun y

Orunmila iban reprimiendo a Elegba, mientras que este le iba pasando la mano a Orunmila y oliéndolo, pues a pesar de la reprimenda de Orunmila, Elegba iba muy contento. Llegaron a esta tierra Aere Lekun, y allí lo estaba esperando Awo Fare quien enseguida le dio foribale a Elegba y Elegba le dijo: Yo me quedare en esta tierra con usted, para que llegues a ser grande.

Pataki de Oyekun Gunda

Pataki

Había una vez una mujer muy pobre, quien tenia un hijo pequeño, ella era tan pobre, que no tenia dinero ni para comprarse una muda de ropa, era tan pobre, que amarraba a su hijo a su espalda con bejucos para cargarlo.

Esta mujer pobre, para poderse mantener, iba al monte a cortar madera, para vender, que se usaba para prender candela para cocinar.

Un día ella fue al monte como hacia usualmente, y ella puso a su hijo bajo un tronco grande de un árbol, para que le diera sombra.

En ese árbol había un Aranran (un pájaro grande) y este cogió al muchacho entre sus patas y lo llevo a lo alto del árbol.

Cuando la pobre mujer acabo de cortar la leña, e hizo un amarre con la leña, ella fue hacia donde había dejado al niño, y no lo pudo encontrar.

Ella busco por doquier, pero no lo pudo encontrar, y ella desconsolada echa a correr hacia las afueras del bosque llorando y gritando. Pero cuando echo a correr, ella mira hacia arriba implorándole a Dios,

y vio entonces al pájaro que tenia a su hijo entre sus garras, y ella empezó a cantar así: ARANYAN EIYE IGBO, Igbo, que quiere decir, pájaro del monte y del bosque, de la maleza, devuélveme a mi hijo, aquí te doy mi soga de bejucos, rápido devuélveme mi hijo. Cuando la mujer joven termina de cantarle al pájaro, el Aranyan, le tiro una bolsa de cuentas de corales. Ella abrió la jaba, y vio que no estaba su hijo dentro de ella, tiro la jaba y volvió a cantarle lo mismo al pájaro.

El pájaro esta vez le tiro distintas bolsas con distintos valores, ella miro en todos estos tesoros, y no vio a su hijo, y volvió a cantarle por tercera vez.

Cuando hubo de terminar el canto, el pájaro bajo despacio con el muchacho, y se lo deposito suavemente en sus pies.

Ella cogió su hijo, y se lo coloco en su espalda, ella después de hacer esto recogió todas las riquezas que le había tirado el pájaro, y de pobre paso a rica.

Cuando regreso a su casa, ella cogió un puñado de corales, y fue a ofrecerlas a la Iyale del pueblo, cuando la Iyale del pueblo, oyó como ella había conseguido esos corales, no le quiso coger a ella los corales.

Cuando la muchacha se marcha, la Iyale cogió un muchachito de una de las otras esposas, y se lo llevo al monte con ella.

Cuando llego al monte, hizo lo mismo como la otra le había contado, puso al niño en el árbol que ella lo había puesto, y se fue cortar madera.

Cuando hubo de terminar, ella fue hasta donde estaba la madera, y se puso a amarrarla, mientras tanto el pájaro bajo agarro al niño entre sus garras, y con el pico lo mato, y empezó a comérselo.

Cuando ella estuvo lista hizo lo mismo que la otra, y empezó a buscar al niño, y como no lo vio, empezó

a mirar hacia el árbol, y cuando vio al pájaro le canto lo mismo que ella le había cantado.

Cuando termino de cantar el pájaro mientras tanto ensucio dentro de jaba, la amarro bien y se la tiro. Cuando ella cogió la jaba se encontró la suciedad dentro, y la tiro y volvió a cantarle de nuevo.

Esta vez el pájaro cogió agua y se la tiro dentro de la jaba, que aterrizo sobre la cabeza de la mujer. Ella volvió a cantarle por tercera vez.

Esta vez el pájaro vomita los huesos del niño y se los tiro a la Iyale, ella al ver caer huesos, ella creyó que eran tesoro, y corrió a verlos.

Cuando vio que eran los huesos del niño, ella empezó a gritar y a llorar diciendo este no es mi hijo, este es el hijo de otra mujer, que este pájaro a matado, y diciendo esto echa a correr.

Cuando llego a su casa, la madre del niño, vino hacia ella y le dijo que le diera el niño, la Iyale le dijo que el niño estaba bien pero no estaba con ella.

Muchas veces vino la madre preguntándole por su hijo, y cuando hubo de pasar 3 meses, y ella no le pudo dar el niño, ella lleva el caso antes el Rey. Ella le dijo al Rey que la Iyale había venido a su casa, y había cogido el niño, de sus manos, y que había pasado 3 meses y todavía no se lo había entregado.

El Rey manda a buscar a la Iyale y le pregunto a ella que había hecho con el niño, donde esta?

La Iyale le respondió que tu crees que yo he hecho con él?

Cuando el Rey oyó esto se viro hacia la asamblea de los viejos y les pregunto así. Si esta mujer fuera o perteneciera a Uds., que cosa Uds. harían con ella? Los viejos de la asamblea les contestaron al Rey así: si ella nos perteneciera a nosotros, nosotros la condenaríamos a muerte.

El Rey dijo entonces, pues ya que el pueblo ha hablado que se cumpla su mandato póngala a que muera, y así la Iyale pagó con su vida la avaricia.

Pataki de Oyekun Sa

PATAKI

Había una muchacha que sé negaba a todos sus pretendientes, ansiosos de casarse con ella, porque ella veía que todos eran feos.

Ella era una belleza sobrenatural, no quería casarse con nadie que no igualara la belleza de su cuerpo. Y esta muchacha, que sé llamaba Agoi, vendía buñuelos de fríjol en la casa de su padre.

Un día, cocinando sus buñuelos paso un hombre que trato de seducirla. Y el desconocido vestía rica ropa. Estaba intranquila, con las manos llenas de masa viendo al hombre.

Abandono su trabajo, y corrió feliz hacia sus padres, les notifico la noticia y les describió a ellos al hombre que acababa de ver. Entonces les insistió que salieran a ver al joven ha pasado por casa.

Dándose prisa por su muchacha, que el amor había inspirado, los padres salieron en el momento que el desconocido pasó por delante de la casa, y lo invitaron. Agoi no vaciló en lanzarse a sus brazos, y ella prodiga miles palabras de alegría: O mi esposo; mi esposo, es el bienvenido; he esperado mucho tiempo por Ud., venga aquí para confortarlo. Los padres de Agoi, desconcertados, observaron el par jóvenes y vieron atentamente todas las acciones de su muchacha. Agoi sé dio prisa de preparar todos sus asuntos de mujer.

Entonces sé hizo un largo baño y acicalamiento y sé decoró de sus adornos más elegantes.

La dote y el mismo día sé casaron.

Ahora, era costumbre del país, que el joven no podía pasar la noche con sus padres políticos. Agoi sé separó por consiguiente de su padre y de su madre, y siguió a su esposo en la dirección de su país.

Después de largas horas de marcha, Agio le pregunto a su esposo: «¿ No vamos a estar juntos?

- Por nada del mundo, contestó. Y siguieron su camino.

Un poco después, una voz sé hizo oír: - Dobligodo, devuélvame mis vestiduras.

Y el marido, sin hacer caso siguió su camino y Agoi quedo asombrada.

Es necesario explicar, que Dobligodo es el nombre de un personaje fabuloso, redondo, sin cabeza, sin brazos, sin piernas, y que, no podía caminar como nosotros, rodando por la tierra hacia su meta, y a veces sé evapora en un niebla. Y Dobligodo come hombres.

Por consiguiente, el par jóvenes siguieron su camino.

A una distancia dijeron de nuevo: - Dobligodo, devuélvame mi cabeza. Y el desconocido reclamo sus brazos. Luego sus piernas.

Sin palabras dichas, y el joven empezó a devolver todo lo que le estaban pidiendo.

Y viendo que el joven bello, aquel que Agoi misma había escogido, estaba sin cabeza, sin miembros, sin nada, no era más que una pelota rodante en la tierra.

Agoi llamo a todo su valor, y decidió aborrecerlo para llegar más rápidamente al término de jornada. Cuando el sol sé apoyó en el horizonte, les faltaba a ellos un largo sendero que caminar. En eso traspasaron un río de agua que fluía blanco, oscuro, y rojo.

Después de haber cruzado, llegaron a la cama de un lago seco, sin ningún humano, suntuoso todo, cubierto de colores en una tierra de barro colorado.

Agoi, exclamó ante de este espectáculo:

¡«Verdaderamente, Hay extrañas cosas aquí. ! Primero lo de las piernas, la cabeza, después el río de diferentes colores. Y ahora este lago extraño."

Dobligodo, al oír estas palabras, comenzó cantar: Agoi, wi dye vo e,

Agoi, wi dye vo e! Agoi, koi yege! Agoi, wi dye vo e!

Hwi we mo to de sa wewe, sa wiwi,

sa vovo,

Hwi ve ma do o. Agoi, koi yege! Agoi, wi dye vo e!

Hwi we mo to hyia nu ni gbado me, Hwi ve ma do o.

Agoi, koi yege! Agoi, wi dye vo e!

Agoi, aquí viene su fin, ¡Agoi, aquí viene su fin! ¡Agoi, ay!

¡Agoi, aquí viene su fin!

Vio el río con rollos de agua blanca, capricho, rojo:

Él dijo alguna vez tiene a persona. ¡Agoi, ay!

¡Agoi, aquí viene su fin!

Vio el lago que seca sus ropas al sol, Él dijo alguna vez tiene a persona. ¡Agoi, ay!

Y ahora él al final del tercer verso apareció un jején, que llevaba por vuelo un pote grande. Descarriada por este espectáculo, Agoi exclamó:

¡ "Son fantásticas las cosas en este país! ¿Una pequeño jején llevando un jarro?

Y Dobligodo cantó su canción de nuevo, y terminó por este cuarto verso:

Hwi we mo je hili-hili gbe ta: Hwi ve ma do o.

Agoi, koi yege! Agoi, wi dye vo e!

Vio un jején pequeño llevando en su cabeza un jarro: En él dijo alguna vez tiene a persona.

¡Agoi, ay!

¡Agoi, aquí viene su fin!

Como el crepúsculo salió, el panorama del país de Dobligodo fue descubierto ante sus ojos, y Agoi empezó a confortarse, cuando de súbito le pasó un gallo con una pipa fumando.

Agoi, en ser hábil manejando sus nervios, sé echó a reír. ¡Entonces dijo": Ah, lo que es la vida! Está bien de mi equivocación, apoyo las consecuencias de mi acto ahora. ¡Un gallo fumando una pipa! ¿Cómo un gallo podría fumar una pipa? Jamás he visto cosas así.

Y Dobligodo cantó su canción de nuevo todo entero, y terminó por este quinto verso:

Hwi we mo koklo-asu do go, do azo nu we: Hwi ve ma do o.

Agoi, koi yege! Agoi, wi dye vo e!

Vio un gallo fumando pipa:

¡Agoi, ay!

¡Agoi, aquí viene su fin!

Y, después de este último espectáculo, tenía algunas otras sorpresas. Apareció la familia del marido.

Agoi, según lo que estaba pasando alrededor de ella, Agoi entendió que no tenia escape de una muerte trágica. Cada vez que Dobligodo salía, le dejaban una tortuga con un cuerno que le hacia guardia para advertir a sus amos.

Finalmente pudo escapar de estos monstruos y de su marido.

Después de una jornada muy larga ella encuentra a un cazador (Gbe-To). Y le relató toda su historia al cazador, que la devolvió hasta su pueblo.

Toda la población de país supo de esta aventura, y, desde este tiempo, ninguna muchacha sé atreve a negar del marido que sus padres aprueban.

Pataki de Oyekun Birete

Pataki

Una vez hace tiempo, Babalu aye fue a un pueblo, y cuando las gentes lo vieron leproso como estaba empezaron a repudiarlo, y le tiraban cosas, en fin hacían de el burlas constantes.

Mientras tanto había un Oluwo que se llamaba Oruye, el cual se jactaba que a el nada podía pasarle, ya que sabia mucho.

Un día Babalu Aye, cansado de las burlas que le hacían, se fue a ver con Eshu, y le contó todo lo que estaba pasando, y le pidió que les diera castigo a la gente del pueblo.

Eshu fue a ver otras entidades que él comanda, y se pusieron de acuerdo a dar un escarmiento, donde acordaron que todo el que encontraran en la calle, se los llevaran e hicieran con ellos lo que quisieran.

Ese día el Oluwo se miro con Ifa, y le salió este

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