A. Condiciones de los factores de producción:
Es a nivel de los factores de producción, donde el cluster de textiles de la región Centroamericana presenta las mejores condiciones. El área está geográficamente cerca de los principales mercados mundiales (EEUU) y en la misma zona de tiempo. Esto es una ventaja en relación con los principales competidores a nivel mundial que se ubican en el sudeste asiático.
El bajo costo de la mano de obra es una ventaja crucial especialmente en el campo de la confección. Esta circunstancia, unida a regímenes aduaneros especiales en los Estados Unidos, han provocado un aumento explosivo de industrias de maquila en el área, primero en Costa Rica, y posteriormente en Honduras y El Salvador. Esta ventaja es especialmente cierta en Honduras y Nicaragua, pero no tanto en Costa Rica, que lo ha compensado con un mayor nivel de educación del factor humano, y un clima de estabilidad social y política. Sin embargo, el bajo costo de la mano de obra por si solo no es una ventaja competitiva sostenible, ya que existen países en el mundo con costos de mano de obra aun más bajos.
Otros factores más avanzados no son tan favorables. La infraestructurea eléctrica es deficiente en el área, provocando que las empresas tengan que invertir en sistemas alternos. También hay problemas en telecomunicaciones, que impiden el desarrollo de sistemas avanzados de transmisión de datos, necesarios para las operaciones eficientes de los sistemas productivos transnacionales. La infraestructura de puertos y las aduanas requieren mejorarse para ser competitivos internacionalmente.
El sistema financiero tampoco es favorable para la industria. Las tasas de interés y los plazos de los créditos son menos favorables, en términos reales que en países desarrollados. No existen un mercado de capitales accionario desarrollado que permita a las empresas invertir en equipos y tecnología, con alternativas diferentes al enduedamiento bancario.
El entorno socio-político hasta la fecha ha sido un factor limitante. La inestabilidad de países como El Salvador, Guatemala y Nicaragua, que hasta hace poco estaban en guerra civil, han alejado no solo la inversión extranjera en el campo textil, sino también la reinversión de los mismos capitales centroamericanos.
D. Estructura, estrategia y grado de competencia en las empresas de la industria El hecho de que la mayoría de las industrias textiles de la región se desarrollaron al amparo de la protección del Mercado Común Centroamericano no ha sido positivo para desarrollar una estructura de la industria competitiva que fomente la innovación y el mejoramiento permanente.
La no existencia de una base industrial a inicios del Mercado Común, y las medidas de protección a la industria naciente, dieron como resultado una estructura poco competitiva, donde las diversas empresas optaron por especializarse por línea de productos o geográficamente, para evitar la competencia directa. El resultado final fue que la rivalidad entre empresas no fue intensa, ni obligó a que éstas invirtieran agresivamente para mejorar sus productos. El resultado final de esa estructura, sumado a la inestabilidad política y el crecimiento lento de la demanda intra-regional en los 80's, fue un rezago tecnológico que actualmente las empresas están luchando por sobreponer.
El Salvador y Guatemala muestran las mejores condiciones en sentido. El mayor desarrollo de la industria en las décadas de los 60's y 70's, caracterizado por una mucho mayor cantidad de empresas que en el resto de los países de Centroamérica, brindan una mejor base para el crecimiento futuro. La pacificación de El Salvador, está provocando que los industriales vuevan a confiar en su país y están invirtiendo agresivamente y poner al día su tecnología textil. El capital expatriado por salvadoreños, es una importante fuente de capital sano para esta reconversión industrial.
C. Industrias relacionadas y de soporte
El deterioro de las industrias textiles productoras de insumos intermedios, tales como hilazas y tejidos, y el nacimiento de una nueva clase de industrias
maquiladoras, que no dependían, ni les interesaban, dichos insumos intermedios centroamericanos, provocó una desverticalización parcial de la industria.
Este fenómeno, particularmente evidente en Costa Rica y Honduras, hace que las maquiladoras ni siquiera consideren comprar sus insumos principales en el país. En El Salvador, probablemente por su mayor desarrollo previo de la industria textil, las empresas textiles están invirtiendo agresivamente para producir insumos de calidad y precios competitivos para atender las necesidades de la industria de confección de exportación.
Es en ese país donde se vislumbra la posibilidad del desarrollo de un mejor cluster textil en Centroamérica. Guatemala, que también tiene las condiciones históricas adecuadas, no ha logrado resolver las condiciones de estabilidad interna para provocar la inversión que se requiere para lograr insumos de competitividad internacional.
En cuanto a fabricantes de equipo textil, no existe en Centroamérica ningún fabricante de equipo textil sofisticado. Toda la maquinaria textil se compra en Europa y en menor medida en Estados Unidos. Más aun, existen problemas de conseguir la mano de obra especializada que se requiere para dar operar y dar mantenimiento a la maquinaria más moderna y sofisticada.
B. Calidad de la demanda
En este sentido las condiciones son muy pobres en toda la región. La demanda de productos textiles no es de alta calidad. El poder adquisitivo de la mayoría de la población, hacen que sus prioridades sean más el precio que la calidad, el diseño o la durabilidad de las prendas. Los consumidores más exigentes, dan por descontado que en el área no se pueden conseguir las prendas que ellos demandan, y por lo tanto compran en Estados Unidos o Europa.
No existen en la región actividades de modas o empresas de diseño de prendas de renombre internacional. No existe en la región la costumbre de que las modas cambien estacionalmente como si lo es en Estados Unidos o Europa. Por estas razones, existe poca presión para la innovación de diseños y materiales textiles.
Por lo general, las empresas que producen sus propios diseños, siguen la moda de Estados Unidos u otros países, por lo que existe muy propia creación endógena que se pueda convertir eventualmente en una ventaja competitiva.