Capítulo II. Marco teórico
2.2. Bases teóricas
2.2.3 Enseñanza interdisciplinar del cálculo integral
2.2.3.3 El docente en el enfoque interdisciplinar
La docencia es una tarea muy importante de la Universidad, el que la ejerce debe
poseer una alta especialización (conocimientos) y domine diversas estrategias para impartir
el proceso enseñanza aprendizaje. Además, el docente que conoce su especialidad que esta
empapado de la psicología del estudiante y los recursos educativos que utilice en ella es de
hecho un buen docente. Por tanto, necesitamos docentes con sólida preparación científica y
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La existencia de un cuerpo docente idóneo y altamente motivado es crucial para la
calidad de los establecimientos de educación superior. Desafortunadamente, incluso en las
universidades más destacadas de los países en desarrollo, muy pocos profesores, si los hay,
están en condiciones de impartir estudios avanzados, lo cual limita el nivel del
conocimiento que pueden transmitir a los estudiantes y restringe la calidad de estos para
acceder al conocimiento existente y crear nuevas ideas. Los métodos de enseñanza suelen
ser anticuados. El aprendizaje basado en la repetición mecánica es frecuente, y los
profesores no hacen mucho más que copiar sus propios apuntes en el pizarrón. Por
consiguiente, los estudiantes, que por lo general carecen de recursos para comprar textos
de estudio, deben transcribirlas anotaciones en un cuaderno, de modo tal que solo los que
son capaces de reproducir de memoria una porción de ellas aprueban los exámenes. Estos
enfoques pasivos de la enseñanza tienen escaso valor en un mundo en que se premian la
creatividad y la flexibilidad. En consecuencia, se requiere con urgencia una concepción
más inteligente de la enseñanza, que haga menos hincapié en la absorción pasiva de los
hechos que en el compromiso intelectual activo, la participación y el descubrimiento
(Miguel Claro).
El docente universitario tiene que saber que la enseñanza superior conlleva a un
tipo de docente expresamente especializada y al mismo tiempo humanístico. Tengamos
presente el docente no es un transmisor de conocimientos, es un cuestionador de su
práctica, la confronta y la modifica, comprende, interpreta los procesos de enseñanza y
aprendizaje en el aula para modificarlos (Posner, 2000, p. 30).
Siguiendo en estas líneas, según la Ley Universitaria 30220, artículo 79, la función
principal de los docentes universitarios es la investigación, el mejoramiento continuo y
permanente de la enseñanza, la proyección social y la gestión universitaria, en los ámbitos
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La palabra del docente que cala hondo es inolvidable; el consejo será eterno y la
orientación permanente, por eso el docente universitario o de cualquier otro nivel
educativo tiene que renovarse, actualizarse constantemente, en ese sentido cuando se le
entrevisto con la pregunta ¿Cómo es su metodología de trabajo para mantener la
continuidad a través de los años? al Dr. Mario Bunge en una conferencia realizada por la
Universidad Mayor de San Marcos él respondió: Investigo con gente de diversas
especialidades físicos, matemáticos, biólogos, sociólogos y demás: los que sean necesarios
para abordar el tema que desee. Me parece una irresponsabilidad trabajar sobre la filosofía
de tal ciencia sin los conocimientos pertinentes, y para esos conocimientos es necesario
contar con los profesionales indicados. El estudio solitario ya no existe; es un ignorante. El
estudioso de hoy tiene que formar parte de una red de investigadores (Conferencias
internacionales, UNMSM, p. 7).
Finalmente, introducir la interdisciplinariedad en la universidad implica una
transformación profunda en los métodos de enseñanza y a la vez en la formación de un
nuevo tipo de profesor entonces ¿Cómo debe ser el docente de la interdisciplinariedad?
Se habla de “aprender a ser”, “aprender a aprender”, de “interdisciplinariedad”,
etc., pero no dice cómo debe ser ese docente. Se requiere, para este caso, un profesor que:
Sepa incrementar la cantidad de información, y que ayude a los estudiantes a dominar esa información contra los peligros de una cultura fragmentada. Por
ejemplo, Snapchat, una de las redes sociales más populares entre los adolescentes,
creo algo llamado streaks, que muestra el número de días consecutivos que una
persona ha intercambiado mensajes con otra. La situación es tan adictiva que los
jóvenes no quieren perder su streak, y se estresan cuando no pueden mantener el
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mantengan en su nombre mientras se van de vacaciones. Se dan cuenta o no, los
creadores de estas tecnologías en Silicon Vallet están moldeando nuestros
pensamientos, sentimientos y acciones. Están programando a la gente.
Finalmente, como describe Harris y un creciente grupo de investigadores
concuerdan en que las constantes distracciones de las aplicaciones y correos electrónicos
están debilitando nuestras relaciones con los demás y destruyendo la capacidad de
concentración de los niños y adolescentes (Revista Muy interesante, 2017, p. 26). Desde
esta perspectiva, el docente universitario debe prepararse para ayudar a los estudiantes a
dar solución en problemas antes descritos y otros de índole social.
Suministre marcos de pensamiento interdisciplinarios que permitan a los estudiantes situar los problemas y entender los vínculos que unen fenómenos
aparentemente inconexos.
Borislav (La exposición de los conocimientos y su incidencia en la educación),
citado por Lazo(2006, p.114), señalaba que la enseñanza interdisciplinaria debía
imponerse, abandonando el sistema de cursos tradicionales y en beneficio de una
investigación de disciplinas comunes. Desde su perspectiva, el perfil tradicional de las
especializaciones debía dar lugar a una multitud de combinaciones para hacer posible la
ampliación del horizonte cognoscitivo en base a un estudio de mayor complejidad, pero
más rico y objetivo, de disciplinas interconectadas en la realidad objetiva (que es el objeto
de la ciencia).
Finalmente “El conocimiento es información procesada y acumulada, altamente
especializada que se relaciona interdisciplinariamente para generar nuevos productos y sistemas” (Morales, 2004, p. 78).
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