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El intento de normalización de la vida política:

Presos del 6 de Octubre que sufrieron condena en la Prisión Provincial de Jaén (Han sido transcritos los pseudónimos de algunos presos tal y como aparece en su

1.3.2. El intento de normalización de la vida política:

A pesar de las cautelas del gobierno de Madrid para la autorización de actos de carácter obrero o sindical, sujetos todavía a controles férreos, la situación a nivel local a lo largo de 1935, parecía paulatinamente volver a la normalidad. Aunque en el seno del equipo de gobierno municipal se impusieron las tesis de los concejales cedistas, el radical Carlos Sánchez aguantó las críticas de algunos de sus compañeros de corporación cada vez que se trataba de negociar temas relativos a la situación del Centro Instructivo Obrero. De momento se mantenía liderando el gobierno de centro-derecha, pero a principios de año se atisbaron cambios en la composición de su equipo de gobierno con la salida del militar Juan Díaz Criado que por razones de trabajo fue sustituido por Luis Muñoz Gómez.

Mientras tanto ya se empezaban a notar movimientos desde el Partido Socialista para presionar a las autoridades provinciales y propiciar la vuelta a la actividad legal del Centro Instructivo Obrero con sus tres organizaciones de clase. No solo eso, sino que el Alcalde informaba en marzo al Gobernador Civil de reuniones clandestinas de dirigentes locales socialistas en un intento de normalizar la vida democrática y su actividad cotidiana. En esta tarea de rehabilitación del PSOE y de la UGT comienza a ser decisiva la labor conciliadora, al tiempo que reivindicativa, del socialista Ignacio Expósito uno de los pocos dirigentes que ya habían salido de

la cárcel en noviembre del 34 y para quien sería inevitable establecer puentes entre los compañeros encarcelados y las autoridades políticas locales. Ignacio es por tanto el relevo obligado de los dos líderes ahora exiliados, Andrés Rodríguez y Antonio García y parece ser que fue a él a quien tocó impulsar con acierto la gestión de la deseada normalidad política y, finalmente, el regreso de todos los presos en febrero de 1936. Todo el tramo final de negociaciones entre Gobernador civil, Alcalde y Partido Socialista, realizadas en el verano de 1935, (sintetizadas en el siguiente cuadro) dieron su fruto en el mes de agosto a pesar de las reticencias de Carlos Sánchez a que este hecho se produjera, no sabemos si por propio convencimiento o por las presiones de los miembros más extremistas de su gobierno:

Cuadro 5:

- 8 de julio: Telegrama del alcalde a Gobernador civil: "Excmo. Gobernador Civil de Jaén: ordéname apertura Casa del Pueblo y temiéndose fundamentalmente alteración orden público consecuencias regreso cárceles revoltosos 6 octubre..., ruego encarecidamente suspendan apertura Centro, se trata evitar posibles desagradables consecuencias".

-15 de Julio: Telegrama del Gobernador Civil para que se abra la Casa del Pueblo "Habiendo desaparecido causas motivaron clausura Casa del Pueblo esa localidad y a fin de que puedan reintegrarse su plena vida legal las asociaciones que la constituyen, sírvase de acuerdo con Fuerza Guardia Civil ese Puesto, quede sin efecto dicha medida siempre que a ello no se oponga decisión judicial alguna.

-16 de julio:

-Escrito del Alcalde al Gobernador Civil pidiéndole le indique la persona a quien tiene que hacerle entrega del edificio.

-Escrito del Alcalde al Juez de Instrucción de Andújar comunicándole que el Gobernador Civil de Jaén va a dejar sin efecto la clausura de la Casa del Pueblo.

-Escrito del alcalde al gobernador Civil: "Esta alcaldía ignora si existe o no decisión judicial que se oponga a la apertura de la Casa del Pueblo por lo cual he interesado del Juzgado de Instrucción de este partido y del Sr. Juez Militar Instructor de la causa por los sucesos revolucionarios acaecidos en este pueblo el día 6 de octubre último me manifiesten si existe dicha decisión judicial que lo impida, para en caso contrario cumplir seguidamente lo mandado por su respetable y superior autoridad.

-18 de Julio: Escrito del Alcalde al Auditor de Guerra de la 2a División Orgánica de Sevilla dando

traslado de la orden del Gobernador sobre la Casa del Pueblo.

- 8 de agosto: Telegrama del Gobernador Civil por el que dice que el Juez Instructor no acordó clausura de la Casa del Pueblo. Insta a que se abra.

-11 de agosto: Telegrama del Alcalde al Director General de Seguridad, comunicando acuerdo del Gobernador Civil sobre la Casa del Pueblo.

-12 de agosto:

- Telegrama del Gobernador Civil a Alcalde instando a la reapertura Casa del Pueblo. Se entregará la llave a Ignacio Expósito que vive en calle Nueva 26, que esta autorizado por Federación Provincial Sociedades Obreras.

- Escrito del Alcalde Carlos Sánchez a Ignacio Expósito citándolo para abrir la Casa del Pueblo el día 13 agosto a las 12 horas. Se cita también a la Guardia Civil para que auxilie al Ayuntamiento en este acto de apertura.

-13 de agosto: Telegrama del Alcalde al Gobernador Civil: "Hoy hora 12 ha quedado abierta la Casa del Pueblo esta localidad haciéndose entrega al vecino Ignacio Expósito Villar sin incidentes".

- 17 de agosto: Escrito firmado por Ignacio Expósito solicitando al Alcalde autorización gubernativa para realizar reunión y reponer los cargos directivos del Centro Instructivo Obrero.

Los últimos meses de 1935 discurrieron muy condicionados por el clima preelectoral que se respiraba como consecuencia de la inestabilidad de los diferentes gobiernos de centro-derecha una vez descubierto el tema del "straperlo" (el caso de

corrupción más sonado del periodo republicano), por el que quedaba seriamente dañada la honestidad del líder radical Alejandro Lerroux y hundido totalmente su partido.

Mientras tanto la vida cotidiana de la villa con una población de más de 7000 habitantes se esforzaba por salir de la penuria extrema de los dos últimos años. Con la reforma agraria congelada por los gobiernos lerrouxistas, se intentaban algunas gestiones cerca de los Diputados a Cortes para que prosiguiesen las obras del ferrocarril Córdoba-Puertollano y para que se convirtiese en realidad el proyectado pantano del Yeguas. En ese mismo afán de dinamizar la economía local fomentando la mano de obra en el campo se prohibió durante la campaña de siega que las máquinas segadoras sobrepasaran el 50% de la superficie de cereal del término y se organizó una importante feria de ganado, subvencionada por el Ministerio de Agricultura, en los primeros días de septiembre de 1935, a la que concurrieron más de mil cabezas de ganado (15) Sin embargo, como se ha dicho, habían quedado

paralizadas todas las reformas comenzadas durante el bienio de izquierdas en relación con la reforma agraria. No tenemos noticias durante los dos años del bienio de centro-derecha que se exigiese de manera contundente a los patronos cuestiones como el laboreo forzoso, la ley de términos, o se prosiguiera en el fomento de los arrendamientos colectivos de las fincas mal aprovechadas, salvo la iniciativa ya apuntada de proponer la parcelación de la finca San Julián, pero en régimen de propiedad privada para pequeños agricultores. Por su parte las demandas de trabajo contra los patronos quedaron reducidas a su más mínima expresión y no se reactivaron hasta el triunfo del Frente Popular.

A final de diciembre, el gobierno del independiente Pórtela Valladares (17)

convocaba elecciones para el 16 de febrero e inmediatamente los comités ejecutivos de todos los partidos políticos con representación en la localidad se pusieron manos a la obra para la difusión de sus programas e impedir la manipulación de los censos de electores, donde fue muy combativa la labor del Centro Instructivo denunciando algunas irregularidades de la derecha local para dificultar la inclusión de familias obreras de clara tradición socialista. En esta línea destaca la denuncia del CIO pues los funcionarios del Ayuntamiento habían mandado a Encarnación Expósito, Josefa Pérez y José Casas Cano (hermano del líder histórico Gaspar Casas) al registro eclesiástico "donde le interesan derechos por su partida de nacimiento". Una vez más se le pretendía dar a la Iglesia un protagonismo que no le correspondía en un tema delicadamente sensible para las organizaciones obreras. Se trataba de mermar mediante cualquier artificio la participación masiva del electorado de izquierdas, máxime cuando una buena parte del mismo, casi un centenar de electores, todavía continuaban en la cárcel de Jaén cumpliendo condena por el 6 de octubre.

En esta ocasión y por segunda vez en la historia de España iban a poder votar las mujeres mayores de 23 años y ello era una posibilidad más para la candidatura de los partidos agrupados en tomo al Frente Popular. Las mujeres en estos momentos eran un colectivo decisivo ante la urgencia de sacar de la cárcel a sus esposos e

hijos, cosa que ocurriría si se ganaban las elecciones. Toda la campaña estuvo, por tanto muy condicionada por lo ocurrido el 6 de octubre y los deseos de que ganase la izquierda para reparar la difícil situación creada con la encarcelación de tantos jóvenes y padres de familias obreras.

Los partidos agrupados bajo la denominación Frente Popular pretendían hacer un frente común de centro-izquierda que arrebatase el poder a la derecha representada por la CEDA. Lo formaban a nivel nacional fuerzas políticas y sindicales como Izquierda Republicana de Azaña, Unión Republicana de Martínez Barrio, el Partido Socialista, la UGT, el Partido Comunista, Juventudes Socialista, Partido Sindicalista y POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista). Por su parte la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas), aglutinaba a los monárquicos y tradicionalistas e incluso habían llegado a acuerdos parciales con la Lliga Catalana, el Partido Radical y algunos centristas.

Los mítines y actos políticos propagandísticos se sucedieron a lo largo de toda la campaña electoral que duró casi un mes. Los del Frente Popular tuvieron lugar casi de seguido: el día cinco de febrero se celebraba un acto con más de 800 personas en el Gran Teatro con la intervención de Gastón Aliaga, Pedro Camacho, Antonio Pareja y Antonio Pasagali Lobo. Unión Republicana utilizó la Casa del Pueblo para dar su mitin el día trece con la asistencia de 500 personas que acudieron a escuchar a sus líderes Campos Perabrí, Sánchez de la Torre y Bernardo Giner de los Ríos. Unos días antes de este acto, su presidente local el joven José Gutiérrez Alcalá, le trasladaba una sentida carta (reproducida a continuación) a su líder nacional, el sevillano Diego Martínez Barrio, con motivo de su alistamiento en la Infantería de Marina:(18)

"Mi respetable y querido Jefe: Trazo estas líneas con la más pesada de las amarguras, pero es indispensable su pergeño, para ofrendarle mi más dolorosa despedida, que uno de los jalones de mi vida me impone. En fecha del año pasado, y viendo que por la carencia absoluta de medios económicos me era imposible terminar mi carrera y -no le engaño- para liberarme un poco de las persecuciones de esta jauría derechista, que acabó arrumando a mi padre, con tan poco discernimiento en su venganza, solicité ingresar voluntario en el Batallón de Infantería de Marina que guarnece a San Femando, donde por ser la remuneración del soldado algo más elevada que en cualquier otro cuerpo, aspiraba a costearme mis matrículas y hacerme un hombre, pese a todos los sacrificios. Asimismo, como mi carrera es la de practicante pensé opositar a la Armada, donde hay, -según me aconsejaron- buenos horizontes. Pero he aquí que, como si fuera un conjuro en mi contra, me llaman para que me incorpore el día 1° de febrero, poniéndome así en trance de abandonar Marmolejo, en época que, no por lo que yo signifique, sino por la falta que hacemos cada uno en nuestro lugar. Nuestros amigos y yo con ellos, hemos tratado de eludir mi presentación, enviando un certificado médico fingiéndome enfermo con tal de prorrogar mi marcha hasta el día siguiente del que se celebran las elecciones. Pero nos es imposible. Para ello tendríamos que contar con cierto apoyo en el Ayuntamiento, y excuso las explicaciones del porqué carecemos de ello. Por consiguiente, al abandonar la presidencia de esta agrupación que yo fundé, no quiero hacerlo sin despedirme de usted, de mi jefe, de mi amigo -que usted me honró con ese título- y decirle que si como militar he de apartarme algo de la política activa, siempre, como siempre, en San Femando, desde 1o de

febrero, habrá un soldado que, bajo su uniforme conserva un corazón que siente como usted y que luchará siempre por usted. ¡Ojalá y lo que soñé que fuera este salto de mi vida, me otorgue, con mi independencia económica y mi carrera, una mayor eficacia personal para luchar por el ideal que usted representa y que está en lo más hondo de mi alma!. Admita un abrazo de despedida y mi reiterado ofrecimiento para servirle donde quiera con la fe de un verdadero amigo y correligionario. Fdo. José Gutiérrez Alcalá, Presidente de Unión Republicana de Marmolejo. Marmolejo, 23 de enero de 1936.

Nada más en su poder, el Presidente Nacional de Unión Republicana le contestaba en los siguientes términos:

"Madrid a 25-1-36; Querido amigo: A mi también me produce contrariedad su marcha de esa organización. No así el que usted, materialmente, por mandato de la Ley, deje de pertenecer a Unión Republicana. Su carta me demuestra que seguirá usted siendo un defensor de los ideales de nuestro partido y un "soldado" de la República. Eso basta y me llena totalmente. Suyo buen amigo. (Desde el Comité Ejecutivo Nacional de Unión Republicana).

Esta adhesión incondicional demostrada por José Gutiérrez se prolongó durante toda la etapa republicana, y con el tiempo sería recompensada de forma generosa por Martínez Barrio que en un viaje inesperado se trasladó hasta San Fernando para ofrecerle ciertas responsabilidades dentro del Partido Unión Republicana, nombrándole secretario particular cuando accedió a la Presidencia del Congreso de los Diputados, en abril de 1936, y en mayo lo proponía para ocupar el puesto de Secretario Político de la Dirección General de Prisiones.

Pero volviendo a las elecciones de febrero, los más madrugadores en iniciar aquella campaña electoral fueron los partidos agrupados en el Centro Republicano de Marmolejo que a estas alturas estaba constituido por una derecha muy radicalizada. La CEDA, había organizado el 29 de diciembre de 1935, un acto político en el "Gran Teatro", donde intervinieron José Gálvez, José Ortega Martínez y Adolfo Navarrete sin incidentes a destacar. Mucho más numeroso fue el mitin final de campaña de esta coalición celebrado el día once al que asistieron 1000 personas para escuchar a Mario Pastor, José Acuña, José Moreno Torres, Carlos Álvarez Lara y José Pérez de Rozas.

Por su parte Acción Popular, integrada también en la CEDA, dio dos mítines: uno que tuvo lugar el día 8 en el Gran Teatro en el que participaron Juan Víctor, Manuel Pérez y Esteban Serrano, y otro, el día 15, con la intervención de Esteban Serrano. Aunque todos estos actos transcurrieron sin incidentes, el control gubernativo de los días que duró la campaña electoral fue minucioso y especialmente sobre las actividades del Partido Socialista, que hubo de dar sus actos en la Casa del Pueblo, así como sobre las publicaciones de carácter obrero difundidas por la localidad. Sobre este hecho ha quedado constancia de la retirada de las siguientes publicaciones ordenadas por la Dirección General de Seguridad:

Cuadro 6:

1) Telegrama del Gobernador Civil por orden de la Dirección General de Seguridad para retirada del "Mundo obrero" del día 10-1-36.

2) Idem de Mundo Obrero y El Socialista y El siglo Futuro del 11-1-36.

3) Telegrama recogida del libro titulado "Bajo el signo de la Revolución", editado por Casa Sáez Hermanos.-

4) Recogida de "El Socialista" del día 18-1-36, "La Protesta" y "Mundo Obrero" del 17-1-36 por sus artículos "Arriba los hambrientos, pan y justicia".

5) Telegrama ordenando retirada "Juventud Roja" del día 18-1-36, "El Pueblo", "El Sindicalista" y "La libertad"

6) Recogida de "El Debate" del día 22-1-36. 7) Recogida del "Mundo Obrero" del día 21-1-36. 8) Idem recogida del Socialista del día 24 y 26.

Finalmente las elecciones del 16 de febrero de 1936 supondrían un triunfo claro de los partidos agrupados en torno al Frente Popular, con un brillante resultado del partido de Azaña que obtuvo 87 escaños, doce menos que el Partido Socialista. Unión Republicana sacaba 39 escaños y el Partido Comunista 17. En Marmolejo el triunfo resultó claro para el Frente Popular, a pesar de la ausencia de muchos obreros encarcelados que no pudieron votar, pero si lo hicieron las mujeres de los afiliados socialistas que por esta vez se movilizaron no solo ante las urnas sino posteriormente para conmemorar la victoria conseguida reclamando la pronta excarcelación. Los resultados de Marmolejo finalmente no fueron publicados en el Boletín Oficial de la Provincia por problemas en una de las secciones, presumiblemente consecuencia de impugnaciones presentadas por los partidos del Frente Popular a la vista de que los presos no pudieron ejercer su derecho al voto.

Fue una de las campañas electorales más tensas de la historia de la localidad pues en el triunfo del Frente Popular muchas esposas y madres teman cifradas las esperanzas de un retomo anhelado de sus familiares encarcelados. Ese deseo se convirtió en una obsesión que llevaría a la ruptura de relaciones en algunas familias cuando se hubo de solicitar el voto a favor de la izquierda a parientes de los presos que simpatizaban con las derechas.

Por lo que respecta al entorno provincial la elección resultó muy apretada: el Frente Popular obtuvo 148.340 votos frente a los 135.774 del Frente Nacional que también se benefició del elevado número de presos encarcelados por la huelga del 34. El candidato que obtuvo más votos fue Bernardo Giner de los Ríos (UR) seguido de Jerónimo Bugeda (PSOE). Sin embargo los menos votados fueron la Falange representada por Raimundo Fernández Cuesta y el tradicionalista Antonio Garzón Marín. (19)

Como consecuencia de este resultado el Gobierno de Madrid salido de las urnas, ordenó la reposición de todos los ayuntamientos suspendidos ilegalmente en el año 34 e inmediatamente se restablecieron en sus puestos a los concejales socialistas en una sesión celebrada a final de febrero. Pero aquella corporación restituida quedaría incompleta por las ausencias de Antonio García y Andrés Rodríguez que habían quedado en La Línea de la Concepción tras la amnistía dada a los obreros implicados en la intentona revolucionaria del 34. Por la derecha monárquica renunciaba definitivamente a su puesto el concejal Juan Manuel Alcalá Venceslada. Tampoco de momento tuvieron cabida concejales de los otros partidos del Frente Popular que hubieron de esperar hasta agosto de 1937 en que se constituía por decreto, ya en plena Guerra, el nuevo Consejo Municipal con representación de

todo el centro-izquierda. Por tanto la nueva corporación estaba formada por Ignacio Expósito como alcalde y el resto de concejales socialistas salidos de 1931, a excepción de los ya indicados y del fallecido Andrés Velasco.

Notas:

1.3. El Gobierno municipal de centro-derecha (marzo 1934 - febrero 1936):

(1) Estas elecciones supusieron un triunfo para los partidos de centro-derecha. Los partidos de derechas (CEDA, Agrarios, Renovación y Tradicionalistas, la Lliga Catalana y otros) obtuvieron 3.365.700 votos. Los partidos de centro-derecha (Radical, Conservadores Republicanos de Miguel Maura, Partido Nacionalista Vasco, etc) sacaron 2.051.500 votos, y el centro-izquierda (PSOE, Acción Republicana de Azaña, Partido Radical Socialista, la ORGA, la Esquerra Republicana de Cataluña, el PCE y el pequeño Partido Federal) un total de 3.118.000 votos (Tuñón de Lara, Manuel: "Historia de España", Ed. Labor, página 170).

(2) Tuñón de Lara, Manuel: Obra citada, página 184 y 185.

(3) Vida Roviralta, María Angeles: Obra citada, página 677.

(4) Tuñón de Lara, Manuel: Obra citada, páginas 188-189.

(5) Vida Roviralta, Ma Ángeles. Obra citada, páginas 677-678.

(6) Testimonio del militante histórico de la UGT Alfonso Rodríguez Flores. Igualmente agradezco las aportaciones realizadas por Francisco Solís Barea en relación a la actuación de Pepe Marchena y La Niña de la Puebla que tenía lugar la víspera de la Huelga Revolucionaria.