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II. Vida y obra de Manuel Chaves Nogales

2.5. EL PERIODISMO DE CHAVES NOGALES

2.5.1. PRIMERA ETAPA (1915-1923): ANDALUCÍA

2.5.1.1. EL LIBERAL DE SEVILLA Y EL NOTICIERO SEVILLANO

En las tres primeras décadas del siglo XX, la prensa sevillana, igual que la del resto del país, se encontraba inmersa en un profundo proceso de cambio. Gran parte de los periódicos que se editaban en Sevilla durante los primeros años representaban el periodismo decimonónico, donde imperaba el periodismo ideológico sobre el informativo. Todos fueron superados por un nuevo tipo de periódicos que en su concepto de prensa moderna pretendían sobre todo suministrar información e interesar a una buena parte de la población, para así poder conseguir anunciantes y con ello poder financiarse. Eran independientes de los partidos, incrementan sus páginas y sus contenidos y recurren a agencias y corresponsales. Estos periódicos situaron a la prensa sevillana en un lugar destacado de un nuevo periodismo que se implanta en España, la calidad de El Liberal y El Noticiero Sevillano los sitúa entre los de mayor difusión del país, respondiendo al tipo de empresa periodística moderna. Aunque se declaraban independientes de partidos políticos, no lo eran realmente, mientras El Liberal se dirigía a un público esencialmente republicano o liberal, El Noticiero Sevillano lo hacía a un sector conservador, monárquico y católico.

2.5.1.1.1. EL LIBERAL DE SEVILLA

Uno de los pioneros de este tipo de prensa fue El Liberal. María Cruz Seoane y María Dolores Sáiz escriben que el origen de la empresa de El Liberal se remonta al año 1879, cuando un grupo de periodistas de ideología republicana decidieron abandonar la redacción de El Imparcial, cuando este diario se declara partidario de la monarquía borbónica. Bajo la dirección de Isidoro Fernández Flores, Miguel Moya y Antonio Sacristán, El Liberal de Madrid se convirtió rápidamente en uno de los principales diarios de finales del siglo XIX. Era un periódico popular y órgano de expresión del republicanismo «gubernamental», se convirtió rápidamente en uno de los principales diarios de finales del siglo XIX. Fue un

56 periódico popular y órgano de expresión de un republicanismo moderado iniciando en el nuevo siglo una fuerte expansión que le llevaría a crear, entre 1901 y 1902, una cadena de periódicos en provincias. A ella pertenecieron El Liberal de Sevilla y los diarios de igual título que empezaron a publicarse en Barcelona, Bilbao y Murcia (Sáiz y Seoane, 1996:74).

Este trust de prensa pasó a depender desde 1907 de la Sociedad Editorial de España, cuyo consejo de administración presidió Miguel Moya, diputado republicano a Cortes, fundador y presidente desde 1895 de la Asociación de la Prensa de Madrid. Se ubicaba en la calle García de Vinuesa nº 30. El Liberal de Sevilla no pasaba de ser un diario de provincias, de cuatro páginas compuestas a seis columnas y con un formato grande de 44 x 58 centímetros, con mucha publicidad. En 1916 su tirada era aproximadamente de 35.712 ejemplares. El Liberal de Sevilla fue fundado en 1901, el 6 de enero, y se publicó de forma ininterrumpida hasta el 18 de julio de 1936. Se decía que se había incautado porque en sus máquinas se habían imprimido las octavillas propagandísticas que aviones de Tablada, leales a la República, habían lanzado sobre las fuerzas sublevadas, pero no es cierto, en realidad solo hubo intereses económicos. En Sevilla los monárquicos tenían su periódico, el ABC, los requetés La Unión y los falangistas se adueñaron de El Liberal (Sánchez Apellániz, 2009:18). Se distinguió siempre por su carácter independiente, se publicada con el subtítulo de Diario Liberal de Información General, declaraba su independencia absoluta con cualquier partido. Se convirtió en el diario más completo y con más tirada de la ciudad de Sevilla, llegó a alcanzar los 35.000 ejemplares. La redacción de este primer diario fue constituida por un gran elenco de profesionales de calidad, periodistas como José García Orejuela, Manuel Chaves Rey, Muñoz San Román, Antonio Reyes, Emilio Gierts, Diógenes Ferrand, Francisco Andrade, Alfredo Carmona, Escobar o Piñal, (Álvarez Rey y Fernández Albéniz, 2009a: 201), algunos de los cuales permanecerían vinculados al periódico durante muchos años. Para el lanzamiento del diario, Miguel Moya también escogió como director a un excelente periodista, José Nogales. Le sucedió en la dirección de El Liberal de Sevilla el gran José Laguillo y entre sus redactores podemos encontrar a Antonio Zozaya, Hernández Catá, Muñoz San Román, Galerín, Pepe de la Rábida, entre otros. La existencia de unas memorias redactadas por quien fue su director durante veintisiete años, José Laguillo, cuenta las vicisitudes por las que pasó este periódico, estas memorias fueron dadas a conocer por Alfonso Braojos Garrido (1979). En la etapa del Frente Popular decidió titularse Diario

57 Republicano de Información. Más tarde, el 18 de julio, el general rebelde Queipo de Llano asaltó la sede del periódico y lo incautó imprimiéndose después en estos talleres el diario FE, órgano de la Falange Española, pasando más tarde a pertenecer a la llamada cadena de Medios de Comunicación Social del Estado, más conocida popularmente como Prensa del Movimiento. Todas las publicaciones pertenecientes a la empresa fueron incautadas sin indemnización por el Estado franquista (Busquets Le Monier, 1981).

2.5.1.1.2. EL NOTICIERO SEVILLANO

Otro de los pioneros que hacía efectivo este nuevo tipo de periódico fue El Noticiero Sevillano, fundado en 1893 por Peris Mencheta. También fue la primera muestra de lo que sería una cadena periodística. Su propietario tenía la agencia de noticias Mencheta y El Noticiero Universal de Barcelona. Sus páginas estaban divididas por secciones, aparecían artículos, editoriales, informaciones, publicidad y folletines. Su tirada aproximada era de 25.000 ejemplares. El Noticiero Sevillano, se mantuvo durante cuarenta años, muchos para un periódico que procedía del siglo XIX. Desaparece el 12 de febrero de 1933, ostentando el título de decano de la prensa hispalense. Fundado por Peris Mencheta, al que suele considerarse uno de los precursores del periodismo moderno en España, su imprenta estaba situada en la calle Alfonso XII, nº 14, saliendo a la calle por vez primera el 25 de marzo 1893, contaba con dos ediciones diarias, a las cinco de la mañana y a las ocho de la noche, tenía cuatro páginas de gran tamaño, de 42 X 58 centímetros. Desde sus inicios, el periódico sacó dos ediciones diarias. Su primer director y redactor jefe fue el periodista Emilio Dugi, no obstante Mencheta estuvo en los primeros tiempos del diario directamente implicado en la marcha e incluso la confección de éste. El Noticiero desde un primer momento contó con un gran plantel de redactores entre los que figura Alfredo Murga, que más tarde sería director de El Liberal, Francisco Hernández Mir, Vicente Chiralt, José Arpe, Dionisio de las Heras, entre otros muchos. La mayoría de estos redactores de los inicios de El Noticiero fundaron años después la revista Miscelánia, una publicación semanal ilustrada que duró poco tiempo. Apenas editó veinte ejemplares. El Noticiero Sevillano no sólo se distribuía en Sevilla, sino que logró introducirse en Cádiz, Huelva y Córdoba llegando a convertirse a principios del siglo XX en uno de los periódicos de mayor tirada de Andalucía, junto con El Liberal y La Unión Mercantil de Málaga (Checa Godoy, 2011: 84). Sus secciones

58 habitualmente eran éstas: noticias locales, nacionales y extranjeras; telegramas en los que recogía las notas de la agencia de noticias Mencheta; una sección religiosa; económica e incluso las cotizaciones en Bolsa; artículos literarios y una sección de entretenimiento, con pasatiempos y jeroglíficos. En la última página incluía diariamente un folletín y los anuncios (Álvarez Rey y Fernández Albéniz, 2009b: 126). Durante los primeros años se distinguió por una línea editorial independiente, aunque algo inclinada hacia el conservadurismo, pero en lo que destacó siempre fue en una atención especial a sus colaboraciones literarias, en sus páginas publicaron autores de la talla de Juan Ramón Jiménez. Entre 1918 y 1921 formó parte de su plantilla de redactores un reportero que luego hallaría su consagración en los grandes medios de la capital de España: Manuel Chaves Nogales, republicano e hijo del periodista y cronista Manuel Chaves Rey. Posiblemente puede considerarse el primer gran periódico andaluz editado en Sevilla con los cánones de la prensa moderna. Fue uno de los diarios con mayor tirada en Andalucía. Era de carácter independiente hasta la llegada de la 2ª República en la que giró a periódico conservador, pasó a convertirse durante algunos meses en el único diario republicano de Sevilla, como un órgano propagandístico del radical Diego Martínez Barrios. El periódico desaparece, además de por problemas financieros, por la dura competencia de otros periódicos como ABC, El Liberal, El Correo de Andalucía y La Unión. A partir del 1 de octubre de 1929 aparece ABC, editado por la poderosa Prensa Española SA. El Noticiero posiblemente es el diario que resulta más afectado por éste. Algunos de los periodistas más veteranos de su plantilla se fueron a ABC y unido a la crisis de estos años desaparece en 1933.