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Para seguir razonando en qué medida, el lugar de cobertura imprimió un sello distinto en cada diario, adentrémonos en el mapa de fuentes; no sin antes establecer comparaciones de forma que, paralelamente, permitirán hilvanar conclusiones.

Una primera pantalla de las fuentes obliga a decir que el diario que identificó más fuentes fue La Nación, en segundo lugar Página /12 y en tercero, Clarín. Fuentes identificadas porque, a lo largo de los relatos, los tres diarios fueron refiriendo al origen de la información, pero no en todos los casos aclararon si recurrieron a fuentes. Fue necesario, entonces, separar las fuentes entre las que fueron mencionadas tras haber recurrido a su consulta, respecto de las que sólo se hizo mención. Y en el marco de esta clasificación -de las que fueron mencionadas tras haber recurrido a su consulta- hicieron al 93% en La Nación, al 82% en Clarín 82% y al 60% en Página /12.

175 Se aclara “desde Bolivia” porque, dado que el referéndum boliviano fue replicado simbólicamente en Buenos

Aires, la cobertura que se hizo de este evento también se categorizó como directa; y en los y tres diarios hizo al 5% de notas publicadas, es decir, una nota en cada uno.

Aclarado este panorama, revisemos la categorización de fuentes según el acceso. Primarias: 20 en Clarín, 31 en La Nación y 22 en Página/12. Secundarias: 3 en Clarín, 19 en La Nación y 6 en Página /12. Si vemos estos números como datos, sólo es posible extrapolar que el diario que trabajó con más fuentes fue La Nación y, antagónicamente, el que trabajó con menos, Clarín. Ahora, si entramos en cada subcategoría se da pie a conclusiones que revelarán reales diferencias.

Respecto a las secundarias, que son las que más distan en número, en Clarín fueron: un diario paceño, un archivo de Clarín y un comunicado de la cancillería argentina; en Página /12: reportes de agencias, un diario cruceño y un diario de España. Enumerar las fuentes de La Nación es más complejo, sí se puede resumir que recurrió a agencias varias, a distintos medios bolivianos de comunicación, documentos oficiales de la Corte Electoral de Bolivia y a un documento de la cancillería argentina. Entre las fuentes primarias más recurridas: en Clarín, el periodista en el lugar de los hechos y declaraciones; en La Nación y en Página /12, también declaraciones, pero sobre todo testimonios.

Las conclusiones que refieren al acceso podrían explicarse en relación al lugar de cobertura. Sirve el caso de La Nación como ejemplo: este diario recurrió a más fuentes secundarias que los otros; hay que recordar que La Nación estuvo solamente en La Paz, motivo que permite especular que su enviado especial se vio en la necesidad de relatar el referéndum buscando información por otros medios. Distinta debió haber sido la situación para Clarín y Página /12 que al contar con periodistas en otras ciudades, además de la sede de gobierno, pudieron relatar cómo se vivía la consulta en otros lugares.

Tejer conclusiones respecto a las primarias, requiere examinarlas según su origen; sin embargo, dado el disímil mapa de fuentes consultadas, conviene ir categoría por categoría y cotejando diario por diario.

Clarín se destacó por haber consultado más fuentes gubernamentales y oficiales públicas bolivianas que los otros dos diarios; pudo entrevistar al vicepresidente, al ministro de presidencia, al canciller, a un delegado presidencial y al prefecto de Cochabamba. La Nación y Página /12 solamente tuvieron acceso a una

conferencia de prensa con el presidente, así como Clarín también estuvo presente.

La Nación y Página /12 se destacaron por recoger varios testimonios de ciudadanos; La Nación en la ciudad de El Alto y Página /12, en el barrio cruceño Plan 3000. Clarín recogió pocos testimonios; uno en un pueblo en La Paz, uno en Buenos Aires y uno en Cochabamba.

Clarín y Página /12 coincidieron en haber recurrido más de una vez a organizaciones sociales; Clarín al Movimiento Autonomista y al Comité de Defensa del Proceso de Cambio; Página /12, al Movimiento Sin Tierra, a la Confederación de Pueblos Indígenas y también al Movimiento Autonomista. La Nación, solamente a la Federación de Juntas Vecinales de El Alto.

 Entre Página /12 y La Nación acudieron a varios “otros”176 como fuentes; el caso de Página /12 a políticos argentinos y en La Nación a profesionales y analistas de otros países (Venezuela, Colombia, Ecuador).

La Nación fue el diario que consultó a más expertos, en general a politólogos y analistas bolivianos; Clarín sólo a uno. Página /12, en cambio, recurrió a algunos analistas argentinos.

 En ninguno de los tres diarios figuran partidos políticos como fuentes; salvo en Página/12, pero como indirecta (por la entrevista que le hizo El País de España al líder del partido político “Podemos”).

Todos los puntos de esta síntesis permiten abrir y, a su vez, revalidar conclusiones antes vistas. Por un lado, que el lugar de cobertura determinó ciertas decisiones. Sirve de ejemplo ver los testimonios en La Nación y Página /12; el primero los recogió en La Paz y el segundo, en Santa Cruz. Al respecto hay que apuntar en qué lugares específicos recogieron tales testimonios: La Nación en El Alto, ciudad cuyas movilizaciones definieron la caída del ex presidente Sánchez de Lozada (2003), y Página /12 en el barrio Plan 3000, escenario de enfrentamientos autonomistas versus anti-autonimistas. Y apuntar, también, que ambos lugares son plazas de apoyo al presidente Morales. Así entonces hallamos relación con la construcción de los antecedentes del acontecimiento.

Por otro lado, el detalle de las fuentes según su origen da pie a examinar las condiciones de acceso. Porque, como señalamos anteriormente, los tres diarios trabajaron con equipos distintos: Clarín con un corresponsal fijo y un enviado especial, La Nación sólo con un enviado especial y Página /12 con un corresponsal fijo y un periodista freelance. Cada uno de estos periodistas con diferentes tiempos de estadía en Bolivia. Especular sobre este aspecto, o evaluar si fue determinante a la hora de llegar a las fuentes, puede ser relativo. Pero sirvámonos del siguiente ejemplo para, eventualmente, considerarlo como relevante.

Confrontemos Clarín con La Nación. Clarín como el que consultó más fuentes gubernamentales, y La Nación como el que a más medios y expertos bolivianos recurrió. Un primer punto a considerar es que mientras el corresponsal de Clarín radica en La Paz desde 2007, el enviado especial de La Nación estuvo en La Paz cinco días177; otro punto, quizás importante, es que el periodista de Clarín, tiempo atrás, fue asesor del presidente Morales178. Con estos datos, puede presumirse que para

Clarín fue más viable contactar a las autoridades del gobierno; en tanto que La Nación tuvo que restringirse a la información vertida y consultar a politólogos y analistas que frecuentemente opinan en diarios bolivianos. A similar conclusión llegamos si confrontamos Clarín con Página /12. El periodista freelance de Página /12 no vivía en La Paz, estaba de paso; por lo que puede entenderse que se limitó a reseñar crónicas que apoyaron las entregas que hizo el corresponsal179 desde Santa Cruz, ciudad donde reside desde principios de 2008.

Cerramos el ejemplo porque sólo concentrándonos en corresponsales y enviados especiales, podría suponerse o conjeturarse conclusiones diversas; no obstante, escapa a cualquier método indagar con precisión sobre el tema. Incluso, si se llegara a consultar directamente a los periodistas responsables de la cobertura o “estar” en las salas de redacción –lo que en teoría pretende el newsmaking-, supeditar el análisis a los periodistas como sujetos, de todas las maneras, dificultaría la lectura del tratamiento periodístico. Entonces, como se expuso en el objetivo, es preferible abocarse a examinar

177 Dato confirmado por el mismo periodista en contacto telefónico.

178 Tal y como firma el mismo periodista en una columna de su autoría: http://www.la- razon.com/versiones/20071204_006110/nota_246_515193.htm

las noticias; leerlas como el producto de decisiones tomadas y en esa intención, tantear qué aspectos hicieron a su noticiabilidad.