2.3 Resultados y Discusión
2.3.2 Elementos clave de la aplicación del compostaje de biorresiduos en países en desarrollo
Los países en desarrollo se caracterizan por incremento de la población, la urbanización, la economía y el nivel de vida, elementos que inciden en la generación de RSM (Guerrero et al., 2013); en estos países, predominan los biorresiduos en la composición física de los RSM. A pesar de que el compostaje puede ser efectivo para reducir los residuos en disposición final, los proyectos implementados han sido poco exitosos (Kaboré et al., 2010). Hoornweg y Bhada-Tata (2012) compararon la aplicación del compostaje en países de bajos, medios y altos ingresos económicos y destacaron los siguientes elementos en cada grupo de países:
Bajos ingresos: a pesar del predominio de los biorresiduos, el compostaje raramente está establecido
formalmente en la gestión de los RSM. Se tiene poco mercado para el compost y poca valoración sobre la importancia de la comercialización para la sostenibilidad de los sistemas de compostaje.
Medianos ingresos: generalmente las plantas de compostaje de carácter industrial no han sido exitosas debido
a la contaminación de materias primas y productos y a los costos operativos; algunos proyectos de compostaje de pequeña escala han sido más sostenibles.
Altos ingresos: a pesar que la proporción de biorresiduos es menor, cada vez son más populares las
instalaciones a gran escala. La mayor aplicación de la separación en la fuente ha facilitado el funcionamiento del proceso de compostaje.
De otro lado, Kurian (2007) en evaluaciones de sistemas de compostaje en India, identificó algunos elementos
aplicables a países en desarrollo, entre las que se encuentran: i) tecnologías no adaptadas a condiciones locales; ii)
excesiva mecanización y selección de tecnologías sin análisis de características de los residuos; iii) poca
consideración de aspectos financieros y de mercado; iv) ausencia de soporte institucional y de un marco político y
normativo y v) deficiente calidad del producto por mezcla de los RSM.
Así mismo, Hoornweg et al. (1999) sintetiza un número de elementos por los cuales el compostaje en países en desarrollo no ha sido efectivo, entre las que se incluyen: i) inadecuada atención de los requerimientos del proceso biológico, ii) poca visión, planes y experiencias de comercialización del producto final, iii) deficiente calidad de la materia prima que genera un producto de pobre calidad, iv) prácticas contables que no consideran externalidades del compostaje como su contribución a la reducción de la erosión del suelo, de la contaminación del agua y del cambio climático, v) esfuerzos municipales centrados principalmente en aspectos de recolección y disposición final
30 de los RSM, vi) potenciales afectaciones tales como olores y roedores, vii) mínima integración con el sector agrícola, viii) dificultades para el sostenimiento financiero debido a que los ingresos por comercialización no son suficientes para cubrir los costos operativos, ix) falta de subsidios para mantener los programas, considerando aspectos como los costos evitados en disposición final.
En el componente tecnológico, es fundamental la selección de tecnología y la consideración de los principales
parámetros en el control del proceso tales como: i) los ambientales (temperatura, humedad, pH y aireación) y ii) las características fisicoquímicas de la materia prima (relación C/N, tamaño de partículas y contenido nutricional) (Bari y Koenig, 2012; Cabezas et al., 2013). En el caso de instalaciones de compostaje en Brasil (Pereira Neto, 1996) y en países asiáticos (Shekdar, 2009), en algunas ocasiones han sido cerradas debido a elementos relacionados con el poco conocimiento local sobre el proceso, inadecuada selección de tecnología, incipiente monitoreo e incompatibilidad del diseño con las características de los residuos. Elementos como la falta de guías para la aplicación de la tecnología (OPS et al., 2010) y los limitados recursos y personal suficientemente entrenado para la operación de los sistemas (Turan et al., 2009) incide en el funcionamiento de los sistemas en países en desarrollo. El limitado avance en el desarrollo y capacidad tecnológica local está relacionada con el énfasis de investigaciones a nivel de escala de laboratorio y la incipiente realización y financiación de proyectos a escala piloto (Kanat, 2010). La deficiencia en el funcionamiento de las tecnologías afecta adversamente la calidad del producto y compromete su uso y comercialización, tal como se ha encontrado en plantas de compostaje brasileñas debido a la deficiente operación y control del proceso (Barreira et al., 2008). Así mismo, en instalaciones de compostaje en Suráfrica (Ekelund y Nyström, 2007) y en Brasil (Do Prado Filho y Garcia Sobreira, 2007), se encontró que la calidad del producto es variable, presentando la menor calidad las que tratan residuos mezclados por la pobre calidad de las materias primas. La baja calidad del producto y los altos costos de funcionamiento han ocasionado que las instalaciones de compostaje en Turquia no se mantuvieran en operación y se reduzca la concepción sobre nuevas plantas de compostaje (Kanat, 2010).
Respecto a la comercialización y mercadeo, tal como se reporta en India, la interacción entre la calidad del producto, el precio y la demanda del cliente a veces son subestimadas, ocasionando fallas en los proyectos debido a la falta de mercado (Zurbrügg et al., 2005). En Asia (Shekdar, 2009) y en Turquía (Turan et al. (2009) se han identificado que el funcionamiento de las instalaciones de compostaje se ha realizado con mínimos estudios de mercadeo del producto y escasa atención a la gestión comercial. Esto evidencia la necesidad de hacer estudios de demanda del producto y la importancia de que se establezcan reglamentos y estándares de calidad para la producción de compost y su uso (OPS et al., 2010).
La poca comercialización del producto tiene un impacto en la rentabilidad del compostaje, tal como lo reportan Alavi Moghadam et al. (2009) en la ciudad asiática de Rasht (Irán), mostrando la mínima sostenibilidad financiera de las instalaciones las cuales, a pesar de operar efectivamente, cubren los costos operativos con subsidios del gobierno local (33%) y con ingresos por comercialización (67%). De igual manera, en las naciones del sudeste asiático, los altos costos de operación incrementan los costos del producto final, haciéndolo menos competitivo frente a los fertilizantes comerciales y disminuyendo sus posibilidades de mercadeo y comercialización (Nguyen Ngoc y Schnitzer, 2009).
Finalmente, otro elementos que limitan el funcionamiento del compostaje de biorresiduos, está relacionado con el bajo nivel de organización y administración, que inciden en la poca planeación y gestión administrativa de las
31 instalaciones (Hoornweg y Bhada-Tata, 2012), lo cual está asociado, entre otros elementos, a la insuficiente información sobre regulaciones y a las restricciones financieras (Turan et al., 2009).