4. Metodología
5.8. Emoción
Las emociones parecen ser un factor clave y fundamental en el aprendizaje [6, 20]. Una constante que se mantiene es que se aprende mejor con emociones y, todavía mejor si las emociones son positivas tales como el placer. Todo lo que tenga una componente emocional, el cerebro lo interpretará como clave para la supervivencia, por tanto intentará guardarlo mejor y después se usará de manera más eciente [20].
El cerebro está preparado para atender y consolidar de formar rápida y eciente los con- tenidos y experiencias que tienen lugar en situaciones de aprendizaje asociadas a vivencias emocionales potentes. Durante el procesamiento y codicación de un estímulo con una fuerte Neuroeducación en Ciclos Formativos:
CAPÍTULO 5. APRENDIZAJE Y CEREBRO carga emocional, se activan de manera simultánea las estructuras del sistema límbico, espe- cialmente, la amígdala, favoreciendo la liberación de neurotransmisores activadores como la noradrenalina i la adrenalina en regiones fundamentales para la consolidación de la memoria, como son el hipocampo i la corteza cerebral [73].
No se puede aprender sin emoción, no hay razón sin emoción [13]. Cualquier cosa que percibimos pasa por el sistema límbico que determina si es bueno o malo. Dentro de este sistema está la amígdala. La emoción pasa por la amígdala que está prácticamente conectada a todo el resto de áreas del cerebro.
La información sensorial que contiene una emoción implícita va a las áreas de asociación, que son las áreas que elaboran el conocimiento, los conceptos, la abstracción o las ideas. Como estos conceptos ya tienen una emoción impregnada, no se puede pensar sin antes tener la connotación de emoción y tampoco memorizar ni aprender.
Por lo tanto, es fundamental aplicar estrategias didácticas en el aula que permitan a los estudiantes apropiarse de los aprendizajes, y esto se logrará únicamente cuando estén impli- cadas positivamente las emociones, es decir que los materiales de estudio sean interesantes y motivadores [32].
Si se aprende con miedo, esto generará que las personas no quieran volver a aprender porque solo la idea les generará miedo (sentimiento desagradable e incómodo). Sin embargo, aprender a través de la alegría y placer, aunque no es una emoción tan poderosa como el miedo, ayudará a sentir placer por aprender [41].
La retroacción positiva también puede ser un aliado en el aula. La realimentación o retroacción positiva o favorable como parte de la evaluación puede ayudar al/a la estudiante a elevar los niveles de serotonina (véase la Sección 5.3). En consecuencia las acciones de amenaza hacia la persona, provocan bajos niveles de este neurotransmisor [32]. El mayor enemigo del aprendizaje es el estrés (estrés crónico o no puntual) pues produce alteraciones en las conexiones neuronales, diculta el aprendizaje y favorece los estados depresivos [41](véase la Sección 6.3.2).
5.8.1. Una visión alternativa de las Emociones
El neurobiólogo Héctor Ruíz [74] tiene una visión diferente de la relación entre el aprendi- zaje y las emociones. Diferencia entre la memoria autobiográca y semántica (ver Sección 5.4) precisando que las emociones están asociadas a determinados recuerdos, en concreto a los de la memoria autobiográca. La memoria autobiográca tiene tanto referencias contextuales del tipo espacio-temporal como referencias emocionales. Sin embargo, en general, la memoria semántica no tiene estas referencias de contexto y entre ellas las emocionales. Por lo tanto, la emoción no está relacionada con que acordarse mejor de los eventos y menos con la memoria semántica que es una de las que más interesa en la escuela [74].
De hecho, expone que delante de un evento muy emocionante, el alumnado no recuerda aquello que se quería enseñar sino más bien, recordaran la anécdota o los detalles que hi- cieron la experiencia más intensa. Por tanto, remarca que no existe esa vinculación directa entre generar emociones intensas y que el aprendizaje sea más profundo. De hecho, remarca lo contrario, que las emociones intensas provocan que se secuestren nuestros recursos cog- nitivos y provocando más dicultad en prestar atención a las cosas que son el objetivo de aprendizaje [74].
Por otro lado, sí deende que son importantes las emociones, que haya un ambiente emocional positivo en el aula y tener muy en cuenta la motivación. La motivación ayuda a dedicarle más atención, más tiempo, más esfuerzo al objeto de aprendizaje y, por lo tanto, se aprende mejor. La motivación puede ser intrínseca o extrínseca (ver Sección 5.5) que son conceptos ligados con el valor subjetivo o interés. Pero, además, la motivación está modulada por la autoecacia. La autoecacia es la creencia que tiene que una persona de sí misma de si va a ser capaz o no de aprender una cosa concreta. La autoecacia es concreta para cada uno de los aprendizajes. Y una autoecacia negativa conlleva una motivación negativa [75].
Capítulo 6
Enseñando desde la
Neuroeducación
El objetivo de la neuroeducación es potenciar el proceso de enseñanzaaprendizaje y el rendimiento mental. De forma que el alumnado ha de tener la capacidad de aprender y memorizar correctamente y, también, ser capaz de rendir; es decir, sostener activamente
Figura 6.1: Los 12 principios del aprendizaje del cerebro. Fuente: [4]
dicho proceso de aprender y memorizar de mo- do continuado y durante un cierto tiempo y, además, ser productivo y eciente durante ese tiempo [6].
El aprendizaje es un proceso complejo que no se puede inuenciar directamente, sino a tra- vés de ciertas circunstancias [1]. No se pueden cambiar la biología o el estado hormonal que tiene efecto en la aptitud y el rendimiento, pero se pueden tener en consideración para entender las dicultades del aprendizaje y la concentra- ción del estudiantado adolescente [1].
Para que un aprendizaje se enraíce bien en las conexiones cerebrales debe contener elemen- tos emocionales y sociales, y debe encontrarse en un contexto cercano a las personas que lo reciben, para potenciar al máximo estas redes neuronales [21].
En [4] se resume el aprendizaje desde el ce- rebro en 12 principios (véase Figura 6.1). De estos principios se pueden extraer las siguientes consideraciones [1,4]:
Aprenden más efectivamente cuando están involucrados/as en la experiencia tanto a nivel mental sensorial y corporal.
Estas experiencias deberían involucrar múltiples formas de recuerdos.
Capacidad innata de percibir y crear patrones y conectarlos con los anteriormente enten- didos.
Los detalles deben estar integrados en totalidades, para que sean entendidos como eventos de la vida real.
Su atención se profundiza si usan múltiples capas del contexto.
Las diferencias individuales en la maduración, desarrollo y previo el aprendizaje se deben tomar en consideración.
CAPÍTULO 6. ENSEÑANDO DESDE LA NEUROEDUCACIÓN