rios de las audiodescripciones hemos encontrado que la pérdida de sincronía es el factor más importante no sólo de cansancio si no también de "aburrimiento, porque ya he perdido el hilo de la película". Para otros resulta muy "incómodo y desagra- dable" lo que puede llevar al "cansancio, y lo que me puede producir es rechazo a esa película".
El poder regular el volumen de la audiodescripción es una opción que les gustaría a la mayoría de las personas que hemos encuestado, y más que un elemen- to de cansancio, entienden que es "una opción muy buena porque añade más posi- bilidades, pero lo que menos me produce es cansancio". Del resto de elementos productores de cansancio que hemos analizado podemos concluir que: las descrip- ciones abundantes cansan pero "depende del tipo de película, si es una de acción tienen que describírtela, pero si es una película que hay cosas que tú adivinas no es necesario que te lo describan".
Las preferencias de los usuarios sobre oír las audiodescripciones en estéreo o en mono quedan claras: en estéreo porque el sonido es de más calidad, "cuantas más dimensiones tenga mejor, se oye con más profundidad y se oyen los diferen- tes tonos que tiene el sonido: grave, medio y agudo". Además consideran que puede ser un elemento inhibidor del cansancio "en estéreo me canso menos".
A la cuestión, ¿le gustaría poder bajarse las audiodescripciones de Internet y usted disponer de ellas para reproducirlas más tarde, de forma sincrónica, en el cine?, la mayoría ha contestado positivamente sobre sus deseos. "Sí que me gusta- ría, claro que sí", pero también encontramos muchas dudas sobre su manejo, debi- do fundamentalmente a que no tienen ordenador, "yo como no lo tengo no sé si lo sabré manejar","Internet lo desconozco".
Un porcentaje muy elevado de personas con problemas visuales, el 48.9%, no está dispuesto a pagar más dinero en el cine por recibir audiodescripciones, sea la vía que sea, teléfono móvil, PDA…"no estoy dispuesto pagar más de lo que valga una película, lo mismo que otra persona que no sea deficiente visual”.
ENCUESTA AA ""VIDENTES"
Para la realización de estas encuestas utilizamos algunas audiodescripcio- nes en una "demo" que pusimos a modo de ejemplo orientativo para personas que nunca habían visto una audiodescripción. El análisis de las encuestas que hemos realizado a las personas videntes nos lleva a concluir que:
Más de una voz puede llevar a las personas que escuchan a confundir los diálogos de los personajes con los del audiodescriptor.
El hecho de mantener la misma voz sí puede servir de guía de acompaña- miento a los usuarios de audiodescripciones.
104
En cuanto a las preferencias de voces en función de los diferentes géneros las opiniones son muy parecidas a las de las personas con deficiencias visuales.
En cuanto a las formas de oír audiodescripción en el cine, de nuevo, la opción valorada más positivamente es oírlo todo por los altavoces de los mismos. Además, todos entienden que el no acceder a este medio, el cine, es una forma de discriminación y supone una línea en contra de la no eliminación de barreras de comunicación, en este caso. No descartan el uso de las Nuevas Tecnologías para poder acceder al cine, pero lo entienden como una opción alternativa. Opinan que las personas ciegas deben tener el poder de decidir si las utilizan o no, pero sin que esto suponga la sustitución de la opción anterior, que es entendida como el modo de acceso "normal" del resto de la sociedad. Consideran, además, que los diferen- tes medios tecnológicos deben salir de fábrica adaptados para que las personas con problemas visuales puedan tener acceso a ellos sin ningún tipo de coste adicional. Del análisis de las encuestas se deduce que las personas videntes piensan que no se debe pagar más por ver el cine audiodescrito, entienden que debe ser gratuito, aunque llegarían a hacerlo la mayoría si no hay otra opción.
La mayoría de los encuestados sin deficiencia visual estaban de acuerdo que este tipo de accesibilidad podía suponer un elemento integrador de igualdad para los invidentes (todos tenemos los mismos derechos) y por tanto debería ser un ser- vicio público y existir una presión social por parte de las organizaciones de ciegos y el resto de la población para conseguirlo. Así, partiendo del concepto de la uni- versalidad se piensa que todos los estamentos deberían estar obligados a hacer accesible la sociedad y crear una cultura de accesibilidad. Como conclusión de las encuestas realizadas a este público general, podemos destacar que la mayoría pien- sa que las audiodescripciones sí serían interesantes para personas videntes pero que primero habría que darlas a conocer lo que supondría una nueva forma de crear cultura.
5.- AAlgunas cconclusiones ggenerales
1. Con mayor probabilidad un individuo deficiente visual encuestado visita- rá el cine con más frecuencia que un "vidente". Dentro del grupo de los discapaci- tados visuales, serán los individuos de género masculino, jóvenes, con estudios secundarios, y activos laboralmente los que con más probabilidad irán más al cine. Resulta bastante significativo conocer que casi el 30% de los discapacitados visuales afirma visitar una vez a la semana el cine, aunque como sabemos al día de hoy no se encuentran adaptados a su discapacidad y precisan del acompañamiento de un usuario "vidente". Dentro del grupo parece ser que los que probablemente vayan más habitualmente al cine son los varones, jóvenes, con estudios secunda- rios y activos laboralmente. Este "consumo" de cine tan elevado entre los usuarios discapacitados visuales, puede venir explicado por distintas razones:
- La mayoría de los discapacitados visuales al día de hoy no eligen la televisión como su principal medio de comunicación destinado al ocio,