375 Vid Ibid, fols 345v-346v.
III. a Las encomiendas del Campo Su papel orgánico en la Orden.
La presencia de la Orden en el Campo de Montiel, debe si- tuarse a partir de 1212 y más concretamente el inicio de la coloniza- ción debemos vincularlo a la donación de Eznavexore en 1214459. Este
castillo junto con Montiel, Alhambra y Santiago de Montizón, van a definir los núcleos básicos a partir de los cuales se irán fijando las di- ferentes posesiones de la Orden en la zona.
El poblamiento en esta área se realiza a partir de potentes nú- cleos organizadores del espacio, a los que se dota de fueros e instru- mentos comerciales (ferias) que permitan centralizar la organización productiva de las zonas pobladas. Esta estructuración abarcará todas las fuentes de ingreso posibles, entre los que destacan loa producidos por la ganadería, pero también resultan muy importantes los ingresos por las iglesias. Éstas, no sólo son una atracción para los pobladores sino que reportan significativos beneficios económicos a la Orden.
El control de las iglesias en la zona ocasionó graves problemas entre la Orden y el Arzobispado de Toledo. Estos problemas son el resultado de una política real y pontificia que pretendió premiar la inmensa labor de poblamiento y organización de estas instituciones, entrando en colisión sus respectivos derechos. Un ejemplo puede ser esta donación de Eznavexore, entregado a la Orden en 1214, cuando
459
Alfonso VIII, tras una referencia amplia a la batalla de las Navas, donde fue significativa la participación de la Orden, dona el castillo de Eznavexor, con sus términos y demás bienes, Pub. J. González, Alfonso VIII, vol. III, págs. 605-607, nº 919.
el monarca Alfonso VIII había otorgado al arzobispo las iglesias y diezmos de Alcaraz y Eznavexore, preservando los derechos de San- tiago460. Es evidente que este tipo de donaciones provocarían grandes
problemas, que estudiaremos más adelante.
Alhambra
Esta fortaleza de origen musulmán -éstos la llamaban Alma-
rach, que quiere decir roja, por el color rojizo de las arcillas y areniscas
del terreno- fue durante la época islámica un importante foco de cen- tralización del poder en la comarca. Su asentamiento, muy común en la zona sobre un cerro testigo le dio un gran valor militar y su es- tructuración como una alcazaba, dan idea de su importancia estraté- gica461. Esta relevancia bélica queda perfectamente definida con una
visita al lugar, enclavado en un cerro próximo a la actual población, donde se conservan restos de estructuras murales. Los restos conser- vados nos hablan de una fortaleza de unos cien metros cuadros de perímetro y que debió contar con un significativo papel en el control militar de su entorno. Su radio de visualización del territorio es muy significativo462.
Las primeras noticias documentadas las obtenemos a partir de la batalla de las Navas. El castillo de Alhambra es donado a la Orden el 3 de Junio de 1214 por Alfonso VIII. Se incluyen en la donación sus términos que llegan hasta el Saladillo (muy posible este topónimo ha- ga referencia a el Sotillo del acuerdo de 1237), que sería su mojón no- reste, el límite noroeste sería Argamasilla que está sobre Moratalaz463
y el sur en Alcubillas; Por tanto se define un amplio término464, que
460
Pub. J. González, Alfonso VIII, vol. III, págs. 592-594, nº 910.
461
Sobre algunos aspectos relacionados con este castillo, vid. G. Planchuelo. El paisaje geo-
gráfico, págs. 378-380.
462
Los restos que actualmente se conservan del castillo de Alhambra corresponden a una for- tificación cristiana, cuya tipología podríamos vincular en opinión del prof. Martínez Lillo, con la arquitectura realizada en el reinado de Alfonso VIII. Sin embargo los restos cerámicos atestiguan una presencia de origen islámico, que bien pudiera corresponder con los pobladores que encontró la Orden al ocupar el lugar. Resulta paradójico sin embargo el emplazamiento del castillo, en principio desvinculado, al menos de la actual población. Solamente la futura excavación del mismo permitirá localizar el antiguo poblamiento de esta significativa villa medieval. Algunos datos arqueológicos sobre este castillo pueden consultarse en A. Ruibal, “El castillo de Alhambra”, Cuadernos de Estudios Manchegos, 16, 1985, págs. 153-166.
463
Punto cercano al Azuer por encima del castillo de Moratalaz (M.T.N. 761), en este mo- mento Manzanares pertenecía a la Orden de Santiago perdiendo su posesión en el acuerdo de 1239.
464
queda perfectamente delimitado por un documento expedido en Ma- queda por Enrique I, el 8 de Enero de 1217465.
El término de la encomienda de Alhambra tendría los si- guientes límites. Su límite norte comienza en el Pozo del Ciervo, al nordeste de Membrilla, para seguir por las Coscojosas mayor y me- nor hasta el cerro Pedregroso (pequeñas estribaciones de la sierra de Alhambra al norte de El Lobillo (M.T.N., 787 y 762, entorno a la cota 801, entre la Cañada de las Animas y Cañada del Toril), hasta llegar a El Sotillo en la ribera del Guadiana, de ahí a la Moraleja (situada entre El Lobillo y Ruidera466). Sigue por la Cañada de Viviano (Biviana, se-
gún Chaves o de Berbián según Corchado) y la Calzada de Montiel467.
Desde aquí el límite va a Ruidera, Azuel468 - río Azuer- para bajar a
Fuenllana y llegar a Carrizosa. A partir de aquí sigue a occidente hasta el puerto de Perales -actual Baños del Peral- (incluyéndose en este linde muy probablemente Villanueva de los Infantes, Alcubillas y Pozo de la Serna, como aldeas de Alhambra). El próximo mojón se sitúa al norte en Sierra de Mesnera (que no puede ser otra que la ac- tual Sierra de Alhambra) y de ahí a Argamasilla de Pilas Buenas con todo el Campo de Tocón (ambos topónimos relacionados con Mem- brilla, ya que en su término estä el castillo del mismo nombre469). Este
último mojón sitúa dentro del término de Alhambra a Membrilla, con su famoso castillo del Tocón, y la Solana470.
Esta encomienda no fue gestionada por los santiaguistas hasta mediados del siglo XIII. En 1215, aparece como tenencia vitalicia de Alvaro Núñez de Lara, cuando Enrique I confirma la donación de Ossa a la Orden de Santiago hoy desaparecida471. Suponemos que la
465
Pub. J. González, Alfonso VIII, vol. III, págs. 736-739, nº 1009.
466
Vid. Corchado, Avance, pág. 201 (mapa).
467
Camino calzado, que se dirigía a Montiel aún en poder de los moros y que se cruzaba con la Cañada de Berbián y la de Ruidera. El autor la identifica con la Vereda de los Serranos o de Cuenca (que unía Ruidera y Alhambra, de posible origen romano), vid. Corchado, Avance, pág. 63. Sobre la Vereda de los Serranos y su desarrollo en la zona vid. pág. 185 y sobre vías romanas págs. 185 y ss.
468
Este topónimo puede venir del árabe Al-zwal “La cizaña” o de Al-sawyr “El murillo”, aunque Corchado lo relaciona con el antropónimo de Zubayr B. Ùmar, muerte en el Campo de Montiel en 1143, vid. Juan Martínez, “Contribución”, pág. 121.
469
Argamasilla de Pilas Buenas (topónimo en principio relacionado con la aparición de restos romanos), aparece vinculado claramente a Membrilla en distinta documentación como recoge Corchado, Avance, págs. 54-55.
470
La Solana formó encomienda con Alhambra, ya en época moderna y así a perdurado en el
A.H.N., carp. 51, vol. II, se recoge la documentación de la Solana, a partir del siglo XVI.
471
Orden todavía inmersa en el proceso de control militar de la zona, no olvidemos que Montiel será conquistado entorno a 1224 y fue donado en 1227, dejó en manos de nobles afines la explotación económica de esta importante zona ganadera, para centrar sus esfuerzos en la con- quista de la zona oriental del Campo.
En 1242, aparece la primera referencia a un comendador de Alhambra, Fernandarias de Galarza, en la elección de Pelay Pérez Co- rrea, como maestre472. En 1246 se documenta a García Alvarez473. En
torno a 1280 el comendador de Alhambra y Trece, Martín Ruiz de Vi- llegas muere en la toma de Alcalá de Benzayde474.
En 1304, Gómez García, aparece como comendador de Al- hambra y del Bastimento del Campo de Montiel475. Esta vinculación
sin duda es coyuntural, ya que en el citado documento de 1246, apa- rece un comendador de Bastimento Gonzalo Díaz, sin relación con el de Alhambra.
Esta encomienda de Alhambra, fue un importante centro ga- nadero y una encrucijada de vías pecuarias, como comprobamos en el acuerdo de 1237, y además gozó de importantes recursos de caza. En 1217, se estableció una dehesa acotada en Alhambra donde no se po- dría pastar ni cazar. Se dispone que de cada grey de ganado que en- trara en sus términos, su señor recibiría 2 carneros y de los conejos cazados cuatro pieles, si la caza era normal y cuatro conejos y sus pieles si era con trampa (losa).
Su importancia como zona de tránsito, queda resaltada por un documento de 1227, donde se establece que el concejo de Uclés estará exento del pago de montazgo en Almuradiel, Añador, Alcubillas y Criptana, pero pagarán en Alhambra, San Polo y Santiago (Monti- zón)476. Este texto específica que se cobrará montazgo en los castillos
de la frontera, de donde se infiere el carácter fronterizo del Campo de Montiel en este momento. En Alhambra se cobrarán dos carneros por rebaño, cuatro en San Polo y tres en Santiago. Esta zona queda defi-
472
Vid. Rades, Chronica, fol. 31r.
473 1246, Febrero, 12, Pelay Pérez, otorga el fuero de Cuenca a Segura de la Sierra, Pub. M.
Rodríguez Llopis, “ La evolución del poblamiento “, pág. 25. En 1254, Enero, 1, Castelrubio, aparece como comendador de Alhambra, Alonso Moran, en un acuerdo de límites con la Or- den de Alcántara, Pub. Torres y Tapia, Crónica de Alcántara, págs. 332-333.
474
Rades, Chronica, fol. 35v. Otras referencias a comendadores de Alhambra aparecen en 1306, Alfonso Día de Quesada (Rades, fol. 38r.); en 1318, Pedro Díaz Palomeque (Rades, fol. 40r); en 1338 D. Gonzalo Díaz de Vera; 1342, Ferran Alonso (Rades, fol. 45r.).
475
La Orden recibe el castillo de Monteagudo para garantizar la Sentencia Arbitral de Torre- llas, Pub. Torres Fontes, CODOM, vol. II, pág. 164.
476
nida como una zona de pastos, donde se trasladaban los ganados de Uclés y donde la caza de conejos sería una actividad de lo más co- mún, ya que en estos castillos se cogerán de cada conejero 3 pieles, y sin son loseros o laceros (cazadores con trampas), se cogerán los tres conejos “vestidos”.
Esta información sugiere que la Orden pesa a la donación a Alvaro Nuñez de Lara, o bien se reservó determinados derechos, co- mo puede ser el montazgo, tan importante en la zona debido a su marcado carácter ganadero, o es probable que donara la explotación económica, pero retuviera la jurisdicción sobre Alhambra. Esta última posibilidad sería la más plausible, si tenemos en cuenta que en el con- flicto con el Arzobispo de Toledo, que comienza en 1238, es citada la iglesia de Alhambra como perteneciente a la Orden -esto implica que tampoco se había cedido los derechos eclesiásticos- y el comendador de Alhambra es excomulgado en 1242477, recayendo sobre su iglesia el
entredicho de los jueces de este pleito478.
Lo cierto es que con el tiempo la encomienda de Alhambra se consolidó en la zona como una importante entidad productiva. En 1330, el maestre Vasco Rodríguez, entrega a Juan Pérez, Juan Ordo- ñez y Elvira, su mujer, el molino que la Orden posee en el río Carri- zosa, en prestimonio vitalicio, comprometiéndose estos a mantener y reparar el molino y a pagar el diezmo al comendador de Alhambra479.
Montiel
Se trata de la encomienda más significativa de la Orden de Santiago en esta zona, aunque su conquista fue más tardía que los otros dos núcleos importantes, Alhambra y Eznavexore. En opinión de J. González, todo el proceso de poblamiento del Campo se con- centró en torno a Montiel y Alhambra480. Lo cierto es que las aldeas e
iglesias que se fundaron en torno a este lugar, marcaron la configura- ción poblacional de esta comarca. Su extenso término ocupó desde Ossa de Montiel al norte, Villamanrique por el Sur, los mojones occi-
477
1242, Marzo, 16, Pub. Ibid, págs. 387-390, nº 183.
478
Ibid, págs. 390-391, nº 181.
479
Este documento incide en la importancia de Alhambra como nudo de comunicaciones ya que al situarse el molino se indica que se encuentra cerca del camino que va de Alhambra a Ubeda. Vid. A.H.N., Uclés, carp. 51, nº 4.
480
dentales en Cózar, Peñaflor y Fuenllana y por el este Villanueva y Gorgogi, llegando a contar con bienes en el propio Alcaraz481.
Esta encomienda se organizó a partir de sus dos castillos, el de la Estrella (el de Montiel, propiamente dicho) y San Polo, situado muy cerca de la villa -tanto Montiel como sus castillos se hayan si- tuados en cotas bastantes elevadas sobre la altitud media del Campo 850 mts. Montiel en una cota 900, San Polo en una cota 945 y la Estre- lla en una 926. El de la Estrella, se haya situado sobre un cerro testigo y tiene la forma de una alcazaba o fortaleza482, mientras San Polo483 es
un castillo más sencillo -distante unos tres kilómetros de Montiel-, que forma junto con otros de la zona una red defensiva entorno a Montiel484. Si visualizamos un mapa de la zona descubrimos que
flanquean a Montiel los castillos de Torres -muy próximo a la villa a unos 5 km.- y Santa Cruz, en una primera línea defensiva que com- pleta por occidente el de Peñaflor485 y una imponente segunda línea
que incluye El Torreón de la Higuera (M.T.N., 839, que sirve de atala- ya de vigilancia tanto para Eznavexore como para el castillo de Mon- tizón), el de Eznavexore (entre Torre de Juan Abad y Villamanrique),
481
A.H.N., Uclés, carp. 365, nº 1. En 1239, Noviembre, 29, Juan, obispo de Osma da a la Or- den unas casas, un huerto, un molino y una viña en Alcaraz.
482
La prospección de esta fortaleza ha revelado la existencia de tres momentos constructivos. El grueso de los actuales restos muestran un castillo datable en el siglo XIII, con una serie de reformas en su cara norte que pudieran corresponder con la época de Pedro I, mediados del siglo XIV. En esta zona se conserva un lienzo de muralla flanqueado por dos torres circulares cuyas esquinas se hayan decoradas con sillares de diferente color. En su cara nororiental con- serva los restos de lo que fue el hisn almohade, con resto de una torre (donde se conservan in- cluso restos de las ciñas que reforzarían el encofrado típico de la arquitectura almohade, ade- más de restos de enlucidos en el muro). Estos restos se desarrollan según se rodea el castillo hacia el norte, situándose la reforma bajomedieval citada sobre restos de muro almohade. El emplazamiento almohade central sobre una hoz del río Segurilla, en opinión de los arqueólo- gos, responde a una tipología que se repite en Jorquera (actual provincia de Albacete), y que responde a las construcciones almohades del Levante. Los restos cerámicos combinan la lla- mada cerámica de repoblación, con otras claramente de influencia islámica. Se trata sin duda de una potente fortificación que controla la actual población de Montiel.
483
Este castillo, cuyo emplazamiento pudiera corresponder con culturas anteriores relaciona- das con el período calcolítico se asienta sobre un imponente cerro en la carretera que une Montiel con Almedina, no se conservan restos reseñables de esta fortaleza que , sin duda una vez cumplida su función en la conquista del castillo de la Estrella, sería abandonado.
484
En relación con estos castillos puede resultar de interés la consulta del trabajo de A. Rui- bal, “El enlace de Montiel: vestigios de los antiguos castillos de la Estrella y San Polo y del lugar de Torres”, en A.E.M., 14, 1984, págs. 143-185.
485
Ruinas de este castillo a tres kilómetros de Villanueva de los Infantes, por la carretera que une esta localidad con Montiel, en el actual Cerro del Castillón (M.T.N., 813).
Puebla del Príncipe, Terrinches486, Albadalejo487 y posiblemente uno,
hoy convertido en iglesia en Villanueva de la Fuente al igual que el de Fuenllana al norte488. El segundo elemento articulador es su iglesia
que tras el acuerdo de 1243, se convierte en conventual, y será junto con Santiago (Montizón) y Alhambra el referente espiritual del Cam- po de Montiel. En plena refriega con el arzobispo estas tres templos son puestos en entredicho y sus párrocos excomulgados.
La fecha de la conquista de Montiel es controvertida489; Cre-
emos sin embargo, que los autores citados han dado por zanjado el problema. Es interesante la existencia de un castillo padrastro el de San Polo, supuestamente utilizado para tomar el estratégico castillo de la Estrella (conviene recordar que esta fortaleza estaba bañada por el Jabalón y el Segurilla, contando por ello con potentes algibes, que permitían aguantar un largo asedio, además este enclave musulmán en medio de territorio cristiano podía recibir ayuda de Baeza con fa-
486
Un acercamiento a este castillo ha sido realizado por A. Ruibal , “Estudio de una fortaleza de la Orden de Santiago: Terrinches”, Castillos de España, 98, 1989, págs. 46-51.
487
Estos tres lugares tienen gran interés, en ellos una vez conquistada Montiel (concretamente el castillo de la Estrella, antiguo hisn islámico) fueron construidas tres torres. En el caso de Terrinches y Albadalejo estas incorporan una pequeña muralla que las circunda. En Terrin- ches se conservan dos torres circulares. Se trata de construcciones cristianas que incorporan unos esquinazos de sillar regular en arenisca. En Puebla del Príncipe y Albadalejo, la iglesia y la torre se encuentran juntos, lo que representa una unidad geográfica de los dos símbolos de poder en la época. En todos los casos las torres se encuentran en los puntos más altos de las poblaciones, extendiéndose éstas en las laderas del cerro sobre el que se asientan las fortifica- ciones. Existe una perfecta visualización entre ellas, lo que evidencia su carácter defensivo del flanco oriental de Montiel. Sobre Albadalejo y su relación con Terrinches y Puebla del Prínci- pe, ha insistido el trabajo de A. Ruibal. El describe para esta torre unos antecedentes romanos, suponemos que a partir de determinados hallazgos arqueológicos aparecidos en esta localidad que sin embargo, no justifican este origen, debido al lugar de su localización a unos tres kiló- metros del actual Albadalejo, en una zona claramente identificable con una vila romana y sin relación con la torre medieval. Vid. “El castillo de Albadalejo. ¿Villar de Casa Paterna?, un enclave medieval de origen romano. en I Congreso de Historia de Castilla la Mancha, tomo
V, Musulmanes y cristianos, la implantación del feudalismo, págs. 287-296.
488 Es una constante en la zona la simbiosis de fortaleza templo, como demuestra en su magní-
fico estudio sobre las iglesias del Campo de Montiel, Pilar Molían Chamizo, Iglesias parro-
quiales del Campo de Montiel (1243-1515), Ciudad Real, 1994, págs. 42-48. En 1243, los
castillos con parroquia propia, que pertenecían al Campo de Montiel y a la Orden son: Al- hambra, Villanueva, Cañamares, Salidiello, Fuenllana, Alcubillas, Montiel, Odes, Santiago, La Torre de Juan Abad, Santa Marina, Terrinches, Catena (provincia de Jaén), Torre de la Frontera, La Membrilla y Almedina. Vid. Chaves, Apuntamiento, fol. 41v.
489
Vid. J. González, Alfonso VIII, págs. 354-355. Otros autores también han terciado en la polémica D.W. Lomax, La Reconquista, Barcelona, 1984, págs. 170 y ss. y también J. Gon- zález en Repoblación, vol. I, págs. 354-355.
cilidad). Este castillo, el de San Polo, tuvo que ser construido como consecuencia del largo asedio unos tres años (1224-1227)490.
Es curioso que este sistema se utilizará en otros lugares. Tras la victoria de las Navas, Montiel, al igual que el castillo de Salvatierra, quedaron como dos islotes islámicos en medio del territorio recupe- rado y para ambos se utilizó un castillo cercano que permitiría tan largo asedio491.