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EL ENIGMA DE LAS GANANCIAS FINANCIERAS

El comentario de Pollin plasma en pocas palabras la dificultad teórica que plantea el hipotético crecimiento de las ganancias: ¿cuál es su fuente eco- nómica y, por tanto, su trasfondo social?

Pollin esbozó una respuesta a esta pregunta vinculando diferentes formas de ganancia financiera a los flujos de valor. Así pues, la ganancia financiera podría venir, en primer lugar, de una redistribución de suma cero dentro de la clase capitalista; en segundo lugar, de la distribución «desde los trabajadores y las comunidades» en favor de la clase capitalista; y, en tercer lugar, de la plusvalía, cuyo aumento tendría que ser facilitado por los mecanismos financieros. Pollin sugirió que solo la última fuente está relacionada con el análisis de Arrighi. Este último respondió que las tres posibles fuentes de ganancias de Pollin corresponden a diferentes estadios de la expansión financiera, lo que a duras penas responde a la profunda cuestión planteada por Pollin4.

El crecimiento de las ganancias financieras representa un problema teórico controvertido que está en el núcleo mismo de la financiarización: ¿cuáles son las relaciones sociales y económicas que corresponden a su creación y su acumulación? Se puede llegar a comprender bien esta cues- tión si se consideran algunas de las formas de ganancia financiera. Una primera tentativa de descripción sería que los rendimientos monetarios se derivan, primero, del capital dinerario anticipado sobre la base de la deuda y, segundo, del capital dinerario obtenido como acciones en los mercados de capital; en el primer caso nos estaríamos refiriendo al interés y en el segundo a los dividendos. Sin embargo, incluso en esta descrip- ción elemental surgen inmediatamente complejas preguntas conceptuales. ¿Por qué los rendimientos de las acciones comercializables deben conside- rarse como una forma de ganancia financiera cuando el rendimiento de cualquier otro capital sería considerado como una ganancia a secas? Esta pregunta tiene un equivalente social directo: ¿en qué se diferencian los accionistas de los propietarios, que a su vez son gestores de la empresa capi- talista? Si le damos otra vuelta, ¿por qué es legítimo sumar los dividendos y los tipos de interés como formas de ganancia financiera? Esta cuestión tiene también un equivalente social evidente: ¿en qué se diferencian un accionista y el acreedor de una empresa?

Si la descripción de la ganancia financiera va más allá de la simple suma de intereses y dividendos, surgen dificultades conceptuales más severas. Esto es así porque la ganancia financiera también puede tomar forma de ganancias de capital provocadas por los cambios en los precios de los acti- vos financieros que se acumularían en el momento de la venta; además,

4G. Arrighi, «Financial Expansions in World Historical Perspective: A Reply to Robert

los tenedores de acciones y de títulos de deuda podrían obtener ganancias de capital. ¿Cuál sería entonces la fuente de la acumulación de ganancias derivadas de las transacciones de activos financieros que poco tienen que ver con la producción?

De forma más compleja, una forma de ganancia financiera similar a las ganancias de capital podría derivar de la venta de activos que no fueran inherentemente financieros, sino que simplemente estaban de paso en el sis- tema financiero. La vivienda sería el más prominente de estos activos, que de hecho ha sido una fuente de ganancias y pérdidas financieras para amplias capas sociales en el capitalismo financiarizado. Las ganancias y las pérdidas derivadas de la venta de viviendas presentan uno de los problemas concep- tuales más difíciles relacionados con la ganancia financiera. Dado que tanto los vendedores como los compradores fueron trabajadores asalariados, ¿cuál sería la fuente de ganancia financiera de la compraventa de viviendas?

La última pregunta también se aplica a una gran variedad de transac- ciones que pueden dar lugar a más formas de ganancia financiera, en la medida en que los trabajadores y los hogares se han visto inmersos sin quererlo en el sistema financiero. De este modo, tanto aquellos que prestan a los trabajadores como aquellos que manejan sus ahorros podrían obtener ganancias financieras; incluso los hogares que comerciaran directamente en los mercados de valores podrían obtener ganancias financieras. ¿Cuál sería entonces el origen de esta ganancia y cuál sería su significado en tér- minos de estratificación social?

No obstante, este no es el final de las dificultades conceptuales que presentan las múltiples formas de ganancia financiera. Además de la ganancia que reciben los propietarios de títulos de deuda, de acciones y de otros activos, las instituciones financieras también reciben ganancias. Se piensa por instinto que las ganancias financieras obtenidas por las empresas financieras, a través de las actividades comerciales, entre otras, son diferentes conceptualmente de aquellas que se derivan de la propiedad o de las transacciones de activos financieros. Por un lado, como se discu- tió en el capítulo 4, las instituciones financieras generan ganancias con el manejo de las reservas monetarias y de los flujos necesarios para los pagos y las compras en toda la economía. Al proveer funciones esenciales para la circulación de mercancías, se acumulan ganancias derivadas de la inter- mediación monetaria; de este modo, se derivan del flujo de plusvalía y se acumulan a una tasa igual que la tasa media de ganancia5.

Las instituciones financieras son, sin embargo, intermediarios que también obtienen rendimientos en forma de diferenciales de interés,

comisiones y tarifas. Estas ganancias financieras se derivan de la adminis- tración de los flujos de capital prestable (y reservas de dinero disponible) de terceros. Además, las instituciones financieras podrían generar ganan- cias de propiedad al comerciar en los mercados financieros por su propia cuenta: operando como titulares del capital prestable. En relación con esto, tampoco debemos menospreciar los bonos y otras formas de remuneración que reciben los empleados de las instituciones financieras. Habitualmente estos se excluyen de las estadísticas nacionales sobre las ganancias de las instituciones financieras y a menudo aparecen como salarios y demás tipos de renta personal; sin embargo, son en realidad una forma de ganancia financiera con implicaciones significativas para la estructura social del capitalismo financiarizado.

En resumen, la ganancia financiera puede describirse en términos de la función formal del receptor, puede ser ganancia que acumula un presta- mista final, un titular de acciones, un comerciante de activos financieros, una institución financiera o un empleado de una institución financiera. La ganancia financiera puede describirse en términos del carácter social del receptor. Podría ser la acumulación de ganancias por parte de un capi- talista, de un trabajador, de un hogar perteneciente a la «tercera» clase, de una institución financiera o incluso de un empleado de una institución financiera. La multiplicidad de funciones y tipos sociales de los receptores se corresponde con la variedad de procesos en los que se genera la ganancia financiera. Las ganancias financieras incluyen distintos tipos de rendimien- tos, entre los que se encuentran generalmente los intereses, los dividendos y las ganancias de capital.

El elemento que proporciona unidad conceptual y práctica a estos ren- dimientos es el carácter financiero de los procesos en los que se generan. Estos procesos son financieros porque, en primera instancia, están asocia- dos con los flujos de capital dinerario prestable o sencillamente con dinero en circulación. Los agentes relevantes son capitalistas, pero también los propietarios individuales del dinero, incluidos los trabajadores. Más allá de esto, los procesos son financieros porque están asociados al funciona- miento de las instituciones financieras, que sistemáticamente transforman dinero ocioso en capital dinerario prestable.

En este sentido, la forma primaria de la ganancia financiera en tér- minos analíticos es aquella que acrecienta el capital prestable o el dinero ocioso de sus propietarios. A grandes rasgos, los receptores de esta forma de ganancia poseen activos financieros asociados, o bien con los préstamos, o bien con las acciones. La forma primaria de ganancia financiera incluye, de este modo, los rendimientos de otorgar préstamos, de poseer acciones y de comerciar con activos financieros. Sin embargo, la ganancia finan- ciera tiene también una forma secundaria: la ganancia de las instituciones

financieras. Estas funcionan habitualmente como intermediarias de los flu- jos de capital prestable o de dinero ocioso de terceros y son en consecuencia remuneradas con parte de los rendimientos que emanan de estos flujos. Las ganancias que obtienen las instituciones financieras no presentan proble- mas conceptuales adicionales en términos de sus fuentes: son fracciones de los flujos de plusvalía, renta personal o del stock de capital dinerario (o sencillamente de dinero) que pertenecen a terceros y se acumulan como recompensa por los servicios prestados. La excepción — importante para la financiarización— es la ganancia obtenida por las instituciones financieras a través de la comercialización independiente de activos financieros. No obstante, ni siquiera esta forma de ganancias plantea complejidades adi- cionales significativas, dado que puede ser tratada del mismo modo que las ganancias financieras acumuladas por los propietarios de capital prestable a través de las transacciones con activos financieros.

Ganancia financiera es, en definitiva, un término amplio que cubre dis- tintas formas de rendimientos financieros que surgen de modos complejos y diversos. En el resto de este capítulo se examina el trasfondo conceptual de la ganancia financiera prestando especial atención a sus formas prima- rias: la ganancia acumulada por los propietarios de capital prestable (o dinero ocioso) a través de anticipar préstamos, de poseer acciones y de hacer transacciones con activos financieros. Sus formas secundarias —las ganancias acumuladas por las instituciones financieras— se considerarán solo a partir del análisis de las formas primarias. Al examinar las formas primarias, se puede determinar el carácter específico de la ganancia finan- ciera en relación con la ganancia capitalista «normal», lo cual permite sacar conclusiones en relación con la estructura social del capitalismo financia- rizado. Un primer paso necesario es, en este sentido, introducir la noción de «ganancia derivada de la alienación o de la expropiación», una parte importante aunque relativamente ignorada de la economía política clásica marxista6. A partir de esto, la pregunta que plantea Pollin a Arrighi podrá entonces empezar a obtener respuesta.

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