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La EPA y la EAE en diálogo

CAPÍTULO IV. CULTIVANDO EN COLECTIVO: LOS FRUTOS DEL PENSAMIENTO Y EL

4.1. Educación Agroecológica (EAE) y Educación popular ambiental (EPA)

4.1.5. La EPA y la EAE en diálogo

Con base en el análisis de las prácticas educativas Agroecológicas, desde la perspectiva de la Educación Popular Ambiental, se presentan a continuación algunas síntesis a manera de cierre del apartado.

Valoración general de la educación agroecológica

Con la intención de mostrar de manera gráfica lo obtenido en el análisis, se identificaron tres niveles -bajo, medio, alto- para representar la incidencia de la educación agroecológica, de acuerdo con cada una de las variables de la educación popular ambiental.

162 En el nivel bajo, es decir, las áreas menos atendidas y que representan un mayor reto a la educación agroecológica, se encuentran:

-El favorecimiento de acciones solidarias, de corresponsabilidad y orientadas al bien común (Eje ético), y aquellas que promueven el cambio social, la autonomía y la autogestión (Eje Político). En el caso de la agroecología y de acuerdo en el modelo para el análisis realizado, lo anterior, en acciones concretas corresponde a: Huertos comunitarios, mercados locales, bancos de semillas, trueques.

-La reflexión y acción sobre el tipo de sociedad, de ciudadanía, de ciudad, y de conocimiento que desea construir (Eje Político). Esto es, en relación con lo anterior, la gestión de espacios comunes y de encuentro, en relación pero también más allá del tema particular de la agricultura; así como formas de multiplicación de los conocimientos y prácticas asociadas con la agroecología, la economía solidaria, etc.

-Construcción colectiva, dialógica, participativa, a partir de la experiencia, del conocimiento (Eje Epistemológico). Es decir, más allá de comunicar de formas creativas y participativas los conocimientos de las y los talleristas, y escuchar las experiencias de las y los participantes, pasar a la generación de síntesis, guías y materiales a partir de los contextos particulares en que tiene lugar la práctica educativa agroecológica.

En el nivel intermedio se ubicaron las áreas en que la EAE tiene una incidencia mayor respecto al nivel anterior, sin embargo no puede considerarse que constituyan áreas de fortaleza, sino que requieren atenderse. Estas son:

-El compromiso con los grupos populares y los movimientos sociales (Eje Ético). Como se señaló con anterioridad, existen distintos factores por los cuales la educación agroecológica no resulta accesible para un importante sector de la población más vulnerable, contándose entre los principales el hecho de que los colectivos no siempre son quienes toman las decisiones de las colonias o sitios en que se llevan a cabo los talleres, y por otro lado lo limitada que aún resulta la oferta formativa en cuanto a días, horarios y sectores de la ciudad en que tiene lugar.

163 -El hecho de ser cuestionadora y promover al conocimiento crítico de distintos modelos, de agricultura pero también de sociedad, de consumo, de economía, etc. y sus implicaciones (Eje Político); así como la deconstrucción de conocimientos y prácticas dominantes que permitan, a su vez, la construcción de nuevas formas de conocimientos y prácticas (Eje epistemológico). Finalmente, en el nivel bajo se ubica aquello que puede considerarse las fortalezas de la Educación Agroecológica. Es decir, no sólo los campos en que su acción tiene una mayor incidencia, sino que constituyen una aportación importante a la Educación Popular y, aún más, a la educación en general. Estos puntos son:

-La ética de la vida y del cuidado, así como la comprensión profunda de las relaciones e interdependencia que existe entre los seres, los bienes comunes naturales y el entorno. (Eje ético).

-Las posibilidades de construir conocimientos desde la comprensión de la complejidad, los procesos dinámicos, las relaciones y el contexto (Eje epistemológico).

-El enfoque transdisciplinar y en vinculación con otros saberes y movimientos, así como la articulación de la espiritualidad y las emociones a los procesos educativos, y el uso de herramientas, mediaciones y técnicas participativas (Eje pedagógico).

Así, el eje pedagógico resulta el de más fuerte incidencia, seguido de los ejes ético y epistemológico, siendo el eje político el más débil.

A partir de lo anterior se realizó un gráfico con la intención de visibilizar con mayor claridad las fortalezas y retos de la educación agroecológica, para cada eje, desde la perspectiva de la EPA. Cabe señalar que en ninguna de las variables se considera que el abordaje o impacto de la educación agroecológica sea nulo, por lo cual la distinción se hace de esta forma que representa solamente los niveles de incidencia bajo, medio y alto.

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EJES Var.1 Var.2 Var.3

B- Nivel de incidencia bajo M-Nivel de incidencia medio A-Nivel de incidencia Alto

ETICO

M B A

Compromiso con los grupos vulnerables y los

movimientos sociales

Iniciativas de solidaridad

y corresponsabilidad Ética de la vida

POLÍTICO B M B Promueve el cambio social, la autonomía y la autogestión Cuestionadora, promueve el conocimiento crítico de distintos modelos

Reflexiva sobre el tipo de sociedad y conocimiento

que desea construir

EPISTEM. A M B Conocimiento: complejo, procesual, relacional, contextual y dinámico Deconstrucción de conocimientos y prácticas dominantes Construcción colectiva, dialógica, participativa, a partir de la experiencia PEDAG. A A A Transdisciplina y vinculación con otros saberes y movimientos

Articula la espiritualidad y las emociones a los procesos educativos

Uso de herramientas, mediaciones y técnicas

participativas

Cuadro 9. Valoración de la EAE desde la perspectiva de la EPA

Recomendaciones a la Educación Agroecológica

Con base en el análisis realizado se elaboró una síntesis de las recomendaciones para la Educación Agroecológica, con miras a que ésta se fortalezca en tanto práctica formativa, en sus posibilidades de favorecer procesos sociales de largo aliento y que afecten positivamente en la vida de las personas, comunidades y sociedades, de manera sostenida.

Las recomendaciones generales a la Educación Agroecológica, se organizaron en cuatro apartados:

A) Contenidos y prácticas

a. Visibilizar de forma explícita la intencionalidad y el sentido político de las prácticas agroecológicas a través de los procesos formativos.

b. Abordar la problemática y alternativas, en torno al Agua como bien común.

c. Realizar prácticas, tanto personales como colectivas, de cada uno de los temas abordados.

165 B) Participantes

a. Procurar la realización de talleres con personas de los mismos barrios o colonias para favorecer los procesos de organización comunitaria.

b. Diversificar los medios para las convocatorias de manera que se pueda llegar al mayor número de personas.

c. Diversificar las formas de retribución y para favorecer la corresponsabilidad con las y los participantes, de manera que cualquier persona que desee asistir pueda hacerlo y no sólo permanecer sino enriquecer el proceso colectivo.

d. Diversificar los días y horarios en que se ofrecen los talleres, de manera de volverlos más accesibles a un mayor número de personas, independientemente de sus edades y actividades.

C) Logística y organización

a. Buscar periodicidad de los talleres cortos, para poder dar continuidad y profundidad a cada tema.

b. Gestionar y planificar los tiempos y espacios suficientes para llevar a cabo las reflexiones y prácticas necesarias.

c. Gestionar y planificar los tiempos considerando los procesos sociales involucrados en la agroecología.

d. Gestionar y planificar mecanismos de seguimiento tanto de los grupos y procesos sociales, como de los huertos.

D) Colectivos / organizaciones

a. Diversificar las formas de procuración de fondos para tener mayores niveles de autodeterminación y autogestión.

b. Promover procesos de reflexión, al interior y entre los colectivos, sobre el sentido, las búsquedas, los aprendizajes y retos de las prácticas educativas.

166 c. Buscar la formación socio-política de las y los formadores en agroecología, para

lograr dar a las prácticas educativas mayor profundidad e impacto en el tiempo. d. Generación y difusión de más materiales de apoyo para la agroecología, accesibles y

en distintos formatos y variantes (cuentos, juegos..).

Figura 6. Recomendaciones a la EAE

Aportes recíprocos entre la EPA y la EAE

Aunque más adelante se aborda la discusión sobre lo que propiamente debe constituirse como principio(s) fundante(s) de la educación agroecológica, en este momento se hace una recuperación de lo que, por la vía de la práctica, ha caracterizado a la formación que llevan a cabo los colectivos agroecológicos y que posee elementos que enriquecen a la educación popular ambiental, así como son enriquecidos por ésta.

A) Contenidos y prácticas •Intenciónalidad y sentido político •Agua: problemáticas y alternativas •Prácticas de cada tema •Huertos colectivos en espacios públicos B) Participantes •Talleres con personas de los mismos barrios y colonias. •Diversificar: - medios para las convocatorias - formas de retribución y corresponsabilidad -días y horarios de talleres C) Logística y organización •Periodicidad de los talleres cortos •Tiempos y espacios

para las reflexiones y prácticas •Considerar tiempos de los procesos sociales •Mecanismos de seguimiento de grupos y huertos D) Colectivos / Organizaciones •Diversificar formas de procuración de fondos •Procesos de reflexión sobre el sentido de las prácticas educativas •Formación socio-

política de las y los formadores •Materiales de

apoyo accesibles en distintos formatos

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En el primer caso, los elementos de la EPA que enriquecen a la EAE, se identifican: -La intencionalidad política, transformadora y emancipadora, de las prácticas educativas.

-La dimensión histórica y el contexto, a distintas escalas pero desde una perspectiva latinoamericana, necesarias para que las prácticas, convertidas en praxis a través del análisis y la reflexión, adquieran mayor profundidad y alcance, también a distintas escalas.

-El acompañamiento de colectivos, organizaciones y movimientos, así como de procesos sociales, a través de metodologías para el análisis de la realidad, la planificación y la construcción de alternativas, orientadas a la transformación de la realidad y el bien común. -Los principios y prácticas de distintas pedagogías críticas, tales como la pedagogía de la pregunta, de la tierra, de la esperanza, etc.; así como un acumulado de metodologías y materiales que acompañan todo lo anterior.

168 En el caso de los elementos de la EAE que enriquecen a la EPA, el aporte fundamental y más importante lo constituye la posibilidad de materializar a través de prácticas concretas y de, literalmente, aterrizar los planteamientos necesarios para la transformación, la emancipación y la construcción de alternativas más justas y equitativas, tales como la autogestión, la autonomía y la soberanía.

En concreto, se reconocen:

- La ética del cuidado, de la vida, de los seres vivos que en conjunto con los bienes comunes naturales constituyen los ecosistemas, los cuales incluyen pero no privilegian ni anteponen a los humanos; así como la comprensión de dichos seres y ecosistemas como conjuntos-nodos de interrelaciones, interdependientes, más que como individuos o elementos independientes entre sí.

- El conjunto de prácticas concretas que posibilitan los principios de la Soberanía Alimentaria y el Buen Vivir.

- La vivencia, desde la complejidad, de los procesos y ciclos; así como del continuo irreductible que constituyen la experiencia y el conocimiento.

- La corporización de las dimensiones bio-psico-socio-afectiva del aprendizaje, a través de las prácticas asociadas a la agroecología.

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