9 ¿AMOR Y COMPROMISO? O SEA ESTO VA DE VERDAD
Y OTRA VEZ PRIMAVERA
15. EQUILIBRIO AMANTE-PROVEEDOR
Ya lo hemos mencionado. En seducción existen dos figuras claramente diferenciadas y de gran relevancia estructural; el amante y el proveedor. La mujer soltera y joven busca esencialmente un esposo, un marido, un padre para sus futuros hijos reales o meramente potenciales; busca un proveedor. Quiere una relación estable, aunque gracias a la liberación sexual de la mujer, se divierta con amantes.
Las leyes universales de la atracción le harán sentir atracción por una gran multiplicidad de factores (muchos más factores que en el caso del hombre) compatibles indistintamente con ambas tipologías; pero solo formará pareja con aquel en el que vislumbre verdadera “madera de proveedor”. ¿Qué ofrece un proveedor?. Un proveedor ideal es aquel capaz de satisfacer esencialmente la necesidad femenina de seguridad. Aporta seguridad y estabilidad emocional, financiera, afectiva…. Un buen proveedor es también un gran espécimen desde una perspectiva de “padre potencial”; es decir, cumple con ciertos requisitos genéticos, de inteligencia, estatus y
personalidad que le convierten en un buen padre. En contra del concepto tradicional
de proveedor, como vemos el concepto de proveedor que yo defiendo es alguien con muchísimos rasgos Alfa; probablemente le serán exigidas muchas más cosas que a un simple amante. Lo que diferencia a amante y proveedor a parte de estas exigencias; es esencialmente la seguridad que aporta y por otra la capacidad para la dedicación exclusiva de recursos. La mujer requiere que su hombre, que su marido, demuestre su amor mediante la dedicación en exclusividad a ella de sus recursos, entendiendo por tales, esencialmente tiempo y dinero.
Una mujer que empieza algo de carácter romántico con un hombre juzgará a este desde dos perspectivas diferenciadas: su idoneidad como futurible o hipotético padre, observando en él esos rasgos antes estudiados (genéticos, intelectuales, socio- económicos y de personalidad) y posteriormente analizará el grado de posible compromiso y seguridad que este le puede otorgar.
El proceso de betaización, en realidad comienza tan pronto como empieza a existir una relación estable. La mujer empezará a querer monopolizar tiempo, sexo y recursos de su pareja y de hecho sin un cierto grado de betaización es imposible la concepción de la pareja.
Frente a esta figura de proveedor siempre existe la figura de amante. Este a diferencia de l proveedor puede tener solo unos pocos de esos rasgos a los que hemos hecho referencia, a la vez que también puede tener la llave de algún otro interruptor sexual no incluido entre los anteriores(preselección, valor social…); el amante satisface la necesidad femenina de desarrollo individual (en muchos casos sexual); de sociabilidad y aceptación. El buen amante tiene la mágica capacidad de alimentar la individualidad femenina y hacerla sentir mujer en contrate con lo masculino. Desarrolla la feminidad, la individualidad, la exaltación de los sentidos, la despreocupación procreativa y la primitiva concepción de los impulsos sexuales básicos.
116 Como hemos dicho con anterioridad la mujer sin pareja busca con prioridad al proveedor aunque no puede evitar sentir atracción por el amante (incluso a veces pasión romántica). Sin embargo y he aquí una gran paradoja, la mujer una vez lograda la ansiada pareja estable, el ansiado proveedor, buscará y deseará con mayor fervor al amante.
Conjuntamente con la betaización del hombre se suele dar la betaización paralela de la mujer. La mujer pierde parte de su feminidad, o mejor dicho, sacrifica parte de su feminidad en pos de un mayor bien; hijos, hogar, pareja. Como ya hemos visto, también, al incrementarse de forma exponencial la intimidad en la pareja, el yo, la individualidad se va difuminando naciendo la necesidad posterior de reivindicar la individualidad. Esta betaización tanto del hombre como de la mujer e la pareja, esta pérdida del sentimiento de feminidad y masculinidad, hace nacer en la mujer casada el profundo anhelo de buscar la figura del amante.
Desde una perspectiva bioquímica esta demostrado que la mujer con pareja estable siente más deseo en los periodos de ovulación por hombres genéticamente superiores. Eso explicaría la teoría que acabo de exponer. La infidelidad también puede ser explicada desde este punto de vista. La mujer-madre busca sentirse mujer-mujer y para ello es muy probable que busque referencias precisamente en las ventajas que aporta un amante.
Si nuestro avezado lector ya se esta tirando de los pelos y preguntándose que puede hacer al respecto o como evitar la inminente infidelidad, debemos decirle primero dos cosas. La primera es que debe entender que su mujer NECESITA en su vida AMBAS FIGURAS , amante y proveedor; la buena noticia es que un hombre puede otorgarle a la vez ambas figuras; veamos como.
1. Resistiéndose a la betaización. El proceso de betaización empieza tan pronto
una pareja es estable y es un proceso que puede tornarse en imparable. Ya se estudia en otro apartado del presente libro este proceso , pero debemos recordar aquí que la completa betaización traerá consigo los siguientes efectos indeseables: Monopolización temporal completa, pérdida de la identidad, pérdida de la atractividad sexual, administración ajena de los recursos. Caer en esa situación es perder todo rasgo de amante.
2. Permitiendo un desarrollo de la individualidad. Como hemos dicho, la
necesidad esencial que viene a completar el amante es la reivindicación de la individualidad y de la feminidad. Una forma óptima de evitar posibles fugas es que en la propia pareja se deje siempre un ámbito, un espacio para la individualidad y para la feminidad de ella y la masculinidad de él. El como, es bastante más complejo. Ambos deben mantener una cierta cuota de
autonomía, resulta imprescindible que tengan un calendario de actividades independientes de su pareja, conservando amistades y hobbies anteriores.
Deben mantener en la medida de posible su atractivo, cuidándose, gustándose y manteniendo siempre ambos muy claramente sus respectivos roles masculino y femenino.
117 3. Reequilibrando intimidad y pasión La intimidad, como ya hemos visto es uno
de los ingredientes básicos del amor, pero no debemos perder de vista que la exagerada potenciación de la intimidad tiene como efecto secundario la perdida de identidad. Hay que buscar una mayor inversión en pasión aún a costa de la intimidad.
4. Usando con maestría el refuerzo negativo y el positivo. Existe una teoría
psicológica que asegura que la continuidad de refuerzos positivos(es decir, premiar buenas conductas) traerá consigo una cierta desmotivación en el sujeto: Sin embargo resulta mucho más eficaz la alternancia entre unos pocos refuerzos positivos y refuerzos negativos (castigos, por decirlo de algún modo). Un uso alternado de ambos sistemas activa el sistema de recompensa cerebral y mantiene la motivación ante el logro en la vida en pareja.