Distribución de las lluvias máximas en 24h para la cuenca baja (Portugal)
1.4 Tipos de tiempo en la cuenca
1.4.1 La escala climática
1.4.1.1 Escala de tormenta
Es la menor de las escalas y se refiere a lluvias intensas que son, en su mayoría, de naturaleza convectiva. Estas lluvias generan situaciones de mayor riesgo que otras por la elevada frecuencia con que se producen en las últimas horas del día y primeras de la noche (Maddox y Chappell, 1978; Kömüsçü et al., 1998; Hirschboeck et al., 2000), hecho que afecta a la evacuación de las poblaciones y que unido a la rapidez con la que se desarrollan las inundaciones, supone la situación más desfavorable.
La convección en España se suele producir en el este peninsular, sobre todo en la zona levantina de la comunidad Valenciana y Cataluña, aunque también esté presente en otras zonas como Pirineos y Cordillera Ibérica (Llasat y Puigcerver, 1994; Capel, 1998). La convección, que también se asocia al concepto de gota fría (Capel, 1981; Llasat, 1991), no suele dejar precipitaciones frecuentes en la zona suroccidental de la península, pero han sido constatados episodios a lo largo de toda la cuenca del río Guadiana, tanto en la cuenca alta, media y baja (Llasat y Puigcerver, 1989; Ortega y Garzón, 1997 y 2002; Brandao et al., 2001; Potenciano, 2004). La presencia de lluvias se produce por la localización de una depresión en la zona del Golfo de Cádiz y existen dos posibilidades (Llasat y Puigcerver, 1989): (1) que se deban a la formación de un surco meridiano, ó (2) que estén relacionados a una procedencia de circulación zonal. Los centros de gotas frías han sido estudiados en la Península Ibérica por estos autores para el periodo 1974- 1983. En la cuenca del río Guadiana se han descrito dos núcleos, uno en la zona manchega y otra frente a las costas del golfo de Cádiz; en ambos sitios se forman en los meses de la primavera y el otoño. La orografía y el paso simultáneo de frentes desempeñan un importante papel en la cantidad lluvia precipitada. Uno de estos núcleos está en la cuenca baja, la zona de sotavento del Algarve, favorecido por un efecto orográfico (Brandao et al., 2001). También en la cuenca baja y muy relacionado con el núcleo portugués hay un núcleo en la zona de Huelva que deja lluvias que afectan a los denominados ríos costeros (Tinto, Odiel y Piedras), favorecidos igualmente por el efecto orográfico de la sierra de Aracena.
En la cuenca media también han sido citados eventos de tormentas, pero son menos frecuentes estas situaciones por la ausencia de zonas altas que favorezcan la elevación
provincia de Badajoz (MOPU, 1985). Las épocas de generación de tormentas son la primavera y el otoño.
Figura 1-5. Mapas sinópticos de las tormentas de Nov-1916 (izq) y Abr-1951 (dcha), que tuvieron como consecuencia elevadas precipitaciones en la cuenca. (Fuente: INM)
El principal núcleo en importancia se sitúa en la cuenca alta, donde existe una relación con los fenómenos de gota fría levantinos (Capel, 1998; Potenciano et al., 1999; Ortega y Garzón, 2002). Este núcleo presenta tormentas sobre todo en los meses otoñales, aunque también en otros meses del año (figura 1.5).
Las tormentas, por su pequeña escala espacial y temporal, desarrollan núcleos muy pequeños, del orden de 50 km2 o menores que no suelen afectar a grandes ríos (Knox, 1978), como es el caso del río Guadiana. Dependiendo de la situación del núcleo en relación a la cuenca del afluente la situación puede llegar a producir inundaciones en cuencas pequeñas de afluentes que generalmente suelen ser del tipo inundación relámpago (Hirschboeck et al., 2000).
1.4.1.1.1 Características de las lluvias.
La principal cualidad es la gran intensidad de las lluvias (Olcina, 1994) y su escasa duración, desde unos minutos a pocas horas (Llasat, 1991; Ortega y Garzón, 2002). Como característica general, estos episodios suelen dejar valores superiores a los 100 mm en intervalos menores a una hora, aunque por problemas de precisión en las estaciones suelen darse como valores superiores a 100 mm medidos en 24 h (Martín
Mapa a 500Mb Tormenta Nov-1916
Mapa a 500Mb Tormenta Abr -1951
Vide y Olcina, 2001). Cuando están disponibles los datos del pluviográma, la intensidad suele ser de 30 mm/30 minutos. El INM propone valores mínimos de 30 mm / h (intensidad fuerte) y superiores, como 30-60 mm (intensidad muy fuerte) y >60 mm/h (intensidad torrencial). En la cuenca del río Guadiana, como se desprende del análisis efectuado de las lluvias máximas en 24 h, las tormentas convectivas no alcanzan los valores considerados como medios en España, si exceptuamos la cuenca baja, donde los valores de 100 mm/día son frecuentes.
Respecto a la intensidad, no se ha podido desarrollar este aspecto en la presente tesis, al no contar la cuenca con series de datos minutales, excepto la estación de Talavera “base aérea”. Sí existe información en el tramo portugués (Brandao, 1995; Brandao y Rodríguez, 1997; Brandao et al., 2001), pero la mayor parte de la cuenca no queda cubierta, y por tanto se ha desechado un análisis de la intensidad.
1.4.1.2 Mesoescala
A nivel de mesoescala también se da convección, que supera el tamaño celular, de 5 a 10 km y pasa a tener dimensiones mayores, de 2 a 2000 km (Llasat et al., 1996). El funcionamiento de la convección a esta escala es, no obstante, diferente, ya que el área afectada es mayor, y también lo puede ser la duración de las lluvias. En EE.UU. se han definido varios elementos convectivos de mesoescala (Maddox et al., 1979; Hirschboeck et al., 2000). Los sistemas convectivos de mesoescala (SCM) suelen ser frecuentes en el área mediterránea, como atestiguan los trabajos de Riosalido (1990 y 1998), Riosalido et al. (1998), Ramis et al. (1994), Llasat y Puigcerver (1994); Llasat et
al. (1996), Jansá et al. (1994) y Kömüscü et al. (1998). Inicialmente Maddox (1980) los
definió como complejos convectivos de mesoescala (MCC), pero los criterios en los cuales se basó no se cumplen en el área mediterránea (Riosalido, 1990). Por esta razón a este tipo de convección se le denomina Sistemas Convectivos de Mesoescala (SCM).
La región mediterránea tiene una de las más altas concentraciones de ciclogénesis del mundo (Kömüscü et al., 1998). La precipitación de estos sistemas se debe a ciclones formados en el Golfo de Génova o en el Adriático (Jansá et al., 1994) e incluso en Argelia (Martín Vide y Olcina, 2001), que aportan grandes cantidades de humedad a zonas muy distantes de ellos.
El momento de máximas lluvias se produce durante la noche (Maddox y Chapell, 1978) entre las 22,00h y las 5,00h (Kömüscü et al., 1998), con intensidades grandes y duraciones variables, que producen inundaciones de tipo relámpago. Se han registrado lluvias de hasta de 800 mm/24h a lo largo de muchas localidades mediterráneas (Kömüscü et al., 1998), y valores de 300 mm no son extraños durante estos eventos. En Oct-1987, en las inundaciones de Cataluña, bajo un sistema convectivo de mesoescala se dieron valores de 305 mm, con intensidades de 35 mm/h (Ramis et al., 1994). El problema con estos eventos es que los registros de 24h minimizan la gravedad de las lluvias, ya que su intensidad es grande y llega a cambiar de 50 a 100 años el periodo de retorno de las lluvias, como fue el caso de las inundaciones de Izmir (Turquía) en 1995 (Kömüscü et al., 1998). La ocurrencia estacional de estos fenómenos en el mediterráneo es desde finales del otoño hasta comienzos de la primavera (Jansá, 1992), con incidencia alta en el otoño (episodios de Cataluña: Oct-1987, Nov-1988, Cataluña, sur de Francia e Italia: Sep-1992, Turquía: Izmir, Nov-1995, Extremadura: Badajoz, Nov- 1997). La detección de estos sistemas mesoescalares es posible en la actualidad, pero de los eventos de lluvias pasados no se puede conocer la naturaleza a ciencia cierta al necesitar, para su precisión, de análisis termodinámicos (temperatura inferior a –52ºC en un área superior a 10.000 km2, índice de energía potencial disponible para la convección, índice de inestabilidad convectiva), análisis de su excentricidad (índice superior a 0.7), masas de agua precipitable y frecuencia de rayos (Riosalido, 1998, Llasat et al., 1996).
Esta es la razón de que el evento que se va a describir, y que ocurrió recientemente en la cuenca del río Guadiana, muy posiblemente no sea el único que haya causado inundaciones de gravedad en época histórica.
El único evento de mesoescala estudiado, que ha desarrollado en inundaciones en la cuenca del Guadiana es el ocurrido el 5-6 de noviembre de 1997, con el resultado del desbordamiento de numerosos ríos y arroyos de la cuenca a lo largo de Extremadura y Portugal. El fenómeno afectó a un área muy grande, aunque las mayores precipitaciones cayeron en las cercanías de Badajoz capital, con la consecuencia de inundaciones en arroyos con cuencas de tamaño reducido. Las víctimas mortales ascendieron a 21 en Badajoz y 10 en Portugal, y las familias afectadas fueron más de 1000.
La descripción completa de las lluvias y de la naturaleza del evento se llevará a cabo en el capítulo 4 de la presente tesis, al estar íntegramente dedicado a esta inundación.