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Escapar del dogmatismo.

armónicas siempre nos desvelarán o nos mostrarán la llave para acercarnos a nuestro “archivo akásico”, donde podremos encontrar la explicación a toda la realidad substancial.

Acercarte a tu cuerpo de luz es sentir el pálpito y las pulsaciones del ritmo geométrico que contienen tus células.

LUHEMA.

Escapar del dogmatismo.

¿A qué me refiero cuando en este enunciado del capítulo digo que el verdadero descubrimiento es ver como cambian las cosas cuando se sale del miedo?- Pues bien, ni más ni menos me remito a deciros que el miedo ha sido la gran barrera que nos ha impedido ver con claridad quienes somos, pero no solo el miedo, quizás él nos ha llevado al circulo vicioso del dogma, donde nos creemos seguros o protegidos, en fin, una cadena más creada por nosotros mismos que nos aprisiona para no poder ver más allá del espacio limitado en el que nos deja movernos y en donde creemos que tenemos libertad de acción y entendimiento de lo único que vemos. Miedo- Dogma- Ego. Son las formas de manipulación mediante el control de la mente que nos distraen, creando una frontera que impide alcanzar la principal inteligencia (la del corazón), y beber de los impulsos de la verdadera naturaleza de la experiencia de la vida.

Dado que el momento es el apropiado para el gran acontecimiento (la aceleración en el crecimiento de la consciencia), cada persona tendrá la oportunidad de salirse del conjunto limitado de ideas que le encasillan en un espacio condicionado, confinado de la sociedad, de la religión etc…

Si durante todo este período de cambios evidentes, tanto a nivel interior, como en los acontecimientos que viviremos y que tendrán lugar en nuestro Planeta, las personas se ciñen a juicios o a ideas preconcebidas, seguro que se tardará mucho más en salir del dolor y del miedo y se prorrogará en demasía el desasosiego, hasta que se acople en nosotros la nueva vibración.

Tengo que señalar que han sido muchas las personas que han buscado diferentes maneras de escapar del miedo, del ego, del dogma, y lo han intentado de formas muy distintas, como sumergiéndose e implicándose en el mundo de la espiritualidad, pero incluso ahí, en este mundo espiritual, cuando el ego domina, o cuando las personas se aferran a las viejas ideas preconcebidas, nada de esto puede ser válido para salir del círculo vicioso, ya que es indicio de que se continúan creando límites en la consciencia.

Cada una de las creencias en las que se ha apoyado el ser humano, ha marcado lo que es hoy en día nuestra civilización, y desde luego, nos ha servido a todos para aprender sobre lo que cada uno es como persona dentro de la sociedad, e indudablemente nos arrastra a la comprensión de nuestro paso por la vida en el breve espacio de tiempo en que nos movemos por ella en cuerpo físico.

Cualquier creencia religiosa deja profunda huella en las personas que ciegamente mantiene una determinada fe por la que se cree en todas la verdades reveladas, con la única y la exacta certeza de que proceden de la autoridad divina.

Todos estos credos han sido adoptados por los seres humanos durante mucho tiempo, y forman claramente una consciencia colectiva en la que todavía hoy por hoy, se mueve una gran parte de la sociedad, así es, que toda esta herencia de creencias o actos de culto que vinculan la vida del hombre a un

SALIENDO DEL MIEDO

orden superior, han sido transmitidas de generación a generación hasta nuestros días, y podríamos debatir mucho sobre esto mismo, aunque pienso que el acto de la fe, o de la creencia de cada persona, debe ante todo ser libre. Aunque a mi modo de ver las cosas, toda esta fe se convierte ahora en algo muy distinto, en este momento tenemos un fuerte compromiso con nosotros mismos de libertad, de liberación, de transmutación, de alquimia interior, y por supuesto debemos traspasar esa frontera de religiones e ir hacia un conocimiento del ser profundo, donde nadie ni nada nos desvirtúe el poder interior si queremos alcanzar la consciencia de seres inteligentes. Evidentemente dentro de cualquier dogma no hay probabilidad de expansión del ser, y estas disciplinas místicas, estas concepciones fundadas en premisas dogmáticas no se pueden mantener por más tiempo, y desde luego, se caen y se van a caer por su propio peso.

Quizá el hombre, no sé si tal vez por el miedo seminal se ha aferrado a estas creencias porque necesitaba creer en algo externo a él que le otorgara el poder o que le protegiera, e incluso que le sirviera para lanzar las culpas a otros, y tal vez utilizarlo (ese miedo-dogma) como excusa para la lucha o para cualquier otra flaqueza humana, pero desde luego las personas siempre han utilizado la religión como la disputa perfecta para enemistarse unos con otros, y para defender “su” única verdad religiosa en la que ellos creen fervientemente. Irónico ¿verdad?

Sinceramente, todos estos credos se han ido perpetuando por el paso del tiempo y por las personas, clara y únicamente para el dominio y para poder conseguir el poder, y acrecentar aún más si cabe el ego.

Tomando en consideración todo esto, y viendo hacia donde nos ha conducido el amplio sistema de creencias

religiosas de las diferentes culturas, descubres que no se salva ninguna de ellas, y que una por una y en toda doctrina, prima únicamente la autocracia, encontrándote de lleno con un galimatías, el absoluto “caos”; pero piensas, igual ha sido preciso que llegásemos a este punto desconcertante de fe, para ver y darnos cuenta que en cada sistema de creencias se pretende llegar a la misma conclusión, y que todas son válidas por que el fundamento prácticamente es el mismo, pero a la vez se han corrompido a ellas mismas y se han convertido en caducas. . Por eso me gustaría que viésemos con claridad de donde y hacia donde se está dirigiendo la humanidad en estos momentos, y si los dogmas de fe nos han servido para algo.

Es obligación de que miremos la manera de encontrar de una vez por todas el modo de hallar la conciliación que todos los seres humanos buscamos.

No obstante, llegará el momento en que todo esto que te estoy contando resuene en tí con gran fuerza, y sirva de caldo de cultivo para salir del miedo, salir del ego; salir para siempre del dogma. … ya que no nos ha conducido ni nos podrá nunca conducir, como puedes ver, hacia ninguna parte.