2. Trayectoria personal
2.5. En mi destino actual
2.5.3. Estimulación Basal
❖ Antes de hablar de estimulación basal, realizo una pequeña rese- ña respecto a los agrupamientos de los alumnos en los centros específicos para abordar la respuesta educativa.
M.ª Lucía Díaz Carcelén
21 Maremagnum. Publicación Galega sobre o Trastornos Autista Nº 5. Año 2000/2001. Edita
En los centros específicos se plantea en muchas ocasiones la disyuntiva, a la hora de agrupar a los alumnos, de si el criterio edad cronológica puede ser acertado, al igual que en la escuela ordinaria, o si por el contrario agruparlos en función del nivel de competencia curricular organizando grupos más homogé- neos, sería lo indicado con el fin de facilitar la respuesta educativa. Las dos opciones tienen ventajas e inconvenientes.
Si agrupamos a los alumnos teniendo como criterio principal la edad, ten- dremos grupos heterogéneos, plurales, enriquecidos por la diversidad del alum- nado, a la vez que nos acercaremos más al principio de normalización siguien- do criterios similares a los de un centro ordinario. Sin embargo, se dificulta en ocasiones dar una respuesta educativa e incluso individualizar la enseñanza cuando alumnos con niveles de aprendizaje y necesidades tan diferentes están ubicados en el mismo espacio físico. A mí se me ha dado el caso de tener que trabajar a la vez con alumnos que requerían estimulación basal, con otros que estaban abordando la lecto-escritura e incluso diferentes sistemas de Comuni- cación Aumentativa en una misma aula.
Si por el contrario agrupamos a los alumnos según el nivel de competencia curricular, quizás sería más fácil organizar materiales, recursos educativos y ajustar la respuesta educativa, pues los grupos serán más homogéneos. No obstante tendremos la gran desventaja de que en este caso la variedad no enri- quecerá al grupo, tendremos clases de alumnos gravemente afectados, clases de alumnos instrumentales, etc. En definitiva actuaríamos en contra de lo que le pedimos a la escuela ordinaria, “aceptar que la diversidad y la diferencia
lejos de ser un handicap es una oportunidad para enriquecer al grupo clase”, además nos podría también ocurrir que se quedaran agrupados en una
clase sólo niños no orales, usuarios de comunicación aumentativa, sin tener la oportunidad de tener modelos comunicativos y lingüísticos de su edad.
Por ello, la opción que toman algunos centros específicos por los que he pasado es la de agrupar a los alumnos en aulas siguiendo principalmente el cri- terio edad y así formar grupos heterogéneos y variados. Pero para trabajar determinados aspectos curriculares se rompe la estructura grupo-clase y se organizan en grupos flexibles los alumnos de las diferentes aulas de un mismo ciclo en función del nivel de competencia curricular. Así se facilita la enseñanza de determinados contenidos curriculares con grupos más homogéneos.
Los alumnos se enriquecen de un grupo de iguales heterogéneo, plural, en el que el principal criterio de adscripción al grupo clase es la edad cronológica. Por otro lado, en momentos puntuales y a través de los denominados grupos flexibles, se organizan grupos más homogéneos para facilitar la respuesta edu- cativa.
Mencionaré el grupo flexible del que yo formaba parte, Estimulación Basal.
❖ Aproximación al término Estimulación Basal
Estando trabajando en mi primer destino, el C.P.E.E. “Pérez Urruti”, tuve la oportunidad de escuchar y aproximarme al término de “Estimulación Basal”. El Centro de Profesores y Recursos Murcia 1 organizó un seminario de centros específicos, y durante dos días (15 y 16 de diciembre de1995), dos compañe- ros de la Institución Balmes nos iniciaron en este apasionante tema capaz de dar una respuesta educativa a los alumnos con necesidades educativas de carácter grave y permanente.
Desde entonces, y siguiendo las orientaciones del Programa de estimula-
ción para el desarrollo de niños muy deficientes, Informe sobre nuevas expe- riencias escolares, de Fröhlich y Haupt, vengo trabajando la Estimulación Basal
en los diferentes centros donde he sido destinada.
La Estimulación Basal según Fröhlich (1982,110), “intenta abrir vías para los
impulsos que el niño pueda registrar y asimilar, en la medida en que posibilita estimulaciones bien organizadas en todos los hábitos de la percepción. Estos estímulos deben paliar el déficit secundario de los primeros momentos de vida o impedir, por medio de la estimulación temprana, siquiera su aparición [...] La Estimulación Basal es pues, el intento, teniendo en cuenta la plasticidad del cerebro humano, de posibilitar el aprendizaje en un nivel elemental de crear la condición necesaria para ello; su objetivo es la consecución de una actividad motriz y perceptiva semejante a la que se puede encontrar normalmente en un niño al final de su cuarto mes de vida”.
El término de estimulación basal implica más que una técnica o una meto- dología. Para mí, es toda una filosofía aplicada al alumno gravemente afecta- do. Yo aquí tan sólo expondré mi experiencia en un taller, pero para quien desee más información le recomiendo ir directamente a la fuente del programa ante- riormente mencionado y que figura en la bibliografía22.
Introducir un apartado de estimulación basal, en un libro que habla de la comunicación, tiene su sentido. Os menciono a este respecto una cita verbal que tomé de Joaquín Blesa y Carlos Pérez, de la Institución Balmes, que la con- sidero muy clarificadora: “La comunicación basal no es para cambiar al niño
sino para crear una comunicación entre él y yo”.
M.ª Lucía Díaz Carcelén
22 Recomiendo a los lectores la lectura del artículo “La atención a los alumnos plurideficien-
tes profundos: aportaciones desde el modelo de estimulación basal”, Duch, R y Pérez C.I. en La
atención a alumnos con necesidades educativas graves y permanentes, (VV.AA, Gobierno de
Retomando el tema de los grupos flexibles, cuya justificación he menciona- do con anterioridad, exponeros que uno de dichos grupos del centro específico donde actualmente me encuentro, se dedica a la estimulación basal. La estruc- tura que se sigue al entrar en la sala, especialmente habilitada para el correcto desarrollo de dicho programa, es la siguiente:
✓ Ritual de entrada grupal, nombrando a los adultos significativos y a todos los niños.
✓ Saludo individual a cada niño, de manera que cada uno reciba una estimulación individual que le anticipe la sesión que va a dar comienzo.
✓ Desarrollo de la sesión.
✓ Ritual de salida para comprender la finalización de la actividad. En este grupo flexible trabajamos diferentes perfiles profesionales, llevando a la práctica el principio de transdisciplinariedad.
Los profesionales que lo formábamos éramos: fisioterapeutas, auxiliares técnicos educativos y profesores. Era de destacar el buen clima generado en las sesiones, así como el trabajo en equipo, en un ambiente de diálogo, acep- tación y respeto al compañero.
Las actividades referidas a las necesidades básicas quedaban integradas dentro de la estimulación basal, siendo las sesiones muy variadas, con el fin de ofrecer a los alumnos una propuesta curricular atractiva y diversa.
Entre otras, siguiendo las indicaciones recomendadas en el Programa de
estimulación de Fröhlich, realizábamos actividades de:
✓ Estimulación vibratoria: con diversos medios.
✓ Estimulación somática: duchas secas, secador, piscinas de dife- rentes materiales, guantes de diferentes texturas, estimulación plantar.
✓ Estimulación vestibular: pelota Bobath, hamaca, y diversas activi- dades que implican movimientos amplios.
✓ Estimulación visual: en este apartado éramos muy cautelosos siguiendo las directrices de Andreas Fröhlich, para evitar ataques epilépticos a la luz, (no debemos minimizar el riesgo, y si tenemos dudas respecto de algún niño evitamos dicha estimulación). Entre otras actividades trabajábamos contrastes de luz, oscuridad, segui- miento visual con ayuda a través de linterna, oferta de estímulos ópticos brillantes, oferta de estímulos ópticos móviles, sesiones de diapositivas en blanco y negro (método Filadelfia), siempre reali-
zando las pausas oportunas recomendadas, para evitar los riesgos antes descritos.
✓ Estimulación olfativa: buscábamos que los alumnos fueran cons- cientes de este sentido, y se trabajaba con diferentes esencias, siempre guardando la higiene postural y los descansos oportunos. ✓ Estimulación del oído: a través de palos de lluvia, canciones y obje-
tos sonoros.
✓ Estimulación del tacto: mediante diferentes materiales, sobre todo trabajando las partes distales.
Además, incorporamos como recurso comunicativo el “masaje”, (los fisiote- rapeutas nos dieron unas nociones básicas para poder efectuarlo con los alum- nos, proporcionándoles una estimulación somática intensa y muy relajante que propiciaba la apertura de círculos comunicativos).
Resaltar que la comunicación la trabajábamos de forma globalizada duran- te toda la sesión, interrumpiéndola si así se precisaba ante la emisión de una conducta comunicativa. Se incidía mucho en la sobreatribución intencionada, en responder ante cualquier emisión repitiéndola a modo de feed-back acústi- co, en el llamar intencionado, y en el diálogo tónico como forma principal de comunicación.
La afectividad mostrada hacia el niño era uno de los principios que dirigía nuestra intervención educativa, siempre partiendo de un profundo respeto hacia el alumno y de una valoración de sus aspectos positivos que, como el resto de las personas, si se les busca tienen.
Es de destacar la importancia que le dábamos al ambiente dentro de la sala, pienso que la estimulación basal es mucho más que movimientos y duchas secas, es un lugar privilegiado para que los alumnos se encuentren cómodos en un entorno receptivo a ellos, cálido, estimulante, comunicativo y adaptado a sus necesidades.
Por ello, a final de curso elaboré unas recomendaciones para seguir en la sala de basal y que a continuación menciono.
❖ Recomendaciones para Estimulación Basal.23
➢ Dejar fuera de la sala no sólo los zapatos, sino el mal humor que se pueda llevar, actitudes negativas…, buscamos que aflore lo mejor que hay de nosotros mismos para dárselo a los niños.
M.ª Lucía Díaz Carcelén
23 Son indicaciones por mi elaboradas para que los adultos que entren en la sala las tengan
en cuenta, inspiradas, algunas de ellas, en las aportaciones mostradas por diferentes profesio- nales en el I Encuentro Estatal de Estimulación Basal. Barcelona. Año 1999.
➢ Seguir siempre los rituales de saludo de entrada y despedida. Para ellos es fundamental poder anticipar donde están, con quién se encuentran y cuáles van a ser las actividades. Es muy importante darles información por adelantado de todo lo que les concierne. ➢ Respirar siendo conscientes de ello, así estaremos más relajados
y en predisposición de relajar al alumno.
➢ Es conveniente utilizar durante todo el curso un mismo perfume, así tendrán los alumnos otra clave acerca de nosotros.
➢ Manifestar siempre afecto, respeto e interés hacia el niño con inde- pendencia de que sus reacciones sean observables, nosotros sabemos que se está enriqueciendo de las experiencias que le ofertamos.
➢ Hablar con el niño utilizando el “baby-talk”, es una forma de acce- der a su estilo comunicativo.
➢ No hablar nunca de patologías delante de niño, aunque no com- prenda el lenguaje, captan el tono, nuestros gestos… y ellos se merecen otro tipo de mensajes.
➢ Emitir mensajes siempre en positivo.
➢ Hablar lo mínimo con los adultos, intentar centrar nuestra atención en cada niño con el que trabajamos.
➢ Ir nombrándole siempre al niño las partes del cuerpo que estemos trabajando, y no olvidar que la comunicación debe impregnar todas las actividades integrantes de basal.
➢ Cuidar las condiciones del entorno, luminosidad adecuada, música relajante si procede, materiales motivantes y accesibles.
➢ Cuidar siempre la postura del niño, que se sienta cómodo y relaja- do, y ante cualquier oferta estimular nueva, probarla antes con nosotros mismos.
➢ Al finalizar la actividad, despedirnos siempre afectuosamente del niño, como cuando nos despedimos de un amigo con el que hemos pasado un rato agradable.
➢ Por último pero no menos importante, pensar, sentir y transmitir que el niño es un ser importante y valioso. Antes que un síndrome, una patología o una enfermedad hay un NIÑO a la espera de un adulto significativo que apueste por él.
SEGUNDA PARTE
CASOS PRÁCTICOS24
1. ALUMNOS USUARIOS DE COMUNICACIÓN AUMENTATIVA/ALTERNA-