CAPÍTULO 2 FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA 30
2.2 Marco Teórico 39
2.2.6 Estrategias de Aprendizaje 78
Existen diversas estrategias de aprendizaje las cuales con base en el paradigma constructivista y el aprendizaje significativo se pueden utilizar en el salón de clases y su selección depende del docente, de lo que quiera enseñar y del cómo pretende diseñar el proceso de aprendizaje.
El aprendizaje colaborativo es una estrategia que se puede aplicar en cualquier nivel escolar y en todas las materias. Según Vygotsky (1978), citado por Gokhale (1995) los alumnos pueden desarrollarse mejor cuando trabajan colaborativamente que si lo hacen individualmente al aprender a relacionarse los unos con los otros. El maestro funciona como el facilitador del aprendizaje y los alumnos son participantes activos en el mismo. El aprendizaje colaborativo se compone de cinco elementos: interdependencia positiva, responsabilidad individual, interacción cara a cara,
habilidades sociales y procesamiento de grupo. Felder y Brent (1994) comentan que el aprendizaje colaborativo los alumnos toman decisiones y son responsables de su propio aprendizaje. Los maestros animan a los alumnos para que sean más independientes y promueven el pensamiento crítico y creativo. El maestro actúa como mediador para que el aprendizaje sea más significativo y por ende los alumnos aprenden como aprender y tienen más responsabilidad. El facilitador no debe perder el control sobre el grupo. Debe proporcionar un espacio que permita la colaboración y debe saber cuándo intervenir, promover la interacción entre los equipos y proporcionar retroalimentación. De esta manera, los alumnos durante el ejercicio del trabajo colaborativo podrán
cambiar de estrategias. Lo importante es que todos también pueden aprender de los demás, especialmente los menos sobresalientes de los alumnos más sobresalientes (Tinzmann, Jones, Fenimore, Bakker, Fine, y Pierce, 1990).
El aprendizaje basado en problemas “es una estrategia educativa que permite desarrollar en el alumno el razonamiento y el juicio crítico” (Martínez y Melo, s.f. p. 2) y por lo tanto, promueve el aprendizaje significativo. Este modelo “utiliza
situaciones problemáticas para conducir el aprendizaje y puede concretizarse en un proyecto de investigación” (Riverón, Martín, Argüelles y Gómez, 2003, párr. 6). Implica a la vez el trabajo colaborativo ya que los alumnos requieren analizar y discutir el problema como grupo, sus puntos a favor y sus puntos en contra, para así poder encontrar una solución.
Se parte de un problema, que al presentarlo a los alumnos como reto a resolver, éstos identifican las necesidades de su propio aprendizaje… se definen él o los problemas, planteando hipótesis sobre las causas probables, y se ve la necesidad de obtención de información para resolver, producir, probar o demostrar
(Martínez y Melo, s.f. pp. 2-3).
El maestro funge como facilitador durante este proceso. Algunas de las ventajas con las que cuenta esta estrategia son el trabajo colaborativo, el desarrollo de habilidades cognitivas, el fortalecimiento de la autoconfianza, la capacidad de síntesis y análisis lo que ayuda al alumno a aprender por cuenta propia. A través de un trabajo grupal colaborativo se desarrolla la creatividad en el alumno y se promueve la adquisición del conocimiento científico, cognitivo, conductual, actitudinal y procedimental.
El aprendizaje basado en proyectos es uno de los más populares. Se estimula el pensar individual y grupal al favorecerse el desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales y valores como la tolerancia, el respecto y la honestidad. “Hay que lograr el verdadero trabajo de equipo. La clave es la interdependencia” (Vélez, 1998, párr. 9).
El tema a desarrollar depende de la creatividad del profesor quien tiene que llevar a los alumnos paso a paso y ser un guía más que un instructor. “La programación se centra en el aprendizaje” (Valero-García, 2006, párr. 6). El aprendizaje basado en proyectos implica una investigación a fondo sobre un tema que se llevara a cabo en grupos o individualmente. Es una actividad centrada en el alumno, por lo general a largo plazo, interdisciplinaria y relacionada con situaciones actuales. Una de las características de esta estrategia es que a los alumnos se les involucra activamente en la investigación y en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Esto ofrece una gran ventaja entre los alumnos de preparatoria, ya que como adolescentes interactúan, colaboran, respetan y crecen al dar y recibir información. Esta estrategia está fundamentada en los intereses de los alumnos y hace que tengan una interacción con el mundo con base en el currículum. A su vez fomenta el aprendizaje mutuo profesor-alumno. El aprendizaje basado en proyectos tiene como ventaja facilitar y potencializar el procesamiento de la información, motivando al alumno a confiar en sí mismo y su capacidad de exploración. Esto es de suma importancia para los adolescentes, ya que a esa edad tienen falta de confianza en ellos mismos y sienten que no tienen la capacidad para realizar ciertas tareas (Vélez, 1998). El aprendizaje que ellos adquieren es relevante y útil al relacionarse con lo cotidiano. Además este aprendizaje facilita el desarrollo de creatividad y mejora la autoestima de los alumnos.
El aprendizaje situado es básicamente un aprendizaje significativo que está muy relacionado con el concepto de Vigotsky al formar parte del contexto social y cultural del ser humano. “Los teóricos de la cognición situada parten de la premisa de que el conocimiento es situado, es parte y producto de la actividad, el contexto y la cultura en que se desarrolla y utiliza” (Díaz Barriga, 2003, párr. 2) y “se comparte la
idea de que aprender y hacer son acciones inseparables” (párr. 3), situación que se debe de enfatizar en las escuelas. El docente tiene que dejar de enseñar cosas en situaciones abstractas y descontextualizadas que a la vez desmotivan a los alumnos. Lo palpable, lo que podemos relacionar con nuestro contexto, eso es significativo, y por ende nos motiva. “En un ambiente de aprendizaje situado las cuestiones emergen desde los procesos de interacción y desde la propia acción” (Martínez, Sauleda y Oliva, 2004, párr. 18). El aprendizaje situado es un aprendizaje de conocimientos y habilidades en un contexto aplicable a situaciones cotidianas reales. Los alumnos aprenden a valerse del conocimiento que han aprendido y así utilizan el puente que se ha propuesto para pasar de lo teórico a lo práctico. Este aprendizaje se da por lo general en un ambiente social, no individual.
El aprendizaje auténtico, es aquel que se enfoca a la resolución de problemas de la vida real y ya por eso es significativo (Conway, 1998, mayo, 26). Por lo general es un aprendizaje colaborativo y frecuentemente se basa en el desarrollo de un proyecto, sólo que en este caso, un problema de la vida real (Westorm, 2002). Por esta razón se favorece el desarrollo del pensamiento crítico y analítico y la resolución de problemas por medio de la investigación. Se requiere que el alumno sea creativo. A la larga, como lo dice Carl Rogers, “el aprendizaje auténtico provoca un cambio en la conducta del individuo, en la serie de acciones que elige para el futuro” (citado en Pilleux, 2000, párr. 2). Este aprendizaje a la vez promueve el trabajo colaborativo pero en este caso no solamente dentro del aula al poder haber también interacción con personas fuera de la misma: compañeros, expertos en la materia, por medio de video conferencias, por ejemplo, y otros (Christensen, 1995). Se puede considerar cualquier tema actual para desarrollar, sobre todo de carácter social, que involucre investigación y que pueda ser
presentado a la comunidad en general. El aprendizaje autentico es un conjunto de experiencias concretas de carácter reflexivo sobre los datos de la materia escolar. Una de sus principales características consiste en proyectar, orientar y dirigir experiencias concretas de trabajo reflexivo de los alumnos.
En el aprendizaje comprometido el participante es responsable de su propio aprendizaje. Una de las ventajas es que el alumno, al tener el compromiso con el proceso, aprenderá mejor pero para lograrlo tiene que estar motivado. Esta estrategia también promueve el aprendizaje colaborativo y el pensamiento crítico y creativo. El rol del docente es fundamental. VanDeWeghe (2006) menciona la importancia de la relación entre alumno y maestro y alumno y alumno. Los alumnos que tienen una buena relación con su profesor son más comprometidos e igualmente si un estudiante se siente aceptado dentro de su clase, sus resultados son mejores.
El aprendizaje por descubrimiento se lleva a cabo cuando los alumnos son inducidos a descubrir las reglas del objetivo de estudio por sí mismos. El rol del alumno es revisar, modificar, enriquecer y reconstruir sus conocimientos y el del facilitador es el mediador de conocimiento y comprensiones. El maestro dirige las actividades y da a conocer una meta que se debe alcanzar. Este aprendizaje es bastante útil ya que induce la independencia en el estudiante (Bravo, Ortega, Prieto y Ruiz, s. f.). Para que el aprendizaje sea exitoso, el estudiante tiene que ser capaz de establecer una hipótesis, hacer experimentos, y hacer predicciones para finalmente realizar un análisis de los resultados (Van Joolingen, 1999).