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ARQUITECTURA MONÁSTICA Preliminar

ESTRUCTURA ARQUITECTÓNICA Los primeros monasterios

Un lugar de reunión, un dormitorio, un espacio para cocinar, un refectorio, unos lugares de almacén y de trabajo, fueron las depen- dencias imprescindibles para la constitución de un monasterio. La necesidad de protección y aislamiento derivó en su ubicación dentro de un muro o cercado, separándolas del exterior.

Como ejemplo de este esquema, en Oriente Medio, han llegado hasta nuestros días las ruinas del antiguo asentamiento de Qûmran AM- 01. Las excavaciones realizadas en 1946, pusieron al descubierto un grupo de dependencias organizadas en torno a un patio, entre las que se puede diferenciar: una sala para actos litúrgicos, una cocina, un scriptorium, un almacén y varios locales anexos entre los que se distinguen un horno, un molino y áreas destinadas a enterramientos y de carácter agrícola, según González Lamadrid el conjunto compo- nía un verdadero monasterio64, aunque en este caso no era cristiano,

sino judío.

En Occidente, resulta difícil poder concretar la formación inicial de los conjuntos monásticos. La modificación de los trazados de los primitivos asentamientos cenobíticos que paulatinamente se fueron adaptando a nuevas necesidades, reconstruyendo sobre las viejas

64 GONZÁLEZ LAMADRID, Antonio. 1973. Los descubrimientos del Mar

Muerto. Biblioteca de autores cristianos. La Editorial Católica S.A. Madrid, p. 91. LEYENDA 1. Torre 2. Establo 3. Depósito de vajilla 4. Cocina 5. Almacén 6. Patio 7. Tintorería 8. Cisternas 9. Escalera 10. Canalizaciones 11. Baños 12. Estanque de sedimenta- ción 13. Horno de alfarería 14. Refectorio y sala de se- siones

15. Escriptorium 16. Sala de reunión 17. Lavadero

18. Depósito de arcilla

AM-01- Transcripción del plano de las ruinas del asen- tamiento de Jirbet Qümran. A partir de González Lama- drid.

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fábricas, incluso reutilizando los materiales empleados inicialmente, ampliando los espacios en un continuo cambio hasta la actualidad, dificulta notablemente la tarea de describir gráficamente sus oríge- nes compositivos.

Las formaciones cenobíticas generalmente tuvieron como origen los asentamientos de carácter eremítico en los que destacaba la coloca- ción de las estancias en una sola planta, situadas de forma irregular y aleatoria, buscando únicamente el paso inmediato de unas a otras. La descripción aportada por el primer biógrafo de San Galo hacia el 690, al referirse a la primitiva agrupación de "habitaciones para los hermanos, en número de doce"65 entorno a la celda y oratorio cons-

truidos por el santo en su retiro como ermitaño en el alto del valle de Steinach, parece ser la más clara confirmación de estas agrupa- ciones.

Referencia en nuestro entorno más próximo de este hecho la cons- tituyen los monasterios de Santa María de Oseira o Santo Estevo de Ribas de Sil en Ourense. Su carácter eremítico se demuestra en el caso de Oseira, en su documento fundacional, en el cual, según Modesto Fernández, se cuenta que cuatro varones se retiraron como ermitaños al monte Ursaria (Oseira), donde finalmente acabarían fundando un monasterio afiliado de Claraval66. Más dudoso es el ori-

gen de Ribas de Sil, del que solo queda el documento de fundación de Ordoño II otorgando a Frankila el lugar de Santo Estevo, en cual el abad pudo haber reunido a una comunidad de ermitaños disper- sos, para restaurar o fundar una comunidad cenobítica67. En otros

casos el punto de partida se debe a la concesión de un gran patri- monio familiar para su destino como monasterio bajo la advocación de un santo protector. Tal es el caso de San Salvador de Celanova en Ourense. La fundación atribuida a san Rosendo se llevó a cabo gracias a las donaciones territoriales de su hermano Froila "con la finalidad expresa de que construyese un monasterio en honor del Salvador"68.

Las diferentes reglas seguidas por las comunidades hace más ardua la tarea de aportar un plano generador adecuado a los usos reglares, ya que las posibles variantes se han modificado, hasta unificarse, cuando se generalizó la observancia de la Regla de San Benito. El

65 El primer asentamiento monástico lo fundó San Galo hacia el año 612.

La primera abadía de Sankt Gallen será fundada por Otmar hacia el año 719, próxima a la ermita de San Galo. VOGLER, Werner (dir.).1992. La cultura de la Abadía de Sankt Gallen. Ediciones Encuentro. Madrid, p.185

66 FERNÁNDEZ, Modesto. Monasterios de monjes cistercienses en Galicia.

p. 23

67 DURÓ PEÑA, Emilio. 1977. El monasterio de San Esteban de Ribas de

Sil. Instituto de Estudios Orensanos ‹‹Padre Feijoo›› de la Diputación Provincial. Orense. p.25

68 ANDRADE CERNADAS, José M. 2007. "San Rosendo e o monacato au-

riense no século X" en SINGUL, Franciso (Dir). Rudesindus O legado do santo. Xunta de Galicia. Santiago de Compostela. p. 24

57 CAPÍTULO II- Arquitectura monástica

aspecto formal de los monasterios quedó entonces determinado por una característica que permanecerá hasta la actualidad: la existen- cia de dos unidades básicas diferenciables e imprescindibles, la igle- sia y el claustro reglar.

El agua era otro elemento importante en los conjuntos cenobíticos. Su paso se canalizaba haciéndolo coincidir con la situación de coci- nas, enfermerías y letrinas para eliminar los residuos. Sin embargo, el agua para beber y lavarse se traía de un manantial diferente para acumularla en cisternas centrales, desde donde se hacía su distribu- ción hasta los diferentes lugares del recinto.

Todo el conjunto integrado por los distintos edificios de uso reglar o de servicio, así como los huertos, patios, jardines y cementerio, se cerraba mediante una cerca o muro perimetral que delimitaba el espacio monástico.

Monasterios benedictinos

Tal y como han llegado hasta la época actual, los grandes edificios monásticos son un fiel reflejo de la influencia que el monacato ejerció en el desarrollo de las distintas artes que se pusieron de manifiesto en su evolución constructiva. Como afirma Sá Bravo “el monacato impuso su sello en la historia de los pueblos”69, siendo en muchos

momentos los principales adelantados en la incorporación de len- guajes arquitectónicos novedosos que sin su mecenazgo no hubieran transcendido.

En la construcción de sus fábricas se fueron adoptando a lo largo de siglos, los estilos arquitectónicos imperantes en cada época: romá- nico, gótico, renacimiento, barroco ... sirvieron para dar forma a las distintas salas capitulares, refectorios, sacristías, bibliotecas, claus- tros, escaleras, iglesias... Otras artes como la escultura y la pintura también se hicieron presentes, reflejadas en elementos ornamentales que en ocasiones encubrían las estructuras portantes haciéndolas parecer livianas y etéreas, en la imaginería de santos y vírgenes, sillerías de coros, retablos y tallas, en las pinturas murales de las paredes de las iglesias o desarrollando un primoroso preciosismo iluminando manuscritos, códices y misales.

Una vez generalizado su uso, la Regla de San Benito sirvió como base documental para fijar una estructura arquitectónica que so- porta organizativamente un tiempo para orar, para descansar o para trabajar y un lugar para comer, para dormir o para reunirse. La asignación de actividades a unas dependencias concretas, significó la transcripción arquitectónica de un manual de uso detallado de

69 SÁ BRAVO, Hipólito de 1986."Introducción. El monacato en el desarro-

llo de la arquitectura" en SÁ BRAVO, Hipólito de y otros. Monasterios de España. Samos. Poyo. El Parral. San Jerónimo. Montserrat. La Rábida.Editorial Everest S.A. León, p.5

58 Escaleras de piedra de los conjuntos monásticos

LEYENDA 1. Iglesia abacial 2. Jardín del claustro 3. Sacristía-vestuario 4. Refectorio

5. Bodega 6. Cocina 7. Calefactorio

8. Dormitorio en piso alto 9. Baño

10. Letrina 11. Chimenea

12. Preparación de las espe- cias sacramentales 13. Noviciado 14. Enfermería 15. Capilla 16. Locutorio 17. Establo de vacas 18. Establo de cabras 19. Establo de ovejas 20. Caballeriza 21. Establo de cerdos 22. Servicio 23. Establos de ganado de servidores

24. Cocina, cervecería y pa- nadería de la limosnería 25. Limosnería 26. Torneros, toneleros 27. Horno o secadero 28. Prensa 29. Molino 30. Cervecería de monjes 31. Talleres 32. Granero

33. Vivienda del jardinero 34. Vivienda del guardián 35. Jardín

36. Jardín del cementerio 37. Residencia del médico 38. Sala de sangrías 39. Casa del abad 40. Escritorio, biblioteca 41. Escuela

42. Casa de huéspedes 43. Cocina, cervecería y pa- nadería de huéspedes 44. Habitaciones de invita- dos

45. Hostería

46. Huerto de hierbas medi- cinales

47. Patio para las ocas 48. Gallinero

49. Alojamiento para los her- manos viajeros

50. Vivienda del portero 51. Responsable de pobres

59 CAPÍTULO II- Arquitectura monástica

cómo se debía desarrollar la vida regular dentro del monasterio. Lo que ha propiciado un orden constructivo coherente, unificado y por tanto duradero, en el que coincidirán los monasterios benedictinos70

y cistercienses de toda Europa.

A partir de las referencias históricas y de los restos conservados de los siglos XI y XII, se puede observar una ordenación general que res- pondía al plano tipo planteado por el monje suizo Heito, para Sankt Gallen (San Galo), aunque teniendo en cuenta su adecuación según las condiciones geográficas de cada asentamiento. Este plano con- servado en la biblioteca abacial de Sankt Gallen (San Galo) constitu- ye un documento gráfico único. Además de ser el plano arquitectó- nico más antiguo que se conserva de la Alta Edad Media en Europa, muestra la organización interna y la arquitectura de un monasterio benedictino ideal, con la intención de servir de modelo para su adap- tación a futuras fundaciones. En el texto que Heito envía al abad Gozberto71 claramente le indica que la representación que adjunta

es: "la ordenanza de los edificios, con algunas cosas más, a fin de que puedas ejercitar tus competencias"72, de tal forma que el posible

conjunto monástico pudiera ser ejecutado en cualquier lugar con las condiciones adecuadas.

El dibujo está realizado sobre un pergamino de 112 por 77 cm don- de se muestra el plano de una abadía realizado en tinta roja y con explicaciones en tinta negra. La posición del plano se orienta según un eje Este-Oeste que corresponde con el eje longitudinal de la igle- sia de tal forma que la cabecera mire hacia Tierra Santa. Siguiendo a J. Conant, es posible acotar las dimensiones del terreno sobre el cual se iba a construir el conjunto, obteniéndose un rectángulo73

de 194,56 por 139,84 metros dentro del cual se situarían todas las edificaciones dispuestas alrededor de un núcleo compuesto por la iglesia abacial y el claustro de los monjes.

El claustro está definido por un patio cuadrangular de unos 30 me- tros, de lado a lado, que se cierra mediante arcadas. Alrededor apa- recen situados: el dormitorio de los monjes sobre el calefactorio en el ala Este, al Sur el refectorio de monjes directamente comunicado con

70 El monacato tanto benedictino como cisterciense basa su observancia

en la Regla de San Benito, aunque de forma general se denominan benedictinos a los monasterios de afiliación cluniacense y cistercienses o bernardos a los ads- critos a Cister, en honor a su fundador Bernardo de Claraval.

71 Según J. Conant la traza del plano fue dibujada después del concilio

de 816 en Inden, por el abad Heito de Reichaenau y enviada al abad Gozberto de Sankt Gallen, aportando diferentes anotaciones sobre medidas que podían ayudar a futuras construcciones. CONANT, Kenneth John. 1991. Arquitectura carolingia y románica, 800-1200. Ediciones Cátedra. Madrid, p.57.

72 VOGLER, Werner (dir.).1992. Op. cit., p. 186.

73 Las dimensiones de este rectángulo se basan en la medida del pie ca-

rolíngio que es de 304 mm. Todo el trazado se basa en un módulo de 40 pies cuadrados, de tal forma que la construcción carolíngia sigue la tradición modular romana. CONANT, Kenneth John. 1991. Arquitectura carolingia y románica, 800- 1200... p.57.

AM-02- Transcripción del plano de Sankt Gallen (San Galo). Plano ideal de un mo- nasterio realizado alrededor del año 825 en Reichenau. Se han diferenciado los dos componentes mínimos de un monasterio: la iglesia abacial y el claustro reglar.

La escala gráfica se justifica a partir de las anotaciones existentes en el pergamino, en las cuales se indica que la nave central será de 40 pies de ancho. El pie carolin- gio medía aproximadamente 30,40 centímetros.

60 Escaleras de piedra de los conjuntos monásticos LEYENDA 1. Cluny II 2. Claustro principal 3. Sacristía 4. Refectorio 5. Refectorio y dormitorio de legos en piso alto

6. Cocina 7. Cocina de legos 8. Bodega 9. Sala capitular 10. Locutorio 11. Cámara 12. Calefactorio 13. Escalera a dormitorio 14. Dormitorio en piso alto 15. Claustro pequeño 16. Claustro de novicios 17. Panadería 18. Patio de la cocina 19. Patio occidental 20. Establo 21. Hospicio 22. Salas de huéspedes de Odilón 23. Patio de la damas 24. Cementerio de los legos 25. Cementerio de los mon- jes

26. Capilla de Nuestra Seño- ra

27. Enfermería

28. Patio de la enfermería 29. Patio sudoriental

30. Dormitorio y cocina del noviciado

31. Puerta Sur

32. Patio de los establos 33. Patio delantero 34. Patio exterior 35. Letrinas 36. Arroyo

AM-03- Transcripción del pla- no del monasterio de Cluny en el año 1050.

Se han destacado la iglesia abacial y el claustro princi- pal, como unidades básicas del monasterio.

61 CAPÍTULO II- Arquitectura monástica

la cocina que se sitúa en el extremo suroeste, el ala Oeste está dedi- cada a la bodega, fijándose de ésta forma la distribución de áreas en función de la privacidad, desde el punto de vista de los monjes. La iglesia aparece comunicada por su lado meridional directamente con el dormitorio para poder cumplir los horarios de los oficios divinos tanto del día como de la noche.

Entre los edificios dibujados tienen cabida numerosos dedicados a usos complementarios como talleres, granero, molino, batán, seca- dero, cervecería de monjes y otras dependencias, que dan como re- sultado un conjunto autosuficiente.

Planteado como un modelo, el plano de Sankt Gallen (San Galo) sir- vió de esquema constructivo en la edificación de otros grandes mo- nasterios como fue el caso de la abadía de Cluny y de las futuras ampliaciones para Cluny II y Cluny III.

En la reconstrucción de la primera abadía de Cluny, a partir del 981 año en que se fue consagrada la iglesia como Cluny II, se introdujeron importantes novedades con respecto al modelo de Santk Gallen (San Galo). En el trazado del monasterio se incorporó una sala capitular en el ala Este del claustro debajo de los dormitorios, comunicada con una capilla dedicada a la Virgen. El claustro de los novicios se situó a continuación del refectorio, al contrario que en Sankt Gallen (San Galo) en donde aparece en un pequeño edificio independiente junto con la enfermería. En la parte Oeste se disponen los establos, junto con el hospicio y la portería, formando el patio occidental. Sobre los establos, se sitúan el refectorio y el dormitorio de los hermanos legos que formaban la "devota servidumbre"74 del monasterio.

La concepción cluniacense de los edificios monásticos se veía plas- mada en espacios decorados y amueblados ricamente, la magnificen- cia de sus iglesias, refectorios o de los propios dormitorios era la más impresionante de la cristiandad, de tal manera que la idea de perte- necer a Cluny era sinónimo de distinción y de poder. Knowles califica el espíritu de Cluny como "la raison d'être del orden monástico"75,

dispuesto al servicio e intercesión de toda la sociedad.

Monasterios cistercienses

La estructura arquitectónica planteada por Bernardo de Claraval para los monasterios cistercienses se regía por el cumplimiento de la Carta de Caridad, unificando el carácter de los monasterios. El resultado fue una arquitectura falta de ornamentación, dotada ex- clusivamente de los elementos imprescindibles, huyendo de lo gran- dioso.

El tipo de obra propuesto se puede calificar con una sola palabra:

74 KONANT, Kenneth John. 1991. Op. cit. p.161. 75 KNOWLES, David. Op. cit., p. 51.

Escaleras de piedra de los conjuntos monásticos 62 LEYENDA 1. Iglesia 2. Claustro 3. Sacristía 4. Escalera al dormitorio 5. Sala capitular

6. Escalera desde el claustro al dormitorio 7. Locutorio 8. Sala de monjes 9. Sala de novicios 10. Letrinas 11. Dormitorio de monjes en piso alto 12. Refectorio 13. Calefactorio 14. Cocina

15. Locutorio del cillerero 16. Refectorio de conversos 17. Almacén 18. Paso al exterior 19. Pasadizo de conversos 20. Dormitorio de conversos en piso alto 21. Letrinas LEYENDA 1. Iglesia 2. Claustro 3. Sacristía 4. Escalera de maitines 5. Refectorio 6. Refectorio de conversos 7. Cocina 8. Sala capitular 9. Sala de monjes

10. Dormitorio en piso alto 11. Prisión

12. Habitaciones de huéspe- des

13. Forja con horno 14. Palomares 15. Arroyo

16. Canales de distribución de agua

63 CAPÍTULO II- Arquitectura monástica

austeridad. Aunque explícitamente no se describe el aspecto formal del monasterio cisterciense, su disposición se ajusta básicamente al plano de Sankt Gallen (San Galo), de la misma forma que los clunia- censes.

La ubicación de los monasterios cistercienses siempre se hacía en lugares apartados y con agua abundante que se recogía en un lu- gar más elevado que los edificios AM-04. La iglesia dispuesta en un nivel más alto, era de cruz latina con el brazo largo de tres naves, la cabecera estaba formada por tres o cinco capillas absidiales siendo las laterales rectangulares y curva o poligonal la central. La escale- ra que conducía al dormitorio arrancaba directamente del brazo del transepto al que estaba adosado. Incluye en su parte central una reja de separación entre los monjes de coro y los hermanos legos o conversos: "religiosos pero no clérigos ni monjes de coro, provenien- tes en general de un nivel social diferente, ocupados en trabajos de huerta y jardín y en el pastoreo, y con sencillas y cortas plegarias"76.

El plano tipo plantea para acoger a este personal auxiliar una espe- cie de segundo monasterio integrado por un dormitorio, refectorio y enfermería, ocupando el ala Oeste. El patio occidental quedó redu- cido a una especie de pasillo a cielo abierto denominado callejón de los conversos que los separaba del claustro y que comunicaba direc- tamente con la iglesia. El noviciado se situaba inmediato a la sala de los monjes, en el extremo Este del claustro, pero sin tener un acceso directo ya que éstos tenían prohibida la entrada a sus aposentos. De entre las abadías fundadas bajo la orden de Cister, la construc- ción mejor conservada y que responde fielmente el plano bernadino, es la Abadía de Fontenay AM-05. Fontenay fue filiación de Claraval, fundada en el año 1119 en terreno perteneciente al tío materno de Bernardo de Claraval, Reinardo de Montbard77. A lo largo de los si-

glos ha sufrido diferentes destinos, hasta que en 1898 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El conjunto de la aba- día está situado en un enclave resguardado rodeado de colinas y a su vez un muro cierra todo el recinto. Las diferentes edificaciones están dispuestas siguiendo el plano tipo. La iglesia abacial orientada se- gún el eje Este-Oeste, es de planta de cruz latina compuesta por un brazo longitudinal con tres naves de ocho tramos, prolongándose la nave central hasta la capilla mayor, cuadrada. El crucero lo compone una sola nave situándose dos capillas también cuadradas a ambos lados de la mayor. En el brazo Sur del transepto se sitúa la escalera de maitines que permitía el paso al dormitorio emplazado en el piso alto del ala Este del claustro reglar. Otra edificación que se ha con- servado es la herrería, edifico anexo situado en el lado Sur, junto al canal de agua. En la parte Oeste, próximos a la entrada del recinto se ubican las estancias de los huéspedes. Entre estas edificaciones y la fachada del monasterio se crea una especie de patio occidental

76 KNOWLES, David. Op. cit, p. 106.

77 LEROUX-DHUYS, Jean-François. 1998. Las abadías cistercienses. His-

toria y arquitectura. Könemann. París, p. 188. 04

05

AM-04- Transcripción de la planta tipo de monasterio cisterciense. A partir de W. Braunfels.

Dibujo de la autora.