Gleo. Bonif.
Impuestos Especiales. Estudio relativo al año 2006. Departamento Aduanas e II.EE. A.E.A.T. Capítulo 4.
Cuadro nº 4.4.10
Gasolinas sin Plomo
95 I.O. 98 I.O. Subtotal
1996 79,28 43,23 122,51 360,71 425,67 213,62 1997 107,20 37,99 145,19 348,68 450,01 201,31 1998 119,20 32,68 151,88 318,34 464,16 217,50 1999 131,15 29,16 160,31 296,93 484,31 218,77 2000 153,58 23,02 176,60 278,59 511,51 209,90 2001 171,45 49,09 220,54 263,54 525,77 210,69 2002 177,45 73,94 251,39 251,41 547,54 201,05 2003 174,22 60,24 234,45 234,50 562,65 202,85 2004 168,72 46,80 215,52 215,53 578,64 205,83 2005 166,28 30,64 196,92 196,93 600,83 202,24 2006 166,63 17,87 184,51 184,52 629,48 186,01 En. 05 167,99 45,63 213,62 213,63 578,64 207,73 Feb 167,10 44,45 211,55 211,56 578,86 209,58 Mar 167,49 43,50 211,00 211,01 580,24 208,76 Abr 166,79 42,19 208,98 208,99 584,54 206,47 May 166,89 41,16 208,06 208,07 587,20 204,73 Jun 166,50 40,05 206,55 206,56 589,17 204,27 Jul 165,51 38,69 204,19 204,21 592,31 203,48 Ago 165,23 37,12 202,35 202,36 594,14 203,49 Sep 165,33 35,60 200,93 200,94 595,24 203,82 Oct 165,89 34,06 199,95 199,96 597,29 202,75 Nov 166,19 32,65 198,84 198,85 599,48 201,66 Dic 166,28 30,64 196,92 196,93 600,83 202,24 En. 06 166,69 29,12 195,81 195,82 604,06 200,12 Feb 167,19 27,72 194,91 194,92 606,62 198,46 Mar 166,81 26,04 192,85 192,87 610,29 196,85 Abr 168,17 24,84 193,00 193,02 611,76 195,23 May 168,12 23,32 191,44 191,45 613,71 194,84 Jun 167,74 21,89 189,62 189,64 615,93 194,43 Jul 168,49 20,56 189,05 189,06 616,75 194,19 Ago 168,16 19,51 187,67 187,69 618,74 193,57 Sep 167,80 18,78 186,58 186,59 620,63 192,78 Oct 167,00 18,25 185,26 185,27 622,81 191,93 Nov 166,81 17,96 184,77 184,78 626,65 188,57 Dic 166,63 17,87 184,51 184,52 629,48 186,01
ESTRUCTURA DE LOS CONSUMOS ANUALES DE CARBURANTES (Cesta de 1.000 litros)
Gleo. Bonif.
Impuestos Especiales. Estudio relativo al año 2006. Departamento Aduanas e II.EE. A.E.A.T. Capítulo 4.
- Paralelamente, se observa un crecimiento sostenido del consumo relativo de gasolinas sin plomo, que han pasado de representar el 63,4% del total de gasolina consumida en 2000 a casi el 100% a partir de 2002.
- Dentro de las gasolinas sin plomo, el consumo de la de mayor octanaje, gravado con un tipo superior desde enero de 1997, ha representado en el último año el 9,7% del total consumo de gasolina sin plomo, frente al 13% de 2000, 22,3% de 2001, 29,4% de 2002, 25,7% de 2003, 21,7% de 2004 y 15,6% en 2005, consecuencia de la incorporación a la misma de la gasolina sustitutiva de la con plomo. El consumo de esta categoría fiscal de carburante que mantenía una tendencia continuamente decreciente hasta el año 2000, con una pérdida de 6,2 puntos porcentuales respecto de 1999, se ha más que triplicado en los años 2002 y 2003, aunque se ha reducido a partir de 2004 siguiendo la tendencia generalizada de descenso del conjunto de las gasolinas. Desde el último trimestre de 2005, la gasolina sustitutiva a la con plomo deja también de comercializarse, por lo que el consumo de este tipo se reduce prácticamente a la gasolina de 98 I.O. Asimismo, la cuota de mercado de la gasolina sin plomo de menor índice de octano ha mantenido una trayectoria creciente durante todo el período (se recuerda, a efectos estadísticos, que fue en 1986, con la incorporación de los primeros turismos con catalizador en nuestro parque, cuando comenzó a comercializarse este tipo de gasolinas, existiendo, lógicamente, una fuerte correlación entre dicha evolución de consumos y la correspondiente al número de matriculaciones anuales acumuladas a lo largo del período transcurrido).
- Considerando conjuntamente las tres categorías de gasolinas, se observa cómo su peso en la estructura de consumo ha caído en los tres últimos años, pasando del 23,5% del consumo global de gasolinas y gasóleos, al 18,5% al finalizar el año 2006.
- Esta disminución en el consumo de gasolinas se ve compensada por el consumo de gasóleo auto, que ha visto aumentar su participación en el consumo global del 56,3% al 62,9% en este mismo período de tiempo. Ello hace pensar que se continúa asistiendo a una sustitución de vehículos con motores de gasolina por otros con motores diesel, cómo efectivamente se comprueba en el análisis posterior del Impuesto sobre Determinados Medios de Transporte.
- La participación del gasóleo bonificado en el consumo general parecía encontrarse más o menos estabilizada en torno al 20% del total consumo de gasolinas y gasóleos, si bien en 2006 acusa una cierta caída hasta situarse en el 18,6%. Como ya se ha apuntado anteriormente, a partir del mes de marzo de 1998, se empieza a registrar un incremento continuado de la participación del consumo de este gasóleo en la estructura general, de tal forma que en el mes de marzo de 1999, el consumo anual relativo alcanzó el nivel más elevado (22,4%), descendiendo hasta el 20,6% en 2004 y situarse en el 18,6% al cierre del año 2006.
- Desde el punto de vista de la recaudación por el impuesto, los cambios observados en la estructura de la demanda entrañan factores positivos y negativos. Va aumentando la influencia positiva en la recaudación producida por el mayor tipo impositivo aplicado a la gasolina sin plomo de alto octanaje, debido al incremento de su cuota de participación; influirá también negativamente la sustitución de unos carburantes por otros gravados con un menor tipo impositivo (gasóleo de automoción por gasóleo bonificado, gasolina por gasóleo auto, gasolina con plomo por gasolina sin plomo y gasolina sin plomo de alto octanaje por la de menor índice de octano).
Esta visión es más rápida si se sigue el gráfico número 4.4.7 en el que se ha representado el tanto por mil que sobre el total consumo de gasolinas y gasóleos representa el de cada una de las categorías analizadas. Destaca fundamentalmente el incremento del consumo de gasolina sin plomo 95 I.O. y el descenso, a partir de agosto de 2002, de la de ≥ 97 I.O. que, conjuntamente, ha producido el efecto de un lento pero continuado descenso del consumo global de gasolinas, mucho más acusado en los dos últimos años. El incremento del relativo al gasóleo de automoción tiene lugar de forma suave y regular, de tal forma que va creciendo continuamente la divergencia de las líneas representativas de los consumos de gasolinas y gasóleos de automoción. La gráfica del consumo correspondiente al gasóleo bonificado que, en un principio tuvo una pendiente negativa, ha cambiado su inclinación a partir del mes de marzo de 1998, manteniendo a partir de entonces su tendencia creciente hasta el mes de marzo de 1999 para a partir de aquí mantenerse prácticamente paralela a la línea del 20 por 100.
Gráfico nº 4.4.7