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Tabla nº 2: Formas de dominación según Martuccell

Capítulo 4. Sobre la elección de estudios universitarios

4.1.4. Los estudiantes

Uno de los ámbitos más investigados dentro de la sociología de la educación es el que trata de describir y caracterizar a los estudiantes de los diversos niveles de estudio, especialmente los universitarios. En general, la mayor parte de los estudios se han centrado en la procedencia social tratando de caracterizarlos en relación con ello.

De nuevo, uno de los más conocidos y que mayor repercusión ha tenido es el estudio de Bourdieu y Passeron sobre los estudiantes universitarios en Francia en los años sesenta: Los herederos. En esta obra se describe, desde una perspectiva sociológica, a los estudiantes universitarios típicos de las universidades tradicionales. Como resume Dubet:

El Heredero era la figura estudiantil de una Universidad de origen social burgués, una Universidad en la que los hijos de ejecutivos tenían 80 veces más oportunidades de entrar que los hijos de campesinos. El peso de las determinaciones sociales que fijaban las probabilidades de entrar a la Universidad hacía del origen social el factor esencial para explicar y analizar los comportamientos estudiantiles.(2005:4) Todas estas cuestiones se examinan con más detalle al abordarse la revisión bibliográfica en el tercer epígrafe de este capítulo. 211 Ariño (2014) en un artículo sobre la Dimensión Social, aunque reconoce la importancia de estas políticas, hace una crítica teórica y 212 metodológica al planteamiento de la equidad participativa del que desatacamos la idea de que al tratar de reflejar la diversidad sociocultural “ y marcar el énfasis en la diversidad en lugar de la igualdad, se dan por buenas las desigualdades existentes en el conjunto de la población europea.

Esta figura del Heredero ha servido especialmente como patrón de comparación para analizar los cambios en el estudiantado universitario. En España, Jérez Mir (1997) al explicar las transformaciones en la universidad dice que:

se ha roto ya con el monopolio histórico de «los herederos» de la clase media tradicional sobre el bachillerato y los estudios superiores pero aunque tanto el uno como los otros se han masificado con el acceso de la mujer, los vástagos de la nueva clase media y «los otros estudiantes» de las clases subalternas, el elitismo escolar tradicional continúa reproduciéndose dentro del nuevo sistema escolar.”(149)

En general, si hay algo que se destaca de los estudiantes universitarios en las dos últimas décadas es su heterogeneidad. En España son muchas las referencias a la creciente heterogeneidad del alumnado; Cabrera et al. (1999) siguiendo a Jerez Mir afirman que “parecen existir, por el tipo de alumnado, varias universidades diferentes en lugar de una sola, para clases sociales altas y para clases sociales bajas”(117); Ariño (2015) se refiere a la creciente diversidad del estudiantado y a su fragmentación en universos académicos y socioculturales diferentes.

Dubet (2005) en un estudio sobre los cambios en los estudiantes universitarios en Francia en los últimos 40 años, -cambios que enmarca en los dos procesos que, a su juicio, caracterizan la vida universitaria en este país: la masificación del acceso a los estudios superiores y la diversificación de la oferta universitaria-, señala, que “El Heredero ya no es el arquetipo de estudiante” (2005:2) pues aunque las clases privilegiadas siguen sobrerrepresentadas, no constituyen ya el grupo mayoritario y no se puede hablar, por tanto, de un tipo social homogéneo de estudiantes. Lo que unido a la diversificación de los estudios da como resultado un universo mucho más complejo en el que solo en los extremos se pueden encontrar grupos homogéneos. Por lo que en el análisis de las formas de ser estudiante, el sociólogo se enfrenta a :

una individualización creciente de las conductas y las experiencias sociales en un conjunto donde los estilos de vida se diversifican y jerarquizan, sin que en la mayoría de los casos se formen subgrupos homogéneos con fronteras marcadas e identidades claramente establecidas.(2005: 3)

Lo que le lleva a analizar las maneras de ser universitario desde principios de jerarquización múltiples (2010) señalando tres grandes categorías que organizan la experiencia estudiantil que “articula una manera de ser joven y una relación con los estudios” (2005:3) caracterizando la situación como paradójica pues aunque la imagen del Heredero sigue siendo la referencia, es extremamente difícil “construir un nuevo tipo ideal central que articule, de manera sólida, las dos dimensiones que caracterizan al Heredero; es decir, una procedencia social que determina el conjunto de los comportamientos, y una relación específica con los estudios“ (2005:7). Cree que la ausencia de tipos ideales no se apoya solo en la masificación y la diversificación “sino también en la relativa autonomía de las dos dimensiones existenciales de esta experiencia, cuando no en la fractura entre ellas” (2005:7), es decir entre la manera de ser joven y la relación con los estudios de modo que “aparece una atomización y dispersión casi infinita que imposibilita construir cualquier tipo nodal aunque “esto no significa que los grandes determinismos sociales desaparezcan, sino que en este universo de masas los mecanismos de construcción de la experiencia son sumamente complejos.“ (2005:7)

Pero, a pesar de la masificación, persisten diferencias en el origen social de los estudiantes de las diversas carreras y se refiere a los grupos ya señalados por Passeron: carreras técnicas y cortas, origen popular; Letras, Derecho, Ciencias Económicas y Aplicadas, clases medias y Grandes Escuelas y Medicina, clases altas. Aunque insiste en que “la procedencia social de las diversas carreras está marcada por ciertas dominantes, mucho más que por homogeneidades“(8). Además, la distribución en las diversas carreras se relaciona también con el pasado escolar incluidas las calificaciones, con el sexo “que sigue siendo muy discriminante pese al “incremento”

general de la presencia femenina en los estudios universitarios:“ y con la localización y reputación de la 213

Universidad (2005).

A partir de su definición sobre la experiencia social , elabora una tipología de ocho clases de estudiantes 214

según la experiencia estudiantil combinando tres dimensiones: proyecto, integración y vocación, en la que cada dimensión se corresponde con una lógica de acción: la vocación a la subjetivación; el proyecto a la estrategia; y la integración a la socialización por parte de la universidad (2010,190). De manera que” la lógica estratégica remite a un principio de utilidad de los estudios; la lógica de integración remite al grado de integración de la vida estudiantil universitaria, la dimensión subjetiva se vive como una forma de vocación intelectual y de realización personal por medio de los estudios”(2010, 190). Considerando la vocación la dimensión más personal de la experiencia estudiantil (2005,39).

Sin entrar a describir cada uno de estos tipos, demasiado centrados en las características del sistema universitario francés, digamos que, caracteriza el tipo 1 de verdaderos estudiantes, que están fuertemente integrados al marco universitario, tienen una imagen clara de su futuro profesional y viven sus estudios como la realización de una vocación; el tipo 6 correspondería a la figura clásica del Heredero, en la que la vocación intelectual personal no está asociada a ninguna integración al medio universitario y a ningún proyecto ; el tipo 7 serán estudiantes que solo están integrados en la vida asociativa y lúdica de la universidad y el tipo 8, estudiantes fuera de juego que suelen abandonar la universidad. Además, también en consonancia con su propuesta sociológica define la vida de los estudiantes como un recorrido que se concreta en una serie de pruebas.

Aunque esta tipología es interesante y puede ser útil al considerar conjuntamente las tres dimensiones, deja fuera de ella características fundamentales en la formación de la identidad juvenil y de la experiencia estudiantil como son el género y la clase social. Sin embargo hay un aspecto destacable, desde un punto de vista metodológico, en la propuesta de Dubet que se refiere a la forma de indagar sobre el proceso de elección de los estudiantes que se recoge en la siguiente cita:

Es cierto que la mayor parte de los alumnos, cuando se les plantea la pregunta directa y brutalmente, afirman que han elegido sus estudios por gusto. Eso indican los sondeos y las entrevistas breves, confirmándose de ese modo la idea según la que la acción no es más que coerción interiorizada y, en la mayor parte de los casos, una dominación interiorizada. Ahora si se pregunta a los alumnos no si han escogido “libremente”, sino cómo han

Tabla nº 3. Tipología de estudiantes de Dubet (2005,2010) Vocación fuerte Vocación débil Integración fuerte Integración débil Integración fuerte Integración débil Proyecto fuerte 1 2 Proyecto fuerte 3 4 Proyecto débil 5 6 Proyecto débil 7 8 Fuente: Dubet (2005,2010) Esta es prácticamente toda la referencia que Dubet (2005) hace al género en un artículo de setenta páginas que trata de describir y 213 establecer una tipología entre los estudiantes universitarios. Presentada en el capítulo 3. 214

escogido, surge muy rápidamente que la mayor parte de ellos describen los espacios de coerción que les fueron impuestos, particularmente los recursos escolares. Han escogido sin duda la única rama que podían escoger; hablan de elección coaccionada o de elección dentro de un espacio muy reducido. Los actores, de los que decimos que son ciegos, se manifiestan entonces como muy buenos sociólogos, capaces de establecer precisamente las jerarquías de las ramas, de las disciplinas y de las materias; explican al sociólogo la naturaleza de los mecanismos que ha venido a estudiar y a desvelarles. Para algunos eso resulta más fácil pues la elección que han realizado fue en contra de lo que percibían como sus gustos; es también en ocasiones el caso de los alumnos que escogieron las ramas científicas únicamente por su utilidad social. Otros hablan más fácilmente aún, pues su elección de orientación les fue totalmente impuesta por los consejos escolares. Incluso los buenos alumnos dudan también de la realidad de su elección habida cuenta de que en ocasiones han confiado su futuro tan solo a la jerarquía de los concursos. La cuestión de la “elección”, que en su simplicidad resulta algo metafísica, se ve sustituida por el análisis de los mecanismos de la decisión en la que los actores movilizan en estas lay theories, estas teorías espontáneas, que tanto recuerdan a las de los sociólogos: capital cultural de la familia, elecciones anteriores de centros,need achievement, efectos Pigmalion positivos o negativos….A partir del momento que se sitúa a los actores en situación de explicarse, el sociólogo está en el terreno del conocimiento. El problema, muy difuso, de la libertad de elección es reemplazado por el de la capacidad de ser actor, de ser sujeto de la propia vida desde la posibilidad de crítica y de distancia en relación a sí mismo que manifiestan en esta ocasión los individuos. Los alumnos no son actores porque elijan, sino porque pueden hacer explícitas las razones de sus elecciones y, sobre todo, de sus no-elecciones”(2010: 214-215)

Esta idea de tratar a los sujetos como expertos y, sobre todo, de desplazar la investigación desde el porqué hacia el cómo posibilitando a las personas investigadas describir y explicar las circunstancias concretas que perciben de su elección será tenida en cuenta de manera central en el diseño de la investigación.

Por otra parte, y en cuanto a las tipologías de estudiantes, ha de destacarse la que, a nuestro juicio es una de las investigaciones más interesantes realizadas en España sobre los estudiantes universitarios: la tesis de Langa (2003) en la que aborda, desde una perspectiva bourdesiana la relación de la condición de ser estudiante y joven con el origen social, encontrando, básicamente, en el caso de la elección, dos tipos ideales de estudiantes que concreta en el elector contingente o azaroso, proveniente de estatus socioeconómico más bajo, en el que la decisión de ir a la universidad nunca ha estado garantizada y entre los que los estudios se eligen teniendo en cuenta motivos de tipo pragmático y el elector “naturalizado”, procedente de clases medias-altas para los que ir a la universidad no es una decisión sino algo previsible y dentro de lo esperado.

4.2. El género en la elección de estudios universitarios: perspectivas teóricas y