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3.2 MARCO TEÓRICO

3.2.2 Evaluación de los aprendizajes

La evaluación no es una simple actividad técnica, sino que constituye un elemento clave en la calidad de los aprendizajes, condicionando la profundidad y el nivel de los mismos [175], ya que como afirmaba David Boud “los estudiantes pueden, con dificultad, escapar de los efectos de una pobre enseñanza, pero no pueden escapar (por definición, si quieren licenciarse) de los efectos de una mala evaluación” [176].

Al igual que el aprendizaje la evaluación ha evolucionado a lo largo del tiempo, muchas veces impulsada por el cambio de paradigma de aprendizaje y otras dentro del mismo paradigma. Así, según [177] la historia de la evaluación educativa se divide en dos grandes periodos: pretyleriano (hasta 1930) y postyleriano (desde 1930 a la actualidad), en referencia a Ralph Tyler, considerado el padre de la evaluación educativa, antes de él la evaluación era asistemática y después sistemática y profesional.

Dentro del periodo postyleriano se encuentran periodos más breves pero significativos, como son la época tyleriana (1930-1945), la época de la inocencia (1946-1957), época del realismo (1958-1972) y la época de la profesionalización (1973-actualidad).

Ya en la época actual se pueden encontrar muchas definiciones de evaluación, utilizaré aquí dos bastante extendidas:

“proceso de recogida y tratamiento de informaciones pertinentes, válidas y fiables para permitir a los actores interesados tomar las decisiones que se impongan para mejorar las acciones y los resultados” [178]

“proceso de identificar, obtener y proporcionar información útil y descriptiva acerca del valor y el mérito de las metas, la planificación, la realización y el impacto de un objeto determinado, con el fin de servir de guía para la toma de decisiones, solucionar los temas de responsabilidad y promover la comprensión de los fenómenos implicados” [177]

En estas definiciones se pueden observar muchas características básicas de la evaluación. Pero presentaré además una caracterización más profunda de la evaluación [179]. Según el referente o normotipo puede ser:

personalizada, si la referencia es el propio individuo

normativa, si la referencia son los promedios del grupo

criterial, si la referencia es un criterio Según la estructura puede ser:

formal o sistemática, esta evaluación es planificada, objetiva y requiere procesos e instrumentos

informal o asistemática, en este caso es improvisada, subjetiva y no conlleva registro

Según el agente evaluador o la responsabilidad de la evaluación puede ser:

autoevaluación, cuando una persona o grupo se evalúa a si mismo

heteroevaluación, cuando una persona o grupo evalúa a otra persona o grupo

co-evaluación, cuando dos o más personas o grupos se evalúan entre sí o sus productos

Y finalmente según la función puede ser:

diagnóstica o inicial, nos permite evidenciar cuanto sabe el estudiante y partir de ahí iniciar el proceso de enseñanza

formativa, orientadora, continua o de proceso, realizada durante el desarrollo de la acción formativa que nos permite comprobar el grado en que los alumnos van consiguiendo los objetivos

sumativa, de resultado o impacto, evaluación final del rendimiento de los alumnos con el fin de conocer si se lograron alcanzar los objetivos que fueron acordados durante el inicio de ese proceso

Conviene que profundicemos sobre este último criterio, ya que la mayoría de los especialistas apuestan por realizar una evaluación formativa. La evaluación formativa es

procesual, forma parte intrínseca del mismo aprendizaje, integral, ya que abarca todos los elementos que intervienen en la actuación educativa y progresiva, ya que tiene en cuenta el crecimiento, los logros, la madurez y el desarrollo alcanzado por el alumno [180]. Los efectos de la evaluación formativa ya fueron enumerados por Gagné [181]:

- Reactivar o consolidar habilidades o conocimientos previos necesarios antes de introducir nueva materia.

- Centrar la atención en los aspectos más importantes de la materia. - Incentivar las estrategias de aprendizaje activo.

- Ofrecer oportunidades a los estudiantes para practicar sus habilidades y consolidar el aprendizaje.

- Dar a conocer los resultados y ofrecer feedback correctivo.

- Ayudar a los estudiantes a controlar su propio progreso y desarrollar las capacidades de autoevaluación.

- Orientar en la toma de decisiones sobre las siguientes actividades de instrucción o aprendizaje para aumentar su dominio.

- Ayudar a los estudiantes a sentir que han alcanzado un objetivo.

Como ya he comentado antes la evaluación como práctica educativa no ha permanecido estática, a lo largo de la historia ha habido diferentes concepciones de evaluación, en cada una de ellas ha influido la forma de pensamiento de la época, el momento histórico, el paradigma educativo dominante y el interés que se da a determinados objetos de evaluación.

Con la popularización del constructivismo y el enfoque de competencias en educación el objeto de evaluación adquiere tres facetas, conocimientos, habilidades y actitudes (frente a periodos anteriores donde se evaluaban sólo conocimientos) que deben contemplarse en la evaluación. Esta evaluación por competencias, normalmente conocida como evaluación auténtica o evaluación del desempeño académico requiere de una evaluación alternativa a la tradicional (por eso a veces también se la llama incluso evaluación alternativa), que integre conocimientos, habilidades y actitudes de los estudiantes en el desempeño de una actividad específica. Esta evaluación exige que los estudiantes utilicen sus conocimientos previos y el aprendizaje reciente, junto con estrategias y habilidades, para que desarrollen actividades significativas.

Mabel Condemarín y Alejandra Medina en su libro “Evaluación auténtica de los aprendizajes: un medio para mejorar las competencias en lenguaje y comunicación” [182] plantean los siguientes principios de la evaluación auténtica:

 La evaluación auténtica constituye una instancia destinada a mejorar la calidad de los aprendizajes.

 Constituye una parte integral de la enseñanza.

 Evalúa competencias dentro de contextos significativos.

 Se realiza a partir de situaciones problemáticas.

 Se centra en las fortalezas de los estudiantes.

 Constituye un proceso colaborativo.

 Diferencia evaluación de calificación.

 Constituye un proceso multidimensional.

 Utiliza el error como una ocasión de aprendizaje.