Evaluación de proyectos
Se propuso aquí como objetivo, al iniciar este tema, la actualización e información de los profesionales de la construcción sobre algunas de las técnicas empleadas hoy en día para la evaluación de proyectos o inver- siones, que por su magnitud económica justifiquen un análisis técnico y económico, a efectos de determinar a priori su factibilidad y rentabilidad. La preparación y evaluación de proyectos de inversión se ha transformado en un instrumento de uso prioritario entre los agentes económicos que participan en cualquiera de las etapas de la asignación de recursos para implementar iniciativas de inversión.
La evaluación de un proyecto pretende medir objetivamente ciertas mag- nitudes cuantitativas resultantes del estudio del proyecto, las cuales dan origen a operaciones matemáticas mas o menos complejas, que en defini- tiva permitan obtener coeficientes para la evaluación.
Se hace notar que todo lo expuesto en este capítulo es una “apretada” sín- tesis y recopilación de temas y métodos mucho más complejos, como lo son las diversas técnicas para evaluación de proyectos, en los que sin duda para su resolución debe trabajar un equipo multidisciplinario de profesio- nales (ingenieros, contadores, especialistas en impuestos, abogados, etc.), acordes a la magnitud y envergadura del proyecto a analizar.
Esta complicada tarea se ha basado en la consulta bibliográfica de varios autores extranjeros, pero en gran medida he seguido la obra de Proyectos
de Inversión para no Economistas escrita por el autor argentino doctor
Rubén Gómez Giordano, lo cual ha facilitado sobremanera la misión. Quiero resaltar la desinteresada colaboración del Ing. Civil Juan A. Tusset, quien revisó y amplió el tema de este capítulo.
Inversión
Se entiende por Inversión, a la inmovilización del capital (por lo general recursos financieros escasos) para un fin determinado que tiene que ver con el crecimiento de la empresa. Por ejemplo: ampliación de una planta industrial, compra de equipos nuevos, etc. La idea principal es que un empresario invierte para crecer en el mercado en el cual trabaja.
Diferentes tipos de inversión:
- Inversión para renovacíon de equipos de producción.
- Inversión por expansión, para satisfacer el crecimiento de la demanda. - Inversión por modernización o innovación, para mejorar la producción y
lanzar nuevos productos al mercado.
De acuerdo con la terminología contable, la palabra inversión se corres- ponde con la expresión “Bienes de uso”. Dicho de otra forma, un bien de uso es lo opuesto a un insumo, que se lo consume en la producción.
Proyecto de inversión
Un proyecto no es ni más ni menos que la búsqueda de una solución inte- ligente al planteamiento de un problema tendiente a resolver, entre tan- tas, una necesidad humana.
La concepción de un proyecto de inversión involucra normalmente dos aspectos: - La realización de una obra destinada a la producción de bienes y servicios. - Ejecución de estudios que posibiliten la realización de dicha obra. La realización de un proyecto de inversión implica siempre un riesgo, no sólo para la empresa que decide hacerlo, sino también para la entidad financiera que financie la inversión, esto sin considerar las alternativas políticas que condicionen la microeconomía de un país.
los antecedentes recogidos en el proceso de preparación, la factibilidad técnica, económica y socio-ambiental para llevarlo a la práctica.
Etapas del estudio
Los pasos a seguir serán los siguientes: en la primera etapa se preparará el proyecto, es decir, se determinará la magnitud de sus inversiones econó- micas, costos y beneficios. En la segunda etapa, se evaluará el proyecto, o sea, se medirá la rentabilidad de la inversión. Ambas etapas se conocen como la preinversión.
Se debe ser consciente de que las causas para el fracaso o el éxito pueden ser múltiples y de diversa naturaleza. Por ejemplo: un cambio tecnológico importante puede transformar un proyecto rentable en uno fallido. También los cambios en el contexto político del país pueden generar pro- fundas transformaciones cualitativas y cuantitativas en los proyectos que se encuentren en marcha. La estabilidad de la paridad cambiaria dictada por el Banco Central pueden modificar los resultados de un estudio eco- nómico, no olvidarse de la crisis del año 2002 en el país.
Por tal motivo, los estudios deben tener identificada la “vida útil”, en gene- ral suelen realizarse abarcando plazos que no superen los diez (10) años, aunque en épocas de inestabilidad política se puede trabajar con cinco (5) años en adelante.
En todo cambio de políticas económicas “alguien gana lo que otros pier- den”. Por otra parte, el evaluador se enfrentará además al difícil problema de proyectar los ingresos y egresos del proyecto en estudio, cuando puede no saber en que fecha se va a realizar estrictamente. Muchas veces mien- tras los inversionistas están en la etapa de la búsqueda de fuentes de financiamiento para iniciar el proyecto los cambios en el entorno pueden dejar obsoleto el resultado de un estudio muy bien elaborado.
Pero lo dicho no debe servir de excusa para no evaluar proyectos, por el contrario, con la preparación y evaluación será posible reducir la incerti- dumbre inicial respecto de la conveniencia de llevar a cabo una inversión.
La toma de decisión
No existe una concepción rígida y definida en términos de establecer mecanismos precisos al momento de la toma de decisiones asociadas a un proyecto. Sin embargo, resulta obvio señalar que la adopción de decisio- nes exige disponer de gran cantidad de información (antecedentes) que permitan una determinación inteligente.
Toda toma de decisiones implica un riesgo, resulta lógico pensar que fren- te a decisiones de mayor riesgo exista como consecuencia una opción de mayor rentabilidad.
Lo importante
Los profesionales encargados de evaluar un proyecto deberán saber dife- renciar, la rentabilidad del proyecto de la rentabilidad de la inversión. La rentabilidad del proyecto, busca medir la rentabilidad de un determinado negocio, independientemente de quien lo haga. Mientras que a la rentabili-
dad de la inversión, le interesa medir la rentabilidad de los recursos propios
de cada inversionista en la eventualidad de que se lleve a cabo el proyecto.
Estudios particulares
Si bien los estudios a realizar dependerán de muchos factores que condi- cionen el proyecto, podemos resumirlos en cuatro; evaluación técnica, evaluación del mercado, evaluación administrativa, y por último, evalua- ción financiera. No podemos dejar de lado otro estudio muy importante, que cada día tiene mas peso en la determinación de un proyecto, me refiero a la evaluación del impacto ambiental el que representa un gran contenido social.
El mercado
El mercado lo conforman la totalidad de los compradores y vendedores potenciales de un producto o servicio que se vaya a elaborar según el proyecto en estudio. La estructura del mercado y el tipo de ambiente competitivo donde operan los oferentes y compradores de un producto. El conocimiento del mecanismo del mercado resultará necesario para el
evaluador de proyectos, para así realizar el proceso mediante el cual podrá recomendar o rechazar las asignaciones de los recursos, escasos por cierto, a otra iniciativa.
La información del mercado pretende conseguir información histórica y actual acerca del comportamiento de los consumidores, proveedores, com- petidores, también de los canales de distribución y de comercialización del producto en estudio.
La oferta
El término oferta se puede definir como el número de unidades de un determinado bien o servicio que los vendedores están dispuestos a vender a determinado precio. El comportamiento de los vendedores, es diferente al de los compradores, esto significa que la oferta de un producto deberá reconocer estas diferencias, a efectos de captar su interés, básicamente desde el punto de vista económico.
¿Viabilidad o factibilidad?
Es común encontrar en estudios realizados, la denominación “factibilidad técnica económica”. Ahora bien, en el lenguaje cotidiano se usan indistin- tamente los términos viabilidad y factibilidad, es conveniente dejar aclara- do la diferenciación entre ambos términos.
Viabilidad
En general al evaluar un proyecto se pueden distinguir cuatro formas o alternativas de viabilidad para un proyecto, se entenderá por viabilidad a la “posibilidad de” encarar el proyecto.
Viabilidad técnica: para ello se necesita contar con expertos que deter-
minen técnicamente la realización de algo nuevo (para que no repre- sente un absurdo), a efectos de lograrse la producción total estimada, sin importar todavía los aspectos económicos.
Viabilidad legal: es la comprobación de que no existirán trabas legales
que pudieran transformar en un delito el proyecto en estudio.
Viabilidad económica: este será el estudio que mediante la comparación
de los beneficios y costos estimados, se obtenga un beneficio positivo que recomiende su ejecución
Viabilidad política o gerencial: esta corresponde a la intencionalidad de
quien debe decidir o no el implementar un proyecto, independiente- mente de su resultado económico. Pudiendo aceptarse el encarar ciertos proyectos, aunque el estudio indique que se perderá dinero.
Ejecución y supervisión
Comprende el período de construcción del proyecto y su posterior puesta en servicio y operación. Por lo general, el banco o entidad financiera que preste el dinero, se encargará de la supervisión de la construcción. El objetivo de la supervisión es contribuir a asegurar que los proyectos alcan- ces sus objetivos, además de colaborar en las soluciones frente a problemas que se susciten durante la marcha de la construcción. Además se irá moni- toreando la situación financiera de la empresa y la inversión en general.
Obras físicas
Se entenderá por obras físicas tanto la construcción de un edificio, cual- quiera sea su destino final: oficinas, viviendas, talleres, como las obras complementarias.
Influirán en las obras físicas diferentes factores, como ser: su tamaño, su localización, el proyecto que condiciona su técnica constructiva, que tam- bién condicionará los costos de construcción.
Costos
Todas las alternativas de proyectos para ser comparables deben ser expre- sadas en valores económicos y homogéneos, en especial el tema de los cos- tos. Los costos pueden ser clasificados en:
Costos de inversión: serán los desembolsos que se realicen desde la
toma de decisión de construir el edificio hasta su puesta en marcha.
Costos de operación: son los costos necesarios para mantener el pro-
yecto en funciones o funcionamiento.
Costos variables: varían según los diferentes niveles de la producción. Costos fijos: estos serán independientes del volumen de la producción o
Costos totales: es la suma de todos los costos en los que se incurra para
realizar la operación.
Costos erogables: serán los costos totales menos aquellas partidas que
no representen una salida de dinero, por ejemplo: la determinación de las amortizaciones.
Determinación de la vida útil de un proyecto
La vida útil del proyecto representa el tiempo en que se lo podrá utilizar con cierta eficiencia, aunque pueda llegar a necesitar algunos ajustes, más o menos importantes, por causa de las condiciones cambiantes ya descriptas. La pericia en saber determinar el tiempo de duración pasará por la expe- riencia y capacidad del equipo evaluador, siendo destacable que en gene- ral se realizan varios “tanteos” para aproximarse a los resultados, el uso de sistemas de computación favorecen la rapidez con que se realicen estos cálculos matemáticos.
Existen una serie de factores que condicionan la vida útil del proyecto en estudio, por ejemplo, aspectos políticos, especificaciones en los Pliegos de una concesión para la explotación de un negocio, playas de estaciona- miento, hotelería, etc. En otras oportunidades la vida útil quedará deter- minada por el plazo impuesto por el Banco para la devolución del crédito.
Plan de inversiones
Si bien una vez determinada la vida útil del proyecto, a lo largo de la misma, se deberá analizar las inversiones necesarias para llevarlo a cabo eficientemente, esto tiene que ver con los insumos y la compra de equipos indispensables. En el caso del ejemplo, el proyectos hotelero, durante el desarrollo de la concesión seguramente habrá que reponer equipos, etc.
Principales fuentes de financiamiento
En general en estos momentos las principales fuentes con que cuentan las empresas para financiar proyectos de inversión son dos: internas y externas.