9. CONCLUSIONES
9.6. Evaluación de los Programas de Ayuda
9.6.1. Se han conseguido importantes mejoras estructurales en el empleo
− Se aprecian mejoras estructurales evidentes, aunque persisten algunos de los problemas más importantes.
− Han mejorado los indicadores relativos a la población activa, creación de puestos de trabajo, desempleo, la tasa de desempleo y de empleo, desempleo de larga duración y tasa de empleo de los trabajadores de mayor edad. Con todo, la tasa de desempleo de las mujeres es más del doble que la de los hombres.
− Las diferencias de productividad entre los Estados Unidos y la UE siguen
aumentando ligeramente. En España se aprecia una lenta mejora de la productividad. Se debe mejorar la organización del trabajo y propiciar una mayor utilización de la formación continua.
− Existe una alta proporción de contratos de duración determinada que explica en parte la baja utilización de programas de formación. Así mismo se aprecia una escasa utilización de los contratos a tiempo parcial. Debe revisarse el marco regulador.
− Las disparidades regionales en materia de desempleo siguen siendo un problema. En España existen grandes desequilibrios entre las tasas de desempleo regionales y una movilidad geográfica del empleo muy limitada. Es necesario mejorar las condiciones favorables a la creación de empleo en las regiones que registran peores resultados en este terreno y eliminar los obstáculos a la movilidad, teniendo en cuenta que la situación del mercado de la vivienda sigue siendo un gran obstáculo.
− Es preciso concluir la modernización de los servicios públicos de empleo para
9.6.2. Convergencia de las políticas nacionales de empleo hacia las directrices y los objetivos acordados
− Se aprecia una convergencia clara de todos los Estados miembros y de las
Regiones.
− Las últimas medidas presentadas constituyen una continuación de la política actual.
A pesar de la baja tasa de empleo, no se ha establecido ningún objetivo nacional.
− La empleabilidad un concepto para toda la vida. Ha evolucionado desde ser una
solución al problema de desempleo, hasta contemplar toda la vida laboral de la persona.
− Se han reformado los sistemas fiscales y de prestaciones, pero subsisten factores de desincentivación del trabajo; también existe el riesgo de que aumenten las deficiencias en educación y formación.
− A pesar de las mejoras habidas en el empleo de los trabajadores de mayor edad, es necesario poner mayor énfasis en el envejecimiento activo.
− La mejora del entorno empresarial incide positivamente en el empleo. Se ha invertido la tendencia al alza que venia existiendo en la presión fiscal global sobre el trabajo.
− Las principales evoluciones políticas en el ámbito de la adaptabilidad están
relacionadas con la flexibilización del empleo y de la organización del tiempo de trabajo.
9.6.3. Igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres
− Debido al esfuerzo de las autoridades comunitarias y a la presión ejercida por sus
políticas, existe una mayor sensibilización en la sociedad, aunque los resultados obtenidos se consideran insuficientes.
− Las mujeres ocuparon la mayoría de los nuevos puestos de trabajo, creciendo
considerablemente la tasa de empleo femenino. El aumento del empleo y la disminución del desempleo fueron mayores entre las mujeres. Con todo, se aprecia una tendencia a una mayor segregación profesional y sectorial entre los sexos.
− Los gobiernos tienden a considerar que la reducción en las diferencias de empleo y
desempleo es imputable al crecimiento económico y a unas condiciones más favorables a la participación de las mujeres en el mercado de trabajo. Es preciso adoptar medidas eficaces para incrementar la tasa de empleo global y reducir las diferencias de empleo y desempleo entre hombres y mujeres, reiterándose la necesidad de mejorar la oferta de centros de cuidados de niños y otras personas dependientes.
9.6.4. Inclusión social
− Es necesaria una acción global a favor de un merado de trabajo integrador. Se ha logrado la expansión y comprensión del concepto de exclusión social por parte de todos los agentes involucrados en la lucha contra la exclusión social. La estrategia española se sustenta en gran medida en el fomento de la inserción laboral estable de las personas con dificultades, especialmente de las mujeres.
− La situación económica y los avances en políticas activas de empleo han permitido la reducción de las tasas de desempleo de larga y muy larga duración, aunque también en este segmento sigue preocupando la elevada proporción de trabajos temporales.
− En relación con el empleo, se ha avanzado en la línea de adaptar las políticas
activas de empleo a las necesidades particulares de los colectivos con más dificultades de inserción laboral. Los esfuerzos también se centran en fomentar la contratación estable de estas personas por parte de las empresas, a través de bonificaciones importantes en las cuotas a la Seguridad Social.
− Una de las debilidades del primer PNAin, la falta de objetivos, sigue siendo un
problema, especialmente en los ámbitos de la salud, la vivienda y la educación.
− A fin de reforzar la cohesión y la inclusión social, las medidas activas se centran en
los grupos y regiones con dificultades especiales. Debe prestarse mayor atención a la integración de un número cada vez mayor de inmigrantes.
− El acceso a las políticas activas de mercado de trabajo debería ampliarse a las
personas desfavorecidas (en particular los jóvenes y los inmigrantes) y el acceso a la formación debería mejorarse mediante medidas incentivadotas. Por lo que se refiere a las personas con discapacidad, se han introducido distintos planes sobre la educación, el empleo y la accesibilidad.
− Se ha avanzado considerablemente en la extensión del conocimiento y uso de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones (TIC’s).
9.6.5. Acceso de los colectivos desfavorecidos a los recursos sociales
Como se ha anticipado en el apartado anterior la empleabilidad de estos colectivos es consecuencia de un conjunto integrado de actuaciones de integración social, que resumimos bajos los epígrafes de accesos a los recursos sociales y al ejercicio de los derechos, con carácter previo o simultaneo a las acciones activas de empleo, los llamados itinerarios integrados.
− Se han registrado algunas mejoras en la cooperación entre los servicios sociales y de empleo, en la puesta a disposición de recursos para los grupos vulnerables, así como un cierto avance en los Servicios Sociales de Atención Primaria.
− En lo que se refiere a la vivienda, debido al aumento constante del precio de la
vivienda, a pesar de las actuaciones de mejora del acceso al alojamiento en alquiler y propiedad, la situación ha empeorado.
− En el acceso a la educación, se han de citar las actuaciones de atención de grupos
con necesidades específicas, como los inmigrantes, las personas con discapacidad y la población gitana, la extensión de la educación infantil, en particular de las niñas y niños extranjeros, la disminución del número de personas adultas sin estudios mínimos y la reducción del absentismo y del fracaso escolar. Con todo, los resultados obtenidos en un tema tan importante como la lucha contra el abandono de los estudios han sido decepcionantes.
− Ha sido muy importante el reconocimiento de la asistencia sanitaria social, incluso
de la sanidad penitenciaria, en el marco del Sistema Nacional de Salud.
− La mejora de la cobertura de las Rentas Mínimas de Inserción, los ingresos mínimos garantizados por el sistema público para las pensiones de viudedad y orfandad y la flexibilización del acceso al Régimen Especial Agrario para la mujer trabajadora del campo han supuesto avances considerables.
9.6.6. Inclusión socio-laboral de los colectivos más desfavorecidos
Se han realizado numerosas actuaciones, normalmente mediante itinerarios de inserción integrados y personalizados para grupos específicos, tales como personas con discapacidad excluidas o en riesgo de exclusión; mujeres desfavorecidas, víctimas de violencia doméstica, del ámbito rural, las mujeres solas y/o con cargas familiares, de baja cualificación o que ejercen la prostitución; personas jóvenes en situación o en riesgo de exclusión; la infancia y familias desfavorecidas; menores infractores; población gitana desfavorecida; La población inmigrante en situación o riesgo de exclusión y las personas sin hogar.