Como puede observarse en el gráfico 4.1, entre 1842-1892 se lleva- ron a cabo un total de 7071 solicitudes de minas en el territorio de Antioquia.
Gráfico 4.1. Antioquia: total solicitudes de minas 1842-1892
Fuente: José María Jaramillo Meza, Catálogo de las minas que se han demandado en 161 años desde 1739 hasta 1900, Medellín, Imprenta oficial, 1906 en Alejandro López y Rodríguez, Estadística de Antioquia, Medellín, Imprenta de “Gaceta Antioqueña”, 1914, pp. 143-147.
287 Aparte de los registros de las solicitudes de minas, se utilizaron otras fuentes documen-
tales para la elaboración de este capítulo. Algunos informes oficiales y datos de la prensa permiten explorar la localización de los principales distritos mineros, particularmente en 1872 y 1888. La documentación anterior se complementó con información de las empre- sas mineras. Todos estos datos pueden ser tomados tan solo como amplias indicaciones de la importancia relativa que tuvo la producción aurífera en las diferentes zonas geográ- ficas de Antioquia.
El período 1842-1850 fue de relativa estabilidad. Pero a partir de comienzos de la década de 1850 y hasta la guerra civil de 1860 fueron
años de gran actividad e interés en la minería y el número de solicitu- des se incrementó. Entre los mayores denunciantes de minas entre 1851- 1860 figuraba Gabriel Echeverri, quien a título individual y en nombre de su casa de comercio Echeverri Botero & Co. denunció 83 minas, en su
gran mayoría de aluvión; todas, sin excepción, se encontraban en el norte de Antioquia particularmente en Zaragoza, Remedios y Yolombó. Carlos Segismundo de Greiff también denunció 25 minas, casi todas de aluvión, localizadas prioritariamente en el nordeste de Antioquia, unas cuantas en el oriente (San Carlos y Cocorná) y en el sur de ese estado (Caramanta y Fredonia)288.
En 1853 se produjo un auge en los denuncios de minas al parecer debido a una serie de ordenanzas de la Cámara Provincial de Antioquia las cuales eliminaron los elevados derechos que se pagaban sobre títu- los de minas289. En palabras del editorial de un periódico local, dichas
ordenanzas habían buscado “cambiar todas las gastadas y deformes or- denanzas coloniales abriendo paso al progreso y a la libertad de la in- dustria minera”290. En este mismo escrito se señalaba cómo la industria
minera estaría, a partir de entonces, al alcance de todos ya que no ha- bría que pagar elevados derechos sobre títulos de minas como hasta ese momento291.
Entre 1864 y 1876 el crecimiento de los denuncios fue moderado. De 1876 a 1880 –período en el cual se dieron una guerra general en la República y dos revoluciones en el Estado de Antioquia– el número decreció. A partir de 1880 nuevamente comenzó a crecer hasta el perío- do 1884-1886, el cual corresponde a los preliminares y a las consecuen- cias de la guerra de 1885. A partir de 1886 aumentaron notoriamente el número de solicitudes y de minas tituladas, particularmente en los años de 1888 y1889292.
288 José María Jaramillo Meza, Catálogo de las minas que se han demandado en 161 años desde
1739 hasta 1900, Medellín: Imprenta oficial, 1906.
289 “Industria”, en Gaceta Oficial de Medellín, No. 60, abril 12 de 1853. 290 Ibid.
291 Ibid.
El tipo de minas que se explotaban en Antioquia era de dos clases: las minas de veta y las de aluvión293. La minería de oro que se desarrolló
en Antioquia en el siglo XVIII se caracterizó esencialmente por la ausen- cia de la explotación de vetas y el predominio de la explotación de alu- viones auríferos294. La explotación de filones se había desarrollado muy
poco, en parte debido a los problemas técnicos que presentaba y a la escasez de capital. En efecto, para la explotación de una mina de veta se requerían mayores conocimientos técnicos e inversiones de capital a largo plazo. Adicionalmente “la riqueza de los filones en Antioquia era muy variable en un mismo filón y generalmente se empobrecía al profundizarse”295.
A comienzos de la década de 1850, la solicitud de minas de aluvión seguía siendo importante tal como había ocurrido a lo largo de las déca- das de 1830 y 1840296. Según puede verse en el gráfico 4.2, entre 1842-
1850 el número de las minas de aluvión denunciadas fue muy superior al de las minas de veta.
Entre 1850-1860 salta a la vista el gran número de denuncios de minas de aluvión particularmente en 1853 (293) y en 1857 (204), los puntos máximos alcanzados entre 1842-1892. Sin embargo, a lo largo de estos años el denuncio de minas de veta comenzó a incrementarse. A partir de los decenios de 1860 a 1880, el aumento fue moderado, aun- que no se presentaron súbitas alzas en ninguno de los dos tipos de minas.
293 Existe una buena documentación acerca de los tipos de minas que se explotaban y las
formas de producción en el siglo pasado. Entre otros, véase: Vicente A. Restrepo, Estudio sobre las minas de oro y plata en Colombia, Fondo Rotatorio de Publicaciones –FAES–, 1979;
Roger Brew, El desarrollo económico de Antioquia desde la Independencia hasta 1920, Archivo
de la Economía Nacional, Publicaciones del Banco de la República, Bogotá, 1977; Gabriel Poveda Ramos, Dos siglos de historia económica de Antioquia, Editorial Colma, Biblioteca
Proantioquia, 1979, “Breve Historia de la Minería” en Historia de Antioquia, Jorge Orlando
Melo (Director General), Editorial Presencia Ltda., 1988; José Antonio Ocampo, Colom- bia y la economía mundial, Editorial Siglo XIX – Fedesarrollo, Bogotá, 1984.
294 Gabriel Poveda Ramos, “Breve historia de la minería”, en Historia de Antioquia, Jorge
Orlando Melo (Director General), Bogotá, 1988, pp. 211-212.
295 Vicente Restrepo, p.55.
296 AHA, Mensaje del Gobernador a la Cámara, Fondo Gobernación de Antioquia, Tomo 1773,
No obstante, después de 1880 y particularmente de 1885, el creci- miento fue a favor de los denuncios de minas de veta. Una explicación tiene que ver quizás con el hecho de que la ley 38 de 1887 adoptó para la nación el Código de Minas del extinguido Estado de Antioquia297, lo
que pudo haber producido cambios a favor del denuncio de minas de veta. No obstante, lo cierto es que cada vez más la tendencia en la in- dustria minera a nivel mundial era hacia la explotación de este tipo de minas298.
La característica que primó a lo largo de todo el período de estudio fue la búsqueda de nuevos yacimientos auríferos, excepto a partir de la década de 1880 cuando se invierte la tendencia a favor del denuncio de minas antiguas. En el gráfico 4.3 se observa que entre 1842 y 1850 el número de descubrimientos de minas antiguas fue bajo (oscilaron entre
Gráfico 4.2. Antioquia: solicitud de minas de veta y aluvión 1842-1892
Fuente: José María Jaramillo Meza, Catálogo de las minas que se han demandado en 161 años desde 1739 hasta 1900, Medellín, Imprenta oficial, 1906 en Alejandro López y Rodríguez, Estadística de Antioquia, Medellín, Imprenta de “Gaceta Antioqueña”, 1914. pp. 143-147.
297 El régimen de la propiedad de las minas entre 1850-1890 es el tema de un estudio espe-
cífico que desborda los alcances de este trabajo.
1 y 4 anuales) en comparación con los yacimientos nuevos que fluctua- ron entre 2 y 21 anuales.
Pero en general en este período no se aprecian grandes variaciones, como sí ocurrió entre 1851-1863, cuando se presentó el mayor número de descubrimientos de minas nuevas (297) en lo corrido de cincuenta años. A partir de 1864 y hasta 1879, el mayor número de minas descu- biertas (nuevas y antiguas) se dio en 1866, presentando tasas de creci- miento negativas entre 1867-1879 y entre 1875 y 1878. Finalmente en el período 1880-92 aumentó el número de hallazgos, sin embargo, éstos tuvieron grandes fluctuaciones en el transcurso de estos años, exhi- biéndose caídas en las tasas de crecimiento entre 1883 y 1885.
Ahora bien, a lo largo del período se descubrieron y se abrieron nuevas minas. Pero también otras se cerraron o abandonaron299. Una
mina podía cerrarse porque se agotaba su recurso o por baja rentabi- lidad300 aunque también existían otros factores que ocasionaban el
Gráfico 4.3. Antioquia: descubrimiento de minas nuevas
y antiguas 1842-1892
Fuente: José María Jaramillo Meza, Catálogo de las minas que se han demandado en 161 años desde 1739 hasta 1900, Medellín, Imprenta oficial, 1906 en Alejandro López y Rodríguez, Estadística de Antioquia, Medellín, Imprenta de “Gaceta Antioqueña”, 1914. pp. 143-147.
299 Vicente Restrepo, Boletín Oficial, No.118, septiembre 11 de 1865. 300 Ibid.,
abandono de las minas en Colombia, según lo explica Vicente Restrepo. Entre éstos se encontraban los problemas ocasionados por las guerras civiles, la afluencia de aguas subterráneas al profundizar los trabajos, la falta de método y conocimientos mineros, la carencia de maquinaria, la dificultad de los transportes así como por pleitos. Por tanto, la produc- ción se incrementó en Antioquia a lo largo de estos años no sólo por nuevos hallazgos sino también por la explotación una vez más de mu- chísimas minas que habían sido abandonadas anteriormente “ora por el desacierto de sus dueños o por causas independientes de su voluntad”301.