consecuencias (2:12-30)
Exhortación a una vida práctica (2:12-18) Siem pre obedientes (2:12a)
H sacrificio de Cristo, aunque de infinito v alo r espiritual, tam bién tiene un valor em inentem ente práctico. P o r eso el apóstol P ablo , m o ti vado po r lo dicho acerca d e la h u m illación y exaltación de C risto, apela a los filipenses y los exhorta a v iv ir d e acuerdo con la m agnitud del ejemplo de C risto Jesús.
P or tanto, am ados m íos, com o siem pre habéis obedecido, no com o en mi presencia solam ente, sino m ucho m á s ahora en m i ausencia, ocupaos en vuestra salvación con tem or y tem blor (2:12).
En prim er lugar, P ablo p id e a lo s herm an o s de F ilipos qu e conti núen practicando la de obediencia. L a expresión “com o siem p re” indi ca que los filipenses hab ían d ad o prueb as d e disciplina e n sus vidas de cristianos. L a exhortación d e P ablo no p u d o h ab er sido m ás oportuna, pues él acaba de decir que C risto se hizo “obediente hasta la m uerte”. Ese ejemplo de obediencia dado p o r el S eñ o r Jesús debe ser una norma en la vida de todo aquel q u e dice ser cristiano. Los filipenses son exhortados a tom ar, no un a actitud servil con respecto a la obc-
dicncia, sino, por el contrario, una actitud digna delante de todos. Hubiese sido una denota y una decepción para el apóstol Pablo si los filipenses hubiesen sido obedientes solamente en presencia de él, Por eso el apóstol les escribe: “N o com o en m i presencia solamente, sino m ich o m ás ahora en m i ausencia' 1. Este era el momento crítico para los filipenses, pues tanto Pablo como Epafrodito, el pastor de aquella iglesia, estaban ausentes. No por eso la obra del Señor debía estancar se, pues, después de todo, la obra no es de hombres, sino de Dios.
Siem pre ocupados (2:12b)
La segunda exhortación expresada p o r Pablo es que los filipenses están siempre ocupados en aquello que agrada al Señor. El imperativo apostólico es: “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor*'. Hay algo que debe aclararse respecto a esta exhortación del apóstol Pablo. E n prim er lugar, el escritor en ninguna m anera sugiere que la salva ción se obtiene por medio de las obras. Pablo repudiaría que alguien tom ase este pasaje e interpretase salvación por obras. El apóstol decla ra enfáticamente: “Porque por gracia sois salvos, por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras para que nadie se gloríe” (Ef. 2:8-9). La segunda aclaración que debe hacerse es que Pablo tampoco está enseñando aquí la supuesta “caída de la gracia”, o sea, que un cristiano puede perder su salvación. Eso sería contradecir las palabras de Filipenses 1:6, donde Pablo afirma: “Estando persuadi do de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfec cionará hasta el día de Jesucristo” (véase también 2 Ti. 1:12). y \ y
¿Cuál es, entonces, el significado del mandamiento apostólico “con tem or y tem blor ocupaos en vuestra salvación”? L a clave de la inter pretación de este pasaje se encuentra en el significado de la palabra “ocupaos”. Esta palabra es el verbo com puesto katergázesthe que sig nifica: “obrad hasta el final”. La exhortación apostólica es que los filipenses lleven a efecto todo lo que la salvación implica “hasta sus últimas consecuencias”. La salvación no sólo tiene que ver con la esperanza de ir al cielo, sino que tam bién tiene mucho que ver con el hecho de glorificar a Dios aquí en la tierra. Eso fue lo que Cristo hizo durante su ministerio terrenal (Fil. 2:5-11). Cristo dijo en su oración: “Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese” (Jn. 17:4). Esa es la idea que se refleja en el mandato apostóli co de: “obrad hasta su colmo vuestra salvación”. Por eso el apóstol completa el pensamiento con las palabras del versículo 13:
Siempre fortalecidos por Dios (2:13)
Porque Dios es el que en vosotros [dentro de vosotrosJ produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad (2:13).
Dios efectúa la obra de salvación en el corazón de la persona que recibe a Jesucristo como único y suficiente Salvador. Esta obra salva dora es efectuada en el creyente por la gracia de Dios sobre la base del sacrificio de Cristo en la cruz del Calvario.
La expresión “el que produce” (ho energon) es el participio presen te articulado, voz activa del verbo energéo que significa: “obrar eficaz y productivamente”, “demostrar poder mediante acción”. La declara ción es, por lo tanto, enfática. Pablo afirma que Dios es el agente que de manera constante genera el poder eficaz en la vida del creyente (“en vosotros”) para que éste sea capaz de agradar al Señor. El cristiano que permanece en íntima comunión con Dios estará siempre fortalecido para llevar los efectos de su salvación hasta sus últimas consecuencias.
La obra de salvación es iniciada y completada por Dios. Nadie puede añadir o mejorar la obra que Dios efectúa en la vida de quien recibe a Cristo como único Salvador. En realidad, todo lo bueno que un cristiano hace es producto de lo que Dios ha hecho ya en su corazón. Pablo escribió a los efesios: “Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas” (Ef. 2:10). Un cristiano hace buenas obras no para ser salvo, sino porque es salvo. El origen de nuestras fuerzas está en Dios. El es quien produce en nosotros tanto el querer como el hacer, y todo por su buena voluntad.
Obrando con dignidad cristiana (2:14-15)
Pablo continúa exhortando a los filipenses a vivir una vida práctica y ahora les pide que obren con dignidad cristiana.
Exhortación a la práctica d e la salvación y su s consecuencias
75
Haced todo sin murmuraciones y contiendas, para que seáis irrepren sibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo (2:14-15).
La palabra “todo” en el original es un plural neutro y debe traducir se mejor “todas las cosas”. Esta palabra es usada para incluir todas las facetas de la vida y todas las actividades en que el creyente participa. Hay personas que tratan de excluir aspectos de sus vidas tales como negocios, amistades, o estudios, de los conceptos cristianos. Todo lo
q u e u n c ristian o h a c e d e u n a m a n e ra u o tra b en eficia o peijudica la o b ra d el S eño r.
P ab lo m a n d a h a c e r a los filip en ses to das las cosas “sin murmuracio n e s y c o n tie n d a s” . E n su p rim era ca ria a lo s C o rin tios, Pablo escribió: “ N i m u rm u réis, c o m o alg u n o s d e ello s m u rm u ra ro n y perecieron por el d e stru c to r” (1 C o. 10:10). L a p a la b ra “ m u rm u ra r” significa “hablar e n se c re to ” o “ c o n sp ira r” . L a id e a c o n te n id a e n e sta palabra es el q u e ja rse se c re ta o p riv ad a m en te d e algo , d e b ie n d o h acerlo en público. U n eje m p lo p ertin en te es la actitud d e l p u e b lo d e Israel en el desierto al m u rm u ra r c o n tra D io s y c o n tra M o isé s (N m . 14:1-4). Otro ejemplo p o d e m o s v e rlo e n la actitud d e l p u e b lo re sp e c to a Jesú s. E n Juan 8:12- 13 le e m o s: “ Y h a b ía g ran m u rm u llo a c e rc a d e é l e n tre la multitud, p u e s u n o s decían: es bueno; p ero o tro s d ecían : n o , sino que engaña al p u e b lo . P ero n in g u n o h ab lab a ab iertam e n te d e él p o r m iedo a los ju d ío s ” .
A l ig u a l q u e e l p u eblo d e Israel su frió e n e l d e sie rto p o r murmurar y m u c h o s p e re c ie ro n e n el cam in o (N m . 2 1 :4 -9 ), a s í ta m b ié n ocurre con e l p u e b lo d e D io s h o y día. P o s ib le m e n te n a d a h a y a traído tanta d e s tru c c ió n m o ral y espiritual c o m o las m u rm u ra c io n e s, las críticas d estru cto ras y la falta de sinceridad cristiana. B u en o sería que hiciésemos u n a n á lisis introspectivo y v iésem o s si n o so tro s ta m b ié n padecemos de e s e m a l y e n o ració n p idiésem os a D io s q u e n o s p e rd o n e y libre de un p e c a d o ta n dañ in o . C o n ju n tam en te c o n la s m u rm u ra c io n e s están las c o n tie n d a s o las d iscusio n es q u e p ro d u c e n d iv isio n es.
Las murmuraciones se relacionan con la rebelión moral, mientras que las contiendas se relacionan con la rebelión intelectual contra Dios.1
D e p o r sí, la iglesia d e C risto se e n c u e n tra e n m e d io de un mundo lle n o d e p e c a d o , d e lu ch as p o líticas y so c ia le s, ec o n ó m ic a s y morales. D io s n o s h a d a d o la resp o n sab ilid ad y e l p riv ile g io de ser testigos su y o s e n e s te m u n d o . C risto dijo: “ V o so tro s so is la lu z del m undo.. ” (M t. 5 :1 4 ). E l S e ñ o r d esea q u e sus h ijo s e s té n lib res de culpa delante del m u n d o . L a p a la b ra “ir r e p r e n s ib le” sig n ific a “ sin censura”, “libre d e falta o d e fe c to ” , y la p a la b ra “s e n c illo s” se u sa b a co n referencia al v in o q u e n o se m e z c la b a c o n a g u a o al m e ta l q u e n o se mezclaba o a m a lg a m a b a c o n o tro s m etales. A sí d e b e s e r la v id a del cristiano “en m e d io d e u n a g e n e r a c ió n m a lig n a y p e r v e r s a ” . L a palabra “genera c ió n ” p arece te n e r a q u í el sen tid o básico d e la s u m a total de aquellos q u e h a n n a c id o en el m ism o p e río d o d e tie m p o e incluye a todas las
personas q u e v iv e n e n u n tie m p o d e te rm in a d o . E s en m e d io d e un mundo d e p ecad o d o n d e el c ristia n o d e b e b rilla r y te stific a r d e su Señor. P ab lo e sc rib ió a lo s e fe sio s: “ P o rq u e e n o tro tie m p o é ra is tin ie blas, m as ah o ra so is lu z e n el S e ñ o r, an d ad c o m o h ijo s d e lu z ” (E f. 5:8). E l crey en te e n p a rtic u la r y la ig lesia c o m o o rg a n ism o , tie n e n la responsabilidad d e d a r u n te stim o n io e fic a z e n m e d io d e la so cied a d e n la cual v iv e n . S o s la y a r e s a re s p o n s a b ilid a d c o n s titu y e u n p e c a d o gravísimo.
P ro cla m a n d o la P a la b ra d e D io s (2 :1 6 )
A sidos d e la p a la b r a d e vida, p a r a que en el día de C risto y o p u e d a gloriarm e d e que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado (2:16). U n a d e la s g ra n d e s re sp o n sa b ilid a d e s d e la ig lesia d el S e ñ o r es la propagación d e l e v a n g e lio , y e l ap ó sto l P a b lo ex h o rta a lo s filip en ses a hacer ju s ta m e n te eso. D esafo rtu n ad am en te, lo s trad u cto res d e n u e stra versión c a s te lla n a u s a n la p a la b ra “a sid o s” c o m o trad u c ció n d e u n a p a labra g rieg a q u e sig n ific a “e x te n d e r algo a u n a p e rso n a ” u “ o fre c e r” . P or ejem p lo , e n d o c u m e n to s secu la re s se u s a e s a p a la b ra p a ra in d ic a r la acción d e b rin d a r u o fre c e r u n a c o p a d e v in o a u n h u ésed .
E l p e n sa m ie n to d e l a p ó sto l P a b lo es q u e lo s crey en tes o frezcan , brinden o p ro c la m e n la p a la b ra d e v id a. E l salm ista afirm a: “L á m p a ra es a m is p ie s tu p a la b ra , y lu m b re ra a m i cam in o ” (Sal. 119:105). Cristo dijo: “ D e cierto , d e c ie rto o s dig o: E l q u e o y e m i p a la b ra y cree al que m e en v ió , tie n e v id a etern a; y n o v e n d rá a co n d en ació n , m a s h a pasado d e m u e rte a v id a ” (Jn. 5 :2 4 ). P a b lo escrib ió a T im o te o : “Y q u e desde la n iñ e z h a s sab id o la s S ag rad as E scritu ras, las cu ales te p u e d e n hacer sabio p a ra la sa lv a c ió n p o r la fe q u e es en C risto Je sú s” (2 T i. 3:15). A l final d e su carrera, e l g ra n ap ó sto l escribió: ‘T e en carezco .delante de D io s y d e l S e ñ o r Jesu cristo , q u e ju z g a rá a lo s v iv o s y a lo s muertos en su m a n ife sta c ió n y e n su reino, q u e p red iq u es la palabra; que instes a tiem p o y fu era d e tiem po ; red arg u y e, reprende, ex h o rta con toda p aciencia y d o c trin a ” (2 T i. 4:1 -2).
Cuando P ablo ex h o rta a lo s filip enses a q u e v iv an “ o freciendo la palabra d e v id a” , sim p lem en te les p id e q u e p red iq u en al S eñor, y eso sería m otivo d e gozo p ara P ab lo , en especial el día en q ue todos los creyentes co m p arezcan d elan te del tro no d e nuestro S e ñ o r Jesucristo. Cuando u na p erso n a h a co n o cid o a Jesu cristo com o S alvador, d e in mediato siente deseos d e h a b la r a otros d e esa experiencia. L a m u jer
samaritana fue a la ciudad p ara c o n ta r a o tro s lo que le había ocurrido: