DESCALZAS REALES DE MADRID Y MONTE DE PIEDAD
F UNDACIÓN DE LAS D ESCALZAS R EALES (M ONASTERIO DE N UESTRA S EÑORA DE LA C ONSOLACIÓN )
Aunque es de sobra conocido el origen de esta Fundación, resulta inevitable comenzar con algunos datos acerca de su origen. La Fundación surge a iniciativa de doña Juana de Portugal169, pensado para retirarse en él, optó por que fuera la Primera Regla de
Santa Clara la que se observara en el Monasterio170. Aconsejada por Francisco de Borja,
duque de Gandia, eligió a las religiosas del monasterio de Santa Clara de Gandia para que fueran las fundadoras del nuevo instituto171. La fundación no se limitaba a la dotación de un
Monasterio, sino que se componía de otros elementos y obras pías, entre ellos es de destacar la dotación de una Capilla Musical, un Hospital para pobres, etc.
169
CARRILLO, F. J de: Relación histórica de la Real fundación del monasterio de las Descalzas Reales de Santa Clara en la Villa de Madrid con los frutos de santidad que ha dado. Madrid, 1616. Juana de Portugal, hija de Carlos V y hermana de Felipe II, quiso retirarse del mundo al enviudar del rey Juan de Portugal. Hacia 1554, mientras se ocupaba del gobierno de Castilla en ausencia del monarca, surgió la idea de fundar un convento dotándolo con su hacienda.
170
SÁNCHEZ HERNÁNDEZ,MªL: Patronato Regio y órdenes religiosas femeninas en el Madrid de los Austrias: Descalzas Reales, Encarnación y Santa Isabel. Madrid, 1997, p. 29.
171
“Ruptura con el mundo circundante para llevar a cabo una reforma de vida basada exclusivamente en el Evangelio, pobreza radical tanto individual como colectiva, vida austera y penitente (…)”. Dicho convento fue el promotor de la reforma coletita en España, reforma que asumirá después el convento de las Descalzas Reales. (Ibídem, p.29).
82
El edificio que doña Juana eligió para edificar el Monasterio era la casa en la que ella misma nació, en Madrid, una vez finalizadas las obras, la comunidad de religiosas pudo instalarse en 1559172. La fundación establecía sus bases, por un lado en la Regla de
Santa Coleta, quedando con ello bajo el ordenamiento eclesiástico, y por otro lado por medio de las actas fundacionales y la dotación de la Casa Real, quedaba bajo el ordenamiento civil. Las primeras actas fundacionales, que datan de 1572173, establecían que
el Monasterio nacía con el fin de realizar rogativas perpetuas por el alma de la fundadora y por todos los patronos sucesivos, así como para dar siempre culto digno a Dios174.
Las actas fundacionales dadas por doña Juana serían objeto de algunas modificaciones por parte de los posteriores patrones. En 1577 Felipe II realizaba algunos cambios que no fueron bien recibidos por la comunidad, sería Felipe III quien a petición de la abadesa volvería a las actas primitivas, ratificándolas en 1602175.
En lo que se refiere al Monasterio, quedaba establecido que el número de religiosas que se podrían recibir sería de 33, las cuales debían ser nobles y limpias de sangre. Sus funciones principales consistían, como ya se ha indicado, en orar perpetuamente por el alma de los fundadores y patrones. Al frente de la comunidad se situaba la abadesa, cargo que adquirió gran relevancia al ser desempeñado por miembros de la familia real en los primeros momentos. Las religiosas que llevaron a cabo estas funciones en tiempo de Francisco Piquer fueron las siguientes176
:
172
El Palacio donde se edifica el Monasterio pertenecía a Alonso Gutierrez, contador de Castilla. El traslado de la Custodia se realizó el 8 de diciembre de 1564. (Ibídem, p. 31).
173
AGP, Administración. Leg. 1413. Fundación y constitución de la Señora Doña Juana, Infanta de Castilla y Princesa de Portugal. 9 de agosto de 1572.
174
SÁNCHEZ HERNÁNDEZ, Mª L: Op. Cit, p. 32. Podemos resumir las cláusulas básicas de la
fundación en: Obediencia a la Primera Regla de Santa Clara y la sujeción de la comunidad al general de la Orden de San Francisco; se establecía la separación radical entre los capellanes del monasterio y la comunidad; se incluían diferentes disposiciones sobre la custodia de las reliquias y objetos de la capilla; la revisión de la vida monástica estaba a cargo de los priores de San Jerónimo, Nuestra Señora de Atocha y San Felipe el Real, que se reúnen con el capellán mayor y el confesor; se dejaba en manos del patrono el nombramiento de una dignidad eclesiástica para examinar el modo de vida de los capellanes; finalmente se establecía la prohibición de modificar la escritura inicial. (Ibídem, p. 34).
175
ÁLVAREZ SOLAR-QUINTES, N: Reales Cédulas de Felipe II y adiciones de Felipe III en la escritura fundacional del Monasterio de las Descalzas de Madrid (1556-1601). Madrid, 1962. Este documento nos proporciona la base para el estudio del presente apartado.
176
83 Nombre Años
Sor Juan del Espíritu Santo177 1674-1693
Sor Juana María del Santísimo Sacramento178 1694-1706
Sor Ana Maria de la Cruz179 1706-1711
Sor Melchora Maria de Jesús180 1711-1718
Sor Juana Maria de la Cruz181 1718-1721
Sor Isabel de Jesús182 1721-1730
Sor Maria de San José183 1730-1742
Tras estos breves apuntes sobre la fundación y la comunidad de religiosas, se continúa con el estudio de la Capilla Musical por medio de las normas por las que se regían sus miembros, al tiempo que se conocerá quienes fueron los compañeros de Piquer. De esta manera se conocerán cuáles eran sus obligaciones como capellán, la manera en que logró a la concesión del beneficio, y se tendrá la oportunidad de conocer la colaboración de los miembros de la Fundación Real en el desarrollo del Monte de Piedad.