PRODUCTOS DE MOLINERÍA Y DE CONCENTRADOS
B. Factores de mercado
a. Tamaño de la demanda
Cuando se analiza la demanda local para la cadena de logística, esta presenta ciertas singularidades, derivadas de la variedad de servicios que ofrece. Por otra parte, la cadena de logística se encuentra estrechamente relacionada, por definición, con los diferentes medios de transporte (la logística en esencia se trata de mover mercancías) que son requeridos para la movilización de las cargas. A esto se le suma el agenciamiento, que se debe realizar ante las diferentes entidades u organizaciones públicas y privadas para poder llegar a los destinos requeridos.
Estas condiciones y niveles de especialización de la cadena, permiten dinamizar otros sectores económicos y el desarrollo económico en general de la región. La información disponible presenta diversas partidas arancelarias, situación que la hace voluminosa en el sentido del número de registros e implica, para este tipo de análisis, ir a las cifras gruesas de movilización de carga (tabla 16). Así, se puede obtener un panorama general, con el fin de comparar con las tendencias mundiales y las mejores prácticas a nivel mundial.
Tabla 16. Volumen de carga en los principales puertos del Caribe colombiano
Fuente: Elaboración equipo investigador (Datos: DIAN)
Actualmente, las cifras muestran que Cartagena se ha especializado en el manejo de carga de contenedores. Esta ciudad, mueve cerca del 60 % del total de contenedores de carga exterior que se mueven en todo el país.
Barranquilla por su parte, sobresale y presenta un especial potencial de desarrollo en la diversidad de modalidades de carga marítima (contenedores, granel sólido, granel líquido, carga general). También tiene un importante movimiento y potencial de carga aérea comparativamente con sus ciudades vecinas de Santa Marta y Cartagena. Esto potencializa las perspectivas de desarrollo en cuanto a intermodalidad.
Por su parte, Santa Marta presenta importantes volúmenes de carga marítima, sin embargo, es importante tener en cuenta que la mayor parte de esta se trata de minerales a granel como el carbón, lo cual ofrece mucha menor capacidad y potencialidad de valor agregado comparativamente con las actividades portuarias y de transporte diversificadas con tipos de cargas también diversos. En suma, Barranquilla presenta un especial potencial para agregar valor a las actividades logísticas comparativamente con Cartagena y Santa Marta, lo cual se convierte en uno de los argumentos más claros para potenciarla como nodo o polo regional de logística.
b. Crecimiento del mercado local
La Dirección de Impuestos y Aduana Nacional (DIAN), a partir de los datos derivados de su función aduanera, ha establecido un crecimiento aproximado del 7,6% anual en el volumen de carga internacional en Barranquilla (2010-2011) y del 13,4% para el total nacional. Estas cifras no se alejan mucho de los datos de años anteriores, es decir, el flujo de cargas internacionales, o sea de cargas de importación y exportación desde y hacia Colombia, ha venido incrementándose de manera consistente y sostenida en los últimos años. La tabla 17 presenta una proyección de la demanda de carga internacional para los próximos años.
Tabla 17. Demanda de carga internacional proyectada en Barranquilla
Fuente: Elaboración equipo investigador (Datos: DIAN)
Las estimaciones y proyecciones reflejan el potencial de mercado de forma clara. En este sentido, toda intención de desarrollo del cluster logístico está más que justificado en términos de mercado. Es decir, los servicios logísticos están creciendo y se prevé que lo sigan haciendo.
Adicionalmente a las proyecciones estrictamente matemáticas, no sobra recordar, que recientemente Colombia ha ratificado y consolidado los tratados de libre comercio con Estado Unidos y con Corea. Estos procesos implican gruesos desarrollos y crecimiento en diversos renglones de la actividad económica en general, como la industria, el sector financiero y por supuesto la logística. Dentro de la actividad logística, aumentarán los flujos de carga, de agenciamiento, de transporte en las diferentes modalidades, de gestión de la cadena logística como un todo y en general de todos los servicios que actualmente se ofrecen sin perjuicio de la generación de nuevas modalidades de atención.
En suma, la tendencia del mercado de los servicios logísticos es evidentemente creciente. Barranquilla como nodo regional de logística, ofrece importantes condiciones que la hacen muy atractiva ante esta perspectiva.
c. Fragmentación del mercado local
Las actividades de la cadena logística son numerosas. En esta industria se ha percibido una alta fragmentación del mercado, caracterizado por un amplio y disperso grupo de oferentes de los diferentes servicios dentro de la cadena logística. En este sentido, algunas de las empresas sobresalen o dominan algún proceso o etapa puntual dentro de la cadena, pero nunca un sólo actor o unos pocos actores dominan toda la cadena.
Por otra parte, algunas instancias específicas dentro de la cadena como la generación de demasiados tramites y la existencia de entidades asociadas a dichos trámites, genera a los exportadores e importadores una serie de traumatismos, requisitos, trámites, gestiones, coordinaciones que muchas veces parecieran innecesarios o excesivamente complicados. Lo más grave o incómodo del caso, consiste en los sobrecostos que esto genera, obviamente en cuanto a lo financiero, pero también en cuanto a tiempo y fluidez de los procesos.
Así, los costos evidentes como las tarifas, los fletes, los almacenamientos, entre otros, se suman a los nuevos costos estrictamente burocráticos (trámites, licencias, permisos, inspecciones, etc.), además de los costos impositivos. En últimas, este conjunto de requisitos y costos, llegan a tener tanto peso en los procesos logísticos de importación y exportación, que muchas mercancías terminan estropeándose (cuando son perecederas) o retrasándose notablemente. Esto genera incumplimientos con los clientes y en general restringe las actividades productivas y comerciales que se suponen son más esenciales que los movimientos de sí mismas.
En el amplio espectro de actividades logísticas, se encuentran algunas empresas con niveles de especialización en los temas de agenciamiento u operación de la cadena. Esto da como resultado el establecimiento de una suerte de redes de contactos informarles o implícitos que permiten el diligenciamiento de las cargas en diferentes instancias, sin que el clúster logístico como tal este necesariamente configurado. Pareciera una suerte de clúster empírico (por llamarlo de alguna manera) formado a fuerza de las necesidades que el mercado va imponiendo y de la lógica de los negocios, procesos y actividades logísticas en general, que requieren alta coordinación por definición.
Ahora bien, desde el punto de vista de los empresarios, cuyas opiniones fueron recogidas en los talleres de participación, la competitividad de la cadena está regida básicamente por el precio y la calidad del servicio, así como de la capacidad de las empresas para atender a sus clientes. Por otra parte, el poder de negociación de los oferentes de servicios logísticos se encuentra estrechamente relacionado con el tamaño de las empresas. En un mercado fragmentado, donde se encuentran actores grandes,
medianos y pequeños, esto propicia un escenario de descoordinación en términos de estas capacidades negociadoras.
Finalmente, uno de los principales problemas asociados a la cadena, está relacionado con el transporte terrestre desde el interior hacía los puertos. Esta situación genera altos traumatismos por los tiempos de desplazamiento y las condiciones adversas que se presentan en las diferentes vías del orden nacional y departamental. Esto se traduce en deficientes indicadores de tiempos de entrega y sobrecostos, entre otras consecuencias.