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Fatiga muscular

In document fisiologia (página 43-45)

FATIGA MUSCULAR.

Todos hemos experimentado la fatiga después de realizar esfuerzos físicos durante un tiempo determinado este fenómeno es muy variado de persona a persona dependien- do de cuanta costumbre tengamos al ejercicio.

La fatiga se experimenta por la falta de flujo sanguíneo a través del músculo disminuyen- do su contracción, la falta de buena nutrición y sobre todo por el poco oxigeno que el músculo capta durante el trabajo o deporte disminuyendo la capacidad respiratoria y cardiaca haciendo disminuir la potencia con la que se contaba al inicio del movimiento. Si hablamos de la fatiga durante el ejercicio determinamos que las sensaciones varían según la actividad deportiva que realicemos como por ejemplo la fatiga no será la mis- ma en carreras de 400 metros que en una maratón en donde el esfuerzo muscular resulta ser agotador.

Normalmente usamos el termino fatiga para decir que estamos cansados y que ya no podemos continuar necesitamos parar. La mayoría de los esfuerzos para describir las causas y los puntos subyacentes de la fatiga se centran en:

1. los sistemas energéticos (ATP-PC o fosfocreatina, glucólisis y oxidación). 2. la acumulación de deshechos metabólicos.

3. el sistema nervioso y

4. la insuficiencia del mecanismo contráctil de las fibras.

Ninguno de los factores anteriores puede por si solo explicar que es el causante de la fatiga. Por ejemplo, aunque la falta de energía disponible puede reducir la capacidad de los músculos para generar fuerza, los sistemas energéticos no son totalmente respon- sables de todas las formas de fatiga. La sensación de cansancio que se experimenta con frecuencia al final de la jornada de trabajo tiene poco que ver con la disponibilidad de ATP. La fatiga puede ser también el resultado de la alteración de la homeostasis de- bido a la tensión ambiental. Como actúa el ATP y el PC como sistemas energéticos para nosotros digamos “estoy agotado” “siento que ya no tengo fuerza” bueno veámoslo a continuación.

La fosfocreatina (PC) se usa bajo condiciones anaeróbicas para reconstruir el ATP alta- mente energético conforme se va usando, manteniendo así las reservas de ATP del cuer- po. Generalmente durante la ejecución de contracciones máximas repetidas, la fatiga coincide con el agotamiento de la PC. Aunque el ATP es directamente responsable de la energía usada durante tales actividades, se agota con menos rapidez que la PC durante el esfuerzo muscular porque el ATP está siendo producido mediante otros sistemas.

Pero cuando la PC se agota, la capacidad del cuerpo para reponer con rapidez el ATP gastado queda seriamente dificultada. El uso de ATP continúa, pero el sistema ATP-PC no

tiene la misma capacidad de reponerlo. Por lo tanto, los niveles de ATP también disminu- yen. Cuando se llega al agotamiento, el ATP y la PC pueden haberse agotado.

Para retrasar la aparición de la fatiga, el deportista debe controlar la intensidad del esfuerzo mediante un ritmo adecuado para asegurar que la PC y también el ATP no se agoten prematuramente. Si el ritmo inicial es demasiado rápido el ATP y la PC disponi- bles disminuirán rápidamente, produciendo una fatiga prematura y la incapacidad para mantener el ritmo en las fases finales de la prueba. El entrenamiento y la experiencia per- miten al deportista juzgar cuál es el ritmo para la mejor utilización del ATP y de la PC para toda la duración de la prueba. La mayor parte de las personas creen que los produc- tos metabólicos de desecho producen el agotamiento cuando en realidad no es así, la expresión de la mayoría de atletas es “tengo mucho acido en los muslos, por eso ya no aguanto”, siendo una mala interpretación del estado de fatiga ya que se enfocan en una sola región muscular y al decir acido se refieren al acido láctico que solo se acumu- la dentro de las fibras musculares durante la realización de esfuerzos breves e intensos. Pongamos como ejemplo un corredor de maratón quien puede tener niveles de ácido láctico casi iguales a los de reposo al final de una carrera, a pesar de su agotamiento. Entonces su fatiga es provocada por un aporte inadecuado de energía y no por un ex- ceso de ácido láctico.

Veamos otros ejemplos, los sprints al correr, en el ciclismo y en la natación producen todos ellos grandes acumulaciones de ácido láctico. Pero a la presencia por si de ácido láctico no se debe atribuir la responsabilidad de la sensación de fatiga. Cuando no es eliminado, el ácido láctico se disocia, convirtiéndose en lactato y produciendo con ello una acumulación de iones de hidrogeno los cuales ocasionan la acidificación muscu- lar, creando una condición conocida como acidosis beneficiosa para las actividades de corta duración. Es decir no hay nada en contra, solo se atribuye un mal manejo de energía a través de la musculatura en donde podría influir que bajo determinadas cir- cunstancias la fatiga puede ser el resultado de una incapacidad para activar las fibras musculares, una función del sistema nervioso. En la transmisión nerviosa y conexión neu- rona-músculo la fatiga puede ocurrir en la placa motora, impidiendo la transmisión del impulso nervioso a la membrana de las fibras musculares, esto puedo suponer la interven- ción de que el Sistema Nervioso Central puede ocasionar la fatiga, quizá como un me- canismo de protección para luego ser reanimado por medio del descanso y ser estimu- lado para poder continuar.

Causas típicas de fatiga

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