Perdón al mariscal García López de Ayala y su hijo don Fernando por los delitos cometidos contra la ciudad de Orduña.
A.G.S. R.G.S. 1480-II, Fol. 41.
1 folio. Letra cortesana. Buena conservación.
El mariscal don Garçia Lopes de Ayala/ e don Fernando, su fijo./ Perdon general/ para ellos e para/ sus parientes e/ amigos e valedores/ e sus onbres e criados./
Don Fernando e doña Ysabel, por la graçia de Dios rey e reyna de Castilla, de Leon, d’Aragon,/ de Seçilia, de Toledo, de Valençia, de Galisia, de Mallor- cas, de Seuilla, de Çerdena, de Cordo/ba, de Corçega, de Murçia, de Jaen, de los Algarbes, de Algezira, de Gibraltar, conde y/ condesa de Barçelona, señores de Viscaya y de Molina, duques de Atenas e de Ne/opatria, condes de Rosellon e de Çerdania, marqueses de Oristan e de Goçiano, por/ quanto por virtud de çiertas cartas y prouisiones y merçedes que vos, el mariscal don Garçi Lopes/ de Ayala, e don Ferrando, vuestro fijo, teniades de la çibdat de Orduña, obistes de tomar/ çierta posesion de la çibdat de Orduña e faser sobre ello çiertos avtos, sobre lo qual/ entre vos, el dicho mariscal, e don Ferrando, vuestro fijo, y vuestros parientes, amigos e valedo/res e vuestros criados e los suyos e los vesinos y moradores de la dicha çibdat de Ordu/ña obo algunos ruydos e
escandalos e muertes e feridas de onbres e quemas e robos e/ tomas y otros males y daños registiendo la dicha posesyon; e despues vos, los/ dichos mariscal y don Hernando dexastes el derecho que a la dicha çibdat e a la po/sesion della teniades e renunçiastes todo en nos e en la corona e patrimo- nio real/ de nuestros reynos. E vos temeys e reçelays que sera proçedido con- tra vos y contra/ los dichos vuestros onbres e criados e contra vuestros parientes, amigos e valedores por/ cavsa de las dichas muertes, robor (sic), quemas y otros males e daños que asi fueron fechos/ e cometidos, e nos suplicastes e pedistes por merçet que vos diesemos nuestra carta de/ perdon y remision en la dicha razon.
Y nos, por faser bien y merçed a vos, el dicho/ mariscal y a los dichos vues- tros onbres y criados e amigos e parientes y valedores/ que en lo sobredicho vos faboreçieron, e porque a los reyes e prinçipes pertenesçe/ vsar de cle- mençia e piedat con sus subditos e naturales, touimoslo por/ bien e por la pre- sente, de nuestro propio motuo e çierta çiençia e poderio real/ absuluto de que en esta parte queremos vsar e vsamos como rey y reyna e/ señores natu- rales, perdonamos e remitimos a vos, el dicho mariscal don Garçia de A/yala e don Ferrando, vuestro fijo, y a los dichos vuestros parientes, amigos, valedores e a vuestros/ onbres y criados e suyos todas e qualesquier muertes, quemas, robos, quebrantamientos de/ caminos, feridas e otros males y daños por voso- tros y por ellos y por cada vno/ de vos y dellos fechos, cometidos en qualquier manera a cavsa de las cosas con/teçidas en la dicha çibdat sobre la posesion y defension della, avnque los// (Fol.1vº) tales crimines e delitos sean e ayan seydo en nuestro deseruiçio en qual/ manera e contra el vien e procumun de la dicha çibdat y contra los vesinos/ y moradores della, e avnque los dichos delitos sean tales e de tal cali/dat de que en esta nuestra carta deba ser fecha espresa e espeçial minçion; y vos res/tituymos en vuestra buena fama yn yntregun segund que lo estabades/ y estaban antes y al tienpo que fisiesen y fisiesedes y cometiesedes los/ dichos delitos. E es nuestra merçet que por ellos nin por alguno dellos non sea/ proçedido contra vos ni contra ellos ni con- tra alguno dellos,/ çeuil ni criminalmente, a pedimiento de parte ni de nuestro/ procurador fiscal e promutor de nuestra justiçia ni en/ otra manera alguna, con tanto que los ynclusos en este/ perdon sean obligados de restituyr lo que se allare/ en pie que tienen injustamente tomado, aviendo parte sufiçiente/ que lo demande.
E por esta nuestra carta mandamos al nuestro justiçia mayor/ e a los del nuestro Consejo e oydores de la nuestra Abdiençia, alcaldes e alguasiles,/ de la nuestra Casa e Corte e Chançelleria e a los corregidores, asistente o asis/tentes, alcaldes, alguasiles, merinos e otras justiçias y ofiçiales qua- les/quier de todas las çibdades e villas e lugares de los nuestros reynos e seño/rios e a cada vno dellos que esta nuestra (sic) de perdon e todo lo en ella contenido/ e cada cosa e parte dello guarden y cunplan y fagan guardar y
cunplyr/ en todo e por todo, segund que en ella se contiene; e guardandola e/ cunpliendola, non proçedan contra vos, los dichos mariscal y don Ferrando,/ vuestro fijo, e contra los dichos vuestros parientes e amigos e valedores nin/ contra vuestros onbres e criados y suyos nin contra alguno de vos ni dellos/ por cabssa e razon de las cosas acaesçidas en la dicha çibdat,/ despues que vos tentastes de tomar la posesion della, ni por cavsa de las/ dichas muertes e robos e quemas e ruydos y escandalos e feridas que so/bre ello se an recreçido a pedimiento de parte ni de su ofiçio ni de nuestro pro/curador fiscal nin en otra manera alguna; e contra el tenor y forma des/ta dicha nuestra carta de perdon, contra cossa alguna nin parte della non vades/ nin pasedes nin consyntades yr nin pasar en tienpo alguno nin por alguna/ manera; e los vnos ni los otros non fagades nin fagan ende al por/ alguna manera, so pena de la nuestra merçet e de dies mill maravedis para la/ nuestra camara.
E demas, mandamos al ome que esta nuestra carta (tachado: me) mostra- re/ que vos enplase que parescades ante nos en la nuestra Corte, doquiera que/ nos seamos, del dia que vos enplasare fasta quinse dias primeros/ siguientes, so la dicha pena, so la qual, mandamos a qualquier/ escribano publico que para esto fuere llamado que de ende al que os la mos/trare testi- monio signado con su signo porque nos sepamos como/ se cunple nuestro mandado.
Dada en la muy noble çivdat de Toledo,/ a honse dias de febrero, año del naçimiento del Nuestro Señor Ihesu Christo de/ mill y quatroçientos y ochenta años.
Yo, el rey. Yo, la reyna./
Yo, Ferrand Aluares de Toledo, secretario del rey e de la/ reyna, nuestros señores, la fise escriuir por su mandado./
E en las espaldas, escripto de su mano del doctor de/ Talauera que desia: Acordada, e señadada de su señal./