2. Prudencio de Pereda y Windmills in Brooklyn
2.2. Escritos
2.2.2. Novelas
2.2.2.2. Fiesta: A Novel of Modern Spain (1953)
Si All the Girls We Loved ayuda a comprender Windmills in Brooklyn por su estructura, Fiesta resulta igualmente imprescindible en lo que respecta a su contenido,
por tratar sobre elmodo de asumir su identidad un norteamericano de familia española, y uno de los rasgos más destacados de la novela de 1960, como es el uso del español, aspectos ambos que nos hablan de una decidia vuelta a los motivos españoles que había estado cultivando durante la década de los treinta.
Fiesta apreció en la editorial neoyorquina, A. A. Wyn Inc. en 1953 con la
dedicatoria ―For Marjorie, again,/ and for Lyman Richard Bradley‖35
e iba encabezada por una traducción del proverbio XLVI de Campos de Castilla de Antonio Machado
Last night, I dreamed I heard God Shouting: Be quick! Awake, to me. Then, it was God who slept, and I Was calling: Wake up! to him. Wake up!
(Anoche soñé que oía a Dios, gritándome: ¡Alerta! Luego era Dios quien dormía y yo gritaba: !Despierta!...)36
Es probable que la novela estuviera ya escrita desde antes con el título A Man on
the Cross, título que aparece registrado, en los archivos de Farrar, Strauss and Giroux en
una serie de cartas datadas en torno a 1948, por lo que es posible que dicha editorial, donde ya había publicado All the Girls We Loved, como vimos, bajo el sello Berkley, fuera la primera opción del autor. Con ese título y fechada en 1950 aparece, aunque presentada como no publicada aún, en (warfel 118) que presenta un resumen de su contenido que coincide plenamente con el de la novela que conocemos:
A Man on the Cross (1950), with its scene in Spain, marks a return to two of the earliest
and most forceful influences in Mr. de Pereda‘s life: Spain and Catholicism. ―I think I have
35 La dedicatoria a Lyman Richard Bradley presenta un interés especial. Se trata de un profesor de la Universidad de Nueva York que llegó a convertirse en 1942 en Director del Departamento de Alemán y fue miembro de diversas organizaciones de izquierda y señaladamente el ―Joint Anti-Fascist Refugee Committee‖, que se dedicaba a prestar ayuda a refugiados de la Guerra Civil Española. En 1943, la organización fue declarada subversiva y en 1947 se le ordenó entregar sus documentos a la Un-American Activities Committee of the U.S. House of Representatives (HUAC). Al negarse, sus dirigentes incurrieron en el delito de ―contempt of Congress‖ y en 1948 fueron enviados a prisión. Bradley perdió su puesto en la Universidad, pero, tras su puesta en libertad en 1950, reclamó su restitución y el abono de su salario, que fueron denegados. Después demandó a la Universidad en 1952 y tras perder el juicio en 1953, volvió a perder la apelación en 1954. La dedicatoria de Pereda, por tanto, se sitúa en el momento del juicio contra la Universidad de Nueva York y ha de interpretarse como un gesto de apoyo solidario con un personaje a quien debía conocer de su época en la Universidad y, sobre todo, de actividades antifascistas relacionadas con la Guerra Civil Española. Para más información sobre el caso véase la nota biográfica incluida en la página de los Archivos de la NYU dedicada al caso:
http://dlib.nyu.edu/findingaids/html/archives/bradley.html. Por lo que respecta a ―Marjorie‖ podría tratarse de Marjorie Kellog, que preparaba, al parecer, una obra de teatro sobre un texto de De Pereda, y que, de hecho, había sido periodista en España durante la Guerra Civil, pero también de una Marjorie Chodorov que fue integrante del mismo Comité al que perteneció Bradley y que, como él, acabó siendo enviada a prisión.
36 La traducción, probablemente obra del autor, aparece igualmente citada en The Dark Swallows, (New York: Alfred A. Knopf, 1967) novela ambientada en la Guerra Civil Española de la novelista norteamericana Helen Griffiths.
a new tolerance now,‖ he has said, ―and I have tried to make an objective picture of what it means for a Catholic to try to be a Christian in fascist Spain.‖ The story deals with the Passion Play in a small pueblo, and how the ―new order‖ has affected the simplicity and truth of what should be nothing more than a humble peasant offering. (American Novelists
of Today, 118)
No obstante, ese mismo año, De Pereda dio a la novela un nuevo título que era todavía distinto del definitivo, The Unshared Man, con el que debió ser enviada de nuevo a Farrar, Strauss and Giroux a juzgar por los registros de esta editorial, y que es el que figura aún en el manuscrito que se conserva en la Universidad de Texas. Aunque
The Unshared Man resume mejor, como se verá, el sentido de la obra, es posible que la
orientación más netamente comercial de A. A. Wyn obligara al autor a poner a la novela el título por el que la conocemos (y que como reclamo funcionaba sin duda mucho mejor), tal vez pensando de antemano en la publicación de la versión reducida que apareció ese mismo año en la colección popular ―Ace Star‖, con la que la editorial en cuestión, que hasta entonces se había dedicado a la edición de tiras cómicas, acababa de adentrarse en el terreno de la publicación de libros37. Si ocurrió así, el cambio no debió importar demasiado a Pereda habida cuenta de la deuda que muestra la obra con respecto a For Whom the Bell Tolls, pues hay que recordar que Fiesta fue el título que
The Sun Also Rises llevó en la primera edición publicada en el Reino Unido y en las
traducciones al alemán, italiano, checo y, por supuesto, al español. A ese respecto tampoco deja de llamar la atención que el título inicial de For Whom the Bell Tolls fuera
The Undiscovered Country.
Pereda afirmó de ella que era la única novela que había escrito, puesto que tanto
All the Girls We Loved como Windmills in Brooklyn no eran sino una serie de relatos
enlazados en una estructura novelesca. Sin embargo, también en el origen de esta novela está la labor de Pereda como autor de cuentos, pues entre los papeles del autor conservados en la Universidad de Texas, se conserva el manuscrito de un relato, ―The Man Who Wouldn't Play Christ‖, que debió servir, junto con el contenido de otro titulado "The Assassin" (que había sido públicado en 1936) como punto de partida para
37 El carácter más popular de la edición reducida de Ace Star se deja ver no sólo en el dramatismo de la cubierta (véanse apéndices), sino también en la página publicitaria que antecede a la portada y en laque se selecciona un episodio, el de la frustración de la pareja Heráclito-Rora, que, aunque secundario en la trama de la novela, debió parecer a la editorial especialmente atractivo para los lectores potenciales de la colección. Allí, bajo el título ―MARRIAGE ON THE ROCKS-SPANISH STYLE!‖ encontramos dos citas de la novela, la primera de las cuales parece haber sido seleccionada para atraer inmediatamente la atención del lector: ―Nine years and months that he hasn‘t made love to me; that he hasn‘t entered me, touched me, loved me, loved me! Abuse me, hate me—he does that in its place‖ (140-1).
la composición de la novela38. Por otro lado, un asomo de la misma estructura que encontramos en All the Girls We Loved se puede percibir en los relatos de las vidas de distintos personajes que ocasionalmente encontramos en la novela, como la impotencia de Heráclito y el conflicto matrimonial con Rora, que coinciden en parte con los que relata Al Figueira en el último capítulo de la novela de 1948. Por último, la dependencia de la novela con respecto a los relatos del autor se pone igualmente de manifiesto en éstos en la ubicación de la acción en el triángulo Mozares-Campo-Villarcayo, en el que se habían incluido varios relatos de los años treinta.
La obra tuvo una recepción más que aceptable dentro y fuera de Estados Unidos, especialmente en los círculos culturales de la izquierda europea, tal como reconocía el autor en la biografía de Contemporary Authors: "There have been pleasant surprises like the way my big book, Fiesta, took off in the German Democratic Republic, the so- called East Germany. Previously, the book has sold best in its French translation, and the French Catholic critics had praised it well‖ (2004). Efectivamente, la obra fue adaptada por el compositor y director alemán Robert Hanell (1925-2009) y estrenada el 28 de mayo de 1974 en la ciudad de Weimar. Antes, como señala el propio autor, había sido traducida al francés, alemán y finlandés39. La misma biografía menciona asimismo, aunque sin dar más datos, una emisión radiofónica y una adaptación para televisión.
Al pueblo de Mozares llega el neoyorquino Erostrato, ―Ros‖, Varona, licenciado del ejército (del que conserva como recuerdo una pistola) y recién salido de la experiencia de un divorcio traumático40. Ros, artista gráfico41 que trabaja en las ilustraciones para una versión infantil del Quijote, ya había hecho otra visita en 1933 y vuelve ahora a alojarse en casa de sus tíos Felipa y Benito. Ros llega a Mozares poco antes de una señalada fiesta local, una representación de la Pasión que se celebra, cada diez años, el 14 de octubre:
―They don‘t speak of it much,‖ his uncle said. ―It isn‘t spoken much of, until the year it
38 Algunos de los motivos más importantes de la novela, como la muerte ritual o el enfrentamiento del visitante norteamericano con el fascista español, estaban ya presentes además en los relatos ―A Little Child Shall‖ y ―The Spaniard‖.
39 Fiesta: romaani nykypäivien Espanjasta. Trad: Elvi Sinervo. Helsinki: Kansankulttuuri, 1960 ( el traductor era miembro del PC finlandés); Fiesta. Trad. Mario Canavaggia. Paris: B. Grasset, 1957; Fiesta
in Mozares. Roman. Berlin: Verlag Volk und Welt, 1968. Robert Hanell. Fiesta: Al Fresco für Musiktheater, frei nach einem Roman von Prudencio de Pereda. (Oper mit Jazz-Strukturen). Berlin:
Theater der Zeit, 1974.
40 Varona era probablemente el segundo apellido paterno y había aparecido ya en el relato ―The Way Death Comes‖.
comes up. Every ten years. Your papa never told you about it?‖ be asked. ―Although he wasn‘t here for one, only as a baby.‖ He said this last quickly, as if to excuse any lapse on his brother‘s part. ―It‘s a secret thing. It‘s treated like a secret thing. It stays quiet until the time for it, until the tenth year. Then it erupts, truly. As you‘ll see!‖ he said, laughing. «As you‘ll see!‖ (21)
Mientras llega el día de la fiesta, Ros recorre el pueblo con otro tío suyo, Bernabé que vive en el vecino pueblo de Campo, lo que permite al lector conocer a distintos personajes como Luciano, el joven que quiso salir del pueblo y estudiar y que ha quedado al frente de la fábrica de embutidos de la familia; Anastasio; el hombre más viejo del pueblo; Rora (hija de Bernabé) y su marido Heráclito, del vecino pueblo de Sobrepeña, herido de guerra e impotente, que trabaja en casa de Felipa y Benito. Ros conversa asimismo con la enfermera que cuida a sus tíos y, mientras se celebra una reunión para tratar de la fiesta en la plaza del pueblo, reconoce a Lota, a quien había conocido cuando tenía siete años en su anterior viaje y que ha quedado muda de terror por causa de la guerra. Mientras dura la reunión, la enfermera (que ha vivido en Cuba y fuma) se queja de la ironía de que el papel de Cristo sea interpretado por gente cuya conducta es cualquier cosa menos cristiana y que incluso alardeaban de irreligiosos antes de la guerra. Al día siguiente, Ros asiste a otra reunión y se da cuenta de que los jóvenes se están dejando crecer la barba para poder optar al papel de Cristo en la representación. De ellos son proclamados candidatos al papel: Tomás, Leandro, Luciano, Heráclito y Blas, "el Rojo" conocido por sus muestras de ateísmo durante la época de la República y que en ese momento se encuentra en prisión. Desde el momento en que empieza a organizarse la celebración de la fiesta, Ros es visto con suspicacia por los vecinos del pueblo, sobre todo después de explicarle a uno de ellos, Eusebio, que Jesús también fue un judío. Mientras, el personaje va notando los cambios que han experimentado los habitantes de Mozares desde su primera visita, antes de la Guerra Civil, y empieza a indagar en la historia de cada uno de ellos durante ese período. Blas está en la cárcel por haber sido miliciano durante la guerra. Leandro, falangista y héroe de guerra, intimida cuanto puede a los habitantes del pueblo. La guerra también ha marcado a Heráclito en su matrimonio. Todos ellos tienen, por tanto, un interés especial en representar el papel de Cristo. También lo tiene el único que, por su edad, no parece directamente afectado por la guerra, Tomás, "the one who will be Christ. Because he is Christ. There aren‘t many of us like that" (61), conocido además como "el pequeño matador" ("little bullfighter"). Cuando Lota, a quien Tomás pretende, lleva a Ros a conocer la familia de éste, aquel apenas puede reconocer en la anciana que le presenta a
Raimunda, la madre de Tomás, envejecida tras la muerte (causada por un buey enfurecido) de su marido, con quien, nos dice el narrador, había alcanzado la máxima felicidad, y que desde entonces, tiene la convicción de que debe dedicar su vida a expiar su pecado junto con sus hijos, especialmente Tomás. Según va pasando el tiempo, los candidatos empiezan poco a poco a dejar de serlo. El primero de ellos, Blas, es fusilado, se dice en el pueblo, durante otra fiesta, el ―Día de la Raza‖ (12 de octubre). También muere Benito, el tío de Ros, y finalmente, poco antes de la fiesta, Micaela, la madre de Luciano. Ros recibe la visita de Tomás, quien le pide que interceda por él ante los que tienen que elegir a los candidatos para representar el papel de Jesucristo, pero también que lo defienda de otro de los candidatos, Leandro el falangista. Mientras, Ros asiste a la congregación del pueblo, que lleva las vestimentas a la iglesia y ayuda en la construcción de la cruz. En uno de los paseos que da por el pueblo mientras se prepara la fiesta, se encuentra con Heráclito, quien lo invita a comer a su casa, mientras él va a avisar a sus familiares para que no le esperen. Ambos se separan y, al entrar Ros en la casa de Heráclito, se encuentra allí con su mujer, Rora, quien le habla del infierno de su convivencia con su marido debido a su infertilidad y le advierte que todo ha sido un plan de su marido para atacarlo. Finalmente, Heráclito aparece y golpea a Ros hasta que Rora, amenazándole con un cuchillo, lo obliga a marcharse. Sin embargo, Heráclito vuelve después a visitar a Ros para explicarle su reacción y le comunica, además, que finalmente el papel de Cristo ha sido otorgado a Tomás, quien visita la casa para decírselo a Lota y a Ros. Este último se encuentra a la enfermera, Candelas, fregando los platos y tras una breve conversación ambos descubren su mutua atracción mientras el pueblo entero está esperando que, como parte de la fiesta, acaben consumándola tarde o temprano.
La elección de Tomás acrecienta el resentimiento de Leandro, indignado por que Cristo sea interpretado por un niño débil como Tomás. Por eso recurre a la Falange en la persona de Macías, el Secretario Local de Villarcayo, como antes lo había hecho para asegurarse de que Blas fuera fusilado antes de la fiesta, consiguiendo ahora que Tomás sea requerido para una misión militar fuera de Mozares. De camino a Villarcayo, Ros se encuentra con Leandro que está pegándole a Tomás y que le revela que no es por la elección de Tomás por la que se encuentra allí, sino porque en realidad Blas no había sido fusilado, sino que se había escapado y, por esa razón, lo están buscando. Después de separarse de él, lo encuentran de nuevo encañonando a Blas. Después de un tiroteo, Ros mata con su pistola a Leandro, pero éste hiere a Tomás, que es curado poco después
en casa de Blas por la madre de éste, quien sugiere a su hijo que se esconda en la iglesia, en la cripta donde van a enterrar a Micaela. De vuelta en casa, Ros pasa finalmente la noche con Candelas.
Al día siguiente, comienza por fin la fiesta. Felipa, la tía de Ros, le dice que ha encontrado la pistola y después la hace desaparecer en el ataúd de Micaela. Ya en la iglesia y decidido a participar en la fiesta, Ros se pone un disfraz, sin saber que le corresponde el papel de sayón y que con él ha de azotar a Tomás. Poco antes del comienzo de la representación, Candelas se acerca a él y le dice que tiene que marcharse. Mientras se debate entre abandonar la representación o irse con Candelas, Ros escucha de boca del cura la historia de la celebración en la que está participando. Se trata de una tradición que arranca de una epidemia ocurrida siglos atrás atrás, de la que, atendiendo a sus ruegos, Dios libró a los habitantes de Mozares, quienes, sin embargo, se negaron a permitir que nadie entrara en el pueblo, prohibición que sólo incumplió un hombre, Pantaleón Varona y Rotundo, (apellido que llama inmediatamente la atención de Ros), a quien se le llega a conocer como ―el hombre partido‖ y a quien le niegan la sepultura en el pueblo los habitantes de Mozares. Éstos consideran que tienen con Dios un pacto por el que comparten todo con Él, lo bueno y lo malo, pero no con los demás y, la fiesta no es más que un recordatorio de esa particular relación. Después de esta explicación, la fiesta se traslada a la plaza, donde los habitantes del pueblo, aun en los papeles que representan, confiesan sus pecados ante la vista de una corona de espinas que finalmente es clavada sobre la frente de Tomás, que, además, es azotado por Luciano y Heráclito, a quien Ros trata de impedírselo. Después, Tomás toma sobre sí la cruz y empieza a andar mientras Luciano y Heráclito lo azotan, hasta que Ros decide ayudarle a seguir, protegiéndolo de los otros dos y animando al muchacho a dejarlo. Sin embargo, una vez terminado el trayecto, Tomás es atado a la cruz y allí muere.
Fiesta pretende ser, tal como se indica en el subtítulo (―a novel of modern Spain‖)
una novela sobre España, y no sólo por la ubicación de la acción, sino también por el importante componente simbólico que presenta el texto, sobre el que se articula una singular meditación sobre la naturaleza y el destino de España. En el origen de esta singularidad y frente a obras similares de otros autores norteamericanos están la ascendencia española del autor y la especial relación que éste mantuvo a lo largo de su vida con nuestro país. En ese sentido, la novela descansa claramente en la educación de Pereda en una familia de inmigrantes españoles de Nueva York, pero también en las
experiencias que el autor acumuló durante el viaje que hizo por España en 1933,