Principales exportadores a Japón de textiles para hogar por productos
FIG 29 – CUOTA DE LAS IMPORTACIONES DE ROPA DE BAÑO Y COCINA (2005)
En cuanto a las importaciones de ropa de baño y cocina China ocupa un 75,71% del mercado de importaciones. China ha tenido un incremento muy importante en el último año. Si agrupamos todos los países de la UE, su participación es del 9,40%, encontramos también a Corea con un 5,27 % y Vietnam con una cuota del 4,85 %.
Valor Cuota Valor Cuota Valor Cuota Valor Cuota Valor Cuota
TOTAL 2.776 100,00% 2.859 100,00% 2925 100,00% 2.841 100,00% 3.958 100,00% (UE) 307 11,06% 329 11,51% 380 12,99% 313 11,01% 372 9,40% China 1.830 65,92% 1.908 66,74% 1.934 66,12% 1.959 68,95% 2.997 75,71% Vietnam 107 3,85% 126 4,41% 180 6,15% 166 5,84% 192 4,85% Corea 214 7,71% 231 8,08% 142 4,85% 159 5,59% 209 5,27% Taiwán 92 3,31% 89 3,11% 58 1,98% 39 1,37% 10 0,25% India 68 2,45% 39 1,36% 17 0,58% 29 1,02% 23 0,57% España 0 0,00% 0,2 0,01% 0,5 0,02% 0 0,00% 0 0,00% Otros 466 16,79% 467 16,33% 426 14,56% 487 17,14% 529 13,36%
Fuente: Japan Tariff Association
2004 2005*
Cifras en Millones de Yenes, * Datos provisionales de 2005
2001 2002 2003 Corea 5% Vietnam 5% (UE) 10% China 76% Otros 4% (UE) China Vietnam Corea Otros
2. ANÁLISIS CUALITATIVO
2.1.Producción
Entre la oferta japonesa de productos textiles en general hay que destacar las siguientes grandes empresas: Sangetsu (de Nagoya), Aswan (de Osaka), Nishikawa (Tokyo y Osaka, ropa de cama), Blooming Nakanishi y Fujie Textile (ambas de Tokyo).
Entre los mayoristas y productores japoneses, es cada vez más usual, contratar la
producción, o en el caso de los segundos, deslocalizarla a países asiáticos para aprovechar los bajos costes laborales. En el proceso, estas empresas han conseguido tener capital en las empresas de fuera de Japón, aportando asistencia técnica a sus socios de negocio, y
trabajando para recortar costes. Los mayoristas de producción son empresas que no poseen sus propias instalaciones productivas sino que las externalizan y se encargan de la
distribución y de las funciones de marketing.
Las especiales características de la vivienda japonesa y en especial su reducido tamaño repercuten en el mobiliario y los complementos utilizados. Las casas tradicionales, que aún perduran en muchas zonas, utilizan materiales como la madera para las estructuras; paja y juncos para las esterillas de tatami del suelo y papel japonés para las puertas correderas. Las casas modernas, aunque son muy diferentes de las tradicionales, siguen manteniendo ciertas características como la sencillez y la limpieza. El tamaño de la vivienda suele depender de la proximidad al centro urbano y las casas en régimen de propiedad suelen ser más grandes que las alquiladas.
Las ventas de cortinas se ven claramente afectadas por el número de viviendas en construcción que a su vez dependen de la situación económica. Es necesario que el sector cree una demanda dentro del mercado de remodelación de hogares, para así aumentar las ventas. El mercado de cortinas está dividido al igual que el mercado de alfombras en dos categorías: las demandadas por los hogares y las destinadas a lugares públicos. Estas últimas deben cumplir ciertos requisitos de empleo de materiales ignífugos para su confección. La medida de la tela para fabricar cortinas suele ser un problema para los exportadores extranjeros. En Japón las ventanas son más pequeñas que las europeas por tanto la mayoría de los importadores piden anchos de 1,4 en vez de 2,8 metros y
estampados o dibujos pequeños.
Los materiales preferidos para cortinas son los materiales naturales como el algodón. El clima de Japón es muy húmedo y caluroso en verano, por tanto se prefieren cortinas más bien finas y ligeras que sean más frescas y ligeras para el calor y la humedad.
La fabricación casera de productos de textil hogar no es muy común, ya que es poco habitual que en una casa haya una máquina de coser.
No hay datos precisos sobre el tamaño del mercado doméstico de cortinas debido a que suelen confundirse los datos de cortinas ya confeccionadas y las cortinas hechas bajo pedido. Especialmente en el caso de las cortinas Europeas, es más común importar sólo el tejido y acabar su confección en Japón debido a que importar el tejido es más barato.
En lo que respecta a tejidos para tapicería, se observa que en el mercado del mueble tapizado (sillas y sofás) la tendencia es el diseño moderno y simple. Los tejidos son lisos, de colores naturales y claros, como blancos o beiges. Según la publicación especializada “Home Living World” los japoneses no ven la compra de muebles como una inversión sino como consumo, si se considerase una inversión habría más espacio para el mercado de tapicería,
Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Tokio 45
pues se adquirirían piezas de mobiliario para darle un uso a más largo plazo, se tapizarían cada cierto tiempo etc.
En Japón, para no manchar el mueble, se utiliza frecuentemente una cubierta hecha de tejido para sofás que se llama "multi-cover". Para el multi-cover se utilizan tejidos estampados y de colores vivos. Estos tejidos se utilizan también para el "futón".
Recientemente están teniendo muy buena aceptación las fundas para sofá elásticas, su uso es el mismo que los productos anteriores.
El mercado de alfombras también presenta características particulares. Es importante que posean una función antibacteriana, que sean de pelo más corto que en otros países, suaves al tacto y que no resbalen. Estos requisitos se desprenden del estilo de vida japonés. Los japoneses, en casa, no caminan sobre la alfombra con zapatos, sino que se descalzan al llegar y se sientan sobre ella para comer o relajarse. A veces incluso se duerme en el suelo. Los tamaños más frecuentes de las alfombras que encontramos en una casa japonesa son: Felpudo de entrada: 50 cm x 80 cm; 60 cm x 90 cm
Alfombrilla para la cocina: 50 cm x 120 cm; 50 cm x 180 cm; 50 cm x 240 cm Alfombras para un comedor: 220 cm x 240 cm
Alfombras para despachos: 133 cm x 190 cm; 140 cm x 200 cm Alfombrilla de baño: 40 cm x 75 cm; 50 cm x 80 cm
Los japoneses son más sensibles a los olores que los europeos. Especialmente en el caso de las alfombras, el olor a estireno no es recomendable en el mercado japonés.
Se espera que la demanda de alfombras pueda crecer en los próximos años ya que el concepto de vivienda japonesa está cambiando. El número de habitaciones cubiertas por tatami está disminuyendo dando paso al uso de la madera. La tendencia en lo que se refiere a diseño no variará, predominando los colores claros y pasteles. Sin embargo, cada vez son más populares los colores vivos y alegres entre el público más joven.
Entre los textiles para el hogar, la ropa de cama es el producto que refleja las particularidades de la vida japonesa con más intensidad. En la actualidad, con la
occidentalización de las costumbres, en Japón coexisten camas y futones (un colchón que se extiende sobre el suelo durante la noche y se guarda en un armario durante el día). Según estadísticas de marzo de 2004, la tasa de penetración de camas era del 60,5 % (de acuerdo con la encuesta sobre tendencias al consumo publicada por la Oficina de Gabinete). Las nuevas generaciones parece que se decantan por el uso de la cama al estilo occidental, aunque el reducido tamaño de las viviendas japonesas en los centros urbanos siempre jugará a favor del futón. Así, en las tiendas encontramos dos tipos de sábanas: unas para futones y otras para camas.
El material preferido por los japoneses para la ropa de cama es el algodón. Recientemente ha aparecido en el mercado la combinación de materiales poliéster – algodón, aunque su penetración en el mercado es bastante reducida.
La ropa de mesa en Japón también presenta peculiaridades. Las ventas de manteles lisos son superiores a las de los estampados. Los manteles con calados o bordados al estilo
europeo no son populares, ya que su demanda se centra en clientes que desean productos de calidad elevada. En Japón se prefieren las mesas rectangulares a las redondas, siendo la medida más común la que corresponde a una mesa para cuatro personas (130 cm x 170 cm).
Hay que tener en cuenta que la mayor parte de las mesas japonesas son bajas, para
sentarse en el suelo, de modo que el largo de los manteles, por ejemplo, debe ser adaptado a las mesas japonesas.
Un material muy popular es la fibra sintética que no se arruga y por tanto no necesita planchado. Asimismo, la ropa de mesa que se desee exportar a Japón debe llevar
obligatoriamente un proceso de producción especial que evite las manchas de comida u otros productos. Esta propiedad será tenida en cuenta a la hora de valorar la calidad del producto, siendo necesario que permanezca por lo menos después de 50 lavados. Además si el
producto está destinado a un lugar público debe estar fabricado con materiales ignífugos. Dentro de la categoría de textiles para el baño, el elemento principal son las toallas. Los principales requisitos que los japoneses demandan de una toalla son su capacidad de absorción y la suavidad al tacto. Suelen opinar que el tacto de las toallas europeas es relativamente duro, rígido, en referencia a sus gustos. En Japón las toallas suelen ser más delgadas y suaves. El material predominante es el algodón.
Hay que tener en cuenta que las toallas son un producto utilizado frecuentemente para regalo, pero que al mismo tiempo deben cumplir unos requisitos de funcionalidad al ser de uso diario. Respecto al tamaño hay que comentar que los productos que se pueden
encontrar en las tiendas son de tamaño reducido. Las toallas de baño más grandes suelen tener unas medidas de 70/80cm x 1,30 cm.
En Japón está muy extendido el uso de toallas de tocador de tamaño pequeño (20cm x 20 cm) y siempre cuadradas. Hay una gran variedad de diseños y todas las mujeres llevan una en su bolso. La función principal es la de secar el sudor de la cara en verano y de hacer las funciones de pañuelo. Algunos de estos productos llevan incorporada una función adicional antibacteriana.
Para los textiles de cocina no hay un estilo o material especial predominante en Japón. En lo que se refiere al tema sanitario, los productos antibacterianos son fundamentales. Los consumidores quieren la seguridad de que el producto podrá usarse durante una larga temporada, que el mismo resistirá a los lavados y no desteñirá.
2.2.
Obstáculos comerciales
Barreras arancelarias
El arancel aplicable a importaciones de productos textiles de hogar, difiere minuciosamente en función del tipo de producto y material usado. Los tipos empleados son aplicados
dependiendo de la clasificación HS (sistema armonizado) de cada producto. Habrá que añadir en su momento, al impuesto arancelario, un 5% correspondiente al impuesto por consumo en el momento de realizar la importación.
El gobierno de Japón viene aplicando reducciones en las tarifas aplicadas a varios productos textiles para el hogar, desde enero de 2000, basado en acuerdos con la organización mundial para el comercio (OMC).
El listado de aranceles se encuentra en el Anexo 3 de este estudio. Es conveniente que el exportador obtenga la información arancelaria más reciente a la hora de planificar
exportaciones a Japón, ya que estos suelen sufrir revisiones. En todo caso, el listado puede servir a priori para hacerse una idea de las barreras arancelarias. La información
Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Tokio 47
arancelaria ha sido obtenida del Market Access Database de la Comisión Europea http://mkaccdb.eu.int
Impuesto sobre ventas
Cualquier producto comercializado en Japón se haya sujeto al impuesto sobre las ventas, y que en la actualidad es de un 5%. Este impuesto se aplica a los productos vendidos en Japón, tanto para los fabricados en el país como para los importados. El impuesto es cargado por el mayorista al comerciante minorista que a su vez lo repercute sobre el consumidor final del producto.
Documentos de exportación
Para exportar a Japón son necesarios los siguientes documentos: - Factura comercial.
- Conocimiento de embarque o carta de porte aéreo. - Lista de embarque.
- Certificado de póliza de seguro, si es que el exportador es responsable de la misma. - Documentos bancarios.
- Certificado de origen, si se exige. Debe ser el original. La aduana japonesa no acepta la copia del certificado de origen.
La factura comercial debe redactarse en inglés o japonés y se deben remitir tantas copias como indique el importador, precisándose tan sólo un original para la aduana. No es necesario ningún
tipo de
legalización consular. En la factura deben incluirse, además de lainformación habitual, el país de origen, el número de paquetes, el peso neto y bruto, el número y fecha de pedido.
Se aconseja enviar por correo una copia de los documentos al importador o a su agente de aduanas, y una rápida negociación de los originales por el banco exportador.
La calidad de la comunicación, tanto oral como escrita, durante el proceso de recepción, producción y envío del pedido con el importador japonés es una de las claves del éxito o fracaso de la actividad de exportación a este país, debido a que los empresarios japoneses valoran en gran medida la seriedad del comportamiento de la empresa proveedora en todos las etapas de la relación comercial.
Etiquetado y embalaje
Household Goods Quality Labeling Law
(Ministerio de Economía, Comercio e Industria)
Los estándares de etiquetado para productos textiles para el hogar, están basados en la Household Goods Quality Labeling Law. Esta ley pretende estandarizar descripciones de producto y etiquetado para evitar ambigüedades y falsificaciones. Los productos textiles del hogar tienen que llevar etiquetas específicas según las especificaciones de esta ley, ya que los productos que no la lleven, no podrán ser vendidos. Un producto importado que está sujeto a una reglamentación de etiquetado obligatoria debe tener la etiqueta incorporada en el momento de su venta. Para ello hay diferentes formas de cumplir este requisito:
La etiqueta es preparada en Japón y enviada al país donde el producto es fabricado, para que se incorpore antes de la exportación a Japón, o bien
se envía información desde Japón sobre el tipo de etiquetado necesario y la etiqueta se fabrica e incorpora en el país de origen.
Tradicionalmente el importador o distribuidor es el responsable de añadir la etiqueta antes de poner el producto a la venta. Sin embargo, recientemente la etiqueta está siendo
incorporada previamente a la importación con el objetivo de facilitar los procedimientos. La etiqueta debe estar impresa en japonés y claramente visible. Las instrucciones de lavado deben ir en una etiqueta que quede incorporada al producto. En caso de violación de los requisitos de etiquetado la autoridad competente puede tomar medidas como la prohibición de la venta del producto o multas de hasta 200.000 yenes.