Poblamiento en el siglo XIX
El siglo XIX es un siglo de cambios bruscos en el sistema político americano. Se genera la guerra de independencia del imperio español y se presentan diversidad de conflictos entre las diversas regiones de la Gran Colombia generándose así una división de la misma en 1830. Estos cambios políticos no fueron ajenos a la provincia de Maracaibo que se vio afectada económica y demográficamente a causa de los mismos. De la misma manera que en épocas anteriores las ciudades de Maracaibo y Gibraltar tuvieron que soportar y reponerse a situaciones gravosas, en el siglo XIX no sólo estas ciudades tendrían que afrontar ese reto sino también muchas otras que a través del siglo XVIII y XIX crecieron como consecuencia del aprovechamiento económico de su territorio. En este siglo la relación geografía- economía y poblamiento adquiere dimensiones más claras, en la medida en que - como se verá- la afectación del primero de estos factores deja sin pie de fuerza a los otros.
En la presente parte del texto se hará mención del lugar que ocupa el Lago Maracaibo en esta región durante la primera mitad del siglo XIX (1800-1810) para proseguir después con el lugar que ocupaba el mismo en una época tan turbulenta como lo fue la guerra de independencia.
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Poblamiento en torno al Lago Maracaibo
El Lago Maracaibo fue uno de los ejes centrales en torno al cual se dio el poblamiento en Maracaibo. Los asentamientos poblacionales que surgieron tuvieron como fin aprovechar la riqueza del suelo con el propósito de obtener beneficios comerciales del mismo o simplemente subsistir en el día a día con lo que el terreno les brindaba. A finales del siglo XVIII e inicios del XIX se observan claramente esos dos fenómenos y un interés por incluir a ese conglomerado de personas que hacen uso del suelo para subsistir, dentro de la dinámica comercial incentivada por las rutas ofrecidas por el Lago. En otras palabras, se deseaba acabar con el poblamiento disperso que imperaba en la región en gran medida. Sobre ello:
En todas estas microrregiones sujetas a la influencia marabina se observa además un escaso poblamiento disperso: "...las pequeñas poblaciones sueltas y varias desparramadas por montañas, bosques y lagos desiertos, que ni pueden entrar en cuenta, ni es fácil reducirlas a número. [...] Los marabinos sienten la importancia de incentivar el poblamiento y mejorar la distribución geográfica de la población regional, especialmente en las áreas que bordean al Lago de Maracaibo y a las riberas de los ríos. (Cunill, 1987 p. 210)
El siguiente mapa de Maracaibo muestra en función de que productos se realizaba el poblamiento en determinadas áreas circundantes al Lago de Maracaibo.
73 Poblamiento Marabino en los años 1800 – 1830. Venezuela.
74 Ahora, con el fin de dar a conocer con más amplitud el poblamiento en esas regiones se hará un recorrido que muestre la distribución de la población total del Zulia (que permite ver como el Lago es el centro de toda la actividad comercial) que en esta época - a finales de la misma en 1811- abarcaba un total de 85000 habitantes incluidos los indios guajiros libres.
Ciudad de Maracaibo
No se puede entender el poblamiento que se dio en el hoy llamado Zulia en el siglo XIX si no se tiene presente la ciudad de Maracaibo. La ciudad de Maracaibo en el siglo XIX a diferencia de las épocas ya tratadas, es considerada como la ciudad económicamente más estable ocupando de tal manera el lugar que le correspondía a Gibraltar en tiempos anteriores. Gibraltar a diferencia de Maracaibo, dadas las condiciones geográficas del sector en donde se encontraba, no logró convertirse en un lugar suficientemente atractivo para los gibraltareños, que en lugar de decidir permanecer en su ciudad optaron por mudarse a Maracaibo que les ofrecía un ambiente menos hostil y más llevadero. Sobre ello:
En verdad, el puerto de Gibraltar había perdido gran parte de su importancia debido a la competencia marabina que aprovechando los ataques de indios y corsarios y la gran insalubridad ha logrado atraer en años anteriores a un sector importante de gibraltareños a residenciarse permanentemente en la ciudad de Maracaibo, sofocando la actividad de Gibraltar como puerto importante del sur-oriente del lago, habilitado para la exportación marítima, dejándolo como mero puerto secundario de trasbordo y colocando a los Andes venezolanos en situación de dependencia del comercio marabino. (Cunill, 1987, p. 210)
Respecto a la ciudad de Maracaibo -en el que se concentra el 66.6% del total de la población sin contar a los indios guajiros libres-, es pertinente ofrecer una descripción de la misma que refleje las condiciones que le permitieron constituirse en una de las principales ciudades del Lago Maracaibo:
75 El corazón de Maracaibo es un pequeño triángulo conformado por el muelle, la aduana
y el mercado. Maracaibo es puerto por encima de cualquier otra cosa. Nació para ser puerto cuando, a mediados del siglo XVI, los conquistadores españoles decidieron que necesitaban un punto de embarque y desembarque de frutos y mercaderías en la garganta que comunica el Lago con el Caribe. (Cardozo, 1992, p. 3)
En ese desigual espacio conviven unas treinta familias nobles, descendientes de los primeros pobladores y de las sucesivas autoridades llegadas de España, con más ínfulas que fortuna; numerosos blancos criollos dedicados con provecho al comercio, a la navegación y al cultivo de huertos familiares y cría de ganado en los "hatos" de las sabanas vecinas; unos cuantos esclavos; y los libertos, dedicados a los oficios de carpinteros, sastres, zapateros, ebanistas, albañiles o herreros. (Cardozo, 1992, p. 3)
Tal como se ha dicho a lo largo del texto, Maracaibo poseía una ventaja en cuanto a ruta comercial ya que era el único lugar por el que se podía ingresar al Lago Maracaibo con facilidad. Ello permitía que los productos del extranjero pudieran comercializarse al igual que los del interior que debían seguir esta ruta para salir al Mar y dirigirlos a otras naciones. Cabe agregarse que en la Ciudad de Maracaibo se presentaba una dualidad en cuanto a las características del terreno. Por un lado era un sector que permitía el desarrollo del comercio pero por otro, sus alrededores no poseían muchos recursos para su subsistencia. Lo siguiente evidencia ello:
Maracaibo estaba en el sitio indicado. No había otra salida ni entrada para aquel vasto hinterland. y los duros hombres que se habían atrevido a levantar un poblado en el estéril descampado, sin fuente de agua dulce cercana, descubrieron desde temprano las enormes ventajas que reportaba ser guardianes del Lago. Decidieron asumir con provecho las funciones que habían justificado la pesada carga de fundar un poblado en aquella tierra yerma para convertirse, en adelante, en los amos del Lago, de sus riberas y valles andinos. (Cardozo, 1992, p. 3)
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La Guajira
Al ser la guajira un territorio de frontera, en el que tanto las condiciones geográficas como sus habitantes indígenas se constituían en obstáculo al poblamiento, la cantidad de asentamientos que se ubicaron en este sector fue poco. De hecho el núcleo de poblamiento criollo que se dio en este sector era el fuerte de San Bartolomé de Sinamaica que servía como un muro de contención a las incursiones indígenas en el sector circundante de la ciudad de Maracaibo. Este fuerte que continúa funcionando en 1812 es una muestra de lo difícil que fue adentrarse en ese territorio con el fin de aprovechar los recursos que poseía. En otras palabras si bien el territorio brindaba abundancia de recursos de los que podía obtenerse un beneficio económico, si se movían un conjunto de individuos para poblar ese terreno, ello fue prácticamente imposible dada la presencia de indios hostiles en el mismo. Sobre ello:
Estos guajiros mantienen hasta el periodo de la Emancipación incursiones belicosas contra los establecimientos del periodo criollo: "sus relaciones con Maracaibo en realidad son escasas, pues en esa jurisdicción es donde cometen mayor número de fechorías, lo cual mantiene a los habitantes en estado de guerra y en continua alerta contra tan incómodos vecinos. (Cunill, 1987, p. 216)
Para entender mejor la dificultad de adentrarse en ese territorio, es conveniente hacer mención de la cantidad tan alta de indígenas que allí se encontraban que en total abarcaban la mitad de toda la población del hoy llamado Estado del Zulia.
En la totalidad de la península de la Guajira, tanto en la zona de influencia de Maracaibo como en la de Ríohacha, se estima una población muy abundante de indígenas guajiros independientes. En la primera década del siglo XIX, según el cómputo de Anastasio Zejudo, suben de 14960 los indios de armas y por estimaciones de Luis Guerrero a 40000 habitantes la población total de guajiros de "todos sexos y edades". Depons los evalúa en 30000 a los que habría que agregar a los indios cocinas: "Al este de la Goajira están los indios Cocinas, también salvajes pero tan cobardes y pusilánimes que los Guajiros ejercen sobre ellos todo el ascendiente de la audacia sobre la timidez (Cunill, 1987, p. 216)
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Cordillera de Perijá
Dadas las condiciones geográficas del territorio analizadas en el primer capítulo del presente trabajo, el poblamiento criollo en este sector fue precario. Debido a la cantidad de bosques que existen en esta área el acceso a las zonas circundantes a la Cordillera de Perijá es prácticamente nulo, hallándose estas habitadas por población indígena libre no reducida a asentamientos de ningún tipo. Al respecto
En esta época del siglo XIX estas abruptas y selváticas alturas permanecen inexploradas, salvo algún avance intermitente de misioneros o militares, albergando una importante población indígena que mantiene su libertad del poblamiento criollo. (Cunill 1987 p. 233)
Tal situación como tal conlleva dos problemas específicos que se presentarán en otras regiones de Maracaibo. En primer lugar deja en evidencia que si bien el territorio del hoy llamado Zulia era lo suficientemente amplio y sus suelos aptos para la producción de diversos artículos idóneos para la exportación, el hecho de que estos espacios fueran inaccesibles y poco adecuados para la subsistencia le quitaba todo valor a los intentos por dirigir hacia estos a un conjunto de individuos para explotarlos. La presencia de indígenas hostiles a la presencia criolla, añadido a los factores ambientales hacían inviable todo proyecto de poblamiento que deseara adelantarse en esta región. En segundo lugar la complejidad de este sector -al igual que muchos otros que circundan al Lago Maracaibo- requería que en los intentos de poblar estos territorios, se hiciera empleo de mucho tiempo y dinero en aras de lograr obtener de los asentamientos allí ubicados una rentabilidad económica considerable. Si bien tal era la intención imperante en esta época, no se contó con el tiempo suficiente -dados los conflictos políticos que enfrentaba esta provincia como consecuencia de la guerra de independencia- ni se adoptaron las medidas más adecuadas para incentivar el poblamiento en esta región.
78 Ahora, cabe señalarse que el poblamiento en esta región se presentó de manera escasa sustentando con ello la necesidad de aumentar el conglomerado de individuos en el mismo, en especial dada la importancia que tenía este sector para los habitantes de Maracaibo y para sustentar a la ciudad del mismo nombre. La distribución se daba de la siguiente manera:
"El poblamiento microrregional es escaso, bordeando los 6000 habitantes, repartidos en algunos núcleos concentrados y varias haciendas y hatos dispersos, especialmente en las márgenes de los ríos Palmar y Apón, que aunque son navegables en esta época no se utilizan para el tráfico comercial, salvo uno u otro bote. En cambio, recuas de caballos, mulas y burros llevan por vía terrestre los productos microrregionales a la ciudad de Maracaibo. Este camino está muy descuidado en la primera década del siglo XIX... [...] El núcleo que da identidad a la microrregión se ha establecido en la villa del Rosario de Perijá que cuenta en 1802 con 1600 habitantes, la mayor parte de descendientes de familias de canarios españoles quienes fundaron la villa, menos de un centenar de esclavos y algunos pocos indígenas reducidos. [...] En las inmediaciones de la villa de Perijá se reparte dispersamente el poblamiento de alrededor de 4200 habitantes en hatos ganaderos y haciendas, muy separadas entre sí por espacios vacíos. Gran parte de los asentamientos agropecuarios pertenecen a habitantes de la ciudad de Maracaibo y son importantes para el abastecimiento de carne." (Cunill, 1987, p. 234, 235)
Sur-occidente del Lago de Maracaibo
A inicios del siglo XIX esta región se encontraba prácticamente despoblada a pesar de la importancia comercial que tenían los ríos principales de la misma; el río Zulia, Catatumbo y Escalante permitían mantener un contacto comercial entre la región de Maracaibo con los valles de Cúcuta y Táchira. Las condiciones agrestes del territorio descritas con anterioridad, son las que permiten entender el porqué hay tan poco poblamiento en este sector. Al igual que lo ocurrido con Gibraltar, un gran número de individuos optó por asentarse en un territorio que no estuviera abrumado por las inundaciones y las epidemias de las que estaba un poco más exenta la Ciudad de Maracaibo.
79 El poblamiento en esta zona se encuentra en las siguientes condiciones:
El poblamiento consolidado se presenta sólo con alrededor de 1500 habitantes, en su mayoría indígenas motilones reducidos, repartidos en un puntilleado de siete pequeños poblados misionales y una villa mixta, emplazados discontinuamente en las riberas de los ríos navegables separados entre sí por una virgen selva higrófila pluvial. [...] ...el poblamiento en esta microrregión es muy tardío. En efecto, los misioneros capuchinos de Navarra y Cantabria logran reducir a algunos cientos de indígenas motilones a finales del siglo XVIII que concentran en siete pueblos fundados entre 1780 y 1793 la mayoría de los cuales se emplaza en las riberas de los ríos Catatumbo- Zulia y del Escalante... (Cunill, 1987, p. 237)
Cabe agregarse que dada la existencia de estos poblados, los habitantes de Maracaibo intentaron aumentar su ámbito de influencia, realizando más transacciones comerciales a través de estos ríos. Debido a ello surgieron
...en sus riberas aduanas y depósitos que rematan en el puerto de Los Cachos, en la zona de influencia de Cúcuta, donde se produce el trasbordo de las mercancías transportadas por canoas a las mulas que las conducen a las tierras altas. Este incipiente poblamiento en torno a los ríos Catatumbo- Zulia, Escalante y Santa Rosa permite el inicio de cultivos de platanales, favorecidos por el medio ecológico más húmedo asegurándose el gran mercado consumidor marabino (Cunill, 1987, p. 238)
Es menester indicar que el único asentamiento consolidado criollo se encuentra ubicado en la villa San Carlos del Zulia.
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Poblamiento de la fachada oriental del Lago Maracaibo
Este sector oriental del Lago de Maracaibo presenta diversos tipos de hábitats, en los que los individuos han de realizar todo tipo de actividades que se ajusten a las facilidades que ofrece este espacio geográfico. Existen en este desde terrenos semiáridos hasta terrenos con altos índices de pluviosidad que escasamente es aprovechada comercialmente dado que quienes la ocupan, se hallan dispersos a lo largo de ese sector, no formando parte del circuito económico de determinadas partes de la región con otras externas a la misma.
Cabe indicarse por otro lado que si bien este espacio- semiárido y de difícil control debido a las lluvias e inundaciones que se suelen presentar- solía otorgarle a sus habitantes aquellos medios de los que requiere todo ser humano para su subsistencia es decir, agua bebible y alimentos que si bien no dejaban excedentes para el comercio, si garantizaban la subsistencia. Sobre lo dicho hasta el momento, léase lo siguiente: “Al oriente de la depresión del Lago de Maracaibo se distingue un significativo pero esparcido poblamiento en la estrecha franja que bordea el Lago desde Punta Hicotea hasta el río Frío enfrentada con las tierras altas de la Sierra de Ziruma y El Empedrado y la Cordillera de los Andes. En estas tierras bajas e insalubres se definen septentrionalmente paisajes semi-áridos pues las elevadas temperaturas se acompañan con pluviosidades del orden de los 800 mm como se observa en Lagunillas. A partir de la sección media de esta microrregión desde Misoa hacia el Sur van aumentando las precipitaciones, apareciendo selvas entre sabanas. Los ríos que nacen en la Sierra o en los Andes al desembocar en el Lago de Maracaibo forman numerosas ciénagas que obstaculizan la utilización agropecuaria de estos suelos. Domina una hidrografía imprecisa con proliferación de brazos y meandros que cambian constantemente en el litoral lacustre. Esta divagación embaraza las comunicaciones terrestres entre los dispersos poblados microrregionales observándose sólo una integración de los tráficos y comunicaciones por la navegación lacustre, asegurada por piraguas y canoas. […] Los paisajes costeros lacustres en el sur-oriente, debido a la mayor pluviosidad, son dedicados a haciendas cacaoteras y de caña de azúcar en base al trabajo esclavista, proliferando el poblamiento negro. En la microrregión de La Ceiba y La Ceibita los jesuitas habían logrado la roturación de parte de la densa selva
81 local con la formación de haciendas de cacao trabajadas por estos esclavos negros. Con
su expulsión la hacienda de La Ceiba Grande fue donada por el Rey en 1773 a los religiosos de la Orden de Predicadores del convento de San Vicente Ferrer de Mérida quienes continuaron con la explotación cacaotera, simultáneamente los esclavos usufructuaban algunas pequeñas porciones de tierra para cultivos de cacahuales propios, alcanzando algunos de ellos su libertad como se registra en 1799 por una manumisión condicionada previo pago de 140 pesos y la entrega de 500 árboles de cacao “a condición de no salir de dicha hacienda y servir en ella, a menos que se case con libre porque entonces podrá irse donde le pareciere. Estos religiosos aprovechan intensamente los recursos poblacionales de esta esclavitud de la Ceiba como se observa al cotejar documentos de los escribanos de Maracaibo donde están protocolizados entre 1799 y 1801 las ventas de 3 niños y 6 niñas de diez a doce años de edad, 2 muchachos mayores de 18 años y una pareja de negros a diversas personas de la región. […] En general, tanto en esta microrregión como en toda la región de Maracaibo se observa una gran necesidad de mano de obra, lo que explica que entre las medidas solicitadas para el fomento de la agricultura marabina se enfatice en la necesidad de importar esclavos negros africanos: “con la calidad de repartir aquellos brazos entre los vecinos, especialmente de la Capital y costas de su laguna, con extensión a los labradores honrados que estén más destituidos…” Incluso en este mismo documento se plantea la posibilidad de que los negociantes de Maracaibo emprendan una expedición para extraer estos negros bozales de la costa de África.” (Cunill, 1987,. 241, 243, 244)
Poblamiento en el nororiente del Lago de Maracaibo
El poblamiento del nororiente del Lago de Maracaibo se caracteriza por lo siguiente: 1. Su hábitat es semi desierto generando dificultades para ubicarse en el mismo. Esta engorrosa situación sin embargo, encuentra una solución aceptable al contar con vías de comunicación que le permitan adquirir los productos necesarios para su subsistencia de otras regiones. 2. Su población se concentra principalmente en el Puerto de Altagracia lo