de I. Kajanto 104 Servilius se deriva de gentilicio antiguo 105
M. Flavius Maxumin(us) y Flavi(us) Severus de C.I.L II 2 /5 733) Los Iunii es otro grupo destacado de la élite local aratispitana; de esta familia se destaca Iun(ius) Maternus,
Iunius Martial(is) y M. Iun(ius) Montan(us) de C.I.L. II2/5, 733. La Licinia es la familia más representada: P. Licinius Aemilianus, P. Licin(ius) R[---], L. Licin(ius) Licinian[us] y L. Licin(ius) Vibian(us) de C.I.L. II2/5, 733. Finalmente, los Vibii se documentan en el caso de P. Vibius Rufinus de C.I.L. II2/5, 732.
De otros sectores sociales tan sólo se documenta un liberto; se trata de Hutos Apoleson en C.I.L. II2/5, 729.
En relación con el ager de Aratispi; debemos señalar que el territorium de este municipio englobaría la localidad actual de Casabermeja, limitando al norte con Ulisi, al sur con Malaca, al este con Baxo y al oeste con Osqua. Entre los asentamientos rurales que adscribimos al ager, catalogamos cinco227:
- Yacimiento ibero-romano de Loma del Quejigo, junto al cementerio de Cauche. Sus coordenadas se localizan en el mapa del M.O.P.T., Málaga, E. 1: 200.000, hoja 1039, C.G.: 4º 26' 10" / 36º 57' 15". Ha proporcionado material cerámico ibérico (cerámica de bandas rojas) y romano (sigillata y común).
- Yacimiento romano del Cortijo de la Fresneda; sus coordenadas son: M.O.P.T., Málaga, E. 1: 200.000, hoja 1039, C.G.: 4º 25' 25" / 36º 57' 30". Se ha descubierto diferente material romano (sigillata, cerámica común, de cocina, etc.).
- Hoyo de Alimanes o Alemanes; sus coordenadas son: M.O.P.T., Málaga, E. 1: 200.000, hoja 1039, C.G.: 4º 24' 15" / 36º 58' 20". Se han hallado diversos restos cerámicos y escultóricos de época romana.
- Colina junto al Cortijo de los Bosques; sus coordenadas son: M.O.P.T., Málaga, E. 1: 200.000, hoja 1039, C.G.: 4º 25' 35" / 36º 58' 30". Se han detectado abundantes restos cerámicos como tegulae y sigillatas.
- Zona meridional de Las Pedrizas; sus coordenadas son: M.O.P.T., Málaga, E. 1: 200.000, hoja 1039, C.G.: 4º 26' 18" / 36º 58' 25". Se han descubierto numerosos fragmentos de tégulas y cerámica común.
Otros datos para el examen del ager de Aratispi están constituídos por los topónimos de muchos cortijos rurales. Así en el término municipal de Casabermeja rastreamos el de Corín, toponímo que deríva de Corius, Caurus o Caurinus228.
229. Cf. REII2, 1491; A. TOVAR, (1974), p. 154; P. SILLIÈRES, (1990), p. 425, 430, 563. 230. Cf. A. SCHULTEN, REII2, 1491; L. GARCÍA IGLESIAS, (1971), p. 97.
231. Cf. E. HÜBNER, C.I.L. II, Arunda, p. 184, nº 1358-1361; E. HÜBNER, C.I.L. II, Supplementum, Arunda, p. 847; M. RODRÍGUEZ DE BERLANGA, (1903), p. 130, nº VIII; F. FITA, (1908)2
, pp. 344-352; A. FERNÁNDEZ DE AVILÉS, (1955), pp. 113 y ss; HAEpigr, 17-20, (1966-1969), p. 21, nº 2468; ILMM, p. 49, nº 48; F. GASCÓ, J. ALVAR, D. PLÁCIDO, B. NIETO y M. CARRILERO, (1993), pp. 327-335.
232. Cf. P. AGUAYO y R. LOBATO, (1980), pp. 9-23; P. AGUAYO, (1985)1
, pp. 236-239; P. AGUAYO, F. CARRIÓN, A. ADROHER y R. LOBATO, (1986)3
, pp. 259-260; P. AGUAYO, M. CARRILERO y R. LOBATO, (1988)1, pp. 7-26; P. AGUAYO, G. MARTINEZ y F. MORENO, (1988)2; P. AGUAYO, M. CARRILERO y R. LOBATO, (1988)3
; P. AGUAYO, (1990)2
, pp. 339-342; P. AGUAYO y B. NIETO, (1991), pp. 10-13; P. AGUAYO, O. GARRIDO y B. PADIAL, (1993), p. 49; P. AGUAYO y M. CARRILERO, (1996), p. 360. 233. Cf. B. NIETO, (1994), pp. 226-227.
234. Cf. C. GOZALBES, (1996), p. 271.
II.4. ARVNDA.
La civitas de Arunda se sitúa sobre una meseta del Surco Intabético, en la serranía o depresión de Ronda; concretamente se localiza en la localidad de Ronda, (Málaga) a tenor de la derivación del topónimo actual junto con su constatación en los epígrafes C.I.L. II, 1359 y C.I.L. II, 1360229 y los restos arqueológicos.
La ciudad aparece citada en las fuentes literarias; Plinio (NH, III, 14) cataloga Arunda como ciudad de la Baeturia céltica y Ptolomeo (II, 4, 11) también la incluye entre las civitates céltas de la Bética. Junto a la vecina Acinipo, constituyen dos claros ejemplos influenciados por elementos indoeuropeos230.
El conjunto epigráfico que adscribimos está constituído por 4 inscripciones, catalogadas por E. Hübner. Con posterioridad no se ha producido ningún descubrimiento de inscripción latina, aunque si se han realizado aportaciones de epígrafes visigodos o griegos231.
La riqueza arqueológica de Arunda se constata a través de los resultados de las excavaciones realizadas. Estas actividades se han efectuado en diversos puntos de la ciudad: Plaza de Mondragón y patio del colegio público "El Castillo" en 1984, alrededores de la Iglesia Mayor (c/ González Campos en 1985, c/ José María Holgado y c/ San Juan Bosco nº 5 en 1986), c/ Armiñán nº 39, 41 y 43, Aurora, 12 en 1989, plaza Sor Angela de la Cruz en 1990 y c/ de las Flores en el barrio de San Francísco en 1992232.
Como recursos naturales de su territorio cabe reseñar233: en primer lugar posee recursos
agrarios, explotados a través de los fértiles valles que circundan la ciudad, tales como los de ríos Guadalcobacín y Guadalevín, y arroyos Culebras y de la Toma; los cultivos se centran en la producción de trigo, olivo y cultivos de huerta. De otro lado, la explotación ganadera que se practica en la Serranía de Ronda. La explotación metalúrgica (minas de hierro, en las Sierras de Malaver y Montecorto, documentadas en sus escorias; en el arroyo de las Angosturas se ha detectado un asentamiento romano ligado a la extracción de hierro desde el siglo I d.C. Asimismo, existen canteras de "mármol rosa" en Merinos y Majaco, donde se documentan restos de época romana. También la explotación maderera se realiza en la Sierra de las Nieves. Su territorio se encuentra atravesado por varias vias; la via Arunda-Iluro a la cual se adscriben los tramos detectados en Ardales-Teba, Puerto Atalaya-Nescania y curso medio del Guadalhorce234.
235. Cf. P. AGUAYO y R. LOBATO, (1980), pp. 9-23; P. AGUAYO, (1985)1
, pp. 236-239; P. AGUAYO, F. CARRIÓN, A. ADROHER y R. LOBATO, (1986)3
, pp. 259-260; P. AGUAYO, M. CARRILERO y R. LOBATO, (1988)1
, pp. 7-26; P. AGUAYO, G. MARTINEZ y F. MORENO, (1988)2
; P. AGUAYO, M. CARRILERO y R. LOBATO, (1988)3
; P. AGUAYO, (1990)2
, pp. 339-342; P. AGUAYO y B. NIETO, (1991), pp. 10-13; P. AGUAYO, O. GARRIDO y B. PADIAL, (1993), p. 49; P. AGUAYO y M. CARRILERO, (1996), p. 360. 236. C.I.L. II, 1359: L(ucio). IVNIO. L(ucii). F(ilio). QVIR(ina)./ IVNIANO. IIVIR. II/ QVI. TESTAMENTO. SVO.
CAVERAT. SEPVLCRVM. SIBI/ FIERI. AD. OOCC. ET. VOLVNTATI. PATRONI. CVM. OP/ TEMPERATVRVS. ESSET. L(ucius). IVNIVS. AVCTINVS. LIB(ertus)/ ET. HERES. EIVS. PETITVS. AB. ORDINE. ARVND(ense). VT. POTIVS. STATVAS. TAM. IVNIANI. QVAM fili. EIVS. GALLI. IN FORO. PONERET. QVAM./ quaM. SVMPTV. MAIORE. ADGRAVARI/ se sensit hONESTVM. ET. NECESSARIVM/ duxit vo LVNTATI. ORDINIS. OBSECVN/ dando pare RE.
237. C.I.L. II, 1360: LICINIANO IVNIO L(iciniani) CORN ANOB/ MEALIA L(ucius). IVNI(us). LICINIANI PATER
VS/ AMICO MIR STATVAM LOCO A S/ DIIS. ORDINE ARVNDENSIS CIRCENS/TVS D(ecreto). D(ecurionum).
238. C.I.L. II, 1358: I(upiter) O(ptimo) M(aximo)/ VICTORI/ SEVERVS P.L.(ebis)V(e).S(cita).
Los distintos sondeos arqueológicos practicados en el subsuelo rondeño han revelado la ocupación de la ciudad desde el Neolítico Antiguo hasta la actualidad235. Los indicios del Neolítico están constituídos por cerámicas lisas, cardiales e industria de silex. La evolución a la siguiente etapa nos lleva a la Edad del Cobre, protagonizada por los grupos megalíticos, con sus típicos tholoi y cabañas. En relación con la cultura material se documentan platos y fuentes de diversa tipología, destacando las de labio engrosado, elementos de silex y hueso trabajados, etc. Los niveles correspondientes a la Edad del Bronce revelaron una ampliación del poblado, con respecto a la fase anterior. Entre los materiales descubiertos debemos señalar varios cuencos de borde entrante, vasos campaniformes, tipo Ciempozuelos y carenados, hachas, producciones metalúrgicas locales. En la fase final se fabrican fuentes y platos bruñidos, cerámicas a mano y a torno, vasos con decoraciones polícromas, etc. La etapa orientalizante se encuentra documentada por una estructura de grandes lajas de piedra, dispuestas horizontalmente. Entre el material cerámico destacan las producciones de barniz rojo o gris.
El oppidum de época ibérica se localizó en el casco histórico de Ronda; posee una secuencia que se extiende desde el siglo VI al I a.C. Las estructuras están constituídas por muros de casas y pavimentos, fechados por la presencia de importaciones griegas de los siglos V y IV e itálicas de los siglos III y II a.C. La estructura más interesante la constituye un horno de planta circular con doble cámara, de la que solo se conserva la de combustión, realizada en ladrillos de adobe; se data en el último cuarto del siglo V o IV a.C. Igualmente se documentó un molde para fundir espadas de bronce.
Son escasas las noticias que tenemos para analizar la urbanización de la civitas Arundensis. No obstante, tenemos a nuestra disposición algunos datos acerca de las reformas de época flavia. De los niveles romanos apenas han quedado vestigios constructivos de importancia. No obstante, la presencia de terra sigillata, tegulae y ánforas de este momento es evidente en los sondeos. Al foro de la ciudad, se adscriben diversas estatuas, tal y como atestigua la documentación epigráfica; entre ellas, se encuentra la que levantó L. Iunius Auctinus a sus patronos L. Iuni(us) Iunianus y L. Iunius Gallus con la autorización del ordo local236, o la que decretaron los decuriones al civis L. Iuni(us) Licininianus237. También contamos con un ara
dirigido a Iupiter por Victor Severus238, que iría acompañado de la representación
correspondiente.
239. Cf. B. NIETO, (1994), p. 219. 240. Cf. J.J. MORETTI, (1867).
241. C.I.L. II, 1419: DIS. MANIBVS [S(acrum)]/ L(ucius). FABIVS RVFINVS/ PIVS IN SVOS ANNORVM LXX/
H(ic). S(itus). E(st). T(e). R(ogo). P(raeteriens). D(icas). S(it). T(ibi). T(erra). L(evis).
242. Cf. C.I.L. II, 1359.
243. C.I.L. II, 1420: D(is). M(anibus). S(acrum). / NIGRINVS/ AN(n)OR(um). XVIIII/ PIVS IN SVIS H(ic). S(itus).
E(st). S(it). T(ibi)./ T(erra). L(evis).
244. Cf. A. PÉREZ, (1965), pp. 397-404.
245. Cf. M. RIU, (1968), pp. 435-439; R. PUERTAS, (1988), pp. 3 ss.; P. AGUAYO y B. NIETO, (1992), pp. 5 ss.
246. Cf. B. NIETO, (1994), p. 229.
247. Cf. X. BARRAL I ALTET, (1976), p. 20.
248. Cf. F. FITA, (1908), p. 351; J. VIVES, (1942), p. 406: BRACARI. VIVAS CUM TVIS. 249. Cf. F. FITA, (1908)2
, p. 352; F. GASCÓ ET ALII, (1993), p. 328.
250. Cf. R. WIEGELS, (1985), 15; I.W. KUBITSCHEK, (1972), 170; L.A. CURCHIN, (1990), p. 139, nº 12.
algunos vestigios; se trata de elementos aislados, tales como cerámicas tipo terra sigillata, monedas y poco más239. Los estudiosos del siglo XIX, en cambio, señalan un castellum y un templo dedicado a Julio César en los alrededores de la Iglesia Mayor, en la plaza de la duquesa de Parcent240.
En cuanto a la necrópolis, por el momento no se ha detectado arqueológicamente; sin embargo, contamos con un conjunto epigráfico importante que muestra a los individuos que fueron inhumados en este lugar. Nos referimos a L. Fabius Rufinus fallecido a los setenta años241; L. Iuni(us) Iunianus242 o Nigrinus de dieciocho años243.
Durante la Tardía Antigüedad la ciudad contó con una basílica, de la que se han descubierto varios muros244; este centro religioso continúa funcionando en época mozárabe245.
También se ha documentado la necrópolis de la ciudad tardoantigua; concretamente, se constataron nueve tumbas de inhumación en el solar anejo a la Iglesia de Santa María en la Plaza de Pérez Clotet246, junto a la basílica paleocristiana, datadas en los siglos V y VIII d.C. En ella,
se han constatado varias monedas del reinado Egica-Witiza247, una jarra, los típicos ladrillos
Bracaris248
, e inscripciones249.
En el inventario pliniano (NH, III, 14), Arunda se incluye entre las civitates celtas, sin hacer ningún tipo de especificación más acerca de su estatuto; podemos pensar que se trata de uno de los 120 oppida stipendiariae que el historiador de Como cataloga en la Bética. La inscripción honorífica C.I.L. II, 1359 registra que Arunda es una comunidad privilegiada, ya que posee elementos que avalan este status; tal ocurre con la presencia del ordo y con su adscripción a la tribu Quirina. Estos testimonios apuntan a una promoción flavia250.
La organización administrativa de la ciudad se constata en los textos epigráficos: en primer lugar, el ordo decurionum se documenta en dos epígrafes; se trata de C.I.L. II, 1359 y C.I.L. II, 1360; en ellos autoriza la instalación de estatuas en el forum de la ciudad. En cuanto a
251. C.I.L. II, 1359 = ILS 5498; ILER 1745; PB, 196; L.A. Curchin, 1990, 138, nº 12. 252. Cf. C.I.L. II, 1419.
253. Sobre el gentilicio Fabius véase lo expuesto en Acinipo. 254. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 27, 28, 229.
255. Cf. C.I.L. II, 1359.
256. Sobre el gentilicio Iunius véase lo expuesto en Acinipo. 257. Cf. I. KAJANTO, (1982), p. 350. 258. Cf. C.I.L. II, 1359. 259. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 12, 45, 48, 51, 195. 260. Cf. C.I.L. II, 1359. 261. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 32, 148. 262. Cf. C.I.L. II, 1360. 263. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 33, 148. 264. Cf. C.I.L. II, 1420.
los duumviri, tan sólo tenemos documentado a L. Iuni(us) L. f. Quir. Iunianus, a quien honra su liberto y heredero, L. Iunius Auctinus, con una estatua en la plaza pública y otra para su hijo L. Iunius Gallus; la decisión es confirmada por el ordo Arundense251.
Se documentan los siguientes individuos:
- Lucius Fabius Rufinus252: se constata en epígrafe funerario; ciudadano de setenta años.
Es el único representante de los Fabii en el municipio253. Rufinus es sobrenombre referido al color del cabello, específicamente, pelirrojo254.
- Lucius Iunius Auctinus255: se documenta en inscripción honorífica; se trata de un libertus
de L. Iuni(us) Iunianus, al que por disposición testamentaria erigió estatuas en la plaza pública para él y su hijo. Contamos con cuatro Iunii en la ciudad256. Auctinus es un cognomen derivado
de participio257.
- Lucius Iunius Gallus258: se testimonia en epígrafe monumental; se trata de un ciudadano,
filius de L. Iuni(us) Iunianus, quien le costeó una estatua en el forum del municipium. Gallus es cognomen de tipo geográfico relacionado con la provincia de la Galia259.
- Lucius Iuni(us) Iunianus260: se registra en inscripción honorífica; se trata de un ciudadano, hijo de Lucius, de la tribu Quirina, que ordenó en su testamento levantar estatuas, suya y de su hijo L. Iunius Gallus, su voluntad la cumplió su libertus L. Iunius Auctinus. Iunianus deriva del gentilicio Iunius261, hecho que reitera la adscripción de este evergeta a la familia Iunia.
- Lucius Iuni(us) Licinianus262: aparece en epígrafe honorífico; también pertenece a la élite local como se demuestra por la estatua que se le erige en el foro. Licinianus es sobrenombre derivado de gentilicio263; este dato nos confirma que la familia Iunia se entrelaza con la Licinia
a través de este miembro.
265. Cf. I. KAJANTO, (1982), p. 228. 266. Cf. C.I.L. II, 1358.
267. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 11, 18, 30, 57, 72, 89, 96, 98, 278, 362. 268. Cf. I. KAJANTO, (1982), pp. 11, 20, 22, 30, 68, 69, 256.
269. Cf. B. NIETO, (1994), p. 225.
cognomen en posición de nomen, y hace referencia al color de piel, ojos o cabello265.
- Victor Severus266: se constata en inscripción votiva; puede tratarse de un libertus, que dedica epígrafe a Iupiter. Victor hace alusión al temperamento victorioso, grande, afortunado267.
Severus muestra una característica del carácter: estricto, rígido, severo268.
En suma, entre las familias más destacadas se encuentran los Fabii, a ellos pertenece L. Fabius Rufinus de C.I.L. II 1419 y los Iunii, que constituyen una de las familias con más poder de la élite local de Arunda, como demuestran las distintas estatuas que de sus componentes se colocaron en el foro de la ciudad; concretamente las de L. Iun(ius) L. f. Quir. Iunianus, la de su hijo L. Iunius L.f. Gallus de C.I.L. II 1359 y la de L. Iuni(us) Licininianus de C.I.L. II 1360.
Otros sectores sociales son los libertos; entre ellos se documenta L. Iunius Auctinus, libertus de L. Iun(ius) Iunianus, al que levantó efigie en la plaza pública del municipio. También aparece Victor Severus que realiza una dedicatio a Iupiter. De otra parte, encontramos a los esclavos; entre ellos se constata un tal Nigrinus en C.I.L. II 1420.
El ager que vinculamos al municipio es de gran riqueza arqueológica, especialmente en lo que se refiere al periodo ibérico y romano, como han puesto de manifiesto determinadas prospecciones y excavaciones de urgencia. Los límites del municipium Arundense quedarían definidos por las ciudades de Acinipo y Sabora al norte, Lacipo al sur, Cartima e Iluro al este y Saepo al oeste. Según B. Nieto269 el territorio arundense ocuparía una extensión de 200 kms2,
donde se han detectado 69 yacimentos altoimperiales. Estos enclaves se encuendran en los valles del Guadalcobacin y Guadalevin, arroyos de las Culebras y de Linarejos.
El Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico ha catalogado en el término municipal de Ronda una sesentena de yacimientos arqueológicos; sin embargo no especifíca coordenadas geográficas, dato que ayudaría a saber la adscripción territorial del asentamiento, concretamente si se incluye en el ager acinipponensis o arundensis. A continuación anotamos los enclaves romanos: villa de El Acueducto, villa de Agüita, villa de Los Aguilares (asentamiento y lugar funerario romano), villa de Alto Cielo, villa de Arroyo de las Culebras, villa del Barrio de San Francísco, villa del Buen Pan, villa de Calle, villa de Casa Félix, villa del Castillo de Santiago, villa del Cerro Monzona, villa de Cimada Baja, villa de Cochinita, villa de Colmenarejo, villa de Cortijo de Buendía, villa de Cortijo de Espino, villa de Cortijo Nuevo, villa de Cortijo de la Hoya, villa de Cortijo de Pulla, villa de Cortijo Quemado, villa de Cortijo Rascro, villa de El Cupil, villa de Cruz de San Jorge, villa de Chinchilla, El Duende B (asentamiento y poblado romano), Fuente de Fresneda (asentamiento y poblado romano), villa de El Hondón, villa de El Horcajo, villa de Hortezuela, villa de Hoyas Cupil, villa de La Indiana, villa de Lagar del Peinado, villa de La Laja, villa de El Marqués, villa de La Marquesa, villa de Los Merinos, villa de Mojaco A, villa de Monzón I, villa de Monzón II, villa de Molinilla, Moro Santo (asentamiento y poblado) romano, Olivar de Carrasco (asentamiento y poblado romano), villa de Las Pilas, villa de Los Prados, villa de Peñacerrada, villa de Peralta, villa de Puente de la Ventilla, villa de El Quejigal, villa de Piscina de los Arcos, villa de Roberes, villa de Sangujuela
Alta, villa de Las Torres de los Villares, villa de Venta Manolo, villa de El Villar, villa de Los Villares y villa de Zaharilla.
270. Cf. Th. A GUSEME, (1758), pp. 47 ss; W.G. CLARK-MAXWELL, (1899), p. 274; J. BONSOR, (1899), p. 425; J.A. CEÁN BERMÚDEZ, (1832), pp. 255 y 277; M. CORTÉS, (1835-36), 2, 166; J.R. MÉLIDA, (1915), pp. 576 ss; F. FITA, (1916), p. 114; COLLANTES DE TERÁN Y OTROS, (1939), pp. 118 y ss; REII2, 1462-1463; R. THOUVENOT, (1940), pp. 465 y ss, 528, 633; M. PONSICH, (1974), p. 154; R. CORZO y A. JIMÉNEZ, (1980), p. 42; P. SILLIÈRES, (1990), p. 324, 325, 658, 812.
271. Cf. M. PONSICH, (1974), p. 155.
272. E. HÜBNER, C.I.L. II, Arva, pp. 138-140, nº 1060-1073; E. HÜBNER, C.I.L. II, Supplementum, Arva, p. 837; M. RODRÍGUEZ BERLANGA, (1903), pp. 81-82, nº LIII; C. FERNÁNDEZ CHICARRO, (1964), p. 159;
HAEpigr., 17-20, (1966-1969), nº 2325, p. 10; HAEpigr., 17-20, (1966-1969), nº 2325, p. 10; F. RUANO, (1976),
p. 166; ILMM, p. 51, nº 51; AE, (1982), p. 132, nº 506; AE, (1982), p. 135, nº 519; AE, (1985), pp. 97-98, nº 350;
AE, (1985), p. 140, nº 549; R. PORTILLO, P. RODRÍGUEZ y A.U. STYLOW, (1985), p. 185-217; CILASE, pp.
186-197, nº 220-232, pp. 218-220, nº 265-268, pp. 221-222, nº 269; F. FERNÁNDEZ GÓMEZ, (1991)2
, pp. 310- 311; HEp, 3, (1993), pp. 134-143, nº 335.
273. Cf. A. GARCÍA Y BELLIDO, (1965), CLVI, Cuad. I, pp. 7-20; J. REMESAL RODRÍGUEZ, (1987), pp. 346-353; J. REMESAL RODRÍGUEZ, (1988), pp. 397-401; J.M. RINCÓN, (1988), pp. 405-412.
274. A. CABALLOS y W. ECK, "Nuevos documentos en torno a los Egnatii de la Bética", Flor. Il. 3, (1992), pp. 56-69.
275. Cf. J. REMESAL, (1987), p. 353. 276. Cf. J. REMESAL, (1988), pp. 397-401.
II.5. ARVA.
El yacimiento del Castillejo en La Peña de la Sal, Alcolea del Rio (Sevilla), ha sido identificado por la historiografía como el Municipium Flavium Arvense270. La ciudad se sitúa
sobre una colina en la margen derecha del Guadalquivir; esta posición estratégica le sirvió al Portus Arvensis para desempeñar un papel importante en el transporte fluvial; y también fue paso obligado en la via Corduba-Itálica271. Una sóla referencia se encuentra en la tradición literaria a la ciudad. Nos referimos a Plinio, (NH, III, 11), que la incluye entre las ciudades celtas del Conventus Hispalensis. El topónimo de la civitas se constata en diversas inscripciones (CILASE, 220, 223, 224, 225 y 231).
El conjunto epigráfico que cabe atribuirle a la ciudad está constituído por una veintena de inscripciones. E. Hübner catalogó 14 en C.I.L. II y EE; con posterioridad amplian la documentación C. Fernández Chicarro, Année Epigraphique, 17-20, (1966-1969), R. Portillo y J. González272.
Los restos arqueológicos documentados en Alcolea del Río son de gran importancia; en 1965 se descubrieron diversos fragmentos de mosaicos que proceden del siglo II d.C.; asimismo, en 1987 se procedió a realizar una excavación en la ciudad, donde se puso de manifiesto la existencia de unas termas. Además en su territorio se conservan vestigios de alfares de ánforas273.
En alguna de estas factorías alfareras se han registrado las marcas DFN, CMM, MEE y MEGN, vinculadas a miembros de la familia Egnatia274.
El mundo ibérico ha sido documentado a través del sondeo estratigráfico realizado en el yacimiento, que ha descubierto varios niveles relacionados con el oppidum indígena275. A la
época romana se vinculan diversas estructuras monumentales, una cabeza de Baco asociada a un bajorrelieve labrado en mármol blanco de un friso decorativo de edificio y material cerámico tipo sigillata (claras D sin decorar e imitaciones locales276).
277. CILASE, 223: M(arcus). EGNATIVS/ SCITI. LIB(ertus). VENVS/TVS. IIIIII. VIR/ HVIC. ORDO. M(unicipium).
M(unicipii). F(lavii)./ ARVENSIS. STATV/AM. ET. ORNAMEN/TA. DECVRIONATVS/ DECREVIT/ M(arcus). EGNATIVS. VENVSTVS. IN/ LOCVM. QVEM. ORDO. DE/ NA. MARMOREA. ET. AN/TAM. MARMORAVIT. DE/ SVA. PECVNIA. DEDIT.
278. CILASE, 221: VIRTVTI/ AVG(ustae)/ M(arcus). EGNATIVS. SCITI. LIB(ertus)./ VERNA. IIIIII VIR/
AVGVST(alis). [T(estamento). F(ieri). I(ussit)]/ IN LOCO. QVEM. ORDO/ DECREVIT.
279. Cf. J. REMESAL, (1987), pp. 349-351. 280. Cf. J. REMESAL, (1987), p. 346.
281. CILASE, 225: Q(uinto). TRAIO. Q(uinti). TRAI. ARE/IANI. FIL(io). QVIR(ina)/ AREIANO. ARVENSI/ HVIC.
ORDO. MVNICIPI/ FLAVI. ARVENSIS. OB/ MERITA. LAVDATION(em)/ IMPENSAM. FVNERIS/ LOCVM SEPVLTVRAE/ ET. STATVAM. DECREVIT/ AEMILIA. LVCILLA. MATER/ ET SERGIVS. RVFINVS. FRA/TER. EIIVS/ H(onore). V(si). INPENSAM. REMISERE.
282. CILASE, 226 y 221.
Sobre el núcleo prerromano se estableció el trazado urbanístico de la nueva ciudad. En este espacio se ubicaron importantes instalaciones públicas como el templo, la curia, las termae y otros aedificia. En el foro del municipio se levantó en la primera mitad del siglo II d.C. la estatua de M. Egnatius Venustus, tras la concesión de los ornamenta decurionatus por parte del ordo de los munícipes del municipio flavio Arvense. Asimismo, este seviro sufragó in locum quem ordo decrevit scamna marmorea et antam marmoravit de su pecunia277
. La presencia de esta escalinata y estos pilares de mármol debemos vincularlos con algún edificio de carácter público. La existencia de un monumento epigráfico en honor a la Virtus Augusta de otro seviro de la misma familia, M. [Eg]natius [Ve]rna278, nos hace pensar que sendas inscripciones
estuvieran localizadas en un recinto de tipo religioso dedicado al culto del emperador.
Destacan en la parte excavada de la ciudad los baños públicos, el conjunto constaba de dos zonas. La primera estaba constituída por una piscina, separada por un pórtico de la segunda, en la que se disponían las estancias fundamentales; se trata de un caldarium con una piscina y chimenea del hypocaustum, un tepidarium rectangular, precedido por otra habitación y, finalmente, un frigidarium con piscina y dos bancos para reposo. Esta segunda unidad estaba