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1.3 La trayectoria ideológica y cultura de Hora Zero

1.3.2 El habitus de Hora Zero

1.3.2.3 La formación cultural literaria

Sin lugar a duda, la educación cultural se constituye en la columna vertebral de la formación de un futuro poeta. Además, esta educación es una elección personal donde el joven artista ya por interés, ya por identificación se dedica a la lectura y al estudio de una determinada corriente cultural o postura literaria. Muchos de estos estudios se realizan alimentados por la educación formal universitaria. En otros casos, se realizan al margen de cualquier formación universitaria, únicamente impulsados por el fuego del interés personal como ocurrió en gran medida con los integrantes de Hora Zero.

Jorge Pimentel en la entrevista concedida a Wolfgang Luchting considera que los poetas que merecen su consideración son Ezra Pound, George Seferis, Walt Whit a , “e gio Ese i . A esta he osa ge te la o o í e t e los años 1970, mucho después de haber concluido mi libro. Salvo a Walt Whitman a quien o o í e el año . Pe o a de i e dad o o e fo é así Lu hti g, , p. 278). Entonces, Pimentel reconoce a Whitman como el único posible autor que influyó en su primer libro. En cambio, los otros autores que menciona los descubrió

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después. Además, da a entender que su formación poética habría sido un proceso autodidáctico.

En otra parte, de la entrevista reconoce como sus modelos a los poetas i teg a tes de los o i ie tos de a gua dia e a titud de e dade a ea ió f a o o pi ie to Lu hti g, , p. . Aho a, la i flue ia de las postu as vanguardistas se evidencia en los manifiestos firmados por Pimentel, así como su personalidad contestaría, provocadora e iconoclasta. Por lo tanto, podríamos sostener que Pimentel aprendió muy bien la irreverencia de los grandes líderes del vanguardismo histórico como los casos de Filippo Marinetti o André Bretón. En otro pasaje de la entrevista, Pimentel reivindica al enfant terrible Arthur Rimbaud, con uie se ide tifi a e su fa osa f ase: ha ue a ia la ida Lu hti g, , p. 286). En efecto, la escuela rimbaudiana se muestra en cada acto que desarrolla el joven poeta limeño. Incluso en esta misma entrevista concedida al peruanista inglés Luchting hace alarde de su autosuficiencia como un elegido o cuando ningunea a los otros poetas que no pertenecen a su agrupación o cuando despotrica contra los fracasados críticos. Es, pues, claramente la postura del poeta maldito made in Rimbaud.

E ot a e t e ista, Pi e tel sostie e ue leía osas ele e tales, o o ‘u é Darío. No tenía lecturas serias, no tenía nada, pero me gustaba el sonido de las pala as seguí i i sti to To es e Y igo e , , p. E este pu to, nuevamente el autor de Ave soul evidencia su formación informal en el desarrollo de su aprendizaje como poeta. En resumen, la formación de las influencias en Pimentel habrían sido escazas; más bien, su escuela formativa habría sido la realidad cruda y viva de la Lima de los años sesenta y setenta. Por lo tanto, podemos considerar a Pimentel un poeta producto de la experiencia vivida contrario a otros poetas producto de una sólida formación académica.

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Jua ‘a í ez ‘uiz e e t e ista o edida a Ca etas sostie e Leo los lási os de todos los tie pos. Vi gilio, Ho e o […]. E poesía f a esa p efie o a “ai t-Jhon Pe se He i Mi hau O iedo, , ). En este punto, podríamos sostener que el autor de Anabasis influye, al menos, en el plano de la forma sobre Ramírez Ruiz. Estrictamente en el uso de versículos, aunque en el plano del significado sean abismalmente diferentes. En Saitn.Jhon Perse es la sugerencia en el significado; en cambio, en Ramírez es la explicación excesiva del significado. En otra entrevista, concedida al peruanista inglés Luchting, el poeta chiclayano busca diferenciarse más bien de las propuestas poéticas de los grandes escritores europeos.

Vi i os e u u do ue o uie e e te de ue ho e o uje o so el e e igo , u u do ue a o es el de P oust, Malla é, Jo e o Pou d. Las tecnologías han llegado a nuestro sistema nervioso y han acelerado nuevas formas de redacción (Luchting, 1977, p. 297).

En este caso, Ramírez Ruiz sugiere la idea que las realidades que inspiraron las obras de los geniales escritores vanguardistas de la Europa de las primeras décadas del siglo XX ya no tienen asidero en la realidad actual del poeta chiclayano. Ahora, ua do di e las te ologías ha llegado a uest o siste a e ioso ha a ele ado ue as fo as de eda ió (Ramírez, 1971, p. 117), se puede interpretar que el avance de la ciencia no entusiasma al escritor tal como sucedió con los vanguardistas históricos. Si en las primeras décadas del siglo XX el avance tecnológico exigía una literatura experimental (tal como lo practicaron Joyce en narrativa o Mallarmé en poesía); en cambio, en la realidad de Ramírez Ruiz hay que escribir de la cruda realidad tal como se exhibe ante los ojos del poeta. Entonces, los grandes escritores europeos influyen por contraste en la obra del poeta peruano.

En otro momento de esta misma entrevista, Ramírez Ruiz explica que está a punto de iniciar la escritura de un nuevo libro suyo basado en la aprehensión de la realidad. Pie so ue la aspi a ió del li o es at apa al u do, e t ega u pla de las osas

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ordenadas o, en su lugar, el libro debe ser la Gran Consonancia, el plano topográfico de San Jua , el i st u e to espi itual de Malla é Lu hti g, , p. . Entonces, en esta parte, el poeta chiclayano acepta alguna influencia del místico español o del autor de Un golpe de dados jamás abolirá el azar. Pero, este magisterio es en el nivel espiritual donde el poeta debería aprehender la realidad bullente en su sentido más puro.

Enrique Verástegui es quien ha dejado más evidencias sobre sus lecturas e influencias en su formación de poeta. En la entrevista concedida a Oviedo menciona sus lecturas de Philosophia antigua poética (1620) de Alonso López Pinciano, de los postulados de Ez a Pou d: Ez a Pou d ha di ho ue sus Ca tos u a ez a a ado ha de al a za todo el he oso despliegue de u a fuga de Ba h O iedo, , p. 168). Entonces, del autor de Cantos enseña al poeta cañetano el afán de construir la obra perfecta. Asimismo, en estas respuestas escritas que Verástegui alcanzó a Oviedo, menciona sus lecturas filosóficas, filológicas, artísticas y teóricas de los siguientes autores: Michel Foucault, Octavio Paz, Levi-Strauss, Celso Garrido Lecca, Rodolfo Holtzman, Jacques Lacan, Theodor W. Adorno, Charles Olson o Eisenstein, entre otros. Entonces, a partir, de estos nombres mencionados por el joven poeta podemos inferir que resalta su dedicación a la lectura. Además, sabemos que el autor de Ángelus novus abandonó sus estudios formales en San Marcos; en su lugar, se dedicó a la lectura sistematizada por elección personal.

En otro momento de la entrevista, se muestra no solo gran lector de poesía, sino, ta ié , de la g a a ati a: […] el Ulises, o Bajo el ol á , o E us a del tie po pe dido, o El i o a le, o El ta o de hojalata O iedo, , p. . Asimismo, para confirmar su devoción por la lectura de los diversos autores universales, latinoamericanos o peruanos, y ante la aparente incredulidad de Luchting, quien lo estaba entrevistando, el poeta cañetano enumera las fichas bibliográficas de los autores que ha leído en la Biblioteca Nacional.

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[…] Pa a ue o ea ue esto o hi ea do , [he leído] lo siguie te: Las comarcas, Juan Gonzalo Rose, 869.58/ R84C; Reinos, Jorge Eduardo Eielson, C869.58/ E33R; Retorno a la creatura, Pablo Guevara, C869.59/ G88R; Trafalcar “ ua e, Césa Mo o, C . Q TF; Los alditos, Ma uel Moreno Jimeno, C869.58/ M794M; los libros de Wesphalen están nombrados en las fichas, pero han desaparecido de los estantes. Denuncio esto para que se haga lo conveniente para ubicar estos textos, o para que lo reediten; felizmente yo lo leí en la casa de Leoncio Bueno; la gente de Vuelta a la otra margen es más accesibles al lector. Y quiero recomendar al único poeta que he visto en la Bi liote a, ade ás le to i fatiga le, do Tulio Mo a […] Lu hti g, , p. 341).

En suma, se revela la notable dedicación a la lectura por Verástegui. Además, estas lecturas e influencias se perciben en sus primeros poemas publicados en las diferentes revistas. Así como en sus libros, por ejemplo, En los extramuros del mundo (1971) (es bueno remarcar la gran influencia en este libro de parte de Allen Ginsberg) donde esta ópera prima del poeta cañetano desarrolla como uno de sus tópicos el culturalismo. En la mayor parte de los poemas se citan o nombran o intertextualizan a una gama de poetas, escritores, filósofos, entre otros genios.

En conclusión, en la formación cultural-literaria de estos tres poetas de Hora Zero, se evidencia dos posturas. En una primera postura se ubican Jorge Pimentel y Juan Ramírez Ruiz, quienes en apariencia se alimentan más de las vivencias de la realidad limeña o peruana. Más no tanto de la experiencia de la lectura de los libros. En una segunda postura resalta Enrique Verástegui, quien sí se abastece, en gran medida, de la experiencia de la lectura de los libros. Y esta lectura diversa en sus tópicos los complementa con su experiencia personal: signos que se hallan en sus creaciones poéticas. Asimismo, estos tres casos, también, evidencian las particularidades

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formativas de tres jóvenes poetas ubicados en la periferia cultural de un país tercermundista.