8 MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL
8.6 FORMACION DE USUARIOS
En relación con el tema de formación de usuarios se puede afirmar que existen algunos estudios al respecto, los cuales buscan, en términos generales, mejorar el desempeño de la institución, mejorar las formas de interrelacionarse con la sociedad que le rodea y generar propuestas de utilización de sus materiales así como de capacitar a personas que desean tener un mejor desempeño o desean aprender algún tipo de actividad adicional.
Para este caso, una de las fuentes que resumen mejor este tipo de procesos y que servirá como fuente de análisis en este tema, es la de Ángel Peñalver Martínez, quien en el capítulo la formación de usuarios en las bibliotecas públicas, hace referencia al trabajo que se viene desarrollando en las B.E. de España y donde ella afirma como ““el Manifiesto de la Unesco sobre la Biblioteca Pública (1994) declara que la Biblioteca debe facilitar el progreso en el uso de la información y su manejo a través de medios informáticos. La experiencia que proporciona día a día el contacto directo con los usuarios demuestra que desgraciadamente no todos saben cómo acceder a la información o se encuentran con diversas dificultades para la búsqueda informativo documental”42.
Adicionalmente la autora manifiesta que existen algunas dificultades, estas se representan en la siguiente tabla, sin alejarse de las necesidades manifiestas en la Bibliotecas Escolares:
42 PEÑALVER MARTÍNEZ, Ángel. La formación de usuarios en bibliotecas públicas. En: Gómez Hernández, J.A. (Coord.) Estrategias y modelos para enseñar a usar la información. Murcia, KR. 2000. [en línea]. [Consultado 25 de febrero de 2012] Disponible en internet: http://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=4899
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Tabla 1. Dificultades de los usuarios en la búsqueda documental Etapas Dificultades
1. Objetivo de la búsqueda - Presentan los temas sin delimitar
- Presentan demandas excesivamente precisas
- No son conscientes del trabajo que conlleva la búsqueda documental
- No parten de sus conocimientos previos
- No plantean la búsqueda en función del tipo de trabajo
2. Búsqueda de los
documentos - No se orientan en el espacio de la biblioteca - No conocen los instrumentos de búsqueda: catálogos y clasificaciones
- Tienen dificultades para utilizar el orden alfabético como sistema de búsqueda
- Buscan sistemáticamente en los estantes
- No tiene en cuenta la existencia de fuentes de información complementarias al libro
- Esperan que el bibliotecario solucione la consulta 3. Localización de la
información en los documentos impresos
- Esperan dar con un título que responda exactamente a su consulta
- No utilizan los instrumentos que facilitan la consulta de los documentos: sumarios e índices
4. Obtención de la
información - Acumulan los documentos sin ningún método selectivo - No consideran necesaria la consulta de distintas fuentes
- No distinguen los niveles informativos de las diversas fuentes
5. Reelaboración de la
información - Copian mensajes completos de libros y enciclopedias - No elaboran síntesis personales a partir de las distintas fuentes
- Tienen dificultades para reformular los contenidos en un lenguaje claro y personal
- No tienen en cuenta las características del sistema de presentación determinado
- No consideran necesario citar las fuentes de información
- No se plantean los circuitos de la comunicación: no detectan si sus mensajes presentan problemas de legibilidad o de recepción.
Fuente: PEÑALVER MARTÍNEZ, Ángel. La formación de usuarios en bibliotecas públicas
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De acuerdo con esta tabla, los programas de formación de usuarios son necesarios en la medida en que la Biblioteca pública amplía y diversifica las ofertas de servicios informativos a la comunidad, entre ellos los que dependen o se basan en la utilización de tecnologías de la información y la comunicación.
Además, según H. Hernández, mencionado por la autora, “… la formación de usuarios se fundamenta en tres motivaciones que la sitúan en primer plano del trabajo en ellas: el desarrollo alcanzado, el creciente aumento y diversificación de la información y sus soportes, y la aparición de nuevas tecnologías43. Según esto, la biblioteca es un espacio en donde se hacen señalamientos de ser un lugar que se constituye en un ámbito social, el cual tiene una forma de integrarse y de complementarse con “… el conjunto de documentos y tecnologías comunicativas del mundo actual, posibilitando en sus usuarios el desarrollo de pautas de comportamiento y uso de la información autónomos”44.
Adicionalmente, la tendencia para que el usuario tenga mayor autonomía en el acceso y elección del documento, lleva a reducir la inclusión del bibliotecario, quien en últimas puede dedicar ese tiempo en actividades y programas complementarios de su labor, tendencia que responde al principio ya tradicional de libre acceso al documento en las bibliotecas y que hace frente también a nuevas formas de comportamiento social, sin olvidar razones de economía de recursos a medio y largo plazo.
De esta manera, los estudios de usuarios, entendidos como un “… conjunto de actividades o actuaciones de carácter pedagógico, que pretenden conseguir la máxima utilización de las posibilidades informativas de la Biblioteca”45, deben aplicarse y analizarse en función de comprender las características de los usuarios, sus necesidades y su rol social, entre otros aspectos.
Además, y en concordancia con la autora, la función educativa de la Biblioteca, convierte a esta institución en una plataforma de apoyo, por medio de la cual se debe trabajar con miras a la formación de usuarios, puesto que en la actualidad no se trata solamente de prestar apoyo a la educación en cualquiera de sus niveles, sino que el bibliotecólogo debe asumir responsabilidades educativas directas, lo que permite convertirlo en un docente más, que ayude en la formación de los usuarios.
43 Ibid Pág. 241.
44 Ibid Pág. 241 45 Ibid Pág. 243
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Este proceso que se visualiza a nivel general tiene un fundamento principal que debe analizarse y encaminarse desde el sentido mismo que la formación se inicia en las primeras etapas de escolaridad, ya que el manejo de las diferentes herramientas y fuentes informativas deben ser adquiridas gradualmente por los usuarios, para que de esta forma se puedan realizar más adelante procesos de búsqueda más complejos y para que logre, al final, saber dónde y cómo hallar la información necesaria para resolver las dudas que surgen en su aprendizaje escolar y profesional, a la vez que se le capacita para resolver problemas o tomar decisiones.
Para lograrlo es clave entender que “Estas habilidades deben vehicularse a través de la educación primaria y secundaria, cuya obligatoriedad asegura la posibilidad de que todos los individuos reciban esta formación”46, además se debe garantizar que el manejo de la biblioteca escolar, se encuentre a cargo de un profesional especializado, quien “… debería convertirse en el agente de esta formación. Sin embargo, la realidad de la biblioteca escolar en España es manifiestamente precaria y por ello a menudo la biblioteca pública asume la labor de sustitución en la formación básica de los usuarios”47.
De otro lado y tal como menciona Peñalver48, algunas de las exigencias y compromisos que se encuentran y que van a permitir desarrollar un adecuado trabajo en este tema de la formación de usuarios, son los siguientes:
“• Recursos humanos para la programación, • Diseño instruccional,
• Elaboración de materiales, • Desarrollo de los programas y • Evaluación correspondiente”49.
Según lo anterior, existen tres aspectos importantes, los cuales van a permitir desarrollar un adecuado proceso de formación de usuarios, esto es: la confección de un Programa de actuación, la elección de un modelo de ejecución y la adopción de un método de instrucción, a este respecto se establece el siguiente cuadro:
46Ibid. Pág. 245.
47 Ibid. Päg. 245.
48Ibid. Päg. 247.
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Tabla 2. Resumen de la forma de aplicación del proceso de formación de usuarios
Planificación Se recomienda comenzar con .experiencias piloto. limitadas antes de desarrollar proyectos ambiciosos, y contemplar:
• Tipología de los usuarios • Identificación de necesidades • Formulación de objetivos
• Organización de los recursos materiales y humanos • Elección de un modelo a seguir
• Desarrollo de un método de instrucción • Establecimiento de un calendario/horario
• Sistema de evaluación que sea válido, fiable y útil
Modelos Colectivos e individuales. Se puede optar por uno u otro o bien complementarlas; la elección en función de los objetivos
• Formación colectiva, destinada a grupos de usuarios, supone un ahorro de tiempo, personal y dinero, es eficaz cuantitativamente: indicadores informativos como carteles, señalizaciones; visitas guiadas, conferencias, charlas o seminarios; sesiones de vídeos informativos
• Formación individualizada, cualitativamente más eficaz porque se adecuan más a los usuarios. De coste más elevado: guías impresas generales o monográficas, casetes guía, instrucciones impresas o audiovisuales sobre manejo de aparatos o la instrucción asistida por ordenador (SIRIO multimedia, MESH, EDUCATE)
Métodos instruccionales
(Svinicki y Schwartz)
Tomados de la enseñanza (Clasificación de Svinicki y Schwart), aplicables a modelos colectivos o individualizados
• Instrucción directa. Información controlada y transmitida en una sola dirección por el bibliotecario y asimilada por el usuario (visitas guiadas, conferencias, guías)
• Instrucción indirecta. El usuario controla el ritmo de su propio aprendizaje, descubriendo la información por sí mismo (exposiciones con discusión, preguntas, simulaciones por ordenador)
• Instrucción semidirecta. Combinación de los dos métodos anteriores. Predeterminado por el bibliotecario, pero con participación activa del usuario. (Charla teórica del bibliotecario con demostración y tiempo para preguntas, luego planteamiento de supuestos o casos que los usuarios deben resolver).
Fuente: PEÑALVER MARTÍNEZ, Ángel. La formación de usuarios en bibliotecas públicas
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Según este cuadro, la formación debe reunirse en este sentido y aplicar los modelos que correspondan a cada parte directamente. De igual manera, ver que se necesita y como la ubicación de la biblioteca van a ser claves en las necesidades que manifiesten los mismos usuarios y sobre la cual va a girar todo el proceso de formación.
Además, en este aspecto de la formación, se deben distinguir procesos diferentes para niños, jóvenes y abuelos o personas mayores, por cuanto el sentido de aprendizaje es diferente y, en cada caso, se debe desarrollar un trabajo diferente y una guía variable y encaminada a formar, reforzar y en algunos casos a repasar algunos conocimientos respectivamente.