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Formulación del problema desde el punto de vista teórico-conceptual: Revisión documental.

Objeto de estudio: justificación, propósitos y fines de la investigación

1.1 Descripción y argumentación de la problemática que sustenta la investigación.

1.1.1 Formulación del problema desde el punto de vista teórico-conceptual: Revisión documental.

La pérdida auditiva es un asunto primordial de salud pública al ser la tercera condición física más común después de la artritis y la enfermedad cardiaca (Hearing Loss Association of America [HLAA], 2015). La pérdida de audición afecta a individuos de todas las edades y puede ocurrir en cualquier momento vital desde la infancia hasta la edad adulta. La mayor parte de los niños con pérdida auditiva que reciben servicios a tiempo, con frecuencia son capaces de desarrollar habilidades lingüísticas a la par que sus compañeros oyentes (American Speech - Language Hearing [ASHA], 2014). En caso de no ser detectada, la hipoacusia infantil puede impactar negativamente la adquisición del habla y del lenguaje, el desempeño académico, así como el desarrollo social y emocional (National Center for Hearing Assessment and Management [NCHAM], 2012). Según [NICHCY] (National Information Center for Children and Youth with Disabilities, 2004) los niños con pérdida auditiva encontrarán muchas más dificultades que los niños oyentes para acceder al vocabulario, gramática, orden de las palabras, expresiones idiomáticas y otros aspectos de la comunicación verbal.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística de España (INE, 2008) el número de personas con discapacidad auditiva mayores de seis años gira en torno al millón sesenta y cuatro mil, de los cuales la mayoría comunica en lengua oral. Ya en el año 1999, la Comisión para la Detección Precoz de la Hipoacusia (CODEPEH, 1999) detectó que al año, en España, uno de cada mil recién nacidos padecía una sordera profunda bilateral y que cinco de cada mil recién nacidos padecía una sordera de distinto tipo y grado. Esta situación supone que, “de acuerdo con las actuales cifras de natalidad, cada año, en España dos mil quinientas familias tienen un

recién nacido con problemas en su audición. De ellos, aproximadamente quinientos serán casos

de sorderas profundas” (Trinidad y Jáudenes, 2012).

En lo que respecta a la modalidad de comunicación empleada por los sujetos con pérdida auditiva, observamos un declive en el uso de sistemas alternativos de comunicación como la lengua de signos. Dos estudios sociológicos realizados por FIAPAS (Jáudenes et al., 2007 Jáudenes, 2009) permiten vislumbrar una tendencia creciente hacia la comunicación oral, lo cual coincide con la tendencia a nivel internacional (Brown, 2006). El estudio publicado en 2007 revela que un 89% de los niños con pérdida auditiva comunica en lengua oral, mientras que la segunda edición de este estudio, realizada en 2009, revela que un 96% de los niños mencionados utiliza esta modalidad de comunicación. En todos los casos, las familias destacan como factores decisivos para la autonomía personal de sus hijos la posibilidad de comunicarse en lengua oral sin depender de terceros. Lo anterior cobra sentido si tomamos en cuenta que el 92% de los niños con pérdida auditiva nacen en el seno de familias donde ambos padres son oyentes (Mitchell y Karchmer, 2004), sumado al hecho de que según el estudio de FIAPAS de 2009 (Jáudenes) el 96% de los sujetos de la muestra utiliza prótesis auditivas, siendo el 57% usuarios de audífonos y 39% usuarios de implantes cocleares.

En cuanto a la habilitación y/o rehabilitación, el estudio publicado por Jáudenes y colaboradores en 2007 sobre la situación educativa del alumnado con discapacidad auditiva pone de manifiesto que el 66% de los niños han recibido logopedia, de los cuales únicamente el 21% la ha recibido antes de los tres años. El estudio realizado por las mismas autoras en 2009 devela que el 95.7% ha recibido logopedia temprana, sin especificar el modo de abordaje ni la formación de los profesionales que la realizan. Asimismo, este estudio refleja que el 70% de la población incluida en el mismo está en el curso académico que le corresponde por edad, sin embargo, no revela información más detallada sobre el grado de integración social y/o académica de dichos alumnos, los apoyos que requieren para su inclusión, así como tampoco menciona qué sucede con el otro 30%.

Al poner el foco de atención en el acceso a la cultura escrita por parte de la población con pérdida auditiva, encontramos un volumen creciente de publicaciones científicas a nivel internacional, preferentemente de origen anglosajón, que refleja que esta población mantiene niveles de lectura y escritura similares a los de sujetos oyentes (Easterbrooks et al., 2008; Geers, 2003; Spencer y Oleson 2008). Muchos de estos resultados provienen de enfoques en los que se pretende obtener el máximo rendimiento de las prótesis auditivas.

En los países de habla hispana, a pesar de la aún reducida bibliografía existente en torno al desarrollo de la lengua escrita en población infantil con pérdida auditiva, es posible encontrar estudios que reflejen diversos aspectos de dicha situación ya sea a nivel individual o colectivo (De los Reyes, 2012; Domínguez y Soriano, 2009; Domínguez et al., 2011; Torres, 2009; Alegría y Domínguez, 2009; Villalba et al., 2005). Son todavía mayoría los estudios que reflejan niveles bajos en el desarrollo de las competencias en lengua escrita por parte de la población con hipoacusia (Divito et al., 2003; Domínguez et al., 2012; Figueroa y Lissi, 2005; Lissi et al., 2003; Loaiza, 2013; Miranda, 1997). Además existen escasas publicaciones que muestren un paralelismo entre los procesos de apropiación y/o niveles de desempeño en lectura y escritura entre sujetos oyentes e individuos con pérdida auditiva. (D’Angelo et al., 2011; Jáudenes, 2009).

En 2007 FIAPAS promovió el Estudio Sobre la Situación Educativa del Alumnado con Discapacidad Auditiva (Jáudenes et al., 2007) cuyo objetivo general era evaluar el nivel lectoescritor del alumnado con hipoacusia y su influencia sobre el aprendizaje y el rendimiento escolar, a través de un estudio transversal sobre una muestra integrada por cien escolares de diversas comunidades autónomas. Los datos obtenidos “rompen con la tendencia de lo que, durante las últimas décadas de investigación, habitualmente se había encontrado” (Jáudenes et al., 2007) pues pone de relieve el hecho de que “por primera vez nos encontramos con un grupo de lectores escolares que alcanza un nivel lector medio comparable al de sus pares oyentes”. Asimismo, el informe resalta la heterogeneidad como característica que mejor define a la sordera como grupo. Este estudio también señala que:

Las diferencias halladas entre sujetos, más allá del coeficiente intelectual, parecen estar determinadas por la combinación de otras variables como el diagnóstico precoz, el uso

temprano de prótesis auditivas y la intervención logopédica, además de la influencia de la familia y de los propios procesos de enseñanza/aprendizaje al que este alumnado haya sido expuesto. Sin embargo, si el diagnóstico es tardío, en los casos de sorderas severas y profundas, los sujetos con un cociente intelectual medio/alto, cognitivamente parecen quedar bloqueados y funcionalmente, rinden como sujetos de cociente intelectual bajo.

El estudio citado concluye a su vez que el nivel de lenguaje oral es la variable fundamental que influye en los resultados encontrados, además del uso de prótesis auditivas, ayudas técnicas (Sistemas de Frecuencia Modulada) y la logopedia.

Sin duda todas estas aportaciones son importantes y necesarias para el mundo de la pérdida auditiva y la lengua escrita en la península ibérica y, de sus conclusiones, se desprenden un sin fin de inquietudes y preguntas para profundizar en este tema tan complejo. Algunas de estas cuestiones han servido de orientación para el desarrollo y focalización de la presente investigación: • ¿Quiénes y cómo son los sujetos que consiguen resultados dentro, por encima y por debajo de la media esperada para sujetos oyentes en lectura y escritura?

• ¿En qué grado y hasta qué punto las variables mencionadas en el estudio (edad de diagnóstico, intervención, grado de hipoacusia, tipo de prótesis, uso de sistema de FM) se relacionan con el acceso a la cultura escrita?

• Más allá de los niveles y resultados obtenidos en lengua escrita, ¿cómo son los procesos de apropiación y formas de acercamiento a la cultura escrita en los niños y niñas con hipoacusia que aprenden a leer y escribir?

Por todo ello, el presente trabajo de investigación, nace del deseo y la necesidad de indagar sobre los procesos y formas de acercamiento a la lengua y la cultura escrita en una población tan diversa como lo es la propia diversidad humana, entendiendo que nos encontramos con sujetos que dentro de su repertorio de diversidad cuentan con diferentes aspectos relacionados con la causa, tipo y grado de pérdida auditiva, edad de detección e inicio de tratamiento, modalidad de comunicación, presencia o ausencia de patologías asociadas, tipo de tecnología utilizada, entorno familiar y socio-cultural, entre otros. Paralelamente, se debe tener en cuenta que el acceso a la lectura y escritura es el resultado de un conjunto de procesos sensoriales, cognitivos, lingüísticos, socio-afectivos y atencionales. De los enunciados anteriores se desprende la urgencia de abordar esta compleja temática desde un enfoque hermenéutico comprensivo.

Este estudio busca contribuir en el incremento del conocimiento en torno al acceso a la cultura escrita en sujetos con pérdida auditiva que pertenecen a una población hispanoparlante, aspecto fundamental de cara a alcanzar una verdadera comprensión de la realidad en torno a la inserción académica, social y laboral de las personas con hipoacusia.

1.1.2 Formulación del problema desde el punto de vista empírico:

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