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Fortalecimiento de la SNGRD como ente rector de la administración

El Programa de Reparación Menor de Vivienda tuvo un papel determinante en el for- talecimiento de un sistema regional para la gestión del riesgo. Aportó a la integralidad del modelo de atención del riesgo, es decir, en conocimiento detallado de la región, en la identificación de zonas de riesgo mitigable y no mitigable, en el reconocimiento de materiales y técnicas ancestrales de construcción, en el conocimiento de los medios de transporte y costos de la reparación y también en la caracterización de las habilidades de las comunidades para participar en los procesos de reparación. De este modo, el Pro- grama de Reparación Menor de Vivienda se insertó, progresivamente, en un sistema más complejo de acciones encaminadas a asegurar una estructura que permitiera una reacción interinstitucional efectiva.

Tenemos un proyecto de fortalecimiento de la red departamental de gestión de riesgo. Se trata de un proyecto, de alrededor 9.000 millones de pesos, que consolida toda la parte física de oficinas, de telecomunicaciones, con la alternativa de los radioteléfonos. Si una población no tiene Internet, se puede acceder al teléfono. Es como un complemento para poder hacer los reportes.

Opinión de la gerencia de reconstrucción en Quibdó (Chocó)

El Programa de Reparación Menor de Vivienda fue el vehículo para que Común Unidad se mostrara como una estrategia adecuada para desarrollar programas de carácter nacio-

nal, relacionados con la gestión del riesgo y atención de desastres. Esta estrategia, conso- lidada en torno a los programas de alojamiento temporal, permitió identificar actores y concertar acciones que no tenían una articulación previa. Es más, antes del desarrollo de los programas de alojamiento temporal para la atención de los damnificados por el Fe- nómeno de la Niña 2010-2011, los problemas de comunicación entre instituciones com- plicaba la formulación de planes de desarrollo desde la gerencia de gestión del riesgo, situación que evidenciaba la necesidad de tener un mecanismo que desarrollara canales de comunicación efectivos entre las instituciones.

Eran problemas de comunicación. Ha habido ciertos roces, porque en la planeación no quedó estipulado el tema de gestión de riesgo y se hizo a la carrera (…) Hay un problema de competencia (…) Pero es algo que hay que hacer, porque si no, la afectada es la gobernación, ya que no cuenta con los recursos y por eso se debió meter en el Plan de Desarrollo y lo que quedó incluido fue desde la Gerencia y no desde la Oficina de Gestión del Riesgo. Opinión de un funcionario de la Confederación Colombiana de ONG (nivel nacional)

Se trata de un proceso de integración e interacción institucional que está en una fase ger- minal. Es necesario avanzar en los mecanismos y medios para que el trabajo coordinado sea efectivo. Sin embargo, ya hay avances en el modelo de convocatoria a nivel regional y es necesario mejorar la cobertura en entidades de relevancia nacional.

Cuando llegamos a la gerencia, lo que conseguimos fue un plan de reconstrucción que daba un paso más allá que el que se había dado con la reparación. En esta reunión deberían participar mu-

chas entidades con diferentes tareas. Quisimos hacer un evento para consolidar las tareas de cada entidad y hacer una matriz, pero nadie, salvo el DPS, nos respondió.

Opinión de la gerencia de reconstrucción en Quibdó (Chocó)

Así como se ha dedicado una buena parte del esfuerzo a generar vínculos entre entida- des de alcance local, regional y nacional, el Programa de Reparación de Vivienda ha sido una buena plataforma para fortalecer los vínculos con las comunidades de damnificados y de beneficiarios. Acciones sencillas, desarrolladas con las comunidades, fueron los pri- meros pilares que robustecieron las relaciones de confianza y transparencia que pueden llegar a sostener la cooperación y la solidaridad, según lo declaran los principios de trabajo que promueve el FNGRD.

Entre las tareas que no eran contractuales, sino cosas adicionales que nosotros hacíamos, estaba el que hiciéramos hasta de mensajeros de la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres: cuando llegaba una circular, nosotros la agarrábamos, la imprimíamos, hacíamos una constancia de entrega de documentos y la llevábamos al territorio. Opinión de un representantes de la Confederación Colombiana de ONG en Manatí

(Atlántico)

Transferencia de conocimientos y herramientas en materia de administración,

coordinación y gestión

El Programa de Reparación de Vivienda facilitó en buena medida la transición entre gobernantes, pues fue un factor de continuidad entre los equipos que dejaban la admi- nistración local y los que la asumían.

Logramos estar dentro de la comisión de empalme de la Gobernación, y logramos participar en los dos temas del plan de desarrollo del nuevo gobernador que nos interesaban: participación ciudada-

na, que tiene que ver con el buen gobierno, y atención en las inundaciones del sur. Logramos que el Gobernador participara en muchas de las reuniones. Opinión de representantes de la Confederación Colombiana de ONG en Manatí

(Atlántico)

De no ser por la estrategia interinstitucional Común Unidad y por la claridad del mode- lo, la transición de los equipos de gobierno hubiera sido traumática. Es importante ano- tar que el hecho de que los operadores hayan verificado las necesidades de reparación en los lugares afectados sirvió como mecanismo de prevención de una potencial mani- pulación de la información del censo por parte de los equipos locales o de los intereses políticos del momento.

En términos de transferencia de conocimientos, el Programa de Reparación de Vivienda les hizo una entrega inmediata a los beneficiarios de técnicas estandarizadas de repa- ración. Es decir, la interacción entre los operadores, interventores y las comunidades de beneficiarios, bajo la forma de capacitaciones directas o como actividad de modela- miento en técnicas de construcción, hizo que los beneficiarios aprendieran bastante de las técnicas de construcción y del manejo de materiales ancestrales y modernos. En el futuro, tendrán herramientas para seguir mejorando sus casas.

Es importante destacar que también los operadores de la reparación y las cuadrillas de contratistas aprendieron sobre la calidad, usos y costumbres de la construcción tradicio- nal y comprendieron las ventajas del uso de determinados materiales según la diversidad de regiones en Colombia.

Finalmente, es necesario mencionar que las comunidades de beneficiarios establecieron canales de comunicación directos con las diferentes instancias locales, regionales y na- cionales que lideran el programa de reparación. Este conocimiento consolida las formas de participación legítima, al tiempo que facilita el reconocimiento de las autoridades nacionales, regionales y locales.

Contribución al mejoramiento de las condiciones de vida

Para todas las entidades implicadas en el Programa de Reparación de Vivienda, el pro- ceso ha sido una importante fuente de aprendizaje de los usos y costumbres de las regiones. El conocimiento relacionado con los materiales, las formas de construcción y el aprovechamiento del terreno es valioso para poder desarrollar programas de pre- vención del riesgo y del desastre en una perspectiva ideográfica, es decir, adaptada a las comunidades.

La perspectiva ideográfica busca producir marcos teóricos y modelos de intervención ajustados a las características de la población local. En este sentido, entiende, valora y gestiona todos los cambios con base en la comprensión profunda de las características peculiares de una población determinada. Se trata de un modelo que cumple con los estándares básicos para asegurar la calidad de la vida de los beneficiarios del programa, pero también trata de dar respuesta a las necesidades de vivienda derivadas de la identi- dad de un grupo humano.

El Programa de Reparación de Vivienda ayudó a recuperar las condiciones de vida de las familias residentes en 56.014 viviendas, y dará respuesta a las que falten hasta lle- gar a la meta de 102.095. Un resultado muy valioso tiene que ver con la reparación de viviendas en comunidades indígenas, dado que la Personería de Quibdó reportó que 4.868 familias indígenas, presentes en trece municipios, se beneficiaron del Programa de Reparación de Vivienda.

Fortalecimiento de la población damnificada para hacer frente a la situación de