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Fraudulentos asuntos de los Abdelkrim en Axdir (1919-1926) y volumen de negocio

CAPITULO 2: INTERNACIONALIZACIÓN DE LA CUESTIÓN MARROQUÍ; ESTUDIO DE TRATADOS: los negocios

9. LA CAMPAÑA DE 1921: RELACIÓN CON LOS NEGOCIOS DE LAS MINAS

9.4. Fraudulentos asuntos de los Abdelkrim en Axdir (1919-1926) y volumen de negocio

Sin embargo, queda en el aire una duda sobre el motivo de la repentina intención de Abdelkrim de atacar a las fuerzas españolas ya que en todas las fuentes consultadas, incluida la carta en la que se recoge el desarrollo de la reunión con los representantes de Echevarrieta, el 11 de abril, aquel se declaraba amigo de España. En cualquier caso, parece claro que los Abdelkrim no querían que las tropas alcanzasen Beni Urriaguel, tal como planteaba en su segunda hipótesis el general Silvestre en su carta del 29 de mayo, referida a la formación del harka: "lo mismo puede ser una habilidad para

cubrirse si las cosas salen mal, que hija del convencimiento de que España ha de ir a Beni Urriaguel" . El asunto bien podía estar relacionado con el desarrollo ilícito de la actividad minera y con el deseo por parte de los cabecillas de Beni Urriaguel de que no llegara a su feudo ningún vestigio de la administración.

No existe información suficiente como para calcular el volumen exacto de negocio minero de los Abdelkrim en su feudo de Axdir, que afectó a las cabilas de Beni Urriaguel, Tensaman, Beni Tuzin y Beni Ulixek, durante los años que se mantuvo su “dominación” sobre el Rif central, entre 1919 y 1926. Sin embargo, sí que se dispone de información como para realizar una argumentación suficientemente sólida sobre lo que pudo ser su actividad y como para concluir que Abdelkrim, durante su etapa en Axdir (1919-1926), estuvo dedicado, fraudulentamente, al negocio de las concesiones mineras.

En los documentos de la Junta de arbitrios de París figuraban los permisos para realizar estudios previos de explotación para distintas empresas. Las concesiones se publicaban, igualmente, en el BOP. Muchos de ellos fueron recogidos por Galbán de los archivos de Cándido Lobera, director del

Telegrama de Rif198 e inversor en el negocio de las minas. El análisis se basará en las siguientes

fuentes:

197

HERNÁNDEZ HERRERA y GARCIA FIGUERAS, op. cit., Madrid, 1929, p. 447. 198

Para realizar un estudio más profundo, que no es el objeto de esta tesis, es preciso acudir a las fuentes de la hemeroteca del Telegrama del Rif, hoy El Telegrama de Melilla, donde se publicaban las concesiones mineras en la región oriental; a los archivos del Tribunal Arbitral de Paris, donde se registraban las concesiones; y al BOP. Estas fuentes permitirán completar los datos apuntados y obtener con un elevado grado de exactitud el volumen

1. Correspondencia entre Abdelkrim y los representantes de la Compañía Setolázar, descubierta en su casa de Axdir, tras la ocupación en 1927.

2. Información contenida en BOP en los que figuran datos sobre concesiones en el Rif, entre los años 1919 y 1926, años en los que Abd el-Krim residió en Axdir. En particular, se analizarán los referidos a la cabila de Beni Urriagel y a aquellas otras que, limítrofes con ella, se consideraban bajo su control, Bocoya, Beni Tuzin, Beni Ulixek y Tensaman.

La correspondencia con la compañía Setolázar permite descubrir, con bastante aproximación como funcionaba el negocio minero, así como, la cuantía de los pagos por los diferentes conceptos de una explotación. Las pruebas documentales de esta correspondencia son tres entre telegramas y cartas, descubiertas en el domicilio del líder rifeño por las fuerzas que tomaron Axdir en la campaña de 1927199. Corresponden al intercambio de información entre Abdelkrim y el señor Caballero,

administrador de los negocios de la Compañía Setolázar, en la sucursal de Melilla. Las misivas se muestran en fotografías legibles.

La primera es un telegrama, fechado el 14 de mayo de 1920, remitido por Francisco Caballero y dirigido a Mohamed Abdelkrim, a Axdir. En él Caballero indica que la compañía había escriturado unas concesiones a nombre de Abdelkrim y que estaba dispuesta a facilitarle los “medios económicos que

necesitéis ahí para nuestras cosas”. Igualmente le indicaba que llevase con discreción la relación, pues

ni siquiera los directores de la compañía la conocían200.

La segunda era una carta, fechada el 18 de mayo de 1920, remitida por la oficina de la empresa Setolázar, en Melilla, y dirigida a Mohamed Abdelkrim a Beni Urriagel. En ella se recogía la posible realización de una “excursión a Beni Ulixek” por parte de los Abdelkrim. Se indicaba al líder rifeño

“hacer gestiones y ponerse al habla con quién pueda (referido a líderes locales)” para ayudarles en la

realización de los trabajos preparatorios relacionados con algunas denuncias mineras. En el Rif, esto solo se podía conseguir mediante la coacción, empleando la fuerza, o por el pago en metálico. La compañía indicaba el envío, por mediación de su representante en Melilla, señor Caballero, de 40.000

199

GJ. Doc., pp. 46. y ss. Galbán presenta fotografía de las cartas y telegramas y justifica como llegaron a su poder. Significa que las encontró un comandante de las fuerzas conquistadoras que “tenía el propósito de entregar al Gobierno toda la documentación encontrada”, autorizando al cuñado del autor, Rogelio Navarrete, a fotografiarlas por tener este un contencioso con la compañía minera Setelózar por un asunto de minas.

200

Ibidem. Resumen del telegrama: “Francisco Caballero. Telegramas, Setolázar-Caballero. Melilla, 14 de mayo de 1920. Sidi mohamed Abd el-Krim (membrete). Axdir....He merecido de ti pruebas de...confianza en las últimas conversaciones... decididos a daros satisfacción...haciéndote la escritura de las minas que tu tanto anhelabas y al mismo tiempo facilitaros cuantos medios económicos necesitéis ahí para nuestras cosas, como también para crear cualquier otro nuevo negocio minero en el que se reservarían vuestras participaciones...conozco tus recelos, te mandó don Juan un documento para que firmases...que no has devuelto... no quiero que conozca la Compañía ni nadie nuestra íntima amistad...Te agradeceré que cuando leas

pesetas, que los Abdelkrim habían solicitado para comenzar los trabajos e investigaciones previos a la actividad minera, dinero que la compañía entregaba ”como adelanto para tus negocios”y le recordaba que todos tendrían una participación en los beneficios201.

La tercera carta era del representante de la Sociedad Anónima Minera Setolázar, en Melilla, fechada el 9 de marzo de 1921, dirigida a Mohamed Abdelkrim a Axdir. En ella se hacía referencia al incremento de los gastos de los trabajos mineros y al incremento de las demandas económicas de los Abdelkrim. También, recogía, las primeras dudas de los directivos de la empresa minera respecto de la marcha del negocio al referirse a “estos señores, que hasta ahora no han hecho nada más que dar dinero” y apuntaba la posibilidad de preparar un encuentro entre los directivos y el líder rifeño a efectos de darles confianza respecto al negocio emprendido.

La misma carta expresaba que, según los Abdelkrim, existía la posibilidad de obtener grandes beneficios, pues el representante de Setolazar escribía “por tus referencias resulta que tenemos cogido

lo mejor de ahí en una extensión de hectáreas verdaderamente tan grande para enriquecernos a todos”, pero también recogía la decisión de la compañía de no invertir más recursos económicos en

trabajos preparatorios y esperar a la explotación directa de las concesiones, que los rifeños habían asegurado que ya tenían preparadas. Igualmente, presentaba las dudas de la empresa para seguir adquiriendo terrenos. Sin embargo, el remitente se manifestaba partidario de lo contrario, aunque dos o tres meses más adelante “cuando viesen que aún no se había dominado en Beni Urriaguel”, lo que mostraba un claro interés por ambas partes, la compañía minera y los Abdelkrim, en que la administración española no se asentase en la zona. Finalmente, el agente en Melilla amenazaba a los Abdelkrim con la posibilidad de romper las relaciones diciendo “Si hicieseis trabajos con otra

Compañía”202.

201

Ibidem. Resumen de la carta: “Setolázar. Agencia de Melilla. O´Donell 31. Setolázar. Bilbao. Erguía, 18 de mayo de 1920. Mohamed Ben Abd el-Krim, Beni Urriagel: Celebro que os encontréis dispuestos a comenzar con toda actividad los trabajos e investigaciones que hablé con tu tío (Abdessalam). Encontramos muy bien el que penséis hacer esa excursión a Beni Ulixek... creemos muy conveniente el que preparéis, con la mayor urgencia, datos relacionados con las denuncias de Handis, Tizin, Taruel y Maaden. Hacer gestiones y poneros al habla con quién pueda ayudaros...te enviamos por mediación de Caballero las 40.000 pesetas que solicitabas como adelanto para tus negocios...en estas nuevas denuncias que ahora hagamos llevaréis una participación, como ya dije a tu tío...cuanto te enviamos en dinero, objetos o cualquier otra cosa es en nombre de los tres socios...Setuaín, Ortiz de Zárate y yo...quedo tuyo buen amigo, J. Olavarriaga”.

202

Ibidem. Resumen de la carta: “Sociedad Anónima Minera Setolázar. Particular. Melilla, 9 de marzo de 1921. Mohamed Abd el-Krim. Axdir (membrete). “no dudo de los gastos que ocasionan estos trabajos mineros y de que cuando tu pides es porque ello debe ser; pero es la cosa que estos señores, que hasta ahora no han hecho nada más que dar dinero, se desalientan un poco,...esto no pasaría si en lugar de andar con cartas...verse y hablar de viva voz, estoy tan comprometido en esto que si no resultara lo que tú me aseguras, me costaría el destino...Por tus referencias, que estimo de la mayor veracidad, resulta que tenemos cogido lo mejor de ahí en una extensión de hectáreas verdaderamente tan grande...para enriquecernos a todos...Estos señores de Setólazar han creído que no es preciso gastar más dinero sino esperar...a que llegue el momento de poner esas

El análisis de esta correspondencia permite extraer las siguientes conclusiones:

- Existía alguna razón, desconocida pero de envergadura, que aconsejaba llevar a cabo los negocios y relaciones en secreto. Puede tener relación con la propuesta realizada en la tercera carta “más denuncias mineras...si yo viese una coyuntura intentaría ver que se

hiciesen alguna más. Esto, de todas maneras, no podría ser antes de dos o tres meses, cuando viesen que aún no se había dominado en Beni Urriaguel”. Lo que indica que el

sometimiento de Beni Urriaguel perjudicaba los beneficios de ambas partes.

- La avidez de los líderes rifeños y de compañías en la obtención de grandes y rápidos beneficios y la competencia existente entre las diferentes compañías.

- Las dudas de la compañía sobre las relaciones que Abdelkrim pudiera estar manteniendo con otras empresas. Lo que era cierto, al menos en esta investigación se ha presentado la relación con Echevarrieta, representante de algunas empresas mineras203 y con la compañía

holandesa Sociedad W. H. Muller y Cía., representada por el señor Lorenzana.

- La disponibilidad de una fuerza coercitiva y recursos económicos de la familia Abdelkrim para

“realizar gestiones” fuera de sus territorios sobre las cabilas próximas.

- Las dudas del corresponsal sobre la marcha del negocio.

- La continuación de la inversión en adquisición de terrenos, y por tanto, el incremento de los beneficios, mientras las fuerzas de la Comandancia de Melilla no llegasen a la zona donde se estaban adquiriendo.

Para conocer el número de concesiones en las que intervino la familia Abdelkrim se ha analizado la información contenida en diferentes BOP204. Solo aparece una explotación minera directamente

asociada a los nombres de Abdelkrim y Echevarrieta, en la página 277 del BOP número 10 del año 1922, concedida por el Tribunal de Litigios.

Igualmente, en el BOP número 2 de 1920 aparecían asociados el señor Echevarrieta y la compañía británica The Marroco Mineral Sindicate. Además, ese mismo BOP recogía que esta compañía se encontraba en posesión de 15 explotaciones, aunque no se especificaban las cabilas. Por otra parte, en el BOP número 12 de 1921 se hacía mención a que esa misma compañía se había hecho con

coyuntura intentaría ver que se hiciese alguna más. Esto, de todas maneras, no podría ser antes de dos o tres meses, cuando viesen que aún no se había dominado en Beni Urriaguel...Si hicieseis trabajos con otra Compañía, perderíais la excelente opinión que tienen hoy los de Setolázar de vosotros, pues habrían de ver en ello mucho egoísmo …no debes tener impaciencia por ganar que ya llegará la hora para todos”.

203

varias concesiones en las cábilas de Beni Urriaguel, Tensaman y Beni Tuzin. La relación de la compañía británica con Echevarrieta y de éste con Mohamed Abdelkrim apunta a que el líder rifeño también tenía que ver con las concesiones a la Marroco Mineral Sindicate, y que, tal como sospechaban los directivos de la Compañía Setolázar, mantenía contactos con varias compañías simultáneamente.

Además, Mohamed Abdelkrim estaba en contacto con la Compañía Setolázar, uno de cuyos directivos era el señor Olavarriaga, firmante de una de las misivas a las que se ha hecho referencia. Así, en el BOP número 2 de 1920 aparecía una concesión minera en Beni Tuzin a nombre de la compañía Setolázar que, como se ha presentado, además poseía otras concesiones en “Handis (en Beni Tuzin),

Tizin, Taruel y Maaden (en Beni Urriaguel)” y que además tenía pensada realizar una excursión a Beni

Ulixek.

Por todo ello, parece que los negocios mineros de la familia Abdelkrim no se circunscribían a su cabila, Beni Urriaguel, sino también en otras cábilas próximas -Tensaman, Beni Tuzin y Beni Ulixek-, aprovechando los conocimientos familiares, como los estudios de minas de Mohan y la experiencia en la resolución de pleitos territoriales adquirida por Mohamed cuando ejerció como Kadi Kodat, en Melilla. Además, los Abdelkrim podían imponer su voluntad sobre ellas por disponer de un harka y recursos económicos suficientes. Todo ello facilitado por la inexistencia de autoridad en esos territorios, donde no había ni representación del Sultán, ni tampoco de la administración española.

Por estas razones, conocer la extensión real del volumen de negocio de los Abdelkrim obliga a realizar el estudio, no solo sobre los datos referidos a Beni Urriaguel, sino también los relativos a las cabilas a las que se ha hecho referencia, territorios por los que la familia del famoso líder rifeño mostró un interés inusitado cuando las fuerzas españolas comenzaron a pacificarlas.

Parcelación y registro de las explotaciones mineras. Sin embargo, este estudio, para poder ser comprendido, requiere clarificar algunos conceptos como explotación o grupo de explotaciones. El término “explotación” respondía a una denominación, que empleada por la prensa, se generalizó. De los datos analizados se puede deducir que una explotación era “un grupo de terrenos acotados, con

una extensión global de unas 1.000 Ha, sobre los que se intuía una posibilidad de explotación minera”.

Por tanto, lo que se entendía por explotación minera, era sinónimo del término “mina” mucho más familiar y que, sin embargo, no era empleado porque, en la zona de Protectorado, el mineral se encontraba a “cielo abierto” y para su extracción no exigía excavar “minas” o “túneles”.

Cada “grupo” se dividía en un número variable de “perímetros” o “terrenos”. Las informaciones de que se dispone indican que cada “grupo” comprendía entre 2 ½ y 5 terrenos, que a su vez se podían

subdividir en “partes”. Aunque, generalmente se concedían terrenos completos. Cada “parte” era la porción de terreno sobre la que se realizaba, previo pago de una cantidad, la concesión205. Estas

partes eran, por tanto, las que se registraban como “concesiones”.

Por tanto, el término “concesión”, mucho más específico que el de “explotación”, aunque coloquialmente pueden emplearse como sinónimos, respondía a connotaciones jurídicas e implicaba que los organismos oficiales de registro, Tribunal de Arbitrio de París y Boletín oficial del Protectorado,

“concedían” a determinada empresa o particular la autorización para realizar la “explotación” minera de

los terrenos o partes registradas, lo que implicaba el desarrollo de una serie de trabajos previos. En el BOP n. 23, página 913, de 10 de diciembre de 1920, se publicaba una sentencia206 de la que se

puede deducir que en el proceso de adquisición y explotación de los diferentes terrenos, existían diferentes capitulados por los que los rifeños podían reclamar sumas de dinero a los agentes mineros,

205

GJ. Doc., p. 54.“..el grupo 14: un contrato fechado el 27 de Dul Hiyya de 1329 (de la Hégira), concerniente a la compra de un terreno sito cerca del “aduar de Maaden”; otro fechado el 25 de Yumada 1º de 1330, concerniente a la compra de un terreno sito “alrededor del poblado de Maaden...y un tercero fechado el 12 de Chaaban de 1330, concerniente a la compra de la mitad de un terreno...”.

206

Ibidem., p. 52. siguiente: “Don Arturo Netter,..., ha presentado una demanda tendiendo a obtener permiso de explotación de minerales...Los servicios de minas,..., examinada la requisitoria, constataron que los recurrentes habían facilitado la prueba de los hechos siguientes: Compra de veintidós lotes de terreno, posesión de la totalidad del perímetro, trabajos de investigación, instalaciones de utilidad minera, trabajos topográficos y trabajos de explotación. Hace remarcar que después de la triangulación hecha por el Servicio Minas,... La Comisión encuentra que los recurrentes han facilitado las pruebas de hechos verificados…estos hechos....justifican la concesión del permiso solicitado...la Comisión acuerda con los recurrentes un permiso de

para poder, finalmente, proceder a la explotación, entre estos conceptos se encontraban los siguientes: trabajos de investigación; trabajos topográficos; instalaciones de utilidad minera; compra de terrenos; y trabajos de explotación.

Hay que aclarar que los datos que se van a analizar, en cuanto a cantidades percibidas por cada concepto, corresponden a un pleito que se produjo en diciembre de 1920 en la cabila de Beni bu Yfrur. La fecha y el lugar hace que toda la tramitación del asunto resultase totalmente trasparente por encontrarse esa cabila, en esas fechas, sujeta a la autoridad del Majzén. Probablemente en las zonas insumisas las cantidades asociadas a cada concepto fueran muy superiores a las que se deducirán en este estudio.

1ª Parte, estudio sobre la superficie de las explotaciones de los Abdelkrim: el número de las concesiones en Beni Urriaguel se recoge en los BOP de los años 1919 a 1926207, subrayar que no se

ha podido acceder a ningún BOP de los años 1923, 1924 y 1925. La tabla 1 recoge el número de

concesiones registradas en esta cabila durante el periodo indicado, expresando, igualmente, el nombre

de la compañía o particular, a quién pertenecía, en azul se han marcado aquellas de las que se tiene constancia documental de su relación con Abdelkrim:

Propietario Nº de concesiones

Teulant Bisso 2

Compañía Setolázar 5

Sociedad Marroco Mineral SL 2

Sociedad W. H. Muller & Co 8

Bernardo de Quirós 12

José Aldazabal Cabeiro 1

TOTAL 30

Tabla 1

Para realizar un estudio sobre la extensión total del territorio en el que se realizaba algún tipo de actividad minera, puesto que solo se dispone de datos de superficie de algunas de las explotaciones, se ha calculado la media de los datos de extensión disponibles de las concesiones registradas que, por otro lado, eran bastante homogéneas. Al resultado de esta operación se le ha denominado “concesión

tipo”. En el BOP figura la extensión de algunas explotaciones que, aunque no se encontraban en Beni

Urriaguel, sí que pertenecían a territorios bajo control de los Abdelkrim. Casi todas las que estaban registradas con extensión se encontraban en Beni Tuzin, cabila fronteriza con Beni Urriaguel. La siguiente tabla recoge los datos de extensión de 5 explotaciones, únicos encontrados.

Tabla 2

La extensión total de todas las explotaciones es de 4.225 Ha, que corresponde a la suma de cada uno