PROMOVER EL CAMBIO CONCEPTUAL
4.3 LA FUNCIÓN DE LAS REPRESENTACIONES EXTERNAS EN LA COGNICIÓN
Desde el punto de vista del desarrollo cultural de la cognición humana, la teoría de la evolución de la mente propuesta por Donald (1993) toma en cuenta la función de las representaciones externas en la cognición, en la comunicación y la memoria. Este autor propone un marco para interpretar las relaciones entre los sistemas culturales y los sistemas de memoria, resumiendo tres etapas de la representación, e identificando saltos cualitativos en los pasajes de una otra. En una primera etapa del desarrollo de la mente humana, la acción conjunta de las personas conviviendo en sociedad, permitía la comunicación no siempre deliberada, a partir de la cual los co-participantes extraían significados. Esta primera forma de representación es denominada como memoria episódica y se basa en acciones y procedimientos. La comunicación gestual (mimética) conforma el primer salto cualitativo (Donald, 1993): en esta etapa, anterior al lenguaje, las personas usan gestos para coordinar las acciones que realizan conjuntamente. Las acciones se estilizan y se convierten en sistemas de comunicación. En un estadio siguiente surge el habla que genera la memoria mítica, basada en las narraciones orales. El habla permite planificar y reflexionar sobre la actividad conjunta, y la comunicación permite la ampliación de la memoria y la posibilidad de referirse a emociones y a acciones pasadas y futuras. La última transición nos interesa en particular ya que es la que permite la producción y el uso de nuevas clases de registros externos de memoria y la producción de artefactos simbólicos, generando la mente teórica. Esta última transición es tecnológica (Donald, 1993, p. 745) a diferencia de las transiciones biológicas anteriores. Las nuevas representaciones visuales conllevan la invención de sistemas gráficos complejos, sistemas numéricos y sistemas de escritura que permiten la comunicación a distancia y a través del tiempo. La invención de los sistemas de representación externa implica la ampliación de la memoria y el desarrollo de nuevas habilidades. Por ejemplo, se menciona el rol de las representaciones externas en la producción y difusión de teorías. Estas representaciones permiten corregir los significados expresados, dirigirlos a otros, continuando el debate y el desarrollo de las ideas. Las nuevas propiedades de los sistemas de almacenaje colectivo y de las capacidades de recogerlas del entorno, apoyan el desarrollo concomitante de las funciones cerebrales de las personas capaces de utilizar estos sistemas externos, la
_____________________________________________________________________ plasticidad de la mente y el nuevo lugar de la memoria biológica frente al uso masivo de la memoria externa.
La teoría de Donald, relaciona orgánicamente el desarrollo de la cognición con las representaciones externas, detallando la manera en que estas últimas estructuran la cognición humana. Asimismo, menciona que el desarrollo no ha concluido ya que los argumentos acerca del desarrollo continuo de la cognición se ven reforzados por los estudios, en los lugares de trabajo con ordenadores. En esta línea de pensamiento, el análisis de Olson (1994) también ha sugerido que la escritura posibilita la objetivación del lenguaje que al ser objeto de la representación contribuye al desarrollo de las habilidades del pensamiento formal. La escritura no es una trascripción del habla ni una extensión del lenguaje; la escritura es un sistema de representación que proporciona las categorías necesarias para la introspección de las estructuras implícitas del habla (Olson, 1994). La escritura no es una copia del referente sino una y traducción semiótica de acuerdo a ciertas reglas (Pérez Echeverría, Martí y Pozo, enviado a revisión) de esta manera la escritura y cualquier otro tipo de sistema de representación externa permite funciones pragmáticas con el fin de ampliar y extender la memoria pero acarrea asimismo funciones cognitivas, epistémicas nuevas formas de operar sobre los mundos simbólicos. El rol de los sistemas de representación externa y de los objetos representacionales influye, entonces, en el desarrollo y en el comportamiento cognitivo.
Tomando como base la teoría de Donald proponemos distintos niveles de interacción con los módulos interactivos en un museo. Interactuar con los módulos respondiendo a los affordances correspondería a un primer nivel mimético de interacción. La acción del sujeto es entonces rítmica y adaptada, puede ser repetida pero es inaccesible, ya que no cuenta con la memoria capaz de registrarla. Las personas reaccionarían a los affordances del medio de manera directa. Poder darle nombre a la acción y los conceptos, conformaría un segundo nivel de interacción, esta vez simbólico que permitiría establecer relaciones entre acciones y significados, creando narraciones y explicaciones (pensamiento narrativo en el lenguaje de Donald). Estos significados podrían ser usados para comunicar e interactuar no solo con los módulos sino también con las personas para dialogar. Pero sería la memoria
externa la que finalmente admitiría usar el módulo como artefacto cognitivo, pudiendo las personas crear y comunicar conocimientos. Es en estos dos últimos niveles de interacción donde la mediación de los adultos puede promover y apoyar los aprendizajes, aclarando las metas de los módulos, mostrando regularidades y relacionando las acciones de los niños con las intenciones del museo. Para dar cuenta de los niveles de interacción con objetos representacionales en los museos desarrollamos en el apartado siguiente el concepto de affordances, relacionado con la medida de estructuración del entorno ya antes citado en relación al desarrollo de los módulos interactivos.
4.4 LOS OBJETOS COMO ARTEFACTOS COGNITIVOS- LOS
AFFORDANCES
La teoría de percepción ecológica de James Jerome Gibson (1979) ha tenido una vasta influencia en la manera en que entendemos la percepción visual. En su teoría de la percepción ecológica, Gibson identifica índices del medio (affordances), configuraciones ópticas, invariantes temporales y espaciales del ambiente que indican posibilidades de acción. Estos valores y significados externos (Gibson, 1979, p.27) son percibidos directamente, sin procesamiento sensorial. El producto de esta percepción no es una representación interna de la persona sino la percepción directa de las propiedades objetivas del medio. Los affordances son holísticos: Lo que percibimos cuando miramos un objeto son las distribuciones ópticas que el medio ofrece (las substancias, las superficies y los objetos) y no sus propiedades físicas o su dimensión.
Los affordances se definen en relación con el mundo animal (los animales identifican un lugar para caminar al ver una superficie plana extendida delante de sus ojos y un refugio al ver una superficie cerrada). Gibson (1979) hace mención asimismo de artefactos culturales, por ejemplo un buzón de correo, pero no desarrolla esta idea. Los affordances son descriptos en contraposición a las valencias de la psicología de la Gestalt y se insiste en que los affordances no varían según las necesidades de las personas, mientras que las valencias se modifican en relación a ellas. Los affordances son propiedades objetivas del medio, independientes de las
_____________________________________________________________________ capacidades de la persona para reconocerlos, pero siempre relacionados con una persona determinada: un adulto concibe trepar por unas escaleras, pero un bebé pequeño no percibe esta posibilidad. Los affordances implican complimentaridad entre el observador y su ambiente cobrando sentido desde el punto de vista de las personas. La definición de affordances ha sido retomada y ampliada en el campo de la cognición distribuida (Greeno, 1979; Zhang y Norman, 1994; Zhang y Patel, 2006). Greeno (1994) hace hincapié en la interacción de las personas con el medio y define a los affordances como precondiciones de la actividad en la forma de condiciones y restricciones. Al referirse a objetos culturales del medio, considera estados mentales de reconocimiento no mencionados en la teoría original de Gibson. Por ejemplo, los símbolos percibidos son reconocidos por las personas y no solo percibidos.
El término de affordances fue adoptado por Norman (1988) y aplicado al análisis de la interacción de las personas con objetos cotidianos. (Recordamos que hicimos referencia a la influencia de este enfoque al hablar del diseño en museos de módulos que posibiliten la recepción inmediata.) Este autor toma en cuenta además de las características físicas de los objetos a las metas, los planes, los valores, creencias y conocimiento en la interacción con objetos culturales. Norman habla de affordances físicos que llama affordances percibidos y de affordances socio-institucionales o culturales -que muchas veces son restricciones que indican qué es lícito hacer y qué no con los artefactos. Los affordances influyen en la resolución de problemas (Zhang, 1997), ya que algunas veces la información perceptiva interviene en el proceso positiva o negativamente y oculta la estructura abstracta del problema a solucionar. Zhang y Patel (2006) definen a los affordances en conjunción a las restricciones entre las personas y los distintos medios de acción. En su lista incluyen:
Affordances biológicos - basados en procesos biológicos. Por ejemplo, los animales
distinguen un hongo comestible de un hongo venenoso.
Affordances físicos - limitados a tareas restringidas por estructuras físicas: una
superficie plana vertical en una puerta puede ser empujada
Affordances perceptivos entre los que se incluyen los mapeos espaciales. Por
ejemplo: Si los interruptores de una cocina se hallan organizados en la misma distribución espacial que las hornallas, será más fácil establecer la relación de unos con otras.
Affordances cognitivos o convenciones culturales, por ejemplo un cartel de "Pare".
Si bien los símbolos no son affordances, en algunos casos son percibidos de esta manera lo que los vuelve eficaces.
Affordances mixtos: que combinan varios tipos de affordances. El buzón,
mencionado por Gibson, responde a las categorías de affordances físicos y culturales.
La teoría de los affordances ha sido ampliamente utilizada en el diseño de artefactos, y ordenadores. Concretamente, se postula que un buen diseño hace explícitos algunos affordances y oculta otros. El marco ampliado de los affordances nos permite identificar las tareas y funciones que las personas perciben directamente y nos ayudan a definir más puntualmente las entidades y los elementos ofrecidos al visitante para la manipulación de módulos interactivos. Sin embargo, aún debemos comprender cómo reaccionarán padres y niños frente a los affordances de los módulos ¿Percibirán acaso diferentes affordances en función de su conocimiento previo? Por último, reiteramos nuestro interrogante acerca de cómo estructurar affordances cognitivos (Zhang y Patel, 2006) que apoyen actitudes epistémicas. Para este último punto y teniendo en cuenta las características de las personas que entran en interrelación con el entorno, estudiaremos de qué manera características del diseño de los módulos despiertan conductas epistémicas que veríamos reflejadas en aquellas acciones (Kirsh y Maglio, 1994) y actitudes relacionadas con la percepción, el control, las pruebas y las verificaciones orientadas a la comprensión (Lorini y Castelfranchi, 2004). Buscamos por tanto convertir a las representaciones externas del módulo en affordances epistémicos que encaucen y reestructuren la interacción con los módulos interactivos, permitiendo la interactividad manual, cognitiva y cultural mencionada en el capítulo 2, por lo que nos remitimos a las teorías de la cognición distribuida que detallan de qué manera interactúan las personas con los artefactos cognitivos.
4.5 LOS OBJETOS COMO ARTEFACTOS COGNITIVOS -