CAPÍTULO 2. EL RETO MEDIOAMBIENTAL: PERSPECTIVA ECONÓMICA Y
7. La gestión ambiental desde el punto de vista empresarial:
En los epígrafes anteriores hemos presentado la problemática ambiental de forma general, y hemos percibido la dificultad de gestionar a nivel macroeconómico la suma de todos los impactos ambientales de los distintos agentes que intervienen en el sistema productivo. Es por ello que tiene especial transcendencia el estudio del comportamiento individual de las empresas en materia ambiental. Esta tesis se une a la literatura existente sobre las organizaciones y el medio ambiente, que se ha configurado como una rama más de estudio dentro de la Economía de la Empresa. Siguiendo otros académicos hemos optado por el enfoque de la empresa basada en los recursos (ERC) (Resource-Based View) para como base teórica para nuestro estudio.
El ERC es una teoría de la Dirección Estratégica que pretende responder a una de las grandes preguntas de nuestra disciplina: ¿Por qué empresas de un mismo sector obtienen resultados dispares de forma sostenida? Para dar respuesta a esta pregunta, este enfoque argumenta que los atributos difícilmente imitables que caracterizan a cada empresa pueden ser fuente de ventajas competitivas sostenibles (Wernerfelt, 1984; Rumelt, 1984, 1987; Barney, 1991; Peteraf, 1993). De la misma forma se puede argumentar para justificar la existencia de desventajas competitivas (Helfat y Peteraf, 2003). Es decir, que (1) la exclusividad en la dotación de los recursos asegura la heterogeneidad de las empresas; (2) existen diferencias entre las empresas en el uso de los recursos que son necesarios para implementar sus estrategias; (3) estos hechos justifican la existencia de diversidad en los resultados incluso entre empresas de un mismo sector; y (4) que esas diferencias son relativamente estables. De acuerdo con esta perspectiva, “la habilidad de la empresa para alcanzar y mantener posiciones de
mercado favorables depende de su habilidad de ganar y defender posiciones reforzando los recursos importantes para producir y distribuir” (Conner, 1991: 121-122)6. En palabras de Wernerfelt (1984) “los recursos y los productos son dos caras de la misma moneda” para la empresa.
Se trata de una teoría de carácter conciliador entre la economía y la dirección estratégica, pues pretende aprovechar las complementariedades existentes entre una y otra para explicar el comportamiento y los resultados de la empresa (como vemos en la tabla 1). Edith Penrose (1954) fue una de las académicas que primero realzó la importancia de los recursos de la empresa en relación a su posición competitiva. Ella argumentó que el crecimiento de las empresas (tanto interno como externo) era debido a la disponibilidad de recursos ociosos a los que dedicar en nuevas aplicaciones productivas. En ese proceso, la empresa incorporará nuevos recursos complementarios a los suyos, lo que aumentará el total de sus recursos y las posibilidades futuras de expansión, que se materializarán en la aparición de otros recursos infrautilizados, volviendo al comienzo del proceso. Por tanto, el nivel de competitividad de las empresas se puede inferir de la combinación de recursos que cada empresa posea y de la originalidad de su uso. La disponibilidad de los recursos viene explicada por la imperfección de los mercados en los que las empresas más poderosas y eficientes controlan aquellos recursos escasos que pueden generar ventajas competitivas (Teece et al., 1997). Más adelante Rubin (1973) desarrolló la teoría explicando la naturaleza de dichos recursos (“conjuntos de activos reales y personas”), dedicando un tratamiento especial a las personas, las cuales mediante sus actitudes, conocimientos y habilidades, lograban combinar los recursos de una manera innovadora.
Una revisión de la literatura nos muestra que la visión de la empresa basada en sus recursos siempre ha estado ahí (originalmente citado en Conner, 1991):
“En esencia, el concepto [de estrategia] es que la posición competitiva de la empresa está definida por un conjunto de recursos y relaciones únicos y que la tarea de la dirección es de ajustar y renovar esos recursos y relaciones por la erosión que
6“... , a firm‟s ability to attain and keep profitable market positions depends on its ability to gain and
Capítulo 2: El reto medioambiental: perspectiva económica y perspectiva empresarial
27 sufren en su valor por el tiempo, la competencia y el cambio.
Esta manera de ver la empresa... [es] útil para describir y resumir los estudios empíricos del comportamiento de la empresa que forman el núcleo de la literatura de la política empresarial” (Rumelt, 1984: 557-558).
Conner destaca cómo otros autores han relacionado el rendimiento de la empresa con competencias especiales que parten de su capital humano y físico o su reputación como son Barnard (1938), Selznick (1957), Sloan (1963), Chandler (1962, 1977) y Rumelt (1974).
La teoría Neoclásica ve a la empresa como una unidad de producción en la que la combinación de inputs7 óptima es fácil de calcular, lo que contradice la idea central del enfoque de recursos y capacidades, en la que es imposible obtener una función de producción perfectamente especificada, con recursos con una movilidad costosa (o costosos de copiar)8 y en algún momento indivisibles. Además el enfoque recalca la posibilidad de alcanzar rentas por encima de las normales de manera continuada. Pero esas rentas serán fruto de una combinación única y difícilmente imitable de recursos (y capacidades) y no por prácticas restrictivas de tipo monopolístico (Peteraf, 1993). Estas rentas llamadas ricardianas nacen de la rigidez de la oferta, pero la búsqueda continua de nuevos recursos da lugar a desequilibrios (Penrose, 1959), dotando a esta teoría de un carácter dinámico. En estos desequilibrios las empresas pioneras generan rentas
schumpeterianas mientras no sean sus bienes y servicios mejorados por otros (Collis y
Montgomery, 1995)9. Estas rentas no tienen por que ser fruto de restricciones monopolísticas, puede bastar el establecimiento de barreras que protejan los recursos críticos (Wernerfelt, 1984). Las empresas se convierten por tanto en “buscadoras de
recursos costosos de copiar para producir y distribuir” (Conner, 1991).
7 La teoría Neoclásica contempla dos tipos de inputs en su modelo: trabajo y capital, cuyos derechos
posee para utilizarlos en la producción.
8 Entendemos por costosa movilidad que los rivales de la empresa que posea un recurso deberán pagar
más por él de lo que esta empresa pagó. De la misma forma un recurso único será aquel cuyo coste sea infinito para los rivales (Conner, 1991).
9 Para comprender mejor la diferencia entre rentas y su aplicación al ERC se recomienda leer: Lewin y