CAPÍTULO 3. EL SISTEMA DE GESTIÓN MEDIOAMBIENTAL:
5. La serie ISO 14000
Existen distintas normas en las que sustentar un SGMA en una empresa. En Europa las dos normas más populares son el Reglamento de Ecogestión y Ecoauditoría 1836/93 (EMAS) y la norma ISO 14001. El reglamento EMAS demanda a la empresa un mayor compromiso que la norma ISO 14001 al hacer obligatorio la publicación de un informe con los principales aspectos de su impacto ambiental y exigir un total cumplimiento con
la normativa vigente en materia ambiental (ver tabla 6). Esto último es una de las principales razones por las que la ISO 14001 ha tenido una aceptación mucho mayor que el EMAS. La literatura también señala el coste de la certificación y el reconocimiento internacional como factores para explicar la diferencia en el número de certificaciones (a nivel europeo): 89.237 (ISO 14001) por 7.404 (EMAS) (ISO Survey, 2009; emas-register, 2010). Existen en España otras normas más simples, de carácter autonómico, puestas en marcha para facilitar la certificación a pequeñas y medianas empresas.
TABLA 6: DIFERENCIAS ENTRE ISO 14001 Y EMAS
ISO 14001 EMAS
De reconocimiento internacional. De reconocimiento europeo. Incluye un «compromiso» de cumplir la
legislación y regulación medioambiental.
La organización «debe» cumplir todos los requisitos relevantes relacionados con el medio ambiente.
Puede aplicarse a una organización, a una parte o, incluso a actividades específicas dentro de las mismas
Para compañías de los estados miembros que no rebasen las fronteras de la UE. La entidad más pequeña será un centro, y en casos excepcionales se aplicará a una subdivisión con funciones propias de un centro.
Procedimiento de certificación por organización acreditada.
Procedimiento de validación por verificador medioambiental acreditado.
Revisión inicial implícita y recomendable. Revisión inicial explícita y requerida. No se especifica la frecuencia de las
Auditorías internas.
Auditorías internas al menos cada tres años.
Sin requisito explícito de declaración medioambiental disponible públicamente.
Declaración medioambiental disponible públicamente y verificada externamente.
Fuente: Heras et al., 2008.
La serie ISO 14000 está formada por un conjunto de normas, una de la cuales es la ISO 14001. Esta última es la norma de referencia que en ella se formulan los requisitos mínimos para implantar un SGMA. A estas series se les puede llamar estándares
aumentativos o de agrandamiento, ya que profundizan en su campo de aplicación
(Karapetrovic y Casadesús, 2006). La serie de normas ISO 14000 tratan de abarcar distintos aspectos de los SGMA, como son: requisitos y principios generales, ecodiseño, etiquetado ecológico, auditorías, integración de los sistemas de gestión, análisis del
Capítulo 3: El Sistema de Gestión Medioambiental: La Norma ISO 14001
59 ciclo de vida, evaluación del comportamiento medioambiental, vocabulario, análisis y evaluación del riesgo medioambiental y costes ambientales (ver tabla 7).
La norma ISO 14001 es una norma desarrollada por la Organización Internacional para la Estandarización (ISO). Esta organización internacional se crea en 1947 y tiene como propósito identificar las normas requeridas por los gobiernos, las empresas y la sociedad y desarrollarlas en colaboración con distintos colectivos para poder aplicarlas en el mayor número de países del mundo. Esta organización comenzó a elaborar unas normas destinadas a apoyar a empresas a gestionar sus asuntos ambientales, para ello creo un comité técnico (TC 207) en 1993 que fue quien sentó las bases para la primera norma ISO 14001 en 1996. Esta norma se reformó15 y se publicó la ISO 14001:2004 que deroga la anterior norma y es la que actualmente está en vigor. Los cambios que introduce la nueva versión no suponen requisitos adicionales, sino que adaptan el texto de la norma a la situación real de los sistemas certificados por los organismos acreditados.
La norma ISO 14001 viene precedida del éxito de la serie de normas ISO 9000, que explica, en parte, la rápida expansión de la norma ambiental. Corbett y Kirsch (2001) sostienen que el éxito de la norma ISO 14001 en un país es proporcional al nivel de empresas certificas de la ISO 9001 en ese país, a la propensión a la exportación y a su preocupación medioambiental. Neumayer y Perkins (2004) afirman sin embargo que el número de certificados por habitante está correlacionado con las inversiones directas extranjeras y su nivel de exportaciones a Europa y Japón. Por su parte Delmas (2002) hace referencia a la legitimación y la minimización de costes. Jiang y Bansal (2003) sostienen que las empresas tenderán a certificar sus SGMA cuanta mayor visibilidad tengas sus tareas y cuanta mayor opacidad tengan los impactos medioambientales que generen. Todos estos estudios sostienen la proposición de Bansal y Roth (2000), que mantienen que los determinantes de la transformación medioambiental en las empresas pueden ser otros distintos a la responsabilidad social. Según el ISO Survey (2009) hay más de 220.000 empresas en el mundo certificadas ISO 14001, incrementándose el número en 20.000 por año16.
15 Para examinar los cambios de una norma a otra se puede consultar el Anexo A. 16
Según las previsiones de los distintos estándares nos encontramos en la fase más alta de crecimiento, acercándonos al punto de saturación por su intensa difusión (Marimón et al., 2006).
Fuente: Gestión Ambiental, AENOR, 2006
La norma ISO 14001 es una norma de aplicación internacional, promulgada por un organismo privado de reconocido prestigio como es la ISO, dirigida a todos los sectores de actividad, que afecta a toda la organización en la que está implantada y que puede ser certificada. Además, al ser un estándar de gestión, facilita los intercambios al proporcionar y homogeneizar la información ambiental de las empresas. Por un lado las empresas que están certificadas demuestran tener un nivel asegurado de compromiso medioambiental ya que han puesto en funcionamiento un sistema de gestión que ayuda a controlar y gestionar los procesos organizativos y las actividades que tienen un impacto en el medio ambiente. Esta señal es una garantía que reduce la asimetría de información y corrige, en parte, el problema de selección adversa.
TABLA 7: RELACIÓN DE LAS NORMAS AMBIENTALES UNE PUBLICADAS POR AENOR
Contenido Norma
Sistemas de gestión medioambientales: requisitos y directrices generales.
UNE - EN ISO 14001:2004, UNE - ISO 14004:2004 Ecodiseño: gestión ambiental del proceso de diseño y desarrollo UNE 150301:1996 EX Etiquetado ecológico: declaraciones medioambientales, principios
generales, etiquetado ecológico Tipo I, Tipo II y Tipo III
UNE 150025:2003 IN, UNE-EN ISO 14020:2002, UNE-EN ISO 14021:2002, UNE-EN ISO 14024:2001
Auditorías: tipos y directrices UNE 150010:1996 EX,
UNE EN-ISO 19011:2002
Integración de los sistemas de gestión UNE 66177:2005
Análisis del ciclo de vida: principios y estructura, definición de objetivos, análisis de inventario e interpretación del ciclo de vida.
UNE 150041:1998 EX, UNE-EN ISO 14040:1998, UNE-EN ISO 14041:1999, UNE-EN ISO 14042:2001, UNE-EN ISO 14043:2001 Evaluación del comportamiento medioambiental: directrices generales. UNE-EN ISO 14031:2000
Vocabulario UNE-EN ISO 14050:2005
Análisis y evaluación del riesgo medioambiental UNE 150008:2000 EX
Capítulo 3: El Sistema de Gestión Medioambiental: La Norma ISO 14001
61 Imaginemos dos grupos de empresas operando en un mercado, al primero pertenecen empresas con un alto grado de compromiso ecológico y al segundo empresas con un bajo compromiso ecológico. En este mercado los clientes no pueden distinguir si las empresas pertenecen a un grupo o al otro. Sin embargo su regla de decisión es que prefieren las empresas del primer grupo a las del segundo. En estas circunstancias las empresas poco ecológicas tratarán de hacerse pasar por empresas muy ecológicas enviando señales equívocas al mercado. En este escenario una garantía de compromiso ecológico como debe ser la norma ISO 14001 reduce el problema de selección adversa.
En la realidad también existe este problema y por eso las empresas tratan de construirse una reputación ecológica y es fácil encontrar empresas poco comprometidas ecológicamente, pero que tienen un producto o una gama ecológica. Sin la existencia de una prueba del grado de responsabilidad ecológica (como una certificación por una tercera empresa) es imposible distinguir una empresa comprometida ecológicamente de una que no lo está, por lo que las empresas no están incentivadas a serlo si no pueden demostrarlo y publicitarlo. En este sentido, el estándar es un anuncio de pertenencia a un “Club Ecológico” que reduce la búsqueda de información en materia ambiental en el mercado y además la certifica. Por otro lado, las empresas certificadas utilizan unas herramientas de gestión y una documentación similares, ayudando a identificar aspectos ambientales en la coordinación entre empresas. Por lo tanto, tener una garantía de gestión ecológica y homogeneizar los parámetros para medir el desempeño ambiental reducen los costes de transacción.
Estos efectos se multiplican al aumentar el número de usuarios de la norma, es decir, existe un efecto de red. Por un lado, hay un efecto directo en las empresas que pueden beneficiarse de esa homogeneización de los parámetros de los aspectos ambientales. Y por otro, existe un efecto indirecto en cuanto a la publicidad e importancia de la norma, es decir, la relevancia que va adquiriendo pertenecer al Club. Könnölä y Unruh (2007) han estudiado el efecto lock-in de la norma ISO 14001, concluyendo que después de una mejora en el desempeño ambiental inicial, el sistema podía constreñir el enfoque de la organización hacia el desarrollo del sistema de producción actual, en vez de explorar innovaciones discontinuas (radicales) que supusiesen nuevos sistemas de gestión con mayor desempeño ambiental. Estas conclusiones serían consistentes con las críticas que se hacen en general a los estándares de gestión que denuncian que las empresas tienen
tendencia a la burocratización y a establecer excesiva rigidez en sus procesos y procedimientos (Seddon, 1997; Dick, 2000).