Alto Mecachifle Mekkatorque – Los gnomos no han tenido un rey o reina adecuados durante cuatrocientos años. En vez de eso prefieren elegir a sus altos oficiales por su rango en su profesión. El cargo más importante de Gnomeregan, el de Alto Mecachifle, ha sido ocupado por el habilidoso Gelbin Mekkatorque durante los siete pasados años. Gelbin es uno de los inventores más renombrados desde siempre y ha recibido honores por ser el líder justo y capacitado que es. Sin embargo, cuando los troggs comenzaron su invasión de Gnomeregan, Gelbin no estaba preparado para detenerles. Al final aconsejado por su más alto consejero, Mekgineer Thermaplugg, ordenó que la ciudad fuera bañada en radiación tóxica. Aunque la radiación detuvo el avance de los asaltantes, al final mató a más gnomos que troggs. Ahora el Gran Manitas lleva el peso de la muerte sobre sus hombros y buscar vengar a su gente reclamando su ciudad perdida. Mekgineer Thermaplugg - Sicco Thermaplugg sirvió como consejero jefe del Gran Tinker Mekkatorque durante muchos años. Thermaplugg, un taciturno pero imaginativo ingeniero, ansiaba secretamente el papel de Gran Tinker. Se rumorea que Thermaplugg realmente conocía la invasión trogg antes de que empezara y que planeó las desgracias
G N O M O S
Los excéntricos y a menudo brillantes gnomos, están considerados una de las razas más peculiares del mundo. Con su obsesión por desarrollar tecnologías radicalmente nuevas y construir maravillas de ingeniería, es asombroso que haya sobrevivido algún gnomo para poder proliferar. A través de los años los gnomos han contribuido con ingeniosas armas a ayudar a la Gran Alianza en sus fieras batallas contra la Horda.
Los gnomos, que prosperaron en la maravillosa tecno-ciudad de Gnomeregan, compartieron los recursos de los picos helados de Dun Morogh con sus primos los enanos durante generaciones. Sin embargo, recientemente una bárbara amenaza se elevó desde los intestinos de la tierra e invadió Gnomeregan. Los troggs, que se cree salieron de la tierra a consecuencia de las excavaciones en Uldaman, emergieron de debajo de Gnomeregan y comenzaron a asesinar a todos los gnomos de la ciudad. Aunque las fuerzas de defensa de los gnomos mantuvieron una valerosa defensa, no pudieron salvar su maravillosa ciudad. Bajo el mando del Gran Manitas Mekkatorque, los gnomos abrieron las válvulas de presión de sus máquinas gigantes de triturar y liberaron radiación tóxica en la ciudad. Aunque la radiación mataba a los troggs, los gnomos pronto descubrieron que mataba a su gente con la misma rapidez. Casi el ochenta por ciento de la raza de gnomos murió en cuestión de días. Aquellos que sobrevivieron evacuaron la gran ciudad y huyeron para buscar la protección de sus primos los enanos en Ironforge.
Y Allí permanecen, diseñando nuevas y originales estrategias para retomar su ciudad a cualquier precio. Como gnomo de orgullosa estirpe, es tu responsabilidad responder al desafío y llevar a tu curiosa gente hacia un futuro más brillante.
E L F O S NO C T U R N O S
Durante diez mil años, los inmortales elfos han fomentado una sociedad druídica en los oscuros rincones del bosque de Vallefresno. Entonces la catastrófica invasión de la Legión Ardiente destruyó la tranquilidad de su antigua civilización. Dirigidos por Malfurion Stormrage y la sacerdotisa Tyrande Whisperwind, los poderosos elfos nocturnos se mantuvieron firmes desafiando el demoníaco asalto.
Ayudados por los recién llegados orcos y por los humanos, los elfos nocturnos pudieron detener el avance de la Legión y derrotaron a su amo, el demonio Archimonde. Aunque obtuvieron la victoria, los elfos nocturnos fueron obligados a sacrificar su amada inmortalidad y a ver cómo sus amados bosques ardían.
Después del horrible conflicto, Malfurion y Tyrande ayudaron a su gente a reconstruir sus pueblos destruidos. Lentamente los elfos empezaron a acostumbrarse a su existencia mortal. Este cambio no fue fácil y hubo muchos elfos nocturnos que no se pudieron adaptar a la perspectiva del envejecimiento, la enfermedad y la fragilidad. Buscando cómo recuperar su inmortalidad, una serie de voluntariosos druidas conspiraron para plantar un árbol especial que restablecería el enlace entre sus espíritus y el mundo eterno. Cuando Malfurion supo de este plan, advirtió que la naturaleza nunca bendeciría un acto tan egoísta. Poco después, el espíritu de Malfurion se perdió de alguna manera entre las profundidades del Sueño Esmeralda. Aunque sus amigos druidas intentaros encontrar su espíritu vagabundo, sólo su cuerpo siguió durmiendo dentro de su guarida.
Con Malfurion desaparecido, Fandral Staghelm – el líder de aquellos que querían plantar el nuevo Árbol de la Vida, se convirtió en el nuevo Archidruida. En muy poco tiempo él y sus amigos los druidas habían forjado su plan y plantado el gran árbol, Teldrassil, frente a las tormentosas costas de Kalimdor del norte. Bajo su cuidado, el árbol creció por encima de las nubes. Entre las ramas del crepúsculo del colosal árbol, creció la maravillosa ciudad de Darnassus. Sin embargo el árbol no estaba consagrado por la bendición de la naturaleza y pronto cayó presa de la corrupción de la Legión Ardiente. Ahora la vida salvaje e incluso las ramas de Teldrassil están contaminadas por una creciente oscuridad.
Es tu deber, como uno de los pocos elfos nocturnos que quedan en el mundo, defender Darnassus y a los niños silvestres de la naturaleza, de la creciente corrupción de la Legión.