6. Historia de las empresas periodísticas en el Siglo XX (1881-1989)
6.6. Cuarenta años de dictadura
6.6.12 El gran y “débil” grupo, la cadena de Prensa del Movimiento
Por último, no puede cerrarse el epígrafe sobre los conglomerados mediáticos en el franquismo sin hacer mención a la Prensa del Movimiento. La cadena de Prensa del Movimiento, fragata de periódicos pertenecientes a Falange Española en un primer momento, cumple con la definición de grupo periodístico, pues aglutinó cabeceras y otros sectores de la comunicación. Sin ir más lejos, tuvo su propia editorial, Ediciones del Movimiento, y una agencia, Pyresa.
306 EUROPA PRESS (25 de febrero de 2006). “Fallece el ex presidente del Banco Popular Luis Valls
Taberner a los 79 años de edad”. Europa Press. 25 de febrero de 2006. Consultado el 13 de septiembre de 2016. http://www.europapress.es/catalunya/noticia-fallece-ex-presidente-banco-popular-luis-valls- taberner-79-anos-edad-20060225130431.html
307 TUSELL, Javier (11 de febrero de 2002). “Gonzalo Fernández de la Mora, un reaccionario ilustrado”. El
País. Consultado el 13 de septiembre de 2016.
308
ABC (11 de febrero de 2002). “Fallece el ex ministro y ensayista Gonzalo Fernández de la Mora”. ABC. Consultado el 13 de septiembre de 2016.
También FRÍAS ALONSO, Jesús (2012). De Europa a Europa: 30 años de historia vividos desde la noticia. España: Epalsa. p. 553.
309 DE LAS HERAS PEDROSA, Carlos (2000). La Prensa del Movimiento y su gestión publicitaria (1936-
La Prensa del Movimiento nacía en plena Guerra Civil a través de las incautaciones a diarios republicanos o contrarios al Movimiento Nacional. Su apogeo, no obstante, llega durante la
dictadura. Un total de 35 periódicos y 45 emisoras de radio que la convertían, de la noche a la mañana, en el grupo periodístico más numeroso de España310. Pero su principal diferencia con otros conglomerados mediáticos (además de estar sostenida públicamente y no por sectores
ajenos) fue su principal finalidad, que en absoluto era la rentabilidad y sí la labor propagandística. Por eso la Prensa del Movimiento siempre careció de una visión empresarial311.
Se trata de una cadena con dos diarios de tiradas importantes como Pueblo y
Marca, el último el de mayor difusión. Estuvo sujeto a control gubernativo u oficioso.
En un primer momento dependía de la Delegación de Prensa y Propaganda de FET de la JONS, y de la Delegación del Estado para Prensa y Propaganda, dependiente de la Secretaría General del Estado. Posteriormente estos dos encuadres se van uniendo. Primero en la Administración Central de la Prensa del Movimiento, en 1938, por Falange Española, posteriormente a la Subsecretaría de Prensa y Propaganda dependiente del Ministerio de Gobernación para volver a Falange en la Vicesecretaría de Educación Popular (de nuevo en la Delegación de Prensa y Propaganda de Falange Española) para, finalmente, acabar en la Subsecretaría de Educación Popular dependiente del Ministerio de Educación y más tarde, de manera definitiva, en la Subsecretaría del Ministerio de Información y Turismo312.
Fue mantenida, por tanto, por el Estado y llegó a arrojar beneficios en algunos tramos temporales, pero a partir de la década de los setenta comenzó un declive en picado, entre otras cuestiones, dada su obsolescencia ante un franquismo que agonizaba
310
DE LAS HERAS PEDROSA, Carlos, op. cit., 2000, p. 27.
311 Ibídem, p. 17. 312
y su incompatibilidad con las nuevas posiciones que adoptaban las familias del régimen. También que la cadena de Prensa del Movimiento se convirtió en un lugar en el que colocar a contactos en cargos innecesarios que se unía a la excedencia de personal. Se miró la opción de desvincularse de su filiación estatal para adoptar forma jurídica de sociedad anónima en una propuesta de Emilio Romero, que había sido director de
Pueblo, pero finalmente jamás se llevó a cabo esa parte. Sí la del cierre y
reestructuración de otros periódicos en una decadencia brusca en los albores previos de la Transición313.
En sus conexiones breves y poco significativas con otras actividades ajenas a la comunicación destaca el préstamo recibido de los Montepíos por un valor de 30 millones de pesetas, y, por otro lado, el informe que pidió al bufete de Garrigues (del que hay que recordar su nexo con la Cadena SER) para la mejora y la estabilidad de la cadena314. En cualquier caso, estas conexiones no pretendían ningún alarde empresarial ni conexiones mediáticas como en el resto de grupos y conglomerados.
313 DE LAS HERAS PEDROSA, Carlos, op. cit., 2000, pp. 62-73. 314
En todo este desorden estructural se encuentra el mayor de los órdenes. La estructura mediática que se configura en el franquismo es, ya (no la base, que viene de antes), pero sí un dibujo que comienza a ser parecido a lo que se daría en la Transición. Una maraña, extrema, de intereses y conexiones entre las distintas familias del régimen y en el que el control de los medios de comunicación fue fundamental. Todo está conectado con todo. Se pueden sacar, no obstante, diversas extracciones interesantes.
La principal es en la que se puede observar como las grandes empresas (Prensa Española, los Godó, FACES, Prensa Castellana, Editorial Católica, Agencia EFE, etc.) alcanzan cargos públicos. El régimen estrechó, con estrategia de control, todas las vinculaciones con las familias mediáticas. Actores que, por otro lado, ya colaboraron en el golpe de Estado de 1936. A estas alturas, que haya conexiones ajenas al sector de la comunicación tampoco es ninguna novedad, sino que es un constante rutinaria y consolidada. No obstante, es interesante ver cómo medios públicos acaban siendo centro de conexiones con las empresas privadas.
Véase el caso de Agencia EFE, que guarda conexiones con TISA, con la Editorial Católica, con Prensa Española, conexiones que, por otro lado, no son de simple servicios contratados, sino accionariales o a través de cargos. Una Agencia EFE cuyas conexiones con el extranjero (por ejemplo Comtelsa con Reuters) estaban ya la orden del día.
Todas las empresas crecieron. Prensa Española emprendió camino hacia su propia agencia, Europa Press, y aunó, además, nuevas alianzas con otras empresas periodísticas, como el Madrid de FACES o las conexiones con las familias Ybarra, Echevarría y Bergareche desde El Diario Vasco. TISA, empresa de La Vanguardia Española, también creció con nuevas publicaciones, se expandió hacia otros consejos de administración de sectores ajenos.
El sector radiofónico (la televisión era completamente pública) se integró completamente en las dinámicas privadas. La Cadena SER se mantenía como líder, con conexiones de todo tipo que llegaban incluso a la propia La Vanguardia Española, pero que además provocaban la unión de distintas empresas radiofónicas, la otra desviación que aparece, de forma contundente, por primera vez. De ellas nace REBSA, con Radio Rato. También se encontraba Radio Intercontinental. Éstas dos últimas con un denominador común que conecta con Radio Nacional de España, Dionisio Ridruejo.
La banca mantuvo su poder y se introdujo en las nuevas aventuras periodísticas. Desde una posición alejada, pero conecta con muchísimos ámbitos periodísticos. Banco Popular también aparece con fuerza, en conjunción con el Opus Dei, que fue plato fuerte en la estructura mediática franquista.
Finalmente, cabe decir que, en realidad, quien más creció, fue la Asociación Católica Nacional de Propagandistas y su Editorial Católica. Tocó todos los palos. Los más acérrimos, los gubernamentales, los aperturistas, y amplió negocios pese a la no aparición de El Debate. Es, sin duda, el conglomerado mediático más fuerte del franquismo.
En definitiva, lo que parece una telaraña realmente complicado, con múltiples conexiones, posee denominadores comunes que forman un orden mucho más sencillo del aparente. Y, en este caso, además de las dinámicas mercantiles después de la apertura en los sesenta, el poder político dictatorial juega un papel fundamental para entender esta estructura mediática.