4. La economía de trata, donde la exportación se realizaba desde centros comerciales que se aprovisionaban de productos provenientes de
2.3 Hechos políticos y económicos determinantes para el Desarrollo y la Cooperación, desde la Posguerra hasta la década de los noventa.
2.3.2 La Guerra Fría, y el concepto de Tercer Mundo.
Si bien no hubo un enfrentamiento militar directo entre la superpotencias después de la Segunda Guerra Mundial, pudo deberse en gran parte a que la distancia militar que les separaba al acabar la guerra, quedó suprimida cuando la Unión Soviética hizo explotar su bomba atómica en 1949. Apenas se estaba perfilando la paz, cuando comienza un nuevo periodo de grandes tensiones (BOTEY, 1999).
En el contexto internacional surgió la denominada «Guerra fría», cuando apenas se habían consolidado los bloques. Es un mundo que se transformaba rápidamente, donde se «sataniza» a "un contrario con el que
apenas existen relaciones de ningún tipo y parece que sólo porque las armas nucleares son tan terribles se va a evitar el enfrentamiento directo entre las superpotencias" (RODRÍGUEZ GONZÁLEZ, 1989: 27).
La Guerra fría dio paso a conflictos colaterales, muchos de los cuales aún causan ampollas en la opinión pública internacional. Algunos ejemplos son: el enfrentamiento de las Corea Norte y Sur; Vietnam, después de 1954 cuando EE.UU. mostró reticencias ante el armisticio que lo dividía en dos partes y que dejaba bajo la asistencia de China y la U.R.S.S. a la parte Norte; Cuba como conflicto permanente después de 1959 y especialmente a partir de 1962, con la crisis de los misiles; Angola a partir de 1975; Afganistán en el oriente medio a partir de 1979; y todos los de Centroamérica y Latinoamérica, ya conocidos. En este contexto, a principios de los años cincuenta surge la expresión «Tercer Mundo», para designar la inmensa parte del mundo no alineada con Estados Unidos ni con la Unión Soviética, cuya pobreza sobrepasaba por una gran distancia a la de los países industrializados. Dicha expresión fue utilizada por primera vez por el demógrafo Francés Alfred Savuy, y rápidamente es adoptada por los círculos intelectuales de todo el mundo.
movimiento autodenominado tercermundista que surgió como un difícil intento de escapar de la dinámica de los bloques. Sus creadores fueron el egipcio Nasser, el yugoslavo Tito, el indio Nehru, el cingalés Kofelawala y el indonesio Ahmed Sukarno. La Conferencia reunió a representantes de 29 nuevos países independientes, en su mayoría asiáticos, para reivindicar un papel político ante la ONU y pugnar por su camino hacia el Desarrollo. En ésta se establecieron los precios de exportación de sus materias primas, se aceptó la idea de cooperación entre los participantes y se legitimaba el Fondo de las Naciones Unidas para le Desarrollo (SUNFED), que se hace efectivo en 1958.
La actuación del movimiento tercermundista se regía por cuatro principios: el anticolonialismo, el neutralismo, el desarrollo económico y la igualdad racial; además propugnaba la coexistencia pacífica y condenaba las armas nucleares. Se definía como un "movimiento político en la prolongación de la
lucha anticolonialista, que tiende a consolidar por el neutralismo la independencia de los estados de Asia y África asociados entre sí con vistas a coordinar sus reivindicaciones ante los Estados ricos y a imponer su presencia en la escena internacional" (RODRÍGUEZ- GONZÁLEZ, 1989: 30).
Años después de su creación, al inicio de la década de los sesenta, el movimiento tercermundista no resultaba de singular interés para las potencias polarizadas. Sin embargo, en el transcurso de este periodo fue tomando fuerza, cuando África y Asia estrechaban vínculos con América Latina y sus países «no alineados», al triunfo de la revolución Cubana de Castro. El resultado fue que desde 1960 las naciones del Tercer Mundo contaban ya con una mayoría en la Asamblea General de las Naciones Unidas, lo que les permitía ejercer presión ante las potencias, y legitimar sus aspiraciones anticoloniales (WALLERSTEIN, 2000: 22).
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- El renacimiento árabe.
En este punto cabe hacer referencia al mundo árabe porque su influencia en las relaciones internacionales de la posguerra, y la posesión del petróleo fue decisiva para la conformación del nuevo orden planetario. El renacer de su fuerza está marcado por la firma del Pacto de la Liga de los Estados Árabes, para solidificar las relaciones entre sus miembros, coordinar sus políticas de cooperación y hacer frente común para salvaguardar su independencia.
Los antecedentes de esta alianza se remontan a la oposición a la presencia europea en los países musulmanes que se acrecentó durante la Primera Guerra Mundial. Irónicamente, el nacionalismo árabe fue fomentado por la diplomacia inglesa para contrarrestar el poder turco durante esa guerra. A pesar del riesgo que tal actitud suponía para sus posesiones, los Ingleses dieron su apoyo a la causa árabe al incentivar la subversión en la zona turca (PASTOR, 1989: 31).
Después de los acuerdos secretos de Sykes-Picot con Francia (en 1916), el reparto de la zona quedó pactado: Siria y Líbano para Francia y Palestina e Irak para Gran Bretaña. De esta manera muchos de los territorios situados al Sur del Mediterráneo y en el Próximo Oriente se convirtieron en mandatos orientales franco-británicos (legitimados por la Sociedad de Naciones), que conseguirían su independencia en el periodo de entreguerras, a través del activo nacionalismo promovido por las élites. Asimismo, países musulmanes no árabes del Próximo oriente, ya independientes, pero cuya decadencia interna les hacía vulnerables a la manipulación de poderes exteriores, sufrieron grandes transformaciones y se encarrilaron en un importante proceso de modernización. Este fue el caso de Turquía, Irán y Afganistán (PASTOR, 1989: 29).
ideológica, se desarrolla en cuatro grandes bloques (BOTEY, 1999; PASTOR, 1989: 31-32):
• A través del conflicto palestino-israelí, que en la actualidad aún no ha sido resuelto. Con la declaración de Balfour en 1917, y la entrega de Palestina a Gran Bretaña por la Sociedad de Naciones, se consolida el proceso para la creación de un hogar nacional judío —en tierras habitada por árabes desde tiempos inmemoriables—, que culminaría con el nacimiento del Estado de Israel (1948).
• En 1945 se firma en Egipto el Pacto de la Liga de los Estados Árabes, ya mencionado. A este pacto, que inicialmente fue patrocinado por Gran Bretaña (dado que no supo captar el sentimiento antibritánico que pronto sería evidente), le sucedieron otros acuerdos y organismos. Desde esta época, la fuerza existente en el mundo árabe, ha soportado un continuo conflicto militar, que tuvo uno de sus momentos más difíciles con la nacionalización en Egipto del canal de Suez (1956).
• El mundo árabe es el gran poseedor del petróleo, dimensión estratégica y económica clave del desarrollo occidental. Por este hidrocarburo se dio la crisis más importante de la posguerra (1973), y la crisis del Golfo pérsico.
En el plano ideológico, el mundo árabe ha adquirido mayor fuerza con la presencia del fundamentalismo de un islamismo integrista a partir de la revolución Iraní de 1980. Occidente ha pretendido en repetidas ocasiones, pero sin gran éxito, desintegrar la incipiente unidad del mundo árabe.