La etimología de la palabra “habanera” se relaciona con la ciudad cubana de La Habana.
En sus diversas formas es un tipo de música, cante y baile muy extendido por Europa. Tomando su compás y métrica literaria, numerosos compositores clásicos hicieron muy valiosas composiciones. Si bien es verdad que su origen hay que buscarlo en la isla de Cuba, es en Torrevieja (Alicante), España) donde se celebra, desde hace muchos años, el más importante festival de exaltación de la habanera. También en su versión clásica es cultivada por grandes masas corales en las regiones del norte, muy especialmente en el País Vasco.
La habanera clásica goza de un acompañamiento instrumental más amplio que la flamenca. Las especiales características que el floreo y ornamentaciones vocales proporcionan a la flamenca, hacen más propio que sea la guitarra su habitual compañera, sin que ello suponga que no pueda ser acompañada por otros instrumentos.
Originalmente la habanera nace con ritmo lento y cadencioso en compás de 3/8. Los cantaores de la baja Andalucía, que desde Cádiz viajan a La Habana atraídos por su cadencia sensual, le aportan el acento y ornamentos flamencos que definitivamente la convierten en un nuevo estilo. Este cante de ida y vuelta no sólo se interpreta en su compás originario, sino que también se han hecho versiones muy interesantes y atractivas en aire de bulería.
El ámbito es de 7ª (Mi2-Re3). Ritmo binario. Similar al del tango. Acordes tonales: La menor y La Mayor (secciones en tonalidades menores y secciones en tonalidades mayores). Cuartetas y alguna terceta intercalada.
La métrica literaria de la habanera es algo compleja por la desigualdad de sus versos, compuestos de diez, ocho, seis, cinco y hasta
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de cuatro sílabas. Esto no supone impedimento para su cuadratura musical, gracias al ritmo lento de su compás, en el que los cantaores hábilmente encajan los tercios de su cante.
Sin que le estén vetadas otras motivaciones, la temática de las letras de la habanera flamenca suele discurrir por el territorio del amor.
El fragmento elegido se compone de dos frases musicales: la primera descansa sobre la dominante y la segunda sobre la tónica.
FIG.45.TRANSCRIPCIÓN DE UNA HABANERA
Es verdá que soñaba
“habanera”
La cubana que a mí me bailaba, no me baila más; se me fue pa no volver jamás, tanto y tanto como la adoraba. Cada noche en mis sueños me llama,
vivo siempre con mis ilusiones; mi cubana se fue para siempre,
es verdad que soñaba. Pero yo no me enamoro más,
porque no quiero a nadie
ni querré jamás para darle mi sangre.
Yo me moriré
y en mi tumba un letrero pondré: tú fuiste la culpable. Por si quieres ir a visitar
algún día, no vayas a pisar,
ni vayas a llorar a quien tanto te quería.
Vidalita
La fuente etimológica de vidalita se halla en el sinónimo de vidala, híbrido de “vida” y del sufijo quechua “–la”, con el significado de “¡oh vida, vidalita!”.
Al ser la vidalita un cante campero que tiene su escenario natural en la Pampa argentina, está muy presente en el espíritu del gaucho.
Los cantaores españoles, cuidadosos de su ambiente original, crean la vidalita flamenca con rasgos melódicos muy en línea con la primitiva.
La vidalita flamenca tiene como único instrumento acompañante a la guitarra, que con un juego musical muy agradable y sutil, permite al cantaor recrearse en su melodía. Las introducciones e intermedios, que con extraordinaria belleza aporta el guitarrista, completan la obra artístico-musical de este modismo hispanoamericano
La melodía de la vidalita se caracteriza por sus giros dulces y pegadizos. Tomando el patrón de viejos villancicos criollos, los cantaores españoles crean la melodía de la vidalita flamenca, que si bien conserva los caracteres fundamentales de la primitiva que le da origen, suena diferente por los continuos floreos que éstos aportan a su melodía.
El ámbito es de 11ª (Re#2-Sol3). Aunque el ritmo de la vidalita es más bien libero, se puede llevar en compás binario. Acordes tonales. Tonalidad de Mi menor.
Todas las frases musicales de la vidalita se dividen en tres semifrases.
La primera de desarrollo melódico más o menos libre (introducción). La segunda de descenso melódico, semicadencial sobre la dominante, similar a la milonga, y
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Mi amor primero
“vidalita”
Ya sale la luna,
se pierde el sol por el horizonte, te llamo, mi amor, y tú no respondes Sal a tu ventana,
rosa de azahar, flor del romero,
que eres tú, vidalita, mi amor primero. Que eres tú, vidalita,
mi amor primero. ah, ah, ay, mi amor primero.
FIG.46.TRANSCRIPCIÓN DE UNA VIDALITA
El origen etimológico de la palabra “milonga” viene de la lengua bunda, reunión y sitio donde se baila y es sinónimo de excusa, rodeo y enredo, significados todos ellos procedentes de la región argentina del Plata, y también de uso en Brasil.
Como el resto de los modismos americanos, la milonga es un cante de ida y vuelta que se propagó por toda la Península Ibérica en el primer tercio de siglo XX.
Su éxito dio origen a un abundante número de composiciones que hicieron las delicias del gran público asistente a los espectáculos de variedades que recorrían, por aquellos tiempos, todos los pueblos.
El cante se acompaña con la guitarra, que le aporta muy ricas introducciones e intermedios musicales, además de las precisas y sabias contestaciones al cante que son más cortas o largas en función a la laxitud o floreo de sus tercios. En los arrabales de Buenos Aires es donde, junto con el tango, se cultiva la milonga.
Sus pegadizas melodías atraen a los cantaores flamencos, que le aportan nuevos giros y ornamentos musicales, imprimiéndole una fuerte personalidad que la distingue de la puramente folclórica, que los argentinos cantan en su tierra.
El ámbito es de 11ª (Mi-Fa#3). Partes libres y partes rítmicas. Estas últimas dentro de un compás binario. Cadencia andaluza transportada a Si. Acordes tonales. Tonalidad de Mi menor.
En el ejemplo seleccionado se distinguen dos frases musicales: La primera, coincidiendo con los dos primeros versos, está tratada de forma modal,
La segunda (los dos últimos versos) se resuelve de manera tonal cadenciando sobre la tónica de Mi menor. Además, esta última frase tiene gran similitud con la cadencia de la vidalita.
La milonga, con el mismo espíritu sentimental de su antecesora, la vidalita, cuenta en sus letras historias más urbanas. Su métrica literaria mantiene cierta uniformidad sobre la base de la composición de varias cuartetas octosilábicas enlazadas, formando un mismo poema cantado.
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FIG.47.TRANSCRIPCIÓN DE UNA MILONGA
El eco de tus canciones
“milonga”
Vagando voy por el mundo, con tu recuerdo en mi mente,
la promesa de tu amor en mi corazón ardiente. Yo sin querer recordarte, busco nuevas sensaciones, mientras en mi alma siento
el eco de tus canciones.