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Por qué hablar de la Teoría de la Interdependencia en el análisis del Acuerdo

Si bien la Teoría de la Interdependencia y su máximos exponentes, Joseph Nye y Robert Keohane, estuvieron altamente influenciados por la lógica de una globalización que se radicalizaba como fenómeno hasta principios de los años 90, analizar las condiciones de los fracasos y los logros de un Acuerdo ratificado en 1979 a la luz de sus presuposiciones implícitas, es más que adecuado y pertinente, dado que el mismo permite visualizar a fondo las particularidades que comprenden el contexto y las condiciones en que se desarrolló la estrategia de paz y el resultado obtenido de la misma.

El Acuerdo de Camp David I, entre Egipto e Israel, abrió un abanico de discusión muy amplio para aquellos interesados en el conflicto en esta parte del Medio Oriente, ya que si bien los actores protagonistas son los Estados, si hubiera sido sólo por voluntad propia, es muy probable que los mismos, no hubiesen iniciado dicho proceso.

Los antecedentes históricos de la firma de este Acuerdo, los cuales se detallan en el capítulo siguiente, evidenciarán una clara polaridad entre los actores partícipes en la concepción de la convivencia pacífica entre los mismos. La lógica de un

sistema interdependiente bajo el liderazgo norteamericano en la política mundial a finales de la década de los 70, será la base que permitirá el establecimiento de un primer caso-testigo de negociación en la región.

Egipto, país árabe, declarado como uno de los más acérrimos enemigos de la “expansión sionista” en la región y consolidado en dicha época como potencia regional, negoció la pacificación de sus fronteras con el Estado de Israel dando fin a un conflicto binacional de más de 20 años.

Israel por su parte, es un Estado que como bien pudo observarse en la recopilación histórica del conflicto, se caracterizó por mantener un perfil defensivo y preventivo en materia de política exterior regional (al menos hasta 1979, año en el cual se firmaron los Acuerdos con Egipto), manifestando abiertamente su proyecto de expansión de sus fronteras territoriales, frente a la necesidad de fortalecer el Estado Israel y protegerlo de sus enemigos.

Si bien un cambio en las condiciones políticas locales binacionales son claras y necesarias para la antesala de un Acuerdo, ¿existió un cambio en los mecanismos de interacción entre los actores del sistema internacional que permitiese la realización de dicha negociación?

Si existieron, ¿cuáles fueron esas condiciones del Sistema Internacional que permitieron que Israel y Egipto propiciaran el establecimiento de la paz en sus fronteras y la proposición de las metas que contribuyeran a solucionar el tema palestino plasmadas en el documento?

En el marco de la Guerra Fría, la cooperación entre Egipto e Israel se estableció

en virtud de los beneficios locales que traería consigo la implantación de un nuevo orden regional, caracterizado por el establecimiento de nuevas relaciones entre

estos países como Estados secundarios que se beneficiarían de la estructura de orden creadas en relación a los Estados Unidos.

Dichos beneficios, si bien estuvieron enmarcados en la pacificación de las fronteras y la ratificación de una libre navegación entre los canales marítimos de navegación presentes en el Medio Oriente, pretendían a su vez, extenderse hacia la solución del problema histórico entre palestinos e israelíes. Es decir, que el Acuerdo de Camp David, si bien hacía alusión en su texto escrito y firmado por las partes en mención a la búsqueda de la paz en Medio Oriente, evidenciará que la lógica de la negociación estuvo mediatizada por los efectos de una cooperación entre Egipto e Israel, coordinada por el hegemón.

Lo anterior justifica el éxito del Acuerdo en materia binacional (pacificación de la frontera compartida entre Egipto e Israel y la devolución del Sinaí, territorio ocupado por tropas israelíes durante la guerra de los Seis Días) y el fracaso en términos de la solución al problema palestino, el cual, al encontrarse situado en un umbral político y nacional (sin organización ni legitimidad estatal), fue inexistente ante la lógica del Acuerdo.

II. LOS ACUERDOS DE CAMP DAVID I: MARCO PARA LA PAZ EN MEDIO ORIENTE

2.1. Los protagonistas del Acuerdo como Estados secundarios de sus propios contextos internacionales, regionales y locales

Antes de dar inicio al análisis de los diálogos concretos establecidos en el marco de una paz entre Israel y Palestina, es necesario aclarar que luego de la guerra de independencia israelí, entre los años 1948-1949, los actores involucrados en el tema de la paz en esta parte de la región de Medio Oriente, no serán únicamente los palestinos y los israelíes.

El motivo por la cual se toma el Acuerdo de Camp David I como objeto central de estudio en el presente trabajo, consiste en que el mismo se consolida como un momento político e histórico en el que se mantuvieron negociaciones bilaterales. Se mencionarán a continuación los antecedentes históricos presentados en el ámbito local, regional e internacional, de esta iniciativa de paz.

2.1.2. Israel, Egipto y los palestinos

Desde 1922, Palestina se encontraba administrada por Gran Bretaña bajo la figura del Mandato concedido por la Sociedad de las Naciones.22 Luego de la guerra de

independencia, en la que se consolidó el Estado de Israel (1948-1949) con fronteras ampliadas respecto del original Plan de la ONU de 1947, los palestinos

22 RAMIREZ, José Luis. Las Relaciones Internacionales de Colombia con el Medio Oriente: Evolución, Desarrollo y Perspectivas. Edt. Lerner, Pág 4, 1988.

quedaron situados en un umbral territorial y nacional que reflejaba, además de la reducción de sus territorios, la desarticulación de su liderazgo político, económico y social, así como la pérdida total de su capacidad militar.

El pueblo palestino quedó, de hecho, repartido en el territorio de tres Estados que atendían sus propios intereses: Israel, Jordania y Egipto. Los dos primeros negaban la condición nacional palestina (en sus respectivos territorios, los palestinos eran árabes israelíes o jordanos), mientras que Egipto los mantuvo bajo

una administración particular que respondía a sus intereses domésticos.

De esta manera, el camino hacia la construcción de un Estado palestino propio, en un territorio en el cual se articularan los intereses del pueblo y que a su vez estuviera al nivel de la existencia de los otros Estados nación de la época, se nubló por completo.

Como consecuencia, la causa palestina, entendida esta como la lucha por la

consecución de un Estado propio ubicado en los territorios entre el Mar Mediterráneo y el río Jordán (incompatible con la existencia de un Estado Judío), se convertirá a lo largo de los veinte años siguientes en un asunto asumido por Jordania y Egipto como los actores vecinos que enfrentaron el mayor éxodo de palestinos en la época.

Por esta razón, es pertinente considerar la iniciativa de paz entre Egipto e Israel denominada como los Acuerdos de Camp David I, como uno de los acontecimientos que marcan por primera vez, en un espacio de negociación bilateral, la necesidad de hallar una solución para el conflicto entre israelíes y palestinos.

2.2. Antecedentes histórico-políticos de Camp David: Nasser y la ocupación

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