• No se han encontrado resultados

HACIA UN NUEVO PARADIGMA DE DESARROLLO: ESTRATEGIAS, POLÍTICAS Y PROCESOS

HIPÓTESIS

B. PARADIGMAS EN EL CONTEXTO DEL DESARROLLO

13. HACIA UN NUEVO PARADIGMA DE DESARROLLO: ESTRATEGIAS, POLÍTICAS Y PROCESOS

En una alocución para el World Institute for Development Economics Research (WIDER) en Helsinki a comienzos del año 1988, Stiglitz argumentó la necesidad de ir más allá de la propuesta del consenso de Washington (conjunto de prescripciones de política neoliberal sobre reformas para Latinoamérica en los 80). El conjunto de recomendaciones políticas sobre las cuales se concentró no fueron en verdad suficientes para el desarrollo, y más aún algunos de los más destacados especialistas han puesto poca atención a estos dictámenes.

El consenso confunde frecuentemente medios con fines: toma las privatizaciones y la liberalización del comercio como fines en sí, antes que significar un crecimiento más sostenible, equitativo y democrático. Hablan de las ocasiones en que se han desviado, se centran especialmente en la estabilidad de precios antes que en el crecimiento y la estabilidad el producto. Esto falla al considerar que la estabilidad económica es un asunto derivado de la solidez de las instituciones financieras, del control del déficit y la oferta monetaria. Centrarse en la privatización deja de lado la importancia de la infraestructura institucional requerida por el mercado de trabajo y la competencia.

BIBLIOTECA

DIGITAL

Stiglitz fue más allá y planteó los fundamentos de un paradigma alterno, especialmente uno relevante para los países menos desarrollados. Se basa en una amplia concepción del desarrollo, de sus estrategias y una perspectiva bastante diferente de la asistencia internacional, como una de las vías para su cumplimiento.

En primer lugar describió una visión general sobre el tema. Luego anotó las fallas del consenso y de la concepción estrecha del paradigma seguido, así como también de manera resumida apuntó las implicaciones en el Este Asiático y la Federación Rusa por aproximaciones inadecuadas. Luego definió las llaves principales para realizar estrategias de desarrollo basadas en la concepción general descrita en la primera parte. En una cuarta sección planteó los componentes principales para las estrategias. Finalmente concluyó con algunas observaciones generales centradas en el comercio y la UNCTAD.

a. Desarrollo como una transformacion de la sociedad.

Desarrollo representa una transformación social, un movimiento desde relaciones tradicionales (vías tradicionales de pensamiento, de convenios salud y educación, de métodos tradicionales de producción) a caminos más "modernos". Por ejemplo: una característica de las sociedades tradicionales es la aceptación del mundo tal como es; mientras que la perspectiva moderna reconoce cambios, esta reconoce que nosotros, como individuos y como sociedad, podemos tomar acciones que, por ejemplo, reduzcan la mortalidad infantil, aumenten la esperanza de vida e incrementen la productividad.

Clave para ese cambio es el movimiento hacia formas "científicas" de pensamiento, identificando las variables críticas que alteran los resultados, obteniendo inferencias basadas en los datos disponibles, reconociendo lo que conocemos y lo que no conocemos.

Todas las sociedades representan una mezcla de factores. Aun en las sociedades más "avanzadas" existen sectores y regiones que continúan unidas

BIBLIOTECA

DIGITAL

a formas tradicionales de funcionamiento, e individuos en los que persisten esquemas tradicionales de pensar.

Pero aunque en las sociedades avanzadas esta tendencia constituye una proporción relativamente pequeña, en sociedades menos avanzadas podría predominar. Claro que una característica de estas últimas es la falla de los sectores avanzados para penetrar profundamente en la estructura social, dando como resultado lo que muchos han llamado como "economías duales", donde los métodos de producción de punta pueden coexistir con tecnologías muy primitivas.

El cambio no es un fin en sí, pero dan significado a otros objetivos. Los cambios se asocian al desarrollo de herramientas para conseguir mayor control por parte de individuos y grupos sobre su destino. El desarrollo enriquece la vida individual cuando propicia la ampliación de horizontes a las personas y reduce su sensación de aislamiento. Disminuye las aflicciones acarreadas por las condiciones adversas y la pobreza, no solo a través del incremento en la esperanza de vida sino al permitir una mejor valoración de la existencia.

Dada esta definición, es claro que una estrategia de desarrollo debe lograr contribuir a la transformación de la sociedad, identificando las barreras, así como también los catalizadores potenciales de cambio. Estas notas bosquejan algunos ingredientes en este sentido, tal aproximación de transformación social tiene profundas implicaciones no solo para lo que los gobernantes y sus agencias hacen, sino también por los mecanismos adoptados para atraer; por ejemplo, la participación y las alianzas. Así este documento puede permitir una estructura analítica para repensar lo que ha venido ocurriendo en los últimos años acerca de la mejor forma para promover el desarrollo.

b. LA NECESIDAD DE UNA NUEVA ESTRATEGIA DE DESARROLLO.

La experiencia de los últimos 50 años ha demostrado que: desarrollo es posible, pero no inevitable. Aunque unos pocos países han tenido éxito con

BIBLIOTECA

DIGITAL

rápido crecimiento económico, estrechando la distancia entre sí con los países más avanzados, y sacando a millones de ciudadanos de la pobreza, son muchos más los países que actualmente ven como crece la brecha e incrementa la pobreza. Hoy el número de personas viviendo en pobreza según los estándares de ingresos diarios, esta cerca a 1.3 billones. Las estrategias del pasado aunque hayan sido seguidas asiduamente, no han garantizado el éxito. Más aun, muchos de los países exitosos (representados por un buen número de los países con ingresos bajos) no han seguido las estrategias recomendadas, pero han tallado las suyas (Stiglitz, 1998).

Qué no es desarrollo: Una crítica a las concepciones previas.

Muchas estrategias de desarrollo, se han centrado en fases diversas de transformación, pero han fallado en un contexto amplio. Muchas de ellas se han concentrado estrechamente en aspectos economicistas.

La economía es importante. Después de todo, uno de los aspectos que distingue a los países más desarrollados de los menos de menos desarrollo, es su alto producto nacional bruto per capita. Sin embargo, este hecho ha creado confusión no solamente al alterar el medio con el fin, sino también la causa con el efecto.

En el primer caso porque el PNB no es un fin en sí, pero es un medio en cuanto beneficia los estándares de vida y una mejor sociedad, con menor pobreza, mejor salud, y mayor educación. Contrario a la aseveración de Kuznets donde el incremento duradero del PNB está acompañado de inequidad. La confusión de causa y efecto está en creer que el cambio en la sociedad que podría se llamado "modernización" es antecedida por el incremento del PNB que es el resultado.

Por más de cuatro décadas, el desarrollo fue visto (al menos por la corriente principal) como asunto económico principal: incrementando el stock de capital (a través de la transferencia de las altas tasas de ahorro domésticas) y optimizando la asignación de recursos. Esos cambios liderarían altos ingresos

BIBLIOTECA

DIGITAL

y alentarían tasas de crecimiento sostenidas. Los países menos desarrollados son tratados de manera idéntica a los avanzados excepto quizás por la ineficiencia en la asignación (como relata la incidencia de perdidas o mal funcionamiento de los mercados.

Economistas de derecha e izquierda difieren sobre como mejorar la asignación de recursos y que rol debería jugar el gobierno. Los últimos atribuyen las bases del problema a fallas del mercado. El avance de los programas de desarrollo que fueron populares en los 60 usaban esos modelos que remplazaban la ausencia y las imperfecciones del mercado por el gobierno, el cual guiaba la economía hacia más eficientes destinos.

Los economistas de derecha asumen por contraste, que el gobierno fue el problema: donde el gobierno podría desviarse el mercado por sí solo podría conseguir de manera eficiente la mejor asignación. Así ambos ven el desarrollo como un problema de asignación, y por tanto sus estrategias apuntan a resolver la dificultad. Los unos proponen la formula del gobierno mientras los otros reducen su importancia, pero lo han visto como parte del problema y no como parte de la solución.

Se reclamo por parte de los gobiernos un rol donde se argumentaba eran intrínsecamente poco aptos. Pero no era solo falta de capacidad sino los procesos políticos que hacían distraer las rentas hacia el poder político. La solución bajo esta perspectiva fue la confianza en los mercados y en particular la eliminación de las distorsiones impuestas por el gobierno y asociadas con el proteccionismo, los subsidios y las propiedades públicas.

En los 80, el centro de los problemas macroeconómicos sufrió una alteración, el ajuste de los déficit fiscales y la mala administración de la política monetaria. Con esto era imposible el funcionamiento de los mercados o por lo menos su buena operación.

Todas esas estrategias de desarrollo fueron vistas como problemas de requerimientos de soluciones técnicas como mejora de algoritmos para la

BIBLIOTECA

DIGITAL

planeación, mejor política de precios y comercio, mejor estructura macro. Ellos no vieron la profundidad del alcance en la sociedad, no creyeron que tal aproximación de participación fuera necesaria. Las leyes económicas fueron universales: Las curvas de oferta y demanda y los teoremas de la economía del bienestar se aplicaron tanto en Asia y Afrecha como en Europa y Norte América. Esas leyes no tuvieron barreras de tiempo y espacio.

En conclusión, en la ultima mitad de siglo hemos aprendido que el desarrollo es posible, pero también que el desarrollo no es inevitable. Hemos aprendido que el desarrollo no es solo un asunto de ajuste técnico, sino un proceso de transformación de la sociedad.

BIBLIOTECA

DIGITAL