Nuestro subconsciente crea las condiciones para atraer hacia
nosotros los acontecimientos propicios para la
revelación de nuestras verdades todavía no reconocidas
Nuestro Yo Soy sabe lo que hace y sólo actúa con el
fin de evolucionar. Tan solo atrae un
acontecimiento hacia nosotros cuando hemos adquirido las cualidades necesarias como
para poder dirigirlo. Observar los hechos,
siempre diferentes, buscar los vínculos y captar los signos, es algo que tiende a centrarnos
de nuevo en la única realidad sobre la cual disponemos
de poder, es decir la nuestra.
Los afortunados siguen tres lemas:
Se que lo voy a conseguir Merezco lo mejor Determinación de tener
Soy un hijo mimado del Universo. El Universo conspira
para responder a todas mis verdaderas intenciones.
Preguntas para aclarar una necesidad:
Que me falta en este momento para sentirme realmente bien? ¿Si sólo me quedasen unos pocos
meses de vida, cuál sería la importancia de esta
necesidad?
Como niños mimados del Universo, nos merecemos todo aquello cuanto pueda hacernos felices y favorezca
la evolución de nuestra alma.
En cuanto estamos plenamente convencidos de que podemos obtener una cosa, una prodigiosa
energía se pone a nuestra disposición.
Esta fuerza atrae hacia nosotros las circunstancias que favorecen
la concertación de nuestras necesidades. Dar por sentado que siempre tenemos alguna cosa que aprender
a través de todos y cada uno de los acontecimientos
que nos rodean, nos confiere el poder de cambiar las cosas.
La repetición de un mismo tipo de problemas es la señal más evidente de que el mensaje no ha sido captado.
Cuanto más retrocedemos ante las lecciones que debemos
Cualquier acontecimiento tiene su razón de ser,
aún a pesar de que nuestra lógica no alcance a captar
el sentido.
El tiempo que pasamos resistiéndonos a los hechos consumados, elimina nuestra
creatividad y siembra las semillas del sufrimiento, retrasando nuestro regreso
a la armonía.
La vida no es parca en respuestas cuando nos tomamos la molestia
de preguntar.
El respeto por el ritmo de cada cual, nos impone callarnos
aquello que vemos cuando sentimos una resistencia o una
Recuperamos todo el poder de crear nuestra propia vida, de acuerdo con nuestras intenciones,
a partir del momento en el que aceptamos que somos sus artífices, incluso en los más mínimos detalles.
Jamás somos víctimas de las circunstancias externas; nuestro
espíritu racional es el que nos mantiene en esta ilusión.
Víctima = Impotencia Responsable = Poder
Con frecuencia, el simple hecho de identificar y de reconocer
el aspecto negativo de una actitud, cambia nuestra energía.
Entonces, nos damos cuenta rápidamente de que tenemos
la ventaja de poder limpiar una programación antigua.
Divinidad, limpia en mi…… Cualquier incidente, sea grave o banal, puede servir de reflejo
a nuestras actitudes inconscientes.
La aceptación y el paso del tiempo, unidos a la apertura del corazón, son los artífices de
la curación. Cuando el corazón reconoce que necesita perdonar
para liberarse, nuestro médico interior comienza a actuar. Me perdono completamente….. Podemos esperar que la ciencia
demuestre la realidad invisible para creer en ella o podemos escoger verificarla
a través de la experiencia. Si poseemos la creatividad necesaria para atraer hacia nosotros unos acontecimientos
tan variados como originales, también poseemos todos los
recursos para poder
interpretarlos adecuadamente. Un accidente no se debe a la mala suerte ni al azar
es un medio/conflicto que se crea en el alma para llevar algo a la
La importancia de las consecuencias que tenemos que sufrir
siempre es proporcional al grado de obcecación y a la negación de nuestra realidad
interior. Parando más ante nosotros. Lo siento. La más pequeña torpeza, en lugar de desvalorizarnos ante
nuestros propios ojos, se transforma en objeto de curiosidad y de búsqueda con
un objetivo de expansión de la conciencia
Cuanto más se amplía la conciencia, menos capacidad tiene nuestra energía para
soportar la más mínima
desviación, la más mínima incoherencia. La responsabilidad aumenta al
mismo tiempo que la conciencia Cuanto más nos resistimos a mirarnos de frente, más reflejos
Oponemos tanta resistencia a la hora de reconocer nuestra
belleza y nuestra grandeza como a la hora de reconocer nuestras vulnerabilidades.
Escribo varias veces: Dejo que brille mi Luz. Admitir que tenemos una responsabilidad en una situación
dada, nos proporciona el poder de reaccionar con el fin de transformar aquello que no
nos conviene.
La forma en que hayamos reaccionado en nuestro ámbito familiar determina nuestra actitud frente a la vida.
Divino Creador, Padre, Madre Hijo, todos en Uno………… Acercarse a uno de nuestros
padres, equivale a acercarse a uno mismo.
Considerando que el alma todavía le falta mucho para integrar todas sus lecciones, en el
momento en el que dejamos a nuestros padres, la vida nos ofrece
otras oportunidades atrayendo hacia nosotros a personas que se
les parece.
Deshacerse de un juicio y de un resentimiento con respecto a uno de nuestros padres, alivia y abre el corazón.
Elijo sentir paz.
Cualquier resistencia por evolucionar puede conducirnos a dolorosas
pérdidas.
El juego del espejo, cuando se juega entre dos de forma
consciente, se revela como un poderoso instrumente
Juzgar a nuestros padres o guardarles
rencor, equivale a tratarnos a nosotros mismos de la
misma forma.
Cualquier gesto de generosidad, cuando es prodigado con un corazón
abierto, al primero que proporciona beneficio es al que lo realiza.
Mientras que una lección
no haya sido totalmente completada e integrada, seguiremos atrayendo hacia
nosotros las circunstancias y las personas con las cuales podemos
realizar nuestro trabajo de alma.
Nuestras relaciones regalo son nuestros espejos positivos.
Estos son los espejos ante los cuales nos miramos con
satisfacción, puesto que nos reflejan una imagen que resulta muy agradable de
contemplar y además nos pone en contacto con lo mejor de nosotros mismo
Cuando miramos a una persona y sentimos admiración por lo que hace, por lo que se
desprende de ella o, incluso,
por su apariencia física, tenemos ante nosotros un espejo positivo, es decir, un reflejo de una parte de nosotros mismos.
Admirar a alguien que ya está viviendo el resultado de lo que nosotros poseemos
en potencia, es una emulación (querer imitar con afán de superación) para el alma.
Una forma muy sencilla de jugar al espejo
positivo, es confeccionando una lista con el nombre de todas las personas que hayamos admirado
(tanto en el pasado como en el presente), anotando las razones por las que
las admiramos. Después deberemos confeccionar una segunda lista, en la
que descubriremos las cualidades que creemos tener, y por último, compararemos el
contenido de ambas listas para identificar las cualidades de las que ya hemos
tomado conciencia, así como aquellas que todavía tenemos
Nuestro Universo, las personas con las que nos encontramos, nuestro entorno, las situaciones que vivimos, no son más que espejos, reflejos de nuestros pensamientos internos. Ho´oponopono nos da la oportunidad de indagar acerca de esos pensamientos y sobre todo de esos pensamientos erróneos, cargados de dolor, de agresividad, etc que todos almacenamos.
Ya sabemos que los pensamientos son el producto de nuestras memorias. Y una memoria, es una programación inconsciente que se creó sobre la base de un acontecimiento vivido en el pasado.
Esta memoria origina creencias, con las cuales creamos nuestra realidad. A través de estas creencias, percibimos la realidad, ya que las creencias son filtros a través de los cuales percibimos el mundo que nos rodea.
Si queremos conocer la realidad debemos liberarla de todo juicio y permanecer en ella sencilla y profundamente.
Tenemos que tener en cuenta que toda la realidad que percibimos está empañada por numerosas memorias inconscientes que provienen de experiencias pasadas que resultan en nuestra vida, la de nuestros padres o de nuestros ancestros y que pueden estar ahí desde la noche de los tiempos.
Cada vez que nos encontramos con un espejo, tenemos que comprender que tan sólo es una memoria que interviene y actúa en nuestro interior. Esto nos demuestra la gran importancia de limpiar continuamente estas memorias y programas que nos impiden acceder a la realidad tal y como es.
El origen de nuestros conflictos son nuestras memorias del subconsciente. Son como manchas que impiden que la luz penetre en nosotros. Cuando limpiamos esas memorias, nuestra realidad se transforma.
Por eso es importante recordar: “Que todo está en nuestro interior, nada es exterior”.
Somos 100 por 100 responsables de lo que nos ocurre. Por eso, siempre el punto de partida es desde el interior.
Cuando, con nuestro paradigma antiguo, considerábamos que la fuente de nuestros problemas estaba fuera de nosotros, nos encontrábamos bloqueados, sin salida, impotentes y desesperados de las situaciones. Nos posicionábamos como víctimas, esperando que algo desde el exterior, viniese a nosotros a salvarnos de los “malos”. Esperábamos un milagro para salir de la situación.
Pero ahora con Ho´oponopono, si nos hacemos responsables, es cuando podemos cambiar.
El primer paso consiste en tomar la decisión de limpiar esas memorias internas. Nos corresponde a cada uno de nosotros tomar esa decisión y a nadie más. Es una decisión personal. Solo uno mismo puede decidir si está dispuesto a cambiar o a no cambiar.